lirio_azul- María José Izquierdo

Lily, de catorce años, es una chica de clase baja. Amante de los lirios y de la buena música. Al ascender sus padres, la familia tendrán la oportunidad de mudarse a Zantenia. Por el aburrimiento de quedarse en casa, Lily hace caso omiso a lo que sus padres le dijeron de no salir de casa. Con algo de duda, sale de casa sabiendo las consecuencias que tendrá. Lamentándose de haberse perdido, escucha la voz Estrellita Estrella, una chica de su misma edad que intentará convencerla de la existencia de la magia. Esto dará comienzo a más situaciones tanto mágica como extrañas, lo cual provocará que Lily crea que a perdiendo la cabeza. Iniciando así una investigación en busca de respuestas. Historia 100% original. También disponible en Wattpad.


Aventura Todo público. © María José Izquierdo

#magia #amor #fantasía #aventura #juvenil #amistad #familia #Amigos-x-100pre #True-friends
25
1.2mil VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 15 días
tiempo de lectura
AA Compartir

Capítulo 1. Zantenia, y la leyenda del Rey Mago.

En Zantenia hay una leyenda de hace mil quinientos años, en la que el pueblo se había visto obligado a batallar contra la gran niebla que se había apoderado de su territorio tapando hasta el más mínimo rayo de sol, dando un aire de melancolía y tristeza por parte de los zantenianos. El agua se había tornado negra por la niebla que había caído sobre ella, causando que los animales de todo tipo y diferentes tamaños se fueran de Zantenia en busca nuevas tierras, algo que con el tiempo provocó la pérdida de una gran parte de los habitantes.

Un día entre la niebla obscura, los zantenianos lograron observar el reflejo de alguien acercándose lentamente hacia ellos, repitiendo una frase con una voz juvenil masculina como si cantara. Una frase que si te ponías a pensar sonaba como una advertencia.

"Voy caminando por el bosque, si tú me temes no te acerques a mi..."

A medida que se acercaba, fueron notando que sostenía un báculo en la mano y que vestía una ropa que lo tapaba por completo. Este misterioso personaje se detiene en el punto más amplio, y con su báculo golpea el suelo apareciendo un círculo de un brillo intenso alrededor de él, desapareciendo poco a poco al mismo tiempo la neblina. Y de nuevo se vio, algo que los zantenianos creyeron nunca más volver a ver. La luz del sol.

Todo el pueblo volvió a sonreír, todo se había vuelto hermoso otra vez, solo les quedaba dar las gracias al mago quien ya se había esfumado. Y a muestra de su gratitud lo nombraron el Rey Mago.

En la actualidad del año 2251, era la leyenda más famosa en Zantenia, la que los motivaba a cuidar como a su propia vida la naturaleza.

***

Suena el despertador(diez minutos antes de las tres de la mañana), en donde tres hermanos dormían. Liliana María Rizos Peñafiel, una chica rubia de catorce años despertaba.

—Al fin, el gran día ha llegado —dijo Lily para sí misma levantándose de su incómoda cama.

Lily no podía esperar hasta el día siguiente, por lo que había puesto la alarma tan temprano para que no tuviera problemas a la hora del viaje.

—¿Por qué pusiste la alarma tan temprano? —preguntó su hermana frotando uno de sus ojos.

—Porque hoy es el gran día.

—¿Qué gran día? —preguntó su hermano que aún está acostado.

—El día de mudarnos a la ciudad del futuro, obvio.

—Ah, ese día —contestó Steve encendiendo su teléfono.

—¿En la nueva casa tendremos una habitación para cada uno? —preguntó Meliza.

—¡Por supuesto!, hasta tendremos nuevos amigos.

—Al fin tendré espacio para poner las nuevas muñecas que tendré, pero para eso falta mucho —dijo la pequeña poniendo carita triste.

—A pesar de todo extrañaré este departamento —comenzó a decir Steve aún a la pantalla de su teléfono.

