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UN IDOLO

Ese era, así se denominaba… un hombre sin tierras ni dominios tampoco poseía cualidades sobresalientes, algo que valiera la pena nombrar o destacar en este escrito. Él era así un común, un cualquiera. Un hombre que no alcanzaba un rango superior entre los comunes. Rasgos insignificantes pero reales entre sus congéneres ¿luego a lo largo de la historia solo unos cuantos afortunados podrían darle forma al curso de la historia? ¿No es verdad que unos pocos serian llamados héroes? Él no se sería algo más que un simple. Al percatarse de su ingenuidad de su poco talento (ya evidente por supuesto) su falta de carisma para sí mismo y para los demás decide convertirse en un ídolo. Con existencia efímera pero con un reconocimiento a gran escala. Siempre rezagado, impreciso, audaz y también ingenioso al mismo tiempo. Un tal Franky, un tal Francisco, un tal Fabricio, un tal Federico. Su nombre no importa ¿Qué puede importar un miserable que no figura en los medios? Un bledo completo. No un reproductor promedio, sí un reproductor sub-promedio. Algo de repente. repica el teléfono. Camina. Lo toma. Algún susurro se escapa por la bocina. ¡Hola! ¡Hola! ¡Hola! ¡Frank! ¡Desgraciado háblame! ¿Qué quieres engendro del mal? ¿Qué buscas en alguien como yo? ¡Maldito belcebú! Nada que valga la pena – alguien decía – sin embargo dime… ¿estás dispuesto a pasar una velada más con los desafortunados? Miembros de oro. ¿De la otra noche? no – categóricamente responde – me quieres evitar ¿verdad? – No responde – ¡tuerto infeliz te digo que nos volvamos a ver! El duende de verde. Rabia y calor. Interrumpe una meditación magnifica donde se trataba de encontrar la diferencia entre un calamar y un pulpo de diez tentáculos. ¿Cuántos lapiceros llenare con su tinta? ¿Cuándo viajare para cazarlo? ¿Sería algo costoso un viaje tan largo? ¡Me duele la cabeza y las cienes!

Alcohol. Pastillas para la presión. Cuestionándose sobre la vida y como vivir de la mejor manera siendo un miserable pero virtuoso en su ignorancia. Del como amar sin tener la menor idea de que es amor. De la forma de colgar una llamada en el momento más oportuno antes de tirar toda la basura por la ventana sin remordimientos. ¡Soplaabanicos! ¡Saltamontes! ¡Saltacunas! Santuario donde se narran las perversiones del hombre a lo largo de los siglos y por los siglos. ¿A dónde quieres llegar? Un hombre se irrita al escuchar preguntas irremediablemente vacías. – Responde, está en el teatro mayor 31 de octubre 6 pm no faltes – entonces esas gentes se presentan semidesnudas en el gran salón sin puertas ni ventanas, expresando su arte sin género definido. Personas ni perdón ni vergüenza. He aquí una respuesta irrefutable – ¿De qué hablas majadero? ¿Cómo un majadero puede depender de otro majadero como yo? Se oyen risas y rumores al otro lado del tren. Al otro lado de la línea.

Te decía. Entonces estas personas exponen sus naturalezas mundanas: Robadores.

