Primera dama Seguir historia

alba-puerto1552135891 Alba Puerto

Arabella tiene una historia que no piensa contar, teme descubrir que ya no es quien era. Dejó todo lo que fue para comenzar una nueva vida en la Universidad. Tres años después ha construido un mundo diferente donde ella está en la cima, pero al volver a casa se da cuenta que ese mundo ha seguido girando sin ella. Siempre ha intentado cumplir con las expectativas del resto, siendo coherente con su pasado. Vive entre dos ciudades, que son dos mundos. ¿Cuál es real? ¿En cuál tiene derecho a sentirse cómoda? ¿Cuál es su sitio? Descubre su verdad, y la tuya. Emociones, lagrimas, risa, ira, sexo, romance, compasión, vicios.


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Declaración de intenciones

Esta noche en la Universidad más prestigiosa de la capital sucede el evento más importante del año. Han acudido profesores, empresarios, asociaciones y partidos relevantes. Reyes es el Director de su asociación, tiene un buen puesto en el Consejo y está terminando su Grado. También tiene otras buenas cualidades, como unos hombros anchos y un traje que le queda de escándalo, ajustándose a su figura bien cuidada. Pero está pasando una mala racha. Se apoya en la barra del bar, intentando evitar a otras asociaciones y partidos que quieran aprovecharse de su situación.


- ¿Bebiendo solo?-pregunta con sorna Arabella a su espalda. Reyes esboza una media sonrisa. La han mandado a ella, de entre todos, a ella. Esto no es bueno, pero va a ser divertido. Arabella en ese evento solo puede significar dos cosas: está en sesión de reconocimiento o su grupo acaba de sacar la artillería pesada. Aunque hay señales para saber qué hace allí; Arabella en vestido lencero, tacones stiletto y clutch de pedrería es, claramente, artillería pesada.

- No pensé que fuera a mandarte a ti.

Arabella le sostiene la mirada y ordena una bebida mientras se sienta a su lado mientras dice, con intención de picarle:

- Él sabe que tengo buena mano con los críos.


Arabella está de buen humor, eso podía ser cualquier cosa menos una buena señal. Reyes la prefería enfadada y yendo de cara.


- Abre el melón o me termino el vaso.

- Alec Nasser, 10 minutos.


Eso era malo, muy malo. Reyes intenta que Arabella no capte que aquello le ha alterado o sino será como un tiburón que acaba de captar sangre en el agua.


- ¿Para qué queréis acceso a un diplomático? No os dedicáis a eso.

- ¿A los derechos humanos?

-No me hagas reír.

- Vamos, déjame jugar en primera división.

- No estás a la altura.

-¿No estoy a la altura? Puedo conseguir una escalera.

-Si yo fuese tan guapa también me tomaría la licencia de ser una trepa.

Eso le ha dolido, un poco. Arabella intenta volver al humor para conseguir rápidamente lo que quiere e irse pronto de aquel lugar.

- Hagamos un quid pro quo: tú me rascas, yo te rasco.

-No conocía esa postura.-contesta Reyes divertido. Ella le mira fijamente y él cede, pero solo un poco.-Perdería mi puesto en el Consejo si te rascara, lo sabes.

-Solo si nos pillan.-susurra ella seductora.

-Unos principios muy bonitos. ¿Qué me ofreces?
Arabella se acerca, apoyando estratégicamente una mano en su rodilla, para susurrarle al oído:

-Estoy en contacto con la gente... del otro lado.
Reyes imita su gesto, cogiendo la barbilla de Arabella para susurrarle divertido al oído:

-¿Los fantasmas?

-La gente que tenemos en frente. -contesta ella apartándose rápido, demasiado contacto.

Reyes sigue su mirada hacia un partido de izquierda.
-Ah, los fantasmas.-dice con cara de pocos amigos.
-Te guste o no, ellos tienen peso y voto. Yo cazo fantasmas, tú me das a Nasser.
El chico lo sopesa unos instantes mientras le da un sorbo a su vaso:

-Puedes hablar con Nasser, mañana.
Arabella reacciona exaltada, casi teatralizando.

-¿Perdón? Hace un momento estaba junto al fuet, ¿se ha ido a Plutón antes de que recogieran el embutido?
-Ya no es un planeta, ¿lo sabías?-preguntó él divertido.
-¿Nasser?-ella está confundida y harta de tanto rodeo.
-Plutón.
-Plutón ha vuelto a ser planeta.
-Anda. Nasser es diplomático, deberías conocerlo. Mañana.-él está jugando con ella, pero Arabella se había hartado.
-Me estás poniendo de mala hostia.
-¿Te pongo? No deberíamos implicarnos emocionalmente.-aclara Reyes algo dramático, disfrutaba cada segundo de aquello.
-Reyes. Te doy un salvavidas con las asociaciones de izquierda.

-¿Piensas hacerme el boca a boca también? Porque acabo de comer pan de ajo.

-Intento ayudar.

-Se lo dije a Iván, no queremos ayuda.-al decir aquello, Reyes está visiblemente enfadado.

-Estás siendo un imbécil.
Arabella se levanta del taburete, pero Reyes la detiene sujetando su brazo. Se acerca para que solo ella pueda escuchar lo que va a decir:

-Los tuyos pueden creerse que has venido por Nasser pero yo no me lo trago, esto ya lo hablé con Iván.

Arabella no dice nada, solo le mira. Claro que sabe que hablaron pero no puede articular palabra. Reyes está tan cansado de llegar siempre con ella a ese callejón sin salida, así que intenta irse.

-Tendrás 10 minutos, mañana.

Coge la copa de la barra para irse pero ella evita que se vaya con una pregunta.

-¿Tú por qué has venido?

-Por mi partido, igual que tú.

-Yo no vine por ellos, vine por esto.-confiesa, a medias, señalando un espacio entre ambos. Reyes no sabe qué responder, tampoco se mueve. Arabella intenta huir de donde se acaba de meter- Voy a buscar a una amiga, trabaja de camarera y le prometí ayudarla a recoger.

Al recoger su cartera, él reacciona.

-Puedo llevarte luego a casa, si quieres. Esos tacones te quedan brutales pero no parecen muy cómodos.

-Claro, por qué no. - Ella no sabe contestar otra cosa. Reyes asiente y se marcha. Arabella se vuelve a la barra sin saber muy bien qué ha pasado, disimula una sonrisa bebiendo un trago de su copa. La camarera detrás de la barra la está mirando con la misma sonrisa disimulada que tiene ella.

-No te juzgo, también parece mi tipo.

-¿Puedo ayudarte luego a recoger? Al parecer tengo una amiga que trabaja aquí.

La camarera le devuelve una mirada cómplice.


Ver a Reyes otra vez la ha dejado fuera de combate. No pensaba que él estuviese llevando la situación del Consejo. Reyes es el mejor en lo que hace, por eso esperaba encontrarse a otro. Si se encarga Reyes, la situación es delicada.


19 de Marzo de 2019 a las 22:40 0 Reporte Insertar 0
Continuará… Nuevo capítulo Cada 10 días.

Conoce al autor

Alba Puerto Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual, publico artículos en diferentes medios web y dirijo un proyecto de UNICEF-España para jóvenes.

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