La historia de Naleg y Adiv Seguir historia

escritoraatiempoparcial20 MI RAVEN

La vida de los hombres no es fácil, pero tampoco la de los ángeles, quienes deben tomar decisiones siguiendo las leyes de Dios. Naleg, es un ángel del nacimiento y Adiv, su mayor creación. ¿Qué opinará Dios sobre esto? Te invitó a descubrirlo.


Cuento Todo público.

#vida #muerte #amor #destino #angel #dios #perdon
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La historia de Naleg y Adiv

Todos creen que Dios es el creador de cada ser vivo de este mundo, pero debo confesar la verdad detrás de esta mentira: El todopoderoso no es el único responsable. Este delega la labor a un reducido grupo de ángeles, de entre los cuales me encuentro yo.


Mi trabajo se centra en dar vida a humanos, criaturas, que por voluntad del Señor, deben poseer ciertas capacidades superiores que los diferencien del resto de seres que habitan en la tierra. He creado cientos, tal vez miles de ellos, mas existió uno muy especial. Un niño, que a la luz de mis ojos, brillaría sobre los demás. Un individuo generoso, bueno, que podría ser inteligente y poderoso, sin perder su humanidad. Mi obra maestra, y lo bauticé con el nombre de Adiv.


Lo dejé caer en la tierra, me encargué de colocarlo en un tierno hogar, y lo llevó en mi corazón desde entonces, al igual que al resto de mis creaciones. Solo volví a escuchar su nombre, años después, y no del emisor que me habría gustado.


—Sí, se aferra a la vida, pero Dios ya dio su orden —relató Azrael, el ángel de la muerte. Extrañado, pregunté por los motivos del altísimo, mas el ángel se encogió de hombros, —es su voluntad.


Sentía la esencia de Adiv dentro de mí, y no comprendía por qué siendo un muchacho ejemplar, ahora Dios lo quería matar.


—Dime Señor, ¿qué te ha hecho? —cuestioné esperando su respuesta.


—¡Oh!, mi querido ángel, tú le diste tanto, y tan poco a los demás —se oyó su voz en el aire.


—¿Tan poco?— pregunté absolutamente consternado, —les di cuanto pude dar.


—Y sin embargo, uno de ellos sobre sale entre los demás.


—Sí —admití, —aún cuando no era inicialmente mi intención.


—Le diste un nombre y tu amor, un ángel no debe tener tales preferencias hacia sus creaciones, como yo no las tengo sobre las mías —instruyó el omnisciente.


—Así que morirá simplemente porque yo lo ame.


Él no me dio más respuesta, y ante mi inconformidad, bajé a la tierra. Él podía convertirme en un ángel caído, yo solo deseaba ser un ángel guardián.


"Adiv", así lo nombré, así lo llamaban sus padres, sus amigos. Era un crío de cabellos rubios y ojos verdes que caminaba rodeado de otros niños por las calles del bario, de regreso a casa. La semana pasada había visitado el hospital tras sufrir un accidente de coche, hoy se veía totalmente recuperado. Lo observé, desde el otro lado de la calle, y sonreí, comprobando que era tal y como yo lo había deseado, un joven dulce y bueno.


Cruzó la calle, en compañía del resto, cuando a sus espaldas apareció Azrael, quien se encontró con mi mirada y retuvo sus intenciones. Los jóvenes prosiguieron su camino pasando por mi lado derecho, mientras que el ángel se situaba a mi izquierda.


—¿Qué haces aquí Naleg? —preguntó mi viejo amigo.


—Cuidarlo —contesté señalando al muchacho.


—¿De mí? —inquirió Azrael extrañado, asentí con una media sonrisa.



—Entre otros —murmuré haciendo referencia a nuestro padre.


—Es la voluntad del Señor … —me recordó, pero antes de que pudiera concluir la frase, confesé: —Y lo comprendo, él es padre de todos, pero yo solo soy padre de Adiv.


La desaprobación se asomó en el rostro de Azrael. Mis ojos, en cambio, buscaron instintivamente al chico.


