La Hermandad: Nada es lo que parece. Seguir historia

ivan-lopez1553207116 Ivan Lopez

La soledad y la tristeza es algo muy común en la vida de Crystal Cohan, una chica de 18 años cuyos secretos y males están muy bien guardados en lo más profundo de su corazón y alma. Ella esconde ante al mundo desde hace 8 años una habilidad extraordinaria e inusual, poder crear fuego, un superpoder que muchos gozarían de tener, una habilidad que alguna vez soñamos obtener pero ella en verdad odia usar. Pero ¿Por qué los odia? solamente ella lo sabe. ¿Alguien sabe de esto? si, su mejor amiga Yasmin, única persona que la oyó en lo peores días de su vida y cuando la depresión atentaba ante su salud. Pero por cosas del destino, ella desapareció sin dejar rastros, dejando a Crystal totalmente sola ante su depresión. Ahogada por sus propias penas sin que nadie la ayudase y con la ayuda de sus pocos amigos, la buscará día y noche sin descanso alguno a la chica que le dio su compasión y apoyo. Un bosque será su próximo destino de rastreo, con las esperanzas de encontrar a que fué hace semanas atrás la única persona que estuvo en los peores momentos; Crystal jamás iba a pensar que gracias a ese lugar saldrían al aire un montón de secretos y verdades jamás reveladas y la llegada a nuevo lugar le daría más dudas que respuestas. Una asociación, un enorme laboratorio la cuestionará hasta el punto de hacerla tocar fondo y 2 jefes malvados controlaran su destino... Pero hay algo que ella no espera, Crystal creyó ser la única en tener superpoderes, pero jamás pensó que una Hermandad la estaría esperando...


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CAPÍTULO 1 - Mi ''Super Poder''

24 de Febrero de 2015

Yo soy de aquellas personas que saben guardar muy bien sus sentimientos y en algunos casos sus emociones antes los demás, como en frente de mis amigos, ante mi madre y cualquier idiota de la vida cotidiana que pretenda establecer algo conmigo. Muchos dicen que soy una chica coqueta, graciosa, simpática y hasta un poco loca, pero todas esas ''virtudes'' o alagodesaparecen al momento de encerrarme en mi cuarto a maldecir sobre mi existencia y largar todo tipo de malas vibras que pesan sobre mis hombros día tras día.

Me llamo Crystal Cohan, soy una chica de 18 años de edad, de piel blanca, delgada y no muy alta, de ojos grises oscuros a la vez que tengo un cabello corto a los hombros de color castaño claro, nariz pequeña a igual que mis labios, cara un poco redonda y demás.
Pero que importa como soy si a nadie le intereso, guste de mi o siente una atracción, lo importante aquí y la razón de este escrito es que estoy pasando por uno de un momento mas tristes y desagradables de mi vida.

Tengo un secreto, uno muy bien guardado del cual nadie sabe (a excepción de una persona). Algo que me da mucha pena contar y decidir a quien confiarle tal aberración que fluye por mis venas... o así creo yo; Porque debo de confesar que tengo algo que me hace diferente al resto, algo que odio profundamente y lo maldigo día tras día y que seguramente lo maldiga hasta el final de mi mortalidad.

Y no, no es ninguna enfermedad, deformidad o cosa así si lo estas pensando, tampoco abusaron de mi o algo así ¡Por Dios no! lo mio en verdad es único, raro, fuera de lo normal, inusual hasta diría.

''Simplemente'' soy una chica con la extraña capacidad de crear fuego...

Si, en efecto, leíste bien... ¡demonios que lo hiciste bien! tengo el poder de desarrollar pequeñas fuentes de fuego que se originan y salen desde las palmas mis manos, así como en las ficciones irónicamente. Esta demás decir esto pero es un fuego que como cualquier otro, emite luz, calor y quema, lo típico que hace el fuego, supongo. Podríamos decir... que tengo poderes, superpoderes.

Pero... ¡Sorpresa, odio este poder! lo odio muchísimo y desde el más profundo de mi ser.

Y ahora te estarás preguntando ¿Por qué Crystal odia esto? ¡Es genial, tener un superpoder es genial, todos quisiéramos tener uno!

