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EL GATO Y EL RATÓN

Los pequeños traviesos: Mike, Thomas y Ronald salieron de la comunidad en busca de comida especial para sus bocas y para las bocas de sus otros seis hermanos, vivían en el sótano de la familia Guerreira, el dueño de casa era bueno y benevolente, sincero, amante de la naturaleza y los animales por eso cuidaba de ellos por mucho tiempo… Mike era un individuo inteligente, astuto y muy capaz en el manejo del arco con flecha, Thomas; un ratoncito inteligente como ningún otro en toda la comunidad, Ronald… él solo quería tener aventuras grandiosas y delirantes. ¡Eh! Thomas ¿porque no entramos ahora?... no hay nadie en casa y la bestia esta enjaulada, es nuestra oportunidad ¡vámonos ya! – Preguntó Mike el hábil – debemos esperar un poco ¡relájate! – contesto Thomas moviendo extrañamente los bigotes mientas observaba por n agujero de la puerta – el señor Guerreira no está y el monstruo de ojos azules seguramente busca por toda la casa desesperadamente su desayuno, ¿quieres que nos coman? Debemos esperar un rato más para estar seguros… y además… – dando un vistazo rápidamente a su alrededor, Thomas se da cuenta que falta alguien en el grupo – y Ronald ¿Dónde está? – no lo se dijo Mike mientras vigilaba atentamente por debajo de la puerta… hace poco estaba aquí, no pensé que saldría corriendo él no se asusta tan fácil y menos por salir a conseguir comida – pues mejor que vayas a buscarlo, seguramente estará por ahí en alguna escalera durmiendo ¡rápido! ¡Mike! Trae a ese insensato mientras yo vigilo, mirando agudamente continuo… no se porque te empeñas en traer a nuestro hermano pequeño cada vez que salimos a buscar comida, perderé la cabeza te lo aseguro… ese perezoso tarde o temprano se lo tragara el monstruo si sigue como hasta ahora, no tiene remedio – Mike le dijo con tono inconforme; no te preocupes demasiado por Ronald, sabe cuidarse solo; además no puedes negar que tiene talento para estas cosas… a su edad yo no había salido de la comunidad y míralo anda por aquí y por allá como si nada, necesita un poco más de disciplina y de entrenamiento pero me ocupare de eso… ¿sabes? Es muy talentoso tú y yo lo hemos visto.

Mike se retiró de la puerta y se fue corriendo hábilmente en cuatro patitas en busca de su hermano pequeño, – Buscare en el cuarto de aseo – Mike conocía muy bien a su hermano, y cada vez que se perdía era para jugar con las esponjas amarillas; las destrozaba completamente con sus garras bien afiladas formando copos redondos y finos para después acomodarlos cuidadosamente en una caja, cuando hubiere terminado los lanzaba desde lo más alto del cuarto pensando que era nieve, imaginaba que en el exterior era igual y que la nieve tendría muchos colores al momento de caer al suelo. – Quisiera ver como cae la nieve – pensaba el pequeño Ronald…

¡Ya regresaron! dijo alegremente la madre que vestía un delantal a cuadros rojos hecho a mano con una tela sobrante de cortinas, sus hijos contaron lo sucedido mientras encontraban comida y también la idea loca de Ronald al pensar que la nieve caía en copos de diferentes colores. Aún falta mucho para que caiga nieve – decía la vieja ratona – no les ha cambiado su pelaje rojizo en primer detalle y en segundo… es sencillo saberlo porque el dueño de la casa siempre compra troncos de madera enorme y los acomoda uno encima del otro para después con un movimiento gracioso de dedos encender la… la chimenea creo que le se dice así.

Vigilamos toda la mañana y nunca lo vimos rondar por la casa, quizás se fue con el viejo de viaje con toda la familia – dijo Tomas – estuvimos de suerte, y que me dices del juguete en la cuna del bebe era curioso o no… – si muy curioso dijo la vieja ratona – el gato tiene un olfato muy agudo y cuando hay un juguete nuevo no lo suelta hasta aburrirse del mismo… ¡oh no! Era un juego, ¡era su trampa! – Grito Ronald – el monstruo se quedó en casa mientras jugaba con su juguete nuevo, por eso no lo vimos y viene por nosotros… ¡que suene la alarma! Todo el mundo listo para el ataque, dos o tres hermanos en la puerta para distraer al animal lo más que se pueda, avisen a los demás que llenen las canteras con agua bien fría, arqueros a sus posiciones por esta vez yo estaré a cargo, ¡madre! Lleva a los demás hasta el rincón, – Ronald daba órdenes a diestra y siniestra y todo el mundo obedecía apresuradamente –.

¡Ahí viene! ¡Ahí viene! Gritaron los centinelas, segundos después el monstruo de ojos azules derribo la primera y segunda barricada de un solo golpe – ¡esta hambriento! – corriendo y saltando de lado a lado formaba un gran alboroto en la comunidad, destrozando casas, bares, hospitales y bibliotecas a su paso… era imposible detenerlo… ¿Qué pasa? ¡Párenlo ya! ¡Mójenlo ya! Sus movimientos agiles y su cola implacable impedían que los ataques dieran en el blanco, uno… dos… tres… ¡deténgalo o se comerá a todos! Cuatro… cinco… seis… llévenlo a la trampa, ¡no se detengan! La bestia no dejaba de comer… siete… ocho… nueve… diez… – ¡ahora! Suelten las canteras y cuando se moje verán cómo sale corriendo – el enemigo cayó en la trampa, distraído por la trayectoria del agua descuido sus pisadas, se escuchó un fuerte lamento del animal pues había pisado unos clavos puestos justo donde se creía que iba a pisar… las canteras tuvieron el efecto esperado impactando en el rostro y en la espalda del monstruo, luego de haberse mojado por completo salió dando grandes saltos hasta una pequeña ventana que daba al jardín…

La estrategia funciono una vez más pero acosta de quince miembros devorados por el inmenso animal y cientos de edificios derrumbados, gracias a ellos vivirán una temporada más en la casa de la Familia Guerreira.

28 de Mayo de 2019 a las 16:09 0 Reporte Insertar 0
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