Serenatas de la dulce existencia Seguir historia

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jimmy molina


Vivencias de un alma en una lucha perpetua con su ambiente


Drama No para niños menores de 13.
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Una taza de cafe y un cigarrillo

Es la mañana de un jueves de entre muchos que no perseveran, el cielo se pinta de azul como un mosaico de una imagen que no existe, invisible ante los ojos de una población estéril de naturaleza y llena de grisáceo, parece ser más atractivo para la mirada la luz de un Smartphone hecho en China, producto hecho en esclavitud para esclavos de una modernidad con cadenas de colores.

Me despierto con mi mirada media abierta y mi cuerpo aun en el sueño que olvidare en 5 minutos, mi cabello alborotado que cae sobre mis hombros es una imagen de una poeta aun en camino al festival de los marginados, mi camisa blanca a medio lavar con logo de aerosol cubre mis senos aun en desarrollo o creo que están en desarrollo, tengo 25 años , supongo que es un retraso normal , el afloramiento de una escultura aun por terminar, mi pantaloneta azul de bordes gastados producto de miles de caídas en sensaciones me causa un frio tan de mierda que parece una tormenta polar en mis piernas.

6:15 Am, entro a la ducha olvidando por ocasiones el porqué de la limpieza que la sociedad tanto dicta, y que yo tanto desecho , quizás en nuestro afán de la iluminación racional hemos olvidado la belleza del desnudo , tan triste pero para mí pesar vivo en sociedad, así que lo hago, el agua que sale del grifo recorre mi cuerpo como olas en la playa más dulce, toco con mis dedos mi cabello tan gastado de tantos que lo han jalado y besado y lo limpio con la delicadeza de una bailarina.

El ritual del desprendimiento de piel termina y en mi desnudo, camino por mi pequeño apartamento en el último piso del barrio suroeste de la ciudad, una pecadora más o una puta más que observar, solo sé que me gusta recorrer el viento de mi cotidianidad tan limpia como siempre lo he sido, tan real como he tratado de ser, sin miramientos, ni hipocresías, solo yo, solo yo.

Mi vestir es simple pero cuidadoso, una camisa de mangas cortas con logotipo de equipo gringo de beisbol que en mi puta vida he visto, un pantalón Jean Azul de remate, seguramente exportado por falta de garantías de gusto y un gorro de lana azul que cubre mi cabellera de castaño claro, dejando caer solo un pequeño rulo que se cuelga entre mis ojos de negro azabache, el cual combina con mi pulsera de tejidos incas que me regalo Julia el día que se despidió, pobre Julia, se marchó hacia la madre patria solo para parir problemas y rezar a un dios que la golpea en su conciencia y en su rostro, un destino algo surreal para alguien que siempre fue fuerte e independiente, los puños que me enseñaron a romper mis miedos ahora solo cocinan, el amor como dicen puede ser la droga más adictiva y destructiva , pero al final somos masoquistas en perpetua búsqueda de una excusa para seguir en el dolor.

Que maldita pereza tener que juntarme con toda esta maldita gente, no los odio por razas o por otro motivo real, odio a todos y los considero seres tan tristes y derrochadores de un aire que bien podría servir para dar vida a un bosque. Subo al bus de la línea 1 pagando un pasaje que no hace feliz ni al conductor porque no le alcanzara para cubrir los gastos , tampoco a la ciudad porque no entrara en las arcas de una cuenta en las isla caimán o a mí que me quedare sin comprar mi chicle favorito, un eterno circulo de infelicidad que se ha vuelto cotidiano, somos sardinas en este espacio de latas, sardinas que se amontonan hacia el plato del comensal más carnívoro, este maldito bus no para, estación tras estación, es un ir y venir de gente que me importa un culo y no llego a la plaza de los cafés invisibles como yo lo llamo, tiene en realidad un nombre de algún héroe que nadie recuerda , muerto en una batalla que todos han olvidado, en una fecha que ya no significa nada, escucho a un par de ancianas hablando de como la juventud de ahora está rota y sin futuro , palabras de una generación arrebatada de sus borrachearas y estupidez por balas y morteros que los obligaron a crecer sin haber experimentado el gozo de ser tonto y loco.

Por fin llego, claro que tuve que escurrirme como serpiente para salir del Bus, luego de toqueteas indeseadas y otros provocadas claro, una tiene sus urgencias aun en el espacio más inesperado, solo el tacto de unos dedos o un miembro aun del ser más gris es tan excitante, además le hago un favor tal vez ahora se sienta con la confianza para hablar o reír o pajearse.