Lamento decirte mi pequeño capullo de primavera que tener poderes... no lo es, NO ES GENIAL NI LO SERÁ JAMAS.

¿Por qué digo esto? porque esto se encargó de hacer mi vida de una miseria, un asco, una porquería, una mierda hablando vulgarmente o como quieras llamarlo. Esto ha hecho que caiga en un asqueroso pozo profundo de malos pensamientos, inevitables sensaciones como el odio y la culpa y ni hablemos de las ganas de mandar todo a la mierda.

Puede que te a estas alturas ya tengas curiosidad sobre que pasó que tenga este pensar, puede que estés preguntando ¿Qué pasa? ¿Por qué creo eso? ¿Por qué siento tal rechazo ante semejante ''don'' como diría algunos? Pues, mi querido lector, déjame contarte un poco sobre mi y mi historia para que entiendas.

No será mucho, si te interesa sigue con la lectura, sino, vete a leer otras cosas que te sean mas interesantes que esta triste y despreciable nota, al fin y al cabo, es lo que hacen muchos.

Ya tras haber aclarado eso, empezaré desde cero
Todo comienza desde que tengo uso de razón, no sé con exactitud cuando pero mis ''poderes'' estuvieron conmigo desde temprana edad o algo asícreo yo. Tengo vagos recuerdos de bebé que se manifestabami poder de crear pequeñas llamas en mi palma derecha con la que jugaba y pasaba el rato, pero mas que eso no logro recordar.

A medida que iba creciendo, mis poderes fueron intensificándosemás y más hasta que llegué a la edad de 8 años aproximadamente. Tenía mi vida normal, colegio, amigos, mi madre y comida todos los días. Incluso hasta este entonces me parecía normal esta cosa de ''fuego saliendo de mis manos''. Mi madre no sabia, por alguna razónjamas se dio cuenta de esto ni mucho menos se lo conté. Lo se, tampoco entiendo porqué, pero bueno...

Mi temor comenzó con un hecho que hasta el día de hoy recuerdo con total lucidez.Hace 10 años atrás, ocurrióla triste tragedia de que incendié la casa de un compañero mio, de mi actual amigo de universidad James Smith, un chico al que le jodí casi toda su infancia por la asquerosidad de mis llamas.
Sucedió que quise jugar con mis llamas cuando fui de visitas luego del colegio, siempre que podía iba y cuando nadie estaba conmigo, acostumbraba mucho a prender una llamarada ya que me parecíadivertido. Pero ese día, algo pasó en mí que hizo que la típicallama baja y débil que acostumbraba hacer,se convirtieray descontrolara tanto al punto de que creara y saliera tanto fuego de mi palma derecha que era incontrolable para mí.

Recuerdo perfectamente el estar fuera de la casa junto a James y su familia viendo cómo el fuego arrasaba con todo a la par que las dotaciones de bomberos y patrullas policiales llegaran con tal de salvar a quienes pudiesen y derrotar las mortíferasllamas que habíadesarrollado. Ropa, muebles, incontables objetos personales y hasta inclusive lo más caros electrodomésticos fueron consumidos por las poderosas llamas que creé desde el más profundo de mi alma... supongo.

A mi suerte ellos nunca supieron qué originó aquel desastre, se quedaron con la palabra de la policía y los peritos policiales; Que según ellos, el incendio fué provocado por una falla en las redes de electricidad, un corto circuitocon algúnelectrodoméstico o algo asíprovocó semejante caos.

He de confesar que me gusta y es mejor que sea así, ya que no pensaba ni pienso confesarle la verdad a James de que yo fui el causante de la pérdida de todas sus cosas, de qué por mi culpa él tuvo que ayudar a su familia a salir adelante y no vivir su infancia como debía y que gracias a mí él no es el mismo que hace 10 años.
Obviamente, esa fué la primera razón por la que empecé a odiar mis poderes. El hecho de que tuviera 8 años y ver que destruí a una familia entera hizo que temiese mis poderes, que no lo usara por mera diversióncomo antes.Deje de usarlos, o eso intenté, ya que inconscientementelos usaba, cosa que detestaba mucho, inclusive le agarre cierto rechazo a ellos, ya no los queríacomo antes ni menos creíaque era divertido.