—Yo no —Meliza se levanta de la cama—. ¿Qué habitación tiene una ventana con vista a la pared?

—¡Dije departamento! ¡no habitación! —exclamó el muchacho.

—Yo si extrañaré compartir esta habitación con ustedes —expresó Lily mientras veía al techo.

—Lo que recordaremos, es el día en el que Lily se cayó, haciendo un concierto encima de la cama —comentó Meliza a su hermano.

—Ese día fue glorioso —respondió Steve con una ligera carcajada.

—Y divertido —añadió Meliza.

-¿Tan mal canto? —preguntó Lilly.

—Como lo digo para no ofenderte, cantas no tan horrible —dijo Steve riendo.

—Me ofendí, pero te perdonaré solo porque hoy es un gran día —expresó Lily sonriente—. Ahora a alistarse.

—Yo entro primero —gritó Meliza corriendo al tocador.

—Hasta que ustedes se alisten, dormiré cinco minutos más —dijo Steve acomodando su almohada.

—¡No, nada de dormir hermano! —Lily le lanza una de las almohadas en la cara—. Cuidadito con que te duermas.

Lily es la mayor de tres hermanos: Melisa, Steve y Mayra pero sólo vivía con dos de ellos, ya que Mayra vivía en España con unos de sus tíos de parte de papá y la fecha de su regreso aún le era desconocida.

***

Lily se dirige a la cocina, donde sus dos hermanos ya se encontraban desayunando.

—Ya estoy lista para irnos —dijo Lily a la mujer que preparaba unos sándwich.

—Buenos días niños —saludó Celia entregando el sándwich a Lily.

—No, no quiero madre —dijo Lily negando con las manos.

—¿No vas a desayunar? —preguntó su madre preocupada.

—No creo tener tiempo —dijo Lily tomando un sorbo del café.

—Por tardarte tanto en el baño —comenzó a decir Steve revolviendo su taza con café.

—¡A qué hora te cambiarte? —Lily toma un sorbo más de café.

—En el tiempo que te tardaste —respondió Steve para luego tomar el café.

—¡Hija!, debes de comer algo, tomar solo el café no te llenará —indicó Cecilia.

—No, pero me mantendrá despierta.

—Te guardaré el sándwich, porque después vas andar con hambre —dijo Cecilia colocando el sándwich en una cacerola.

—Es que ya quiero llegar a la casa nueva —expresó la chica tomando el último sorbo de la taza.

—Pero eso no es excusa para no desayunar —dijo Cecilia con el ceño fruncido.

—Está bien mamá, comeré sándwich.

Su madre le entrega el sándwich a Lily y esta lo come de manera apresurada.

—¡No comas tan rápido que te vas atragantar! —exclamó su madre.

—Lo siento mamá, es que ya quiero estar allá —respondió Lily terminando el sándwich.

<<Que niña>>

***

La familia apenas termina el desayuno, dan inicio a la última limpieza del departamento. Cuando solamente quedada Lily, ella se percata de una muñeca de trapo que está aún rincón en el suelo y camina hacia ella.

<<Pero si es Angela>>

Ella la recoge con nostalgia.

—Perdón, por casi dejarte muñequita —Lily abraza a la muñeca y luego la guarda en una maleta roja que llevaba.

Toda la familia se subió al coche para encaminarse al viaje con el que tanto soñaban, aquí iniciaba una increíble aventura que Lily no se esperaba.

El motivo de aquel viaje, era causa de una oferta de trabajo que les habían propuesto a sus padres en un Acuario llamado ¨Marine life¨ que se encontraba a tres horas de aquella ciudad. Sus padres se dedicaron a hacer biólogos marinos desde que se maravillaron con la vida marina. Ellos habían vivido en el océano durante mucho tiempo desde una edad muy temprana, estudiaban a las distintas especies que habitan allí, eso era algo que les encantaba hacer. Y el nuevo trabajo era una muy buena oportunidad para Lily, por lo que uno de sus sueños era ir al acuario.

