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VIEJA

- Abuela dime… ¿Cómo es posible casarse por tercera vez decir que fue por mero capricho? ¿Es de ahora que las mujeres sean tan inmisericordes, o por el contrario es costumbre?

Ante tales preguntas, - ¡abuela solo dime! - Y ante la insistencia de aquella personita, no habría motivos para seguir fingiendo el sueño absurdo. La vieja se levantó de su silla con adornos magníficos de plata brillante, perfectamente pulidos, para acercarse lentamente a una posición más adecuada, como anteriormente se había prometido a su querido nieto (la vieja comenzó a decir) ¿tres matrimonios es lo que dices? Pues déjame decirte que son pocos para alguien como yo, si te fijas bien las mujeres de mi época se acostumbraron rápidamente a las decepciones y tragedias desde tempranas edades, eso y mucho más por los malos tiempos que atravesábamos en nuestra juventud. Debido a esto y las frágiles relaciones que se sostenían con el otro género no era difícil comprometerse dos o tres veces en el año.

Como bien sabes mi primer marido fue por imposición, ¿te lo había dicho verdad? un amigo bastante allegado a la familia, incluso se rumoreaba que él sostenía ciertas relaciones forasteras y poco decentes con mi madre, pero todo aquello solo quedó en eso mismo simples rumores que nunca se pudieron confirmar. Sin embargo ella murió poco antes de la boda y tuvimos que retrasar nuevamente la ceremonia por respeto y también por la gran afectación que tuvo la familia mía, y la del novio.

- ¿Por la traición? O ¿Por dolor?

¡No interrumpas chiquillo! (lo decía un poco encolerizada) como te dije las relaciones clandestinas nunca salieron a relucir ya que mi madre era muy cauta y bastante reservada. Luego de varios meses de duelo se llegó el momento de la boda, no lo recuerdo perfectamente pero fue un momento muy hermoso donde todos los asistentes bailaban y reían muy gustosamente, tanto así que la fiesta continúo hasta la madrugada del siguiente día, los fantasmas del fallecimiento habían desaparecido irremediablemente.

Este primer matrimonio con amor infinito (vaya ingenuidad) no duro lo que primeramente habría de esperarse, fue más bien efímero como la estrella que se pierde en el horizonte…

- ¿La guerra verdad?

… si exactamente, la primera guerra se llevó a mi único amor, él no tenía más opción que aceptar el llamado de las armas, o seria tal vez como siempre decía “el fin de nuestra tranquilidad” de cierto fue que tras su partida perdí mi tranquilidad. En un día soleado del mes de Marzo abandono su hogar para enlistarse nuevamente y así nunca más volver (¿Por qué no lo detuve si era una muerte segura?) detenerlo sin duda era lo que más deseaba, pero de igual manera si se quedaba sufriría el mismo dolor o incluso, tendría un sufrimiento más grande a causa mía, no podía ignorar su calidad de hombre patriótico, un descendiente de familia militar era su origen, su padre, su abuelo y su bisabuelo todos ellos abrían participado en algún momento de su vida en guerras internas o externas, sentía la necesidad de una aventura nueva cada día y lo adoraba por eso.

- ¿Lo recuerdas? ¿Le añoras?

(Deja de interrumpir niño malo) ¡No hace falta dentro de poco me reencontrare con él y los demás! Ya sabrás valorar mejor o que te digo ahora niño, - continúo - sin más que el recuerdo de mi esposo dejé absurdamente a un lado los buenos sentimientos, (destrozada como estaba era de esperarse) sometida y ahogada por los malos deseos… ¡era lógico pues una noble e ingenua adolescente podía caer en manos de las aberrantes sensaciones!... Me dedique a la mala vida sin tener la más mínima consideración por los demás, tanto así que pasaba veladas enteras en The King Night Club…

- ¡ese es mi sitio favorito! (decía el niño bastante animado)

… cierta noche, no esperaba más de lo común, hombres con exceso de confianza, creyendo poder acercarse a una mujer solitaria de forma libertina y descarada… ¡la peor falta que puede cometer un hombre!... sin embargo tuve la suerte de tener una conversación agradable, en el lugar menos indicado, hablar de temas tan “serios” como la misma guerra. Se me acerco un hombre bastante guapo ¡qué porte tenia! Quien iba a pensar que con el tiempo éste se convertiría en mi segundo esposo y padre de dos hijos… hablamos bastante rato de la guerra y de lo fácil que es influenciar a los hermanos de países vecinos para exterminarse unos a otros ¿ridículo? No, más bien una realidad que se hace presente en el día a día de las personas. A mi forma de ver, esas gentes son como hojas llevadas por el viento, encaminadas a un solo destino. Morir y por supuesto engendrar más dolor y tristeza.

¡Ah! ¡El dolor al que le sometemos las mujeres! ¿Quién se acuerda de ello? ¿Quién se apiada de nosotras en momentos así?

- Abuela cálmate un poco, y te sugiero que no eleves demasiando la voz, recuerda el mal que te haces…

Para concluir este relato absurdo, no se mencionara el tercer esposo de esta vieja enfermiza ya que no tiene ninguna relevancia pues como se le anuncio al lector “solo fue un capricho” ¿y su enfermedad, de que padece la pobre vieja? Esta pregunta quedara sin responder por ahora, hasta que los lectores de esta falacia se tomen el tiempo necesario para responderla. Y para terminar… la última pregunta del inquieto niño… diré que es harina de otro costal, arena de otra playa.


FIN

9 de Abril de 2019 a las 15:12 0 Reporte Insertar 0
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