Ese problema logró crear un temor en mí al ver la semejanzas de mis poderes, ver que sería capaz de acabar con el hogar de cualquier persona o en el peor de los casos, alguien mismo, me hacía sentir terror el querer utilizarlos de nuevo. Era incapaz de hacer daño a alguien pero el simple hecho de que en mis manos tengo algo con el que crear mal me atemoriza.
Pensaba que era así, hasta que surgió ese inconveniente, ese problema que... ¡mierda! si tan solo no hubiera pasado.

Hace un tiempo, en algún momento de mi vida... tuve un problema con alguien más que... tuve matar a alguien. Pero tranquilo, lo hice por defensa propia e inconscientemente¡Lo juro, fue sin querer! ese vagabundo me robaría todo y hasta quien sabe si intentaríamatarme!!.
Aun no tengo el valor de contar que pasó, solo lo que diré y resumiendo todo es que quierohallar la forma de quitarme esta maldición que me acompaña prácticamente desde que nací, Eh estado muchísimo tiempo buscando a alguien capaz de quitarme el enorme peso que llevo encima pero todo fue en vano...

A todos los sitios en el que he ido me terminaban llamando loca, rara y hasta inclusive un demonio; todos huían de mi y están en su derecho de hacerlo ¿Por qué? muy simple ¿Qué chica con apariencia de ser "normal" de 18 años que puede crear fuego con sus manos se quedaría conmigo y me brindará un poco de ayuda? NADIE, y así fue el caso. Me cansé de ser así, quiero dejar de ser así. Lo único que quiero es ser normal, poder ser alguien cuya vida no sea un maldito caos y vivir una puta vida nor...

-Demonios... ¡¡¡NO!!!- Grité -¡¿Desde cuándo soy tan sentimental?!, no pienso hacer escribir sobre mi para dar pena... ¡¡MIERDA!!!

Tomé de la hoja en la que escribía, la convertí en una pequeña bola de papel, la apreté tanto sentí como luego fue consumida por las llamas que generé inconscientemente. Con mucha frustración, apoyé mi cabeza entre mis puños y cerré los ojos.

<<Debo dejar de hacer estas cartas>> Pensaba. <<Debería confiar en mas personas, Anthony tal vez.>>

Quería contarle a otra persona ésto y desahogarme de toda la tristeza e impotencia que tenía dentro de mí, pero ¿Alguien me escucharía? ¿Alguien en verdad me ayudaría a soportar ésto y sin querer huir de mí? Nadie hizo eso, ni siquiera mi mamá sabe de esto... podría decirle pero. lo que menos quiero es hacer que se preocupe demasiado y olvide todas sus labor por una idiota como yo. Nadie de mis amigos conoce éste lado mio, bueno a excepción de mi mejor amiga Yasmin.

Ella sabe todo, le conté todo y en vez de huir de mí como temía, me ayudó y hasta me apoyó siempre que pudo y más de lo que me merezco. Gracias a ella pude seguir adelante y evitar hacer cualquier locura e idiotez, me sacó de pensamientos horribles que... quien sabría que sucedería de mi si hubieran pasado.
Yas es como un ángel guardián que apareció cuando más lo necesitaba, me escuchaba siempre como cuando la necesitaba, para simplemente llorar o hablar, ella estaba allí para consolarme... pero, tristemente de un día para otro desapareció, se esfumo de la faz de la Tierra y lo peor de todo... no sé absolutamente nada de que pudo haber pasado ni nadie sabe que pudo haberle sucedido, su desaparición es un total misterio.

Se creé que fue secuestrada, se creé que se fue de casa en busca de aventuras ya que amaba la exploración, se cree que escapó con un chico o chica y hasta se creé que se perdió o simplemente esté de viaje por algún lado; Pero aun así ella jamás de dijo sobre un posible y cercano viaje o de que estaba pasándola tan mal que quería desaparecer por un tiempo.

