Cuento corto
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Mi primera y única crónica.

No sé cómo ni cuándo llegué aquí, a este punto; siempre luché por conseguir la máxima felicidad, caí más de mil veces, pero aún así estoy aquí, a punto de cumplir mi mayor sueño, por lo que tanto batalle, y saben qué, todavía hay un vacío sin fin en mí.

*28 años antes*

28 de Diciembre, he ahí una pequeña e inofensiva recién nacida, siendo contemplada en el regazo de su madre como si fuera una de las 7 maravillas del mundo, juraría que trajo al mundo alegría y paz, y así fue al menos al mundo de sus progenitores; los ojos de la madre destellaban cual diamante, mientras que el padre, miraba a la beba como una princesita a proteger. El tiempo pasó y ya no era un beba, tenía 8 años, era toda una niña que su infancia había sido la mejor del mundo, es cierto tal vez un poco llena de limitaciones, pero de amor, ni hablar eso si que nunca le faltó, su madre con chancla en mano la educó muy bien, su padre en cambio trabajó duro para darle lo más que pudiese, en aquella reducida casa alquilada las risas (jajajaja) se escuchaban en cada rincón, quien pensaría que aquel mundo de maravilla un día se derrumbaría, si cada integrante de esa diminuta familia, daba lo mejor de sí, eramos ricos, no económicamente, pero si en valores, teníamos principios, eramos muy devotos a la religión. Sin embargo, ahora, ahora sólo quedan esos recuerdos dentro de mi memoria.

*14 de Febrero*

Tengo tan sólo 9 años, cuando una noticia golpeo mi alma y comenzó a arrancarmela trozito por trozito , mi corazón comenzó a latir a mil por hora. Hace ya algunos meses mi padre tenía una salud algo deteriorada, pero supo esconderlo bien, para que su niña ojos de rubí no lo notara y no se preocupará; exactamente 2 semanas antes de este día, se realizó una gran cantidad de exámenes para que se diese cuenta, justamente el día del amor y la amistad que le quedaba poco tiempo de vida, ya llevaba avanzada la enfermedad, sin cura, ni tiempo, ni dinero, ¿Qué pasaría con mi madre?, ¿Qué pasaría con su tierna?. Quisiera decir que hubo un equívoco en los análisis, o que ganamos la lotería, conseguimos la cura, y mi padre sobrevivió, pero, lastimosamente la realidad es cruel y fría, sólo nos permitió estar con él 2 meses y 3 días, mi padre era un hombre alto y robusto, tez morena, no saben cuanto hubiese querido ser esa la última imagen que vi de él, y no haberlo visto flaco, pálido, y demacrado por la enfermedad, el dinero que teníamos en una cuenta de ahorro, fue suficiente para darle un digno entierro a mi honorable padre, pase noches incontables llorando cual María Magdalena. Mi madre me mimaba cada vez que podía, aunque no me bastaba, contemplaba en mi rasgos de mi padre. Los recuerdos de mi padre me asechan, recuerdo su peculiar, risa, jajajaju, recuerdo que se burlaba de mí por nacer el día de los inocentes y ser mala para hacer bromas, "jajajaju, mi pequeña princesita salió excelentísima para hacer bromas" exclamaba con ironía cada vez que mi travesura descubría, recuerdo cuando mi llamaba la antención, el siempre me decía, "Oh princesita, ¿qué has hecho? "Oh ternurita ¿sabes que está mal?" "Oh mi chiquilla que sea la última vez que lo haces"

*1 año más tarde*


9 de Agosto de 2019 a las 06:01 0 Reporte Insertar 0
Continuará…

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