Estafadores. Inyectores. Propositores. Embajadores. Embaladoras. Embaucadores. Embayadores. Asesinadores. Lo demás lo más horrible, que te imagines. No puedo culparlos pues mis intenciones irán a menester de lo bueno y lo justo lo sano y sensato. Ando en busca de la salvación de mi alma, en busca de algo que me permita ir al cielo, algo que me salve de lo retorcido y jodido de este mundo. Luego por gracia divina alguien aplaude nuevamente detrás de la línea y todos se sonrojan lloran tiran algunas lágrimas imperceptibles por el ojo humano. Todos están vacíos. Algún indecente abre la puerta, son niños uno… dos… tres… miles millones entran en su habitación se sientan en la alfombra mágica que data del siglo primero después del rapto glorioso. ¿Luego de tantas guerras e injusticias, puede mantenerse en pie algo tan frágil y al mismo tiempo delicado? No importa el significado ni mucho menos. Menos los cuerpos desnudos origina una ecuación isoluble indescifrable para los más doctos, hábiles, ágiles. ¡Queremos ver la alfombra! Algunos decían mientas otros se retorcían sobre ella, alucinando dando vueltas tumbos y otras cosas más de desagradable olor ¡queremos ver la alfombra! Se repetía sin cesar en toda la noche. – Y cortinas de muchos colores – si muchos colores. Continuó. – No seas malo y ven a verme – ¡cállate! Él rugió, ¡ahora mismo estoy de mal humor! Él continúo. Invitado a una mascarada o una masacre (según la vista del ciego) dioses en carne y hueso llenan insaciablemente el gran salón en pleno centro del mundo. Un mesero se acerca y ofrece champan. Otro pasa por el flanco izquierdo ofreciendo pasa bocas no sin antes haber ofrecido en un piso más alto una ronda de preservativos sin conservantes para evitar los malos entendidos y las enfermedades entre los dioses con carne. En esta reunión majestuosa hay música sin músicos de verdad, pues algunos murmuran que ¡en esta noche el deleite va por cuenta del “artista de moda”! no es más que un asolapado, un perverso, nada a la vanguardia ¡oh Schubert! ¡Oh Shopin! ¡Oh Amadeus! – Pondremos música clásica si es lo que deseas – se aproxima la media noche y los temas más ridículos e insignificantes dejan de tomar importancia. Política interior. Política entre partidos. Economía más política cultura violencia sociedad menos despierta que nunca. Deportes con músculos atrofiados y la pija al aire. Alianzas uniones y acuerdos que al día siguiente olerán a meados (mugre). Ya que se aproxima la orgia. ¡De todo hay en la avenida del señor! – vamos no es para tanto – del otro lado se escucha ¿un avaro? ¿Un idiota? ¿Un héroe? Tal vez… tal vez… tal vez… él busca algo perdido entre los libros. Mil clásicos de todos los tiempos. Las mil y una noches de fraudes interminables. Papá y la gonorrea que me pego ayer. El idiota. El estúpido. El fracasado y El inepto. La guerra y la poca paz que se respira en un país repugnante ya sea del sur del norte del centro América Asia Europa Oceanía y los dieciocho continentes que existen en el más allá. Los hermanos viciosos. Una vida nace, cientos de millones mueren. Mira por la ventana, en el techo dos perros hacen el amor pudorosamente, más abajo allí en plena vía principal un par de gatas sostienen una relación lésbica bastante indecorosa mientras los peatones las graban con sus celulares. ¿Qué será lo correcto? – Al menos los animales son felices – el amor en los tiempos donde nadie sabe que existe el amor y mucho menos la cólera y coraje. Crónicas de una muerte ya pasada. Como si a las gentes menos hábiles, menos versadas en la literatura se interesaran por los títulos, por lo que dice el uno o el otro. – ¡vete a la mierda Franky! ¡Me amas o no! – La ciudad y los perros, los de uniforme son peor que los perros pero algo mejor que lo inhumano. Crimen y castigo para todos aquellos que niegan la existencia de la providencia en sus vidas en la vida diaria. Todo está planificado correctamente alguien superior puede ver las cosas a blanco y negro (nunca de colores) si estás bien ¡bienvenido! Si estas mal ¡a tomar por culo! Moneda sin valor. – ¡Franky perdiste la cabeza! – un dime que me acompañaras que me amas que te quiero que todo esto es por los dos que las máscaras se alquilan en el teatro departamental que mañana tal vez hubiera sido de otra manera que si no hubiera contestado ya habría terminado el relato del día. – ¡Franky por lo más querido! – nuestro ídolo no hace más que pensar y murmurar frente a siglos de letras. La llamada ha terminado.



FIN


POR: TheNixx.

30 de Agosto de 2019 a las 15:09 0 Reporte Insertar 0
Fin

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