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Sentimientos suicidas

Es un poco complicado vivir bajo la presión de ser la hija correcta, donde tener ideas distintas era tu sentencia, y mas cuando sientes que eres distinta, que hay algo en ti que no es como debería, y lo único que podía hacer era fingir que todo iba bien conmigo.

Desperté para ir al instituto, mi madre ya se había ido al trabajo, así que estaba sola, me prepare mi desayuno y luego procedí a bañarme. Cuando estaba duchándome vino a mi cabeza la imagen de una mujer desnuda, al pensarlo, extrañamente sentí una sensación en mi pelvis, no recuerdo haberla sentido antes, y si lo había hecho no había sido con tal nivel de intensidad. Se supone que no debía darle importancia, pero se la daba, porque se supone que soy hetero, o... ¿no?

Termine de ducharme, me vestí, me cepille el cabello y aún pensaba en una mujer y tuve la extraña necesidad de besar a alguien, claro, un alguien que no fuera un hombre. Imaginaba mis labios rosando los labios de alguna chica, abrazándonos, saliendo a comer helado al parque. Eran tantas cosas, tantos sentimientos encontrados que no podía parar de imaginar. Mi mente estaba explotando en infinidad de pensamientos, todo lo que pensaba era tan perfecto y a mi corazón parecía no molestarle que la persona que amara fuera de mi mismo sexo.

Todo fue hermoso, hasta que pensé en mi familia, en mis pensamientos y sentimientos. No podía decírselos, bien sabia yo que no lo aceptarían y que me rechazarían por no pensar igual que ellos, por tener ideas distintas. Si decidía confesar mis sentimientos, firmaría mi sentencia.

Nunca pensé que amar hubiera podido ser tan malo, que ser distinto al resto fuera mi pecado, Desee acabar con esta agonía, sabia que no podía hablar, que si seguía aquí nunca podría ser como yo quería. Solo quedaba una opción, la pensé y finalmente la acepte.

Ese día decidí que no iría al instituto. Me quité la ropa que tenía y me puse un vestido negro y unos tacones negros, fui a la tienda e hice algunas compras, volví a casa, apague mi celular, entré a mi cuarto, agarre una hoja y un plumón y escribí todo lo que quería expresarles a mis padres. Luego procedí a poner la hoja en mi mesita de noche, la que estaba al lado de mi cama, ellos la verían ahí. Saque lo que había comprado, tarde un rato mas, lo medite un poco, pero sabía que era lo mejor.

Eran 5, escogí la de la mitad, me recosté en mi cama, tenia la puerta de mi habitación abierta, agarre con fuerza la cuchilla y la enterré en mis venas, era doloroso, pero sabia que ese dolor iba a ser un alivio, luego continué con el otro brazo. Había demasiada sangre sobre mi y sobre la cama, y luego no había nada.

22 de Julio de 2019 a las 00:10 2 Reporte Insertar 2
Fin

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Laura RP Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos

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Helio Díaz Martín Helio Díaz Martín
Me gusta cómo te expresas y me gusta tu relato. Un poco fuerte sí es, pero mientras no llegue a ser una realidad, me parece estupendo. ¡Mis felicitaciones!
Carito AB Carito AB
LO AMEEEEEEE (como a ti xd) :3
21 de Julio de 2019 a las 21:00
~