—Sé que nuestro padre tiene razón, amé más de lo que debía a ese niño, pero yo no soy un Dios. Pienso, siento y amo de manera diferente a él.


Azrael guardó silencio a mi lado, no hacían falta sus palabras, ambos sabíamos que estaba desobedeciendo directamente al todopoderoso. —Solo espero que algún día me perdone.


Crucé la calle y seguí los pasos de mi pequeña creación.


***


Pasé muchos años junto Adiv, como su conocido, compañero, amigo, hermano ... haciéndonos inseparables, al tiempo en que lo veía crecer con cada paso que daba. Mi padre probablemente no entendiese mis decisiones, sin embargo, parecía respetarlas.
Adiv era un chico listo, valiente, leal, empático, bondadoso, protector, líder. La gente lo apreciaba y lo consideraba allá a donde iba. Estaba convencido de que se convertiría en alguien importante.


—¿Qué te parece bombero? —me preguntó ese día saliendo del colegio.


—Mejor presidente, ¿no? —, deseando que incrementará sus miras.


—¡No!, odio la política —respondió riendo.


—¿Y médico? —aventuré.


—¿Por qué no bombero? —curioseó esperando mi aprobación.


—¿No te parece poca cosa? —hice notar.


—Es lo que me gusta —confesó encogiéndose de hombros. Medité sus palabras, recodando a mi padre, él me enseñaba su camino, sin embargo, yo había escogido el mío, uno muy diferente.


—Si es lo que te gusta ... —, asentí sonriendo.


Al otro lado de la calle descubrí a Azrael recargado contra una farola. —Tira para casa, después nos vemos —mascullé y Adiv prosiguió su viaje hacia adelante.


Me acerqué a mi viejo amigo y lo saludé —hacia tiempo que no venías.


—Lo sé —afirmó suspirando.


—¿A qué vienes?, ¿pretendes llevarte a mi chaval? —indagué arqueando las cejas. El ángel de la muerte negó con la cabeza, y el sonido de un claxon me despistó.


—¡Adiv! —grité al verlo tirado sobre el suelo, y la mano de Mordad sobre su frente.


—¿Por qué? —lloré mirando a Azrael, habían usado a otro ángel para llevarse a mi chico.


—Lo siento Naleg, no lo sabía, yo solo venía por ti. Tras esas palabras, Azrael se apresuró y tocó mi hombro, me desplomé sobre el suelo.


***


Segundos después desperté junto a mi padre. —Bienvenido a casa Naleg —me saludó con una amplia sonrisa.


—¡Padre! —suspiré y las lágrimas brotaron, —creía que respetarías mis decisiones —le reproché con dolor.


—Tanto tiempo como me fue posible —afirmó, —Adiv es muy especial, necesito que este aquí, entre nosotros, protegiendo a los mortales.


—¡¿Cómo?!


—Creaste algo hermoso Naleg, algo divino, algo que debe compartirse a todo el mundo. Una criatura preciosa y divina.


Hacía siglos que Dios no transformaba a un humano en ángel, jamás imaginé que a Adiv le concedería tal honor.


—No solo lo has creado Naleg, también lo has educado, y lo has hecho aún más hermoso de lo que era cuando lo bajaste a la tierra— admitió mi padre orgulloso.


—¿Cómo puedo pedirte que me perdones, cuando no me arrepiento de haberte desobedecido? —supliqué mirándolo a los ojos.


—No lo hagas —pidió Dios, y ante su aprobación asentí, aceptando mi destino: no entrar nunca más en el cielo, pues no era capaz de arrepentirme de mis pecado.


—Adiós padre —me despedí, pretendiendo que su último recuerdo sobre mí, fuese mi sonrisa.


—Adiós mi hijo —respondió y desaparecí.


Aparecí en mi conocido hogar, en el sitio donde Dios me había pedido que diera vida a sus humanos.


—¿Naleg? —la voz de Adiv se oyó a mis espaldas, y al girarme me encontré con mi obra maestra.


—¡Adiv! —exhalé abrazando al nuevo ángel que se encontraba frente a mí.