Lily era de las personas que disfrutaba observar el paisaje que la naturaleza ofrecía, pero en esos momentos, estaba tan entusiasmada por llegar rápido a su nuevo hogar. Por primera vez tendrán casa propia, puesto que en el pasado vivían en un departamento tan pequeño que solo tenía tres dormitorios y un baño, el cual debían compartir sin ninguna excusa. Esta vez tendrían un dormitorio y un baño para cada uno. Eso era tan genial para Lily, ya que al fin tendría su privacidad. Aunque si iba a extrañar las locuras de sus hermanos

—Mamá, extraño a Mayra —dijo Lily a su bella madre.

—Lose, todos la extrañamos —contestó Cecilia viendo al retrovisor.

—Yo no me acuerdo de ella —comentó Meliza.

—Eras muy pequeña —indicó su madre.

—¿Cuándo visitamos a la abuela? —preguntó Lily tomando un folleto de su mochila.

—Pronto... —respondió sacando su celular.

Todos en el auto, se quedan en silencio por unos segundos, mientras que Lily leía el folleto con la mirada.

—Papá, ¿Por qué le dicen la ciudad del futuro? —preguntó al hombre que maneja el coche.

—Dicen que antiguamente el reino estaba apartado de las demás civilizaciones en la que los habitantes eran independientes. Tienen su propio alcalde, presidente y hasta a un rey y reina. Se hizo conocida gracias a la inauguración de un parque -relató Alberto viendo al retrovisor.

—¿Y que tiene especial que tiene ese parque? —cuestionó Steve.

—La verdad, ni idea.

—Yo quiero ir a ese parque —suplicó Meliza.

—Si, ¿Cuándo vamos? —añadió Lily.

—Apenas nos estamos mudando. Esperen hasta que terminemos la mudanza para estar más tranquilos, y de hay vamos donde sea a pasear —respondió Cecilia.

—Posiblemente no vayamos pronto, ya que seguro tendrán mucho trabajo —comenzó a decir Steve.

—No seas pájaro de mal agüero, que si iremos —exclamó Lily.

—Según el mapa —dijo Alberto pasándole el mapa a Lily—, vivimos muy cerca de ese parque. Quizás vayamos más pronto de lo que esperan.

Al entrar a la ciudad, (siendo las diez para las seis de tarde) Lily se quita los audífonos al ver un gran letrero que dice: BIENVENIDOS A ZENTENIA, LA CIUDAD DEL FUTURO.

Zentenia es una ciudad perteneciente a un país con el mismo nombre que junto a Eptenia, forman el reino de Zantenia.

—No creí que lo de Zantenia fuera cierto, es como que quisieran que sea un lugar lleno de fantasías —comentó Lily volviéndose a colocar los audífonos.

Cuando al fin llegaron, se dirigieron directamente a su nuevo hogar. Al ver la casa quedaron encantados. Entraron, e inmediatamente escogieron una habitación para cada uno.

—¡Si!, al fin en casa nueva! —expresó Lily recorriendo todo el lugar.

—Ya era hora —dijo Steve dejando su pequeña maleta en el suelo.

—Este espacio es perfecto para mi perrito —comentó Meliza.

—Meliza ya hablamos de esto, no podemos tener un perrito porque tu hermana es alérgica a ellos —dijo Cecilia.

—¡Es no justo! —exclamó la niña cruzando los brazos fingiendo enojo.

—Mira este lugar es perfecto para colocar la pecera —dijo Cecilia a su esposo caminando hacia un rincón de la casa.

—No, yo ya le escogí un lugar perfecto —dijo Alberto.

—¿Y qué lugar es ese? —pregunta su esposa.

—En la cocina- respondió el hombre.

—No creo que la cocina sea el lugar perfecto para un pez —comenzó a decir la mujer cruzando los brazos.

—Lo se, solo bromeaba- dijo el hombre sonriente—. Este lugar es perfecto.

