Dos demonios en Madrid Seguir historia

nels-smith Neus Luna

Tras una dolorosa ruptura con su exnovio, Laura no puede soportar más su recuerdo y toma la decisión de usar la magia para maldecirlo, sin saber que al hacerlo está despertando poderes desconocidos que escaparán a su control y la obligarán a matar a ese chico de cualquier manera antes de 30 días.


Humor Humor negro Todo público.

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Prólogo

—¡Oh, vaya! Me pilláis por sorpresa, queridos lectores, aquí estaba yo, entretenida haciendo calceta. No esperaba vuestra visita, ¡pero por favor, poneos cómodos! Hay un sillón junto a la chimenea para vosotros. Aunque aquí no encendemos nunca el fuego, claro. Demasiado calor. Demasiadas llamas. ¿Os apetece un té o un café?
—No nos queda té, señora.

—Pues bueno, un cafecito entonces.

—Tampoco nos queda.

—Bueno, Igor, pues qué dem... Quiero decir... ¿un refresquito?

—Mire, eso sí, tenemos la nevera llena de eso. ¿Qué refresco traigo?

—EL QUE SEA, IGOR, EL QUE SEA.

—¿Entonces elijo yo? Bueno, pero no me eche la culpa si pasa algo como la última vez.

—Igor, mi ayudante. Buen chico, pero un poquito... En fin, un buen chico. Dejadme que empiece con la bienvenida a ésta, nuestra historia. No os dejéis engañar por el título, aquí no vais a encontrar un terror cósmico ni una guía para maldecir a nadie. Puede que haya un poquito de cada cosa, pero espero que donde sea que estéis leyendo esta cosa esté calificada como humor. Porque de eso va, de reírse, de ser positivo. Aquí nadie ha obligado a ningún escritor a publicar nada a cambio de riqueza y fortuna.

—Mire, he traído una Poca Cola y una Tanfa de naranja. ¿Lo he hecho bien o he vuelto a equivocarme con las marcas blancas?

—Lo has hecho bien, pero ahora cállate que estoy hablando con los lectores.

—¿Con quién? Ah, ya sé, esos que se esconden detrás de la pared cuatro.

—Igor, ¿tú no tienes cositas que hacer?

—Sabe señora, siempre me he preguntado cómo encontrar esa pared. No es que vaya a romperla ni nada...

—Te lo tengo dicho, la cuarta pared es la que siempre tiene colgado el cuadro de un perrito.

Igor cuenta mentalmente las paredes de la habitación. Una, dos, tres y... ahí está, el cuadro del chihuahua. Los ojos del sirviente se fijan en los del perrito, que lo mira amenazante desde las lentejuelas negras y abombadas. Su conciencia se adentra cada vez más en la oscuridad, atravesando el espacio y luego la realidad, alcanzando la profundidad del abismo de los Antiguos y, en un destello repentino, atravesándolo todo hasta llegar a su destino, hasta llegar a ti.

—Anda, hola. Qué bien, por fin conozco a los lectores esos.

—¡Igor, deja de robarme protagonismo! ¿No te he mandado hace unos minutos a vigilar las descargas del torrent?

—No, no lo ha hecho.

—¡Pues lo hago ahora! Bueno queridos míos, disculpad la interrupción. Espero que os guste mucho esta historia y dejéis muchos votos y comentarios y cosas de esas, que los demonios del éxito no se invocan solos. Y recordad, sed positivos y pasad una buena...

—Señora, se han vuelto a quedar estancadas las descargas en el 99.9%.

—PUES ABRE LOS PUERTOS.

—Están abiertos.

—¡¿Es qué voy a tener que estar haciendo magia negra todos los días para poder descargarme una maldita telenovela?! Oh, todavía estáis ahí... Bueno, podéis marcharos a leer la historia. Volveremos a encontrarnos en ella, no os preocupéis. Eso sí, una cosa más. Nosotros nunca hemos hablado, no nos conocemos, si os preguntan por mí no sabéis de qué demonio os están hablando, ¿de acuerdo? Hasta otra, queridos míos.

23 de Junio de 2019 a las 00:12 0 Reporte Insertar 0
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