No se nada, sigo pensando que todo sobre ella fue muy extraño, su desaparición inminente y sorpresa es algo que no he podido superar hasta el día de hoy y... la ausencia es lo que más me duele y lastima, me hace falta de su compañía, se notaba, o mejor dicho, lo noto; Mis sentimientos y emociones cada vez me comen más la cabeza y lentamente mi cordura está desapareciendo.
Es horrible el sentirme culpable de la muerte de un vagabundo que intentó robarme la mochila, que quería hacerme daño y no le importaría nada. Lo sé es irónico, pero no me quedó alternativa, era él o yo, mi vida o la de el... No tuve otra opción, en verdad no quería calcinarlo, solamente quería herirlo para poder distraerlo y escapar... no creí que haría tal atrocidad.

<<Debes creerlo Crys, fue en tu defensa, era el o yo.>>

Soy incapaz de hacer algún mal a alguien, más aún luego del que hice a los 8 años a la familia de James pero por alguna razón no me logro convencer, una voz o algo en lo más profundo de mi mente me repite constantemente que yo lo maté, que está mal y que en verdad tenía intención de hacer daño, es tu culpa Crystal, ¡¡SIÉNTETE CULPABLE!!

De manera obligada tuve que acostumbrarme a vivir con este mal, la ausencia de Yasmin y éste peso que conllevo desde hace tiempo. Pero aun así tras acostumbrarme un poco a la situación, no me gusta llevar este estilo de vida, realmente lo detesto y anhelo con muchas ansias el tener una vida normal, poder ser una persona normal, poder estar con alguien sin el temor de que se me escape un impulso y cree una llama en mi mano o queme a alguien accidentalmente. Odio no poder controlar mis poderes y que el fuego fluya sin problema de mis manos sin que yo fuera capáz de detenerlo, odio pensar que yo no soy normal, que soy un monstruo que puede provocar mal a sus seres queridos o... una don nadie que puede lastimar a la sociedad.

<<¿Por qué?, ¡¿Por qué yo?! ¿No podía ser otra persona? ¡¡maldita sea!!>> Me repetía constantemente con mucho enojo a la vez que tristeza. Mis ojos estaban húmedos, estaba a punto de estallar en lágrimas otra vez...

-¿Dónde estás Yasmin? ¿Que fué de ti? te necesito tanto amiga mía... me duele saber que la única persona en la cual confié no este a mi lado ya, como lo hizo éste último tiempo. -Dije esta vez en voz alta.

Luego de tanto apenarme por la situación que pasaba, quité mi cabeza de mis puños, me refregué los ojos para quitar esas tontas lagrimas y tire las cenizas de la nota por la ventana entre abierta que tenía al lado de mi escritorio. Seguido de eso, se me dio por revisar mi celular. Lo tomo y veo que eran las 12:09 AM, debería irme a dormir ya que mañana tengo que ir a la universidad y no quiero llegar tarde... otra vez. Detesto llegar tarde.
Me levante del escritorio, me estiré y me fuí al baño, me cepille los dientes y me cambie la ropa con una que usaba de pijama, apagué las luces de mi casa ya que mi madre se encontraba trabajando en su habitación, no debería molestarla. Me encamine directa a tirarme en la cama a dormir o, eso intentar, ya que los recuerdos y sentimientos me jodían la cabeza todo el tiempo sin descanso alguno.
Intenté dejar de pensar y enfocarme en dormir, al comienzo me costo conciliar el sueño pero cuando lo logré... un sonido chillante, molesto y constante me despertó y me saco del poco descanso que tuve. Era el santísimo despertador de mi celular diciéndome que un nuevo infernante día acaba de empezar...

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Iba a una universidad de mi pueblo llamada Elim, era barata, bonita e incluso recientemente había ingresado en un top de las mejores del país... ¡Que orgullo!

Desde que uno entra puede notar tiene en plena formación académica a miles y miles de alumnos, ya que la cantidad inmensa de aulas y el espacio que ocupaba la propia universidad era increíblemente enorme. Disponía de una biblioteca enorme donde almacenaban miles de libros de todos los tamaños, colores y géneros, también disponía de una sala de cine, otra de teatro (aunque no se para qué), un patio que ocupaba la mitad del terreno amurallado y hasta inclusive de su propia cafetería! todo esto era muy sorprendente pero lo único que fallaba era la decoración y el logo del lugar, por lo menos a mi no me gustaba que la gran parte del distrito sea amarillo y bordó...

El podría ser perfecto a excepción de las personas. No me aguantaba a los profesores mal humorados que se la pasaban quejándose y regañando a todos los alumnos sin razón alguna, tampoco aguantaba a los alumnos egocéntricos creyéndose los mejores del mundo por ir a este lugar y por supuesto no podía faltar el orgulloso equipo directivo que jamás cerraban la boca y lo único que hacían era hablar hasta por los codos, opinar del alumnado y ignorar sus quejas. Iba a la mañana y alguna que otra clase a la tarde pero tenía gran parte del día libre aunque sin nada que hacer... mas que llorar no hacia.

Únicamente voy a Elim para hacer feliz a mamá, ya que le gustaba la idea de que me educara en semejante establecimiento, ella dice que gracias a ese instituto voy a ser ''una de las mejores psicólogas del mundo'' y que mi futuro será lo mejor. Aunque yo no pensaba igual que ella, lo único que no quería es decepcionarla por mis pensamientos, así que me callo y asisto sin queja alguna.

A pesar de la gente de ese lugar, logré hacer algunos amigos, aunque ellos estudiaban diferentes carreras, únicamente los veía en la cafetería entre los diferentes horarios que teníamos o en los recreos que nos daban los profesores. Me encanta compartir mis desayunos con ellos, me hacían pasarla tan bien que olvidaba mis males. Siempre reía a carcajadas con las idioteces que hacían y era algo que agradecía, agradecía estar rodeada de gente como lo eran ellos.

En total eramos un hermoso y unido grupo de 7 geniales personas incluyéndome (exceptuando que no soy genial)

Estaba Anthony, tenía 19 años, era un amigo al que no le contaba mucho pero si que podía contar con él, aun siendo el payaso del grupo. Era un tipo con jopo rapado a los lados teñido de un color azul, de piel blanca y ojos azules, nariz media perfecta, labios medianos, barbilla marcada, un poco musculado pero por su genética familiar. Todas morían por el, era el típico chico que llamaba la atención de las chicas por su personalidad amable, sinceridad, carisma e inteligencia. Aunque eso me causaba gracia y me parecía un estúpido ¿Cómo un idiota como él podía ser tan galán y deseado? Es algo que jamás sabré...

Rose una chica de 18 años muy simpática, coqueta, amable, respetuosa y sensible. Podría decir que es el reemplazo de Yas, ya que con ella es quien mas me hablo, mas confío y mas sabe de mi obviando lo de mis poderes. Era de mi misma estatura, labios un poco carnosos, nariz chica y tenía el cabello rubio, largo y lacio hasta la cintura ya que se lo cuidaba muchísimo. Lo que la caracterizaba es su magnifica heterocromia, tiene un ojo azul y el otro verde que sin lugar a duda verla a los ojos era todo un placer.

También estaba James, un chico de 20 años y él era el pobre niño al que le queme la casa a los 8 años. Era un tipo bastante serio, no malhumorado pero si que callado y un poco frió aveces, estaba totalmente rapado (que parece mas que está calvo) tenía unos ojos negros penetrantes y lo que mas destacaba de el es su cuerpo, ya que estaba muy tonificado y parecía que si alguien con un alfiler lo tocaba éste se iba a desinflar. No nos hablamos mucho, pero aun así podría darle una mano si necesita.

Había una chica llamada Iris, tenía 20 años y era de cabello rizado, labios grandes pero perfectos, piel oscura y tan buena onda que todos son amigos de ella, sin lugar a dudar es una persona muy sociable y confiable aunque no tanto para mi. Es muy coqueta, carismática, sociable y ni hablemos de popular.

Luego estaba Josh, el ''normal'' del grupo con 18 años aunque un poco tonto. Era el 2do payaso del grupo y era el mas alto y delgado de todos, era de piel blanca como la nieve y unos ojos miel que aunque no parezca resaltaban mucho de el, poseía un corte de pelo muy común y poseía un gran nivel de inteligencia.

y ultimo Yasmin que... bueno, no se sabe absolutamente nada de ella y de su paradero.
Es mi mejor amiga desde que eramos niñas, tiene 19 años y ella a diferencia de todos. Se caracterizaba por su amabilidad, buena onda, cariño excepcional, gran nivel de belleza como también de tranquilidad y sabiduría, es una chica que transmite paz y que se dedica a hacer el bien. Tenía el cabello de diferentes colores como si fuera un arco iris, era de ojos verdes, labios chicos, nariz mediana, solía usar delineador aunque siempre tendía a demostrar la belleza natural con la que fue bendecida.

