El chico y el lobo Seguir historia

aklowell A. K. Lowell

Hace mucho tiempo, en las profundidades del bosque, existía una pequeña aldea donde sus pueblerinos vivían felices y satisfechos con lo que conocían. A excepción de Luka, un joven curioso y aventurero que deseaba conocer más allá del lindero del pueblo aunque estuviese prohibido. Por diversas razones, Luka termina explorando más allá de lo permitido y; aunque estaba asustado y pensó que sería su fin, descubrió un mundo maravilloso lejos de aquel pueblo. Además de ser cautivado por la mirada verde del Lobo Feroz.


LGBT+ No para niños menores de 13.

#bosque #cuento #creencias #pueblo #loboferoz #gaylove #amorimposible #amor #romance #lgbtq
2
698 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Adín.

En las profundidades de un bosque, en alguna parte del mundo; existía un pequeño pueblo hermético y alejado del resto de la sociedad, con pobladores de creencias muy arraigadas y con un estilo de vida fuera de lo común en una época moderna. En ese pueblo, las personas respetaban a sus ancianos y acataban las normas por más ortodoxas que fueran, puesto que en generaciones pasadas; habían aprendido a obedecer por las malas.


Entre los mismos pueblerinos corría el rumor de que más allá del límite del pueblo, el bosque estaba maldito; espíritus extraños, demonios sedientos de almas y seres desconocidos habitaban en los alrededores de ese bosque y esperaban con impaciencia el descuido de los aldeanos para atacarlos, llevándose consigo su cuerpo y alma; se decía además, que cada cierto tiempo, estos seres de otra dimensión tenían sed de sangre a lo qué los aldeanos más viejos ofrecían en sacrificio cabras y corderos, para calmar la maldad estos seres desconocidos. Fue de esta manera que estas historias trascendieron de generación en generación, plantando la paranoia y el temor de cruzar el límite del pueblo por las consecuencias mortales que podría llevarles aquella decisión.


Sin embargo, de entre todos los que habitaban aquel pequeño lugar atrapado en el tiempo, había una persona que estaba curiosa y era considerada un peligro latente para la comunidad por desear conocer el bosque a profundidad. Luka era un joven intrépido, curioso y amable que andaba en busca de nuevas aventuras que le traían la mayor parte del tiempo problemas con las ancianos del pueblo. Desde que quedó huérfano a los cinco años, Luka aprendió a vivir por su propia cuenta; obteniendo comida, casa y protección por parte de algunos pueblerinos gracias a su esfuerzo y trabajo constante así como su dedicación y ganas de salir adelante. Pero eso no era suficiente para él, porque anhelaba algo más, sentía un vacío que nada de lo que estuviera en su pueblo natal pudiera llenar.


De esta manera, cada noche; cuando todos estaban en sus hogares disfrutando de una deliciosa cena o preparándose para descansar, Luka se sentaba en un viejo tronco que se encontraba en los límites del pueblo, meditaba y se cuestionaba constantemente si esto era lo que le hacia feliz, algo complejo para un joven de dieciséis años de edad.

― ¿Qué es lo que hay más allá en el bosque? ―preguntaba cada noche, a la inmensidad arbolada, fijando sus bellos orbes azules a la espesa oscuridad― ¿Por qué todo mundo teme saber que hay más allá? ¿Qué tiene de malo querer querer salir de aquí?

Sus reflexiones siempre terminaban en angustia y desesperación puesto que estaba próximo a cumplir la mayoría de edad ―que se había establecido en el pueblo― y eso significaba tener que comenzar a buscar un prospecto para esposa, casarse y tener una familia, algo que a él no le agradaba en absoluto. Porque no deseaba eso, no soñaba con ese futuro.


Sin embargo en una noche en particular; descubrió algo que cambiaría su vida por completo, alimentando su curiosidad así como sus deseos de querer salir de la aldea.


6 de Agosto de 2019 a las 03:33 0 Reporte Insertar 1
Leer el siguiente capítulo Dva.

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 9 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión

Historias relacionadas