Mahou Shoujo Akari Magica: Rebellion Seguir historia

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Secuela original de Mahou Shoujo Akari Magica, que, a diferencia de Akari Magica, que era casi un plagio de Madoka Magica, será completamente original, conservando de Madoka Magica solo las chicas mágicas y Kyubey.


Fanfiction Anime/Manga No para niños menores de 13.

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Capítulo 1

IMPORTANTE LEER:

Esta historia NO es la continuación de la batalla por los tres mundos, sino la secuela original de Mahou Shoujo Akari Magica. Esto no significa que este fic sustituya a lbpltm. Tanto este como el otro fic son válidos, sin embargo, suceden en multiversos diferentes. En el multiverso de lbpltm, uno de los infinitos universos que existían era el que Mr.E's-pen creó en su fic "Mirakurun: la batalla por los dos mundos". En este multiverso, ese universo no existe, por lo que Nanamori y Kyubey nunca entraron en contacto y no pasó esa historia. Aparte de eso, aunque este fic se llame Rebellion, no tiene nada que ver con la secuela de Madoka. Lo único que tiene de Rebellion es el título por razones obvias, pero a diferencia de Akari Magica, que era casi un plagio de Madoka Magica, esta historia será completamente original, conservando de Madoka Magica solo las chicas mágicas y Kyubey.


Ya para terminar, solo quiero decir que recomiendo mucho leer este fic, no aquí, sino en el Drive. Tenéis el enlace para ir allí en mi perfil de FanFiction, y en mi perfil de Inkspired tenéis un enlace que os llevará allí. Solo tenéis que hacer clic en mi nombre de usuario, debajo del título del fic. Allí encontraréis el enlace mi página de FanFiction, donde encontraréis el enlace de Drive para leerlo en el formato original, cosa que aconsejo mucho. Después podéis volver aquí a comentar, pero repito: Recomiendo mucho leerlo allí. Cuando lo leáis y luego volváis aquí lo entenderéis. Pues ahora sí, os dejo que vayais a leer la tan esperada secuela de Akari Magica, ¡Mahou Shoujo Akari Magica: Rebellion!



-Gracias por la compra. – Dijo con una sonrisa la dependienta de la tienda a un cliente después de darle el cambio.

Al marchar ese cliente el mostrador quedó vacío. Cuando los demás pocos clientes de esa pequeña tienda estaban tras las estanterías, otra persona se presentó en el mostrador, a lo que la dependienta le saludó como hacía con los demás.

-Buenos días.

El hombre abrió un poco su abrigo mostrando así una pistola apuntando directamente a la dependienta.

-Como grites te mato. – Dijo dejándola en estado de shock. Con la otra mano se sacó un pequeño saco de su bolsillo. – Pon todo el dinero aquí inmediatamente.

-S-S-Sí… – Dijo la chica asustada, que inmediatamente empezó a hacerlo.

-Cambia esa cara. Que parezca que estás buscando el cambio por algo que he comprado, no que estoy robando. – Dijo el hombre, no fuera que alguno de los clientes se diera cuenta de lo que estaba pasando.

Sin parar de meter el dinero en la bolsa, la chica asintió e intentó forzar una sonrisa, sin mucho éxito dado que los nervios de estar siendo apuntada con una pistola no facilitaban mucho eso.

-E-Eso es todo. – Dijo aún nerviosa al terminar de meter el último billete en la bolsa.

-¿Tan poco? – Desconfió en hombre el ver tan poca cantidad.

-Es to-todo… Se lo prometo.

-Muéstrame la caja registradora. Como haya algo más te mato.

La dependienta abrió la caja mostrándole al hombre que no había nada más. Este puso mala cara y miró a la dependienta con esa misma mirada, lo que asustó aún más a la chica.

-Está bien. – Dijo resignado el hombre. – Sé que debajo de los mostradores hay un botón para avisar a la policía, y sé que lo pulsarás nada más salga por la puerta, así que vete a la otra punta de la tienda a fingir que estás poniendo en orden algún producto. – Dijo para así tener un tiempo de ventaja antes que la policía se enterara que había habido un robo.

-S-Sí…

-¿Te crees que así tendrás tiempo de escapar? – Dijo una chica, sorprendiendo tanto al hombre como a la dependienta, que se giraron, para ver a Kyoko y Yui transformadas en chicas mágicas a la entrada de la tienda.

-¡Mierda! – El hombre rápidamente con el brazo derecho cogió a la dependienta por el cuello y con el izquierdo le puso la pistola en la sien. – ¡Si hacéis un paso la mato!

-Claro, claro… – Dijo Kyoko sin creérselo. – Sabemos que no la vas a matar.

-¿¡Qué!? – Exclamó el hombre histérico.

-No la vas a matar porque esta chica es el único motivo por el que sigues libre. – Siguió. – No te podemos detener porque estás amenazando con matarla, pero si la matas ya no tendremos ningún motivo para no detenerte. Por eso no la vas a matar, porque si lo haces irás a la cárcel.