Todos extrañábamos a Yasmin, su vació se notaba y queríamos saber de ella lo mas rápido posible, por lo que cada semana nos juntamos y salimos a hacer justicia por mano propia (ya que la policía tardaba demasiado tiempo tras 11 meses de investigación...) ir a buscarla, ya sea encontrar alguna pista de su paralelo nos ayudaría muchísimo.

Hoy era ese día en la cual nos disponíamos a salir otra vez a probar suerte y recuperar la fé. Planeábamos esta vez ir al bosque que estaba cerca de la casa de Iris, uno que era de arboles muy altos, protegido por la guardia de la ciudad que tenía una enorme restricción para andar por la gigante densidad de arboles que lo conformaban. A lo mejor ella se metió allí quien sabe porqué y puede que la salvemos de algún apuro o encontremos algo... uno nunca sabe que nos deparará. Nos juntamos en la cafetería luego de clases como nos era de costumbre, nos sentamos en una mesa larga y empezamos el debate.

-¿Entonces qué? ¿A las 15 hs nos juntamos hoy? - preguntó James un poco preocupado al pensar que iríamos a un bosque.

-Si- Respondí- Es uno de los pocos lugares que no buscamos, el bosque que está cerca de la casa de Iris es un lugar importante que, a lo mejor ella se adentró mucho y se perdió, puede que encontremos alguna pista o algo, tengo un buen presentimiento.

-Yo no.- contestó de inmediato.

-Pero tiene razón- le contestó Rose -Ese bosque puede tener la respuesta a todas nuestras dudas, además es necesario echar un vistazo, sea por Yas o por curiosidad nuestra. -Completó rascándose la cabeza un poco nerviosa.

-Si ustedes lo dicen... -Se limitó a decir.

-Eh... no lo sé, parece peligroso...-Se opuso Anthony, cruzándose de brazos y mirándome un poco nervioso y desconcentrado. -Yo creo que no deberíamos adentrarnos, no conocemos el lugar, parece ser inmenso y puede que hasta nosotros nos podamos perder allí dentro, no por algo tiene un limite reducido de exploración. -concluyó.

-¿Qué pasa Anthony? no me digas que tienes miedo de la naturaleza! -Bromeó Iris a la vez que reía.

-No es por eso... tengo un mal presentimiento, nada más que eso.

-¿Mal presentimiento? -Le pregunté. Simplemente asintió con la cabeza.

-Oh Anthony, no te nos retractes justo ahora ¿Que tal si encontramos alguna pista? -Le dijo Rose.

-¿No que te asusta todo a tí? -Le enfrentó.

-Pero por Yas haré lo que sea. -Le contestó. -Velo así sinó ¿que tal si la encontramos allí? yo creo que debemos arriesgarnos, es nuestra amiga y hace mucho tiempo que no sabemos nada sobre ella.

-Ya entendimos que ella puede estar ahí, pero de igual manera Anthony tiene razón- hablo Josh que se había limitado a oír. - Es muy peligroso adentrarnos sin algo con que comunicarnos o sin un plan, puede que al final nos terminen buscando a nosotros por intentar hacer justicia por mano propia, yo opino por que tenemos que crear un plan por su algo sucediese o dejarlo de una vez por todas a la policía.

-Oh... tienes razón, no había pensado en eso... - dijo Iris -Es que... estoy tan ansiosa con querer entrar, haber si por fin la encontramos y acabamos con esta mierda de una puta vez... -Maldijo a la vez que cambiaba su cara de emoción por una de tristeza y decadencia.

-Tranquila Iris, ya la encontraremos- La consoló Rose, -ya verás que la encontraremos y estará aquí de nuevo, riéndose de las estupideces que hacemos- Le dijo con un tono muy alegre mientras la abraza, que con esa alegría ella le levantaría el ánimo a cualquiera...