Que cafetería podre elegir me digo en mis momentos de autorreflexión momentánea, el café de la señora Martínez es algo aburrido, lleno de nada, ni tan ni siquiera de cucarachas, el puesto de don Ortiz es interesante pero solo para una tarde Jueves con Martha , la payasa de las palabras de Platón, nunca conocí a alguien tan gracioso pero tan real , tan loco pero tan cuerdo, el gozo de la ambivalencia de ser doctor y paciente.

Me decido por Starbucks, me siento con humor para la sátira de mi humor tan de Milenal nostálgica de una niñez que odie, pero que ahora quiero tanto que vuelva , síntomas de una feliz ignorancia, cuando la palabra deuda se limitaba a los 5 centavos en la tienda y no a una notificación que te puede dejar en la calle.

Entro no sin antes echar una mirada a un lugar sintético , un espacio perfecto donde la revolución puede nacer o solo una conversación idiota , veo una silla en el medio del lugar y me siento ,contemplo desde la madera sintética de mi asiento de adicta cotidiana, lo falso de la naturaleza complaciente, esos pequeños arboles plásticos de 5 dólares que crean un ambiente de simplicidad en una ciudad nada simple, maldita falsedad pero también, maldito café que me tienes atada esta silla de observante, como anhelo tu cuerpo negro y tu aroma de beso dulce, ese puto beso de mañana y el excitante gemido nocturno de un noctambulo.

No se me permite fumar en la cafetería, una prohibición que me la pasaría por la parte más floreana de mi cuerpo, pero algunos pulmones deben estar sanos para calmar a hígados negros, se darán cuenta que para una adicta de la fruta de Marvolo es casi punzante no llevarse esos pequeños clavos de ataúd a mis labios digamos “Virginales”, el humo que entra por mi tráquea y reposa en mi templo de vicios me posiciona como una feminista moderna, que más equitativo que matarse de la misma forma que un hombre, siendo capaz de quitarme 10 años por el grito de 5 minutos de apariencia de intelectualidad.

Mi pensamiento se nutre con mi libro Indie de letras furtivas y autor fallecido en la miseria, porque que es más cliché que una chica intelectual de clase media alta, con un libro y una expresión constante de nada en su rostro, imagino que solo me falta un gato y un odio hacia todo lo masivo, pero a mí la dictadura de los seudo genios de lo culto me puede valer menos que nada, veo películas de Marvel los lunes y un martes lo dedico a un Cine Italiano de posguerra, soy una amalgama de una fan de palomitas de maíz y Vino de 60 años.

Que adicta soy al café y a los cigarrillos que la modernidad de esta ciudad entre volcanes me parece tan soportable, ojala pudiera vivir en los bosques entre pajas eternas y amantes anónimos, pero la subsistencia de una vida gitana se debe pagar, una vida de conciertos y cine, de discoteca y poemarios, de pinturas y videojuegos, de modernidad y postmodernidad.

Por fin después de 10 minutos llega mi segundo capuchino, menos mal, ya se me agotaban insultos que nunca digo a personas que nunca volveré a ver, supongo que los escupitajos de empleados mal pagados son cuidadosos, porque de otra forma no sé porque esta tan difícil hacer algo que haces todos los días 50 veces o es eso, o soy la ganadora del servicio de tortuga, no digo nada a la demora, solo me concentro en leer, solo leer

Bebo la espuma y mis labios se tornan blancos, ahora es leche otras veces ha sido el fluido del amor de alguien que ya no me acuerdo quien era, dios mío que reflexión tan evidente de una promiscuidad que a nadie le importa saber, pero como es mi relato, las anécdotas por mas incomodas que sean se deben presentar. Me acabo mi néctar de un sorbo y cierro los ojos mientras pienso en todo lo que tengo que hacer: Códigos que escribir, seguridad por escanear, tipos malos por atrapar, vidas por arrebatar, hijos que dejar huérfanos, soy digamos el conejo blanco, solo que olvide como regresar con Alicia y solo me queda ser una loca en un mundo que no es el mío, con personas siempre atrasadas al Te de la contemplación verdadera.

Aquí termina la carta de muchas que vendrán, eso espero, pero querido amigo o amiga debo cuestionarte una cosa, soy real o ¿tú que crees?, me puedes imaginar con la descripción que te di, puedes escuchar mi voz en tus oídos mientras te narro estos minutos, me puedes sentir mientras me arrimo a tu hombro como una parte de tu entretenimiento, que es más real que una sonrisa o acaso prefieres la inmovilidad de tu compañero que nunca existe más allá de las 6 de la tarde, ¿Soy Real?, Claro que lo soy, mi historia tal vez la escriban otros ojos, pero yo soy el demonio que se posesiona de la pluma y narra una realidad en otra de tantos universos.

30 de Julio de 2019 a las 21:07 0 Reporte Insertar 0
Fin

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