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elianna elianna cabral

ESTA ES UNA BREVE HITORIA DE LA VIDA DE UNOS ANGELIITOS QUE HAN TENIDO QUE BATALLAR CON LA LEUCEMIA


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El pequeño Eishar

Era el mes de enero de 2007 cuando el pequeño Eishar empezo con una leve cojera y algo de fiebre. sus padres muy preocupados lo llevaron de inmediato al hospital y alli le dijeron que eran placas y le resetaron unos antibioticos.

Cinco dias despues se dieron cuenta de que no mejoraba, andaba peor ya no tenia ganas ni de jugar, estaba muy cansado. Sus padres observaron que le habia salido un granito de sangre en el cuello a lo que reaccionaron de inmediato y fueron lo mas rapido que pudieron al hospital. no le dieron mucha importancia los medicos y dijeron que lo mas seguro eran efectos secundarios del antibiotico.

Tras unos días empezaron a salirle moratones en las piernas, se asustaron y de nuevo acudieron al médico, le hicieron una analítica y una ecografía para ver el hígado. No se le olvidará nunca cuándo el médico la miró y le dijo que le tenía que dar la peor noticia que se le podía dar a una madre, que ojalá se equivocase pero que fuéran de urgencias a otro hospital mas especializado.

Una vez allí, tras varias pruebas, les confirmaron lo que jamás hubiéran querido escuchar: Eishar, nuestro principe de cuatro años tenía leucemia. Sin duda el golpe más duro que habian recibido nunca. Habían oído hablar de la enfermedad, pero desde su ignorancia, desconocian el gran recorrido y la lucha tan dura que les quedaba por vivir.

De un día para otro les cambió la vida. De repente se vieron en la habitación de un hospital rodeados de enfermeras y médicos: impotencia, rabia, angustia, ansiedad y mucho sufrimiento. Cierras los ojos y esperas abrirlos y que todo haya sido una pesadilla pero, desgraciadamente, eso no fue así… la realidad es que su pequeño estaba muy malito. Sus médicos les dijeron que tenían que ponerle nombre y apellidos a la leucemia. Tras una punción de médula, su diagnóstico fue leucemia linfoblastica aguda. Les explicaron que, dentro de las leucemias infantiles, esta era la que tenía un porcentaje más alto de supervivencia.

Empieza el tratamiento con corticoides, pasan un par de semanas y vuelven las malas noticias. La quimioterapia estaba haciendo efecto, pero de forma muy lenta, por lo que la leucemia de Eishar se convertía de alto riesgo. El tratamiento a seguir pasaba por una quimioterapia más fuerte con lo que tendría una mayor probabilidad de recaída y, si así sucedía, necesitaría un trasplante de medula osea para curarse.

¡Y de nuevo les cayó de golpe otro mazazo! Pero tuvieron que coger fuerzas de donde no las había por el bien de Eishar. No querian asustarlo, ni verlo mal. Solo querian verlo reír. No fue fácil para ellos explicarle que iban a cambiar cosas, que no se asustase y que no tuviera miedo, que papá y mamá estaban con el. Fue difícil hacerle entender que cambiarian el cole por el hospital, sus profes ahora serían los médicos, sus amigas las enfermeras, que su corte de pelo lo cambiarian por pañuelos y que todos los super heroes de marvel se cortarían el pelo como el. Le dijieron que tenía unos bichitos que tenian que quitar. Decoramos su habitación del hospital, la número 12, con muchos dibujos y cartas de familiares y amigos.

En estos nueve meses han tenido subidones y también muchos bajones. Cambios de humor por culpa de los efectos de la quimioterapia y los corticoides. El hospital se ha convertido en su hogar. En estas circunstancias conoces y coges cariño a muchas familias. Algunas de ellas, por desgracia, no llegan a la meta y abren sus alas. Esto te hunde, te destroza por dentro y es cuando te das cuenta de lo mala que es esta puñetera enfermedad. En este tiempo han dicho ADIÓS a mucha gente, pero en especial a cuatro amiguitos de Eishar con los que jugaba y a los que quería. Cuando pregunta por ellos se te encoje el alma y no sabian ni qué contestarle.

Ahora estaban en la fase de reinducción II. Intentaron decir adiós al miedo y no pensar que puede que, en algún momento, les digan que ha recaído, pero es difícil. Deseabancon todas sus fuerzas escuchar, algún día no muy lejano, escuchar las palabras: “No fue fácil, pero han ganado la batalla”.

Les gustaría borrar y olvidar de sus mentes muchos momentos como, por ejemplo, cuando les dijeron que Eishar estaba enfermo, o el miedo con el que a día de hoy han seguido viviendo o esa carita con lágrimas en los ojos que le decian: “‘Mami, no quiero estar malito”. ¡Hay tantos momentos que querrían borrar y no ver más!

No tienen palabras para expresar lo que sentirias cuándo tu pequeño estuviese pasando lo que está pasando el de ellos. La sombra del cáncer no distingue raza, condición social, religión ni tampoco edad.

Considero que la niñez debería ser una etapa de la vida libre de preocupaciones, con mucho amor, risas y juegos. Sin embargo, a algunos les ha tocado luchar por su vida muy temprano y convertirse en auténticos guerreros como Eishar.

Ojalá pronto, entre todos, podamos decir que la leucemia es curable en el 100% de los casos. Ojalá pronto Eishar destruya a su monstruo y nos pueda decir: ¡Lo conseguí!




20 de Agosto de 2019 a las 16:24 0 Reporte Insertar 0
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