***

Mientras tanto, Lily observa contenta toda su vacía habitación.

—Esta habitación es perfecta para mi- comenzó a decir la chica así misma. Pintaré las paredes de rojo y las columnas de negro, y pondré unos cuadros de fotografías por aquí —dijo señalando partes de la habitación—. En cada columna colocaré una luna y muchas estrellas para que iluminen la noche.-Aquí pondré un hermoso jarrón lleno de lirios de los que me encantan —Lily se acerca a la ventana.

A Lily le fascina decorar, y aún más cuando se trata de su habitación.

Se sienta en el suelo y sube la mirada al techo por unos minutos.

—Hija, ¿qué haces aquí sola? —preguntó Cecilia asomándose desde la puerta de la habitación.

—Imaginando como se verá la habitación cuando esté decorada —comenzó a decir la rubia.

—De seguro se verá hermosa —dijo la madre sentándose en el suelo junto a ella.

—Apenas llegue el camión de la mudanza comenzaré a arreglar.

—Llamaron los de la mudanza, y dicen que vendrán mañana —comenzó a decir Cecilia al recordarlo.

—Que lástima, ¿Y papá? —preguntó la muchacha.

—No hace mucho salió, fue dejar el coche que alquiló —respondió—. Y viene mañana.

—Ya veo.

—Vamos, compremos algo para el almuerzo hija —propuso su madre levantándose.

Ambas se dirigen a la sala, en donde Melisa está jugando con su muñeca y Steve está con el teléfono sentado en el suelo.

—Niños, vamos a comprar algo de comer —dijo Cecilia al mismo tiempo que llamaban a la puerta.

—Seguro a su padre se le quedó algo —argumentó la mujer abriendo la puerta, a donde una chica se asoma.

—Hola, Buenos tardes —saludó la chica de 16 años—. Mi madre me envió a traerles esta comida de bienvenida —dijo dándole una cacerola con comida a Cecilia.

—Dígale a su mamá qué muchas gracias.

—Si necesitan algo, avisenos que vivimos al lado nomás y con gusto gusto los ayudamos.

—Se les agradece —agradeció Cecilia entrando, a la vez que cerraba la puerta

—Ya tenemos comida —dijo Lily sonriendo.

—Ya me está gustando vivir aquí —comentó Steve.

—¿Por la chica o por la comida? —comenzó Lily burlesca.

—Ja-ja-ja- respondió Steve sarcásticamente.

Llegó la noche. Y solo se preguntaban dónde dormirían, lo único que se les ocurrió en esas circunstancias fue colocar un edredón, una almohada y una sábana en el suelo y dormir allí.

Al día siguiente.

Cecilia ya estaba despierta.

—Ya despierten niños que ya es tarde -llamó despertando a los tres hermanos.

—¿Llegó el camión? —preguntó Lily todavía acostada y con los ojos cerrados.

—No —respondió su madre, hasta que se escuchó el pito del camión—. Creo que ya llegó.

Lily se levanta de un salto y corre hacia donde se encuentra el camión. Toma las tres maletas entre ella la roja para luego ir corriendo a su habitación con emoción.

—Niños vayan a lavarse que ya es tarde dijo su madre a Meliza y a Steve. En cuanto escuchan el grito de Lily.

Allí estaba ella, lloriqueando en su habitación.

—¿¡Hija qué pasó!? —preguntó Cecilia entrando a la habitación muy asustada.

—Ángela no está —respondió Lily aún lloriqueando.

—¿Angela? —preguntó Steve extrañado.

—La muñeca que me regaló la abuela —comenzó a decir la muchacha—. ¡Tu no la habrás cogido! —dijo a Melisa con enojo.

Meliza niega con la cabeza.

—Seguro está en una de las cajas que están en el camión —indicó Cecilia a Lily.

—No, yo estoy segura que la metí en esta maleta roja—dijo señalando la maleta.

—Vamos, comenzamos a arreglar —propuso su madre—. Y ya verás Lily, que en el camión encuentras la muñeca.