—Dios me ha encomendado la misión de proteger a los humanos —explicó mi muchacho emocionado.


—Lo sé —suspiré con un nudo en la garganta, sin comprender que hacía aún allí.


De pronto la voz de mi padre sonó dentro en mi cabeza: —Yo amo a todos mis hijos por igual, aún cuando ellos terminen tomado sus propios caminos.

24 de Mayo de 2019 a las 19:46 5 Reporte Insertar 2
Fin

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MI RAVEN "Aún perdida, no te soltaré". Esta es la promesa que yo le hago al mundo de la escritura. ¿Y tú? ¿Qué significa esta frase para ti? https://miraven.wixsite.com/misitio-1

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Jocelynne Castillo Jocelynne Castillo
¡Que honores! Voy a ser la primera persona en comentar 🙆🏻‍♀️ ¡Felicidades! Me gustó mucho tu historia, la narrativa y ese resultado utópico, me encantó. Pero, tengo ciertos conflictos cuando no separas los diálogos con espacios, ya que por un momento siento que los textos que le pertenecen al protagonista, se "mezcla" con los dos Azrael. Tal vez, separando cada uno se destaque más al protagonista y me atrevo a decir, el segundo antagonista. Respecto a Dios, es bastante bueno, se entiende bien y te da esa emoción negativa por las acciones que comete. ¿Qué me hizo sentir? Por un momento quise llorar pero no lo conseguí, tal vez, introduciendo un poquito más el porqué el protagonista es tan protector con su creación... ¿porque quiere que llegue a la cima? ¿Por qué no lo acepta al 100%, tal vez para que sea merecedor de Dios? Esta bien que yo como lectora me haga las preguntas; pero siento ese potencial que puede llegar hacerlos vivir más la historia, sentirla a tan profunda...
16 de Junio de 2019 a las 11:22

  • Jocelynne Castillo Jocelynne Castillo
    ... Tan profunda que lloren de felicidad, que se pregunten si realmente es así el creador del cielo de la tierra. Tal vez, soy muy ¿exigente? Pero siento que tienes ese potencial para que tu historia llegue a los corazones y remueva las emociones que algunas veces escondemos con fervor. ¡Me gustó! Es fascinante la historia que has creado y porque conseguiste motivarme a cuestionarme un poco, es que te digo cada una de las palabras. ♡ espero que te tomes bien mis palabras que van desde la honestidad y el aprecio. ¡Continúa el camino que vas que eres buena! 🙆🏻‍♀️💖 16 de Junio de 2019 a las 11:27
  • MI RAVEN MI RAVEN
    Me encantan tus comentarios, me los tomaré siempre muy bien, por eso no te preocupes, además aprecio mucho este tipo de críticas bien fundamentadas, y que me dan la impresión del lector. Coincido contigo en el tema de los guiones, de hecho me pillaste justo hoy, sin darme cuenta de tu comentario, releyendo y editando la historia pues cuando la escribí también me dio la impresión que los diálogos podrían resultar un tanto confusos entre Azrael y Naleg, así que puede que ahora estén mejor que como los encontraste. Por cierto tu idea sobre expresar los sentimientos de Naleg y sus motivos, es una idea interesante, creo que a veces solo por el hecho de ser padres o tener unos buenos padres, comprendemos de manera indirecta sus motivos y todo el amor que dan a sus hijos o que los hijos reciben de ellos. Sin embargo, puede que sea una buena idea dejarlos marcados en el papel. Muchas gracias. Lo tomaré en cuenta =) 16 de Junio de 2019 a las 15:26
  • Jocelynne Castillo Jocelynne Castillo
    Awww, que lindo tu comentario. Es un placer para mí que te gustará, ya le di una releída y sí, queda mucho mejor. Respecto a los padres, si tienes razón, pero siempre es bueno describirlo, que el lector disfrute de la sensación de las emociones del personaje hacía su hijo... por eso lo decía y es bonito que lo tengas en cuenta. 16 de Junio de 2019 a las 18:15
~