El hombre, aunque estaba muy nervioso, sonrió.

-¿Pero qué dices? ¿Crees que no sé que iré a la cárcel? – Las dos chicas mágicas se mostraron algo extrañadas. – Sé perfectamente que iré a la cárcel. Nadie que se haya encontrado con vosotras se ha escapado, además, vosotras sois del Holy Quintet, y solo sois dos, seguro que las demás están por aquí también preparando algo para detenerme y vosotras solo estáis entreteniéndome. Sé que iré a la cárcel, la única diferencia es si lo haré con esta chica viva o muerta. Hasta ahora no ha habido ninguna víctima siempre que habéis actuado vosotras, es por eso que tenéis tan buen prestigio, pero si muere alguien vuestro prestigio caerá. La gente os empezará a odiar por no haber evitado una muerte perfectamente evitable. Si me hubieseis detenido nada más entrar no habría pasado nada, pero siempre tenéis que hacer vuestro numerito, y por eso no podréis evitar que esta chica muera. Y las grabaciones de las cámaras de seguridad lo certificarán. Podrán ver como hubierais podido detenerme pero no lo hicisteis porque queríais ir de chulas, y por culpa de esto no pudisteis evitar la muerte de esta chica.

Las dos chicas mágicas empezaban a poner cara de preocupación.

Yui: Oye…

-La gente os culpará de la muerte de esta chica, vuestro prestigio caerá y os empezarán a odiar. Y después de vosotras vendrán todas las demás chicas mágicas, y al final el gobierno prohibirá vuestra existencia. – El hombre empezaba a mostrar claros signos de psicopatía. – Las chicas mágicas desaparecerán… Pondré fin a vuestra existencia… ¡Y seré yo quien lo habré hecho! ¡Yo os haré desaparecer! Todo vuestro prestigio se irá a la mierda porque no pudisteis impedir una muerte solo por querer ir de chulas. – El hombre mostró una perturbadora sonrisa que les heló la sangre a Yui y Kyoko. – ¡Y yo seré el que cause esa muerte! ¡Yo haré que desaparezcáis!

El hombre disparó, pero en vez de matar a la dependienta, la parte trasera de la pistola explotó, haciendo que el hombre cayera al suelo soltando a la dependienta.

Yui: ¡AHORA!

En décimas de segundo el hombre fue atado por unas cintas amarrillas. Antes de que se pudiera dar cuenta de eso, fue golpeado en el pecho por Himawari, que le envió de golpe a la pared, donde sus hombros fueron atravesados por dos flechas, dejándolo colgado en la pared, lo cual le causó un enorme dolor, haciendo que empezara a gritar. Akari, quién había lanzado las flechas estando al revés desde el techo, saltó, cayendo de pie sobre el suelo.

-Tranquilo, las flechas son mágicas. – Dijo en tono suave pero seria. – Una vez te las retiren, las heridas causadas por estas se te curarán.

Yui se acercó a la dependienta.

-¿Estás bien?

-S… Sí… – Dijo esta aún temblorosa.

Las chicas empezaron a oír entonces un sonido proveniente del fondo de la tienda. Miraron hacia allí y pudieron ver que los demás clientes estaban aplaudiendo.

-¡Bravo!

-¡Bien hecho, chicas mágicas!

-¡Sois las mejores!

Los clientes empezaron a aplaudir vitoreando su nombre

-¡Holy Quintet! ¡Holy Quintet! ¡Holy Quintet!

Esto hizo sonrojar un poco a Yui, Akari y Himawari, mientras que Kyoko y Sakurako se dispusieron a hacer reverencias, a lanzar besos y hacer poses de victoria.

-Bueno, deberíamos terminar el trabajo ya. – Dijo Yui sacando su Gema del Alma.

-Esperad… – Puedo decir el hombre intentando reprimir el dolor. Las chicas lo miraron. – ¿Cómo demonios… Lo habéis hecho? ¿Cómo es que la pistola no ha disparado?

-Fácil. – Dijo Kyoko. – La pistola sí que ha disparado, solo que he creado una pared de metal dentro de la recámara, así que al disparar, como la explosión no ha podido disparar la bala, ha terminado explotando la parte contraria de la pistola, con toda la munición de golpe.

-Oye, no sé por qué se lo explicas, si vamos a borrarle la memoria igualmente. – Replicó Yui.

-Oh, cierto, je je. – Kyoko rió sacando la lengua.

-Ya he pulsado el botón para avisar a la policía, senpai. – Dijo Himawari.

-De acuerdo, hagámoslo pues.

Todas las chicas sacaron su Gema del Alma y la hicieron brillar ante los ojos de todos, haciéndoles olvidar sus caras.

-¿Qué… ¿Qué ha pasado? – Balbuceó el hombre, confundido.

En ese momento se escucharon las sirenas de la policía, y dos de ellos entraron con el arma en la mano.

-¡Alto! ¡Policía!

-¡Joder!

Soy Akaza Akari. Soy el tipo de estudiante de instituto normal que podrías encontrar en cualquier parte. O