Lily empezó a ordenar su habitación. Al poco tiempo iba quedando tal cual como se la imaginaba. Se sentía orgullosa de sí misma.

—Por fin he terminado de arreglar, y está todo ordenado como a mi me gusta.

Lily decide dar un paseo por las calles del vecindario, por lo cual le pide a sus hermanos que la acompañen, los cuales se niegan a acompañarla de lo cansados que estaban por el acomodamiento de la casa. Ahora solo tocaba pedirle permiso a su madre, la cual no se lo dio. Al poco tiempo llega su padre, Lily le pide permiso, pero tampoco accedió.

Lily quería salir a como dé lugar, así que se le ocurre salir sin permiso. Escribió una nota, en la que pedía disculpas por haber salido sin avisar, y la dejó encima de la cama.

Lily trata de pasar desapercibida hacia la salida ocultándose de sus padres que están conversando en la sala. Sus padres luego se dirigen a la cocina, algo que para Lily es un alivio. Camina hacia la puerta e intenta abrirla sin ocasionar ruido, así mismo sale cerrándola lentamente. Y allí estaba ella, mirando de un lugar a otro aterrada. Toma fuerzas, respira profundamente y comienza a caminar tan deprisa que no miraba por donde iba.

Caminó y caminó, sin tener idea a donde ir. Llegó a un parque de atracciones llamado, Parque de diversión (Park of fun), donde había juegos mecánicos, patinaje sobre el hielo, máquinas para ejercitarse al aire libre, también era un lugar donde se permitía hacer picnic y entre otras cosas. Si alguien organiza un picnic, tenía que mantener limpia el área utilizada.

Se sentó en el césped y lloró tanto que todas las personas dirigieron sus miradas hacia ella. En eso llegan dos chicas, Mery, una chica muy atractiva que a simple vista se notaba extrovertida. Vestía un mono corto de gasa italiana, fondo blanco y estampado floral. Mangas caídas con destellos, recogidas en los hombros y la cintura. También vuelo, en la parte inferior de los pantalones cortos. Y Jessica que llevaba un vestido amarillo corto con flores naranjas y en el cabello llevaba una diadema de mariposa. Ambas de cabello castaño.

—Este lugar es para divertirse, no para andar lloriqueando —comenzó a decir Mery avergonzando a Lily.

—No le hagas caso, está medio loquita —dijo la chica junto a ella—. ¿Y por qué llorabas?

—Por qué... Salí de casa sin permiso —respondió Lily con la mirada en el suelo.

—Ya entiendo. Tus padres te dijeron que no salgas, pero tu querías salir si o si, que lo único que se te ocurrió fue escaparte de casa sin que nadie se enterara. ¿Quién hace eso! —interpretó Mery.

—Ya se que fue una tontería de mi parte.

—¡Si, en qué estabas pensando? —criticó Jessica.

—No lo sé... —dijo Lily levantándose del césped.

—Hiciste bien —comenzó a decir Mery.

—Eso significa que también lo ha hecho -expuso Jessica.

—No, jamás —se defendió—. Solo pienso que es una excelente manera para que sus padres le tomen en serio a la hora de tomar una decisión.

—Pero mis padres si me toman enserio —indicó Lily.

—Me lo agradecerás en el futuro- dijo arreglándose el cabello.

—Para ese entonces estaré castigada.

***

En casa. Cecilia y Alberto buscaban en Internet una escuela para sus hijos, ambos muy concentrados.

—Mira, he encontrado un colegio muy cerca de aquí —dijo Cecilia mirando la pantalla de laptop.- Y según lo que aquí, es una de las mejores de esta zona-.

—Se ve que es muy buena, a de ser carísima —comenzó a decir Alberto.

—En realidad la matrícula es gratis.

—A buena hora.

—Y mira tiene un año y medio desde que se fundó.

—A de ser excelente entonces para que la reconozcan como una de las mejores.