-G-Gracias- Dijo Iris tras separarse de Rose.

-Okey, Okey ya entendí- Dije un poco alterada y a la vez que descolocada.- Viendo la situación y sus propuestas, debemos prepararnos bien. Tengo ideas, como usar radio comunicadores o algo por el estilo, los celulares por ejemplo.

-No hay casi señal ahí dentro genia! -Me contestó Anthony con un tono burlón.

-Cállate idiota.

-Pero tengo razón... -Dijo mirándome directamente a los ojos con su típica sonrisa burlona.

-Pues si... -Dije sacando mi mirada sobre el con algo de pena y picor en mis mejillas. -Entonces, radios serán, sé donde sacarlos. -Continué. -Falta prepararemos un plan por si algo malo sucede y un punto de reunión de emergencia ¿No? intentaremos hacer lo mejor posible siempre y cuando colaboren y lleven a cabo el plan que haré, ¿Entendido?

-Haremos lo que digas capitana Crystal. -Habló James de mala gana. -Pero ¿Cual es el plan?

-Eso se los diré por mensaje ya tengo una idea, pero por ahora necesito saber quienes estará dispuesto a ir... por favor, ¿Quienes irán?

En ese momento, Rose, Iris y James levantaron la mano en señal de confirmación. Seguido, note que ni Anthony ni Josh hacían algo al respecto. -¿Ustedes dos que van a hacer, van a ayudar? -Pregunté.

Ambos se vieron, volvieron la vista a mí y tras un suspiro pesado, asintieron con la cabeza sin decir una palabra.

-Perfecto, dentro de un rato les enviare el plan, léanlo las veces que sean necesarias y si tienen alguna duda no duden en mandarme un mensaje ¿okey?

Todos asintieron y, rápidamente se cambió el tema de conversación, tras 11 meses de su desaparición, era muy incomodo hablar sobre Yasmin sin que los recuerdos invadan...
Luego de 30 minutos casi todos deberían volver a sus respectivas casas. Por ende, poco a poco se levantaron y se fueron despidiendo de todos hasta que me quedé sola en la mesa. Mamá aun trabajaba por lo que no tenía nada que hacer en casa. Me puse manos a la obra y empecé a planear todo en mi cuaderno de anotaciones que siempre traía en mi mochila. Pensar en donde conseguir los radios, el punto de reunión y demás era un trabajo duro...
Habían pasado unas horas desde que mis amigos se fueron y aun seguía planeando la estrategia, todos los planes que se me ocurrían o no funcionaban o simplemente no me convencían.
De tanto pensar, mi cabeza empezó a doler y un mareo horrible me tomó desprevenida, el pensar tanto por Yasmin le hacia mal, ya hace tiempo me sucedía esto pero... tenía muchísimas ganas de ir a ese bosque, algo me decía que íbamos a saber de ella.
En verdad quiero encontrarla, gracias a ella sigo de pie y mirando hacia adelante, gracias a su preocupación estoy hoy aquí sentada pensando como salir en una posible misión de rescate, sin ella probablemente había hecho alguna estupidez y le debo mi vida por todo lo que hizo.

Lentamente empecé a sentir como de mis manos creaban unas pequeñas llamas, había pasado tanto tiempo que me había olvidado de mis poderes y estos brotes de fuego que ocurrían cada vez que alguna emoción me atravesaba. Parece que ésta vez, la impotencia, cansancio y esfuerzo de que todo salga perfecto provocó esa posible llamarada, pero no dude en apagarlo al instante con un poco de dificultad. Yo no tuve el impulso de crear ese fuego, hacía bastante tiempo que no lo hacía...

¿Acaso mis poderes definitivamente estaban ligados a mis sentimientos? Estaba sorprendida, porque pasó de nuevo, como anoche... ¿Puede ser eso verdad? No, no lo creo, pero tengo mas importante ahora, no importa ahora eso.

-No ahora poderes... necesito estar tranquila si quiero encontrar a Yasmin - Me dije a mi misma evitando pensar en tus poderes y en la noche anterior...



CONTINUARÁ

21 de Marzo de 2019 a las 22:50 0 Reporte Insertar 3
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