Nosotros, Los Semihumanos Seguir historia

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Darío Durán


Los semihumanos; una raza rechazada por los humanos y perseguida sin piedad. Pero cuando misteriosos seres aparecen con la intención de acabar con la humanidad; semihumanos, humanos y todas las razas, empezarán a mostrar su voluntad de cambiar, bajo la guía de un noble paladín.


Fantasía Épico No para niños menores de 13.
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Prólogo

Nuestro mundo, Gaea, cuyo nombre tiene por la Diosa Original y la madre de todos los Dioses; solía ser un mundo hermoso y próspero, lleno de bastos bosques, animales y seres Místicos, magia y entes divinos. Aunque el mal y la oscuridad siempre estaban presentes, siempre prevalecían las fuerzas del bien y de la luz.


Todos los seres vivían de lo que les proveía nuestra madre Gaea; la adoraban y protegían con sus vidas.


Pero esos tiempos ya pasaron; actualmente, nuestro mundo está sumergido en el caos y la destrucción.


Esta es la historia del fin de nuestro mundo.


Se puede decir que todo empezó con el surgimiento de los llamados semihumanos. Estos tienen sus orígenes hace algunos cientos de años. Grupos de magos druidas humanos descubrieron una forma de combinar sus almas y cuerpos con las de los animales y bestias mágicas; esto con el objetivo de “volver a ser uno con los espíritus de la naturaleza”. Como consecuencia de este proceso, sus cuerpos cambiaron radicalmente. Ya no eran humanos, pero tampoco eran animales.


El proceso fue considerado un éxito, pues ahora estos magos eran capaces de controlar fácilmente el maná de los espíritus de la naturaleza; algo que era muy raro entre los magos humanos ordinarios. Estos nuevos seres se reprodujeron y expandieron rápidamente, creando muchas sub-razas y combinaciones de varias razas.


“Por nuestros antepasados druidas, la gran mayoría de nosotros habitábamos en los bosques y vivíamos de lo que nos suministraba nuestra madre Gaea y los espíritus de la naturaleza.


Nos manteníamos alejados de las grandes ciudades y de otras razas. Protegíamos la vida y la prosperidad de las tierras en donde vivíamos.


Nuestra apariencia nos diferencia de las demás razas. Dependiendo de cuál sea nuestra mitad animal podíamos tener colas, grandes orejas animales, garras, cuernos, alas, plumas, pelaje, escamas y demás cosas.


Muchas veces era fácil identificar con cuál animal estaban combinados; otras veces eran combinaciones de varios animales, a estos se les conocía como semi-quimeras.


Pero, aun así, nuestras almas, mentes y corazones eran humanas, de hecho, era fácil notar la fisiología humana en nosotros.


Entonces…………... ¿Por qué los humanos nos odian tanto?


Con el pasar de los años, los humanos se fueron expandiendo más y más; lo peor empezó cuando descubrieron cómo tomar el maná de la tierra para usarla a su gusto. No les importaban los efectos secundarios; los bosques se marchitaban, los ríos y lagos se convertían en pantanos venenosos, los animales enfermaban y morían; pero aun así, ellos siguieron asiéndolo; primero unos pocos, pero después casi todos los reinos humanos adoptaron estas prácticas.


Cuando un lugar quedaba inhabitable, simplemente pasaban a otro, y luego a otro, y a otro, y a otro. Esto ocurrió hasta que al final querían también las tierras de los semihumanos; los prósperos bosques en donde vivían estaban rebosantes de maná.


Algunos de nosotros huyeron, otros quisieron dialogar con los humanos, y otros se quedaron a luchar para defender sus hogares. Sea cual fuese el caso, el resultado siempre era el mismo; nuestro hogares quedaban devastados, y aquellos de nosotros que eran alcanzados por los humanos eran asesinados o aprisionados.


Los semihumanos éramos una raza poderosa. Por naturaleza teníamos más fuerza y poder mágico que muchos humanos; además, nueve de cada diez de nosotros podía usar magia de algún tipo; en el caso de los humanos eran solo dos de cada diez. Por esta razón ellos nos temían, y con el tiempo ese temor se transformó en un profundo odio.


Sus principales reinos junto con sus iglesias empezaron a crear campañas de odio contra nosotros. Contrataban ejércitos de mercenarios o formaban sus propios ejércitos con el único propósito de exterminarnos.

Eso fue hace once años, cuando empezaron las llamadas “Guerras de Exterminio”.


Siempre pasaba lo mismo; ellos llegaban a nuestros hogares, mataban a nuestros guerreros y se llevaban tantos prisioneros como podían.


Los niños y los jóvenes varones se convertían en esclavos; los trabajos forzosos que realizaban eran tan brutales que la mayoría moría antes del primer mes. A las mujeres se las llevaban los mercaderes para prostituirlas o venderlas como esclavas, algunas variedades eran más codiciadas que otras. A los adultos se los llevaban para realizar actos públicos de tortura y ejecución; latigazos, violaciones, decapitaciones, empalamientos; cualquier cosa que entretuviese a sus ciudadanos, y también lo utilizaban para fomentar aún más el odio hacia nosotros.


Pero no todos los humanos nos odiaban; muchos intentaron ayudarnos o simplemente protestaban en contra de los brutales castigos que recibíamos; pero estos eran perseguidos por los gobernantes y las iglesias que los apoyaban. En el mejor de los casos, eran exiliados; en el peor, se les denominaba como herejes y eran quemados en hogueras.


En mi aldea, hace once años, éramos casi mil de nosotros; ahora somos menos de cien. Nos han atacado tantas veces que ya perdí la cuenta; lo único que podíamos hacer era enviar a nuestros guerreros a morir mientras los demás huían. Los más débiles y los ancianos no duraban mucho.


Sin contar algunos jóvenes sin magia, todos los que quedan son niños huérfanos. Yo y Luciel somos las únicas guerreras que quedan en la aldea.

Todos están siempre asustados; temerosos de cuándo vendrá el próximo ejército humano............. ¿Cómo escaparemos esta vez?.......... ¿A dónde escaparemos?.....”


Ya no sé qué hacer. Soy la Líder de esta aldea y también la maga más habilidosa desde hace varios años; solo por eso he podido sobrevivir todo este tiempo…... Pero aun así no tengo el poder suficiente para protegerlos. ¿Qué debería hacer? .... ¿Qué se supone que debo……?”


- A lo lejos, suena la voz de un niño acercándose, caminando entre el pasto; es un niño semi-lobo, de pelaje gris con ojos marrones y Cabello corto despeinado. Atrás de él, a lo lejos se puede ver la aldea de Kanna; una aldea pequeña y muy humilde con calles de tierra; hay unas veinte chozas redondas, con muros de roca y techos de paja y ramas -


Niño Semi-Lobo: ¡Kanna!...-se acerca y se detiene-… ¿Qué estás haciendo aquí sola?........ ¿Acaso viniste a ver el horizonte?


- Kanna es una chica semi-dragona del bosque, ronda los 23 años pero parece menor. Tiene cola de reptil, una coloración verde muy claro en todo el cuerpo, excepto en el rostro de la nariz para abajo, cuello y pecho, donde alcanza un tono casi blanco. Tiene una nariz con rasgos dragónicos, ojos marrones, cabello corto que le llega hasta el cuello que es verde muy claro en sus raíces y se va degradando hasta alcanzar un color casi azul en sus puntas. Tiene un único cuerno curvo que sale de su frente y tiene un tono azulado brillante. Tiene rasgos muy hermosos y juveniles y va vestida con un poncho beige que le cubre hasta el pecho y un camisón con falda corta del mismo color. En sus brazos lleva unos largos brazaletes de cuero claro y botas hasta la rodilla del mismo material. Se encontraba parada en una pequeña colina rodeada de pasto ligero –


Kanna: oh, perdón, estaba perdida en mis pensamientos. Ya terminé de patrullar los alrededores, y los espíritus del viento me dicen que todo está normal……. Por cierto ¿Dónde está Luciel?


Niño semi-lobo: está enseñándole magia a los demás; pero es una ¡Terrible Maestra!...... Me Envió a ver dónde estabas.


Kanna: Regresa y dile que iré en un rato.


Niño semi-lobo: está bien; pero quiero que me enseñes a lanzar tornados como tú la próxima vez – se aleja caminando –


Kanna:…….. (No puedo decirles que estamos rodeados por un ejército humano… - Kanna voltea y mira a los alrededores -… Nuestra nueva aldea está rodeada de un frondoso bosque por todos sus lados; este bosque está a su vez rodeado por una muralla natural de montañas rocosas que tapan el paso. Al norte y al suroeste de la aldea hay dos grandes pasos entre las montañas, los únicos por donde se puede cruzar a pie; estos nos sirven para entrar o escapar…………... Hay un ejército en cada uno de ellos.


Los Espíritus del viento me dicen que uno de los ejércitos se está preparando para marchar; el otro parece que está tomando una posición defensiva para que no intentemos escapar por allí. Los espíritus de la tierra me dicen que hay unos quinientos soldados en cada grupo, junto a algunos caballos y carruajes…….Puedo sentir que traen magos consigo………… Aunque Luciel me ayude no podremos detenerlos…


Nuestra única esperanza es que ganemos suficiente tiempo para crear un escondite para los demás….Debo pensar en algo rápido…

21 de Agosto de 2019 a las 22:23 0 Reporte Insertar 0
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