—Hay que llamar a los chicos para ver qué opinan. Niños vengan, tenemos algo que mostrarles—llamó alzando un poco la voz.

Steve y Meliza lega, Cecilia nota la ausencia de Lily.

—¿Y su hermana? —preguntó ella.

Ambos no sabían.

—Lily, Hija. Ven que te tenemos que mostrar algo —dijo Cecilia desde el otro lado de la puerta de habitación de Lily.

Cecilia entra y como ustedes ya sabían, Lily no se encontraba allí. Lee la nota que la muchacha había dejado, reflejando en su rostro terror como si hubiese pasado lo peor.

—Espero que esto sea una broma —dijo dándole la nota a Alberto.

—¿Por qué, qué pasó? —preguntó agarrando la nota.

—Lily salió de casa, cuando nosotros le dijimos que no.

—Niños, ¿ustedes sabían algo de esto? —preguntó Alberto, a Steve y a Meliza.

Ambos niegan con la cabeza.

***

Regresando con Lily.

—Por cierto me llamo Liliana María Rizos, pero todos me dicen Lily —se presentó.

—Yo Jessica, un gusto.

—Yo Mery, mucho gusto.

—¿Son de por aquí? —preguntó Lily.

—¡Claro!, vivo a unas cuantas cuadras de aquí —respondió Mery con apuro.

—¿Y tú por donde vives? —preguntó Lily a la otra chica.

—Estoy por mudarme, así que no es necesario decírtelo ahora —respondió Jessica.

—Si, si. Nos encantaría seguir charlando, pero ya debemos irnos —interrumpió Mery a Lily, jalando del brazo a Jessica—. ¡Suerte con tus padres!

Gracias —Lily se levanta con cara de pocos amigos mientras caminaba sin rumbo—. ¡Soy una tonta, no debí haber escapado así de casa!

Lily mira a su alrededor por segunda vez.

—No debería estar hablando sola en voz alta, no quiero que piensen que estoy loca.

De pronto, Lily escuchó una voz proveniente de una joven.

—¡¡¡Ayuda por favor!!! ¡¡¡Ayuda!!!— rogó la voz, provocando que Lily corriera hacia allá sin detenerse.

20 de Marzo de 2021 a las 05:39 5 Reporte Insertar Seguir historia
11
Leer el siguiente capítulo Capítulo 2. La magia de Zantenia

Comenta algo

Publica!
arkandius markus arkandius markus
Está inteesante tu historia, por lo que la seguiré leyendo. Aunque te brindaré algunos consejos, puesto que, en tu relato te has comido muchas palabras, sin mencionar que hay otras con una letra faltante, además, tienes problemas con los tiempos de algunas palabras, colocándolas en presente cuando debiese estar en pasado y sucesivamente, sin mencionar el plural de algunas.. tal vés te enojes, pero es bueno recibir críticas de ambos lados, como mencioné antes, tu historia se ve interesante, aunque con algunos problemas en la escritura que he comentado previamente, lo cual, nos pasa a todos nosotros, como novelistas aficionados que somos, por lo cual, debemos prestar bastante atención en esos detalles, ya que cambia completamente la narración y el contexto de lo que se cuenta. Mi consejo, el que utilizo, es leer lo que escribes varias veces para detectar aquello y verificar si estás conforme con la manera en que lo has narrado, puesto que, el primer lector es el mismo escritor, ya que a veces, uno cuenta una historia para sí mismo y que luego comparte para los demás. es mi forma de pensar. sin más que mencionar, ha sido divertido e interesante encontrar esta historia tuya, por lo que, buena suerte y no te rindas con esto. Hasta la próxima
April 27, 2021, 01:45

Cris Torrez Cris Torrez
interesante quiero saber como sigue
August 15, 2020, 02:37
Cris Torrez Cris Torrez
interesante quiero saber como sigue
August 15, 2020, 02:37
Cris Torrez Cris Torrez
interesante quiero saber como sigue
August 15, 2020, 02:37
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 2 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión