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kuma-kuroko Kuma Kuroko

Hay dos clases de disparo: El de un arma y el de una cámara. Jungkook tiene ambos. Uno para Jimin, a quien le encanta a fotografiar; otro para quien se atreva a acercarse a hacerle daño. Cosas de estudiar fotografía y estar con el hijo de la mafia. AU - Mafia Pairing: KookMin [Jeon Jungkook x Park Jimin] - NamJin [Kim NamJoon x Kim SeokJin] - Sope [Min Yoongi x Jung Hoseok] Advertencias: Muerte de personaje, Lemon/Smut, Lenguaje Obsceno, Gore (Leve), Angst, Sad, AU - Mafia Portada hecha por: @Heisabetth


Fanfiction Bandas/Cantantes No para niños menores de 13.

#mafia #jin #namjoon #hurt #bts #suga #hoseok #jeonjungkook #jungkook #parkjimin #jimin #taehyung #v #au #sope #namjin #smut #bangtan #dancer #rapmonster #singer #confort #tatto #btsfanfic
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1. De la cámara a la pistola

Desde muy joven ha sido una persona tímida. Tiene pocos amigos debido a ello. Dar el primer paso es demasiado complicado y a veces se siente un adorno en compañía de otras personas. No considera que sea malo; es su forma de ser y aunque quizá deba perder un poco de "vergüenza" es un rasgo normal, hay mucha gente introvertida y tímida en este mundo. Al graduarse de la secundaria y aplicar para estudios superiores pronto se encontró con que nada le interesaba en realidad.

Lo único relevante que hace es bailar un poco, dibujar, la fotografía y tener una supuesta voz de Ángel. Más allá de eso no tiene nada muy... Útil para una vida laboral y estable como la que tenían fijada sus padres para él. Eso sería una buena explicación a porque hablan tan poco y la inminente decepción en sus ojos. Sea como fuere, obtuvo un poco más de libertad de hacer lo que quisiera así que...

¿Perforaciones? Si.

¿Tatuajes? Si.

¿Un corte más acorde? Si.

¿Tinte para el pelo? Por supuesto que sí.

Ah~ Su propio estilo le refresca el alma.

Volviendo al caso. Debido a su aceptada incompetencia en carreras universitarias como matemáticas, medicina, etc, etc. Entró -becado-, en una academia dedicada a los estudios más artísticos en el ámbito dramatúrgico. Danza, teatro, canto, música... Se siente en ambiente para ser sincero. Entró en Teatro, cogiendo materias como fotografía, cine, actuación y danza para pasar bien el rato. Es divertido. Todos son simpáticos y muy animados.

Algunos quizá demasiado.

Bastó un miserable mes y una tarea de fotografía. Su objetivo era uno solo. Sencillo rápido y fácil: Capturar a un bailarín en un momento donde su postura fuese natural y estética, que se refleje su naturaleza. Es más difícil de lo que parece, pero tiene practica con los elementos en movimiento. Esto debía hacerse con un grupo de danza un par de años superior si no se equivoca y... Lo vio, una esponjosa mata de cabello color rosa chicle. Admite que se le enrojecieron las mejillas.

Era un muchacho de rostro apenas alargado y mejillas muy rellenas. Los labios gruesos y del mismo tono que su cabello; lo que más lo introdujo en su trance fue verlo riendo. Sus ojos literalmente se perdían al instante en que sonríe. Es muy tierno, aparentemente muy social también... todos a su alrededor le habla y su forma de comportarse es bastante cariñosa -por no decir descarada-. Ladeó la cabeza y estuvo a nada de soltar su cámara.

Llegado el momento de empezar muy apenas pudo acercarse y decirle que iba a ser quien lo fotografiaría -puesto que el pelirosa llevaba el número que le tocó en la repartición-. No pudo verlo mucho tiempo a la cara sin bajar la mirada lleno de vergüenza. Él sonrió educado y ampliamente.

—Soy Park Ji-Min, es un gusto ser tu modelo de hoy. —se presenta dando un estrechón de manos. Jungkook sonrió nervioso con la cabeza ligeramente ladeada, ojala tuviera como esconderse.

—Jeon Jung-Kook, el gusto es mio. —respondió con aquella misma expresión. Jimin lo encontró adorable.

Que decir al respecto. Jungkook no podía estar más fascinado por él. No solo por su apariencia que tachó de hermosa rápidamente; sino por la dedicación que pone en su baile. Prácticamente llenó su memoria con tantas capturas y vídeos cortos del pelirosa.

Resultaba tan expectante su pasión, su capacidad de hacer pasos y movimientos tan complicados con soltura y elegancia. Quedó totalmente anonadado y apenas se pudo darse cuenta de que terminó. Jimin se acercó con una fina capa de sudor encima y jadeos suaves.

— ¿Y bien? ¿Terminaste? Puedo intentar otra si quie-

—Está bien, y-ya terminé. —dijo con la mirada clavada en la cámara. Totalmente intimidado. Un abrazo rápido y suave lo descolocó.

—Vale. Mucha suerte Jungkookie, espero que esto se repita. Eres muy lindo. —tras unas ligeras palmaditas a la nuca del menor tomó su bolso y se fue. Jungkook con las orejas un tanto coloradas se sentó en el piso y pasaba toma tras toma.

Eso... Estuvo muy bien.

Sería lindo decir que paró ahí o que se acercó como una persona normal al muchacho de cabello tintado en rosa. Sin embargo esa no es la realidad. Jimin lo saluda e intenta unos acercamientos tan invasivos que por falta de una idea a como corresponder simplemente lo rechaza. En algunos casos de manera muy poco delicada o con tacto. Está genuinamente intimidado y no sabe cómo decir y aceptar que esa atención hacia él le gusta.

Su "cercanía" o atención a Jimin es así: Le toma fotos sin que este se dé cuenta. Por lo general pasa cuando está desentendido y ha tenido algunas tan buenas que las ha presentado en clase; ganó punto extras en una donde estaba durmiendo en el jardín del campus con el cielo ligeramente naranjo. Claro que también han conversado, pero no lo suficiente y aun así Jimin es cariñosísimo.

Es quien toma el paso para aproximarse. Si Jungkook forma parte del mismo grupo no tarda en aproximarse y decir que le parece muy lindo.

Ha escuchado rumores por todos lados. Quizá Jimin hablara con mucha gente, lo cierto es que esa gente habla a espalda suyas de manera descarnada. Muchas veces a dado empujones leves por escucharlos. Lo más usual y arma de doble filo es que le dicen "Mochi", es malo porque es en tono despectivo a su rostro relleno que luego adulan por ser tierno. Resaltan sus fallos; lo llaman presumido por quedarse último practicando como un empedernido.

Jungkook no podía ver lo malo en todo eso. Más le daba una enorme fascinación por Jimin.

Es fuerte, piensa.

Incluso la primera vez que lo vio llorando por... A saber que, salió de su escondite e hizo tontería tras tontería para hacerlo reír. Lo hicieron juntos al final y fue la primera vez que le dio el abrazo, no Jimin primero. De ahí en más la proximidad entre ambos aumentó: Salían a comer muy de vez en cuando, Jungkook lo espera para acompañarlo tras la práctica... Empieza a entrar en una confianza que no tuvo antes.

Jimin le gusta de forma romántica y estar tan cerca solo se lo confirma.

Su preferencia no ha sido jamás enteramente dirigida a las mujeres. Por tanto esto no lo alarma tanto o lo acobarda. Solo piensa en que dirá Jimin si se lo confiesa... Está la opción de que lo rechace y no hable nunca más por puro asco. Es un setenta y cinco por ciento probable que ocurra. Otro que se lo tome en broma y... Qué horror. Mejor dejemos de pensar en eso.

21 de Julio de 2019 a las 04:20 0 Reporte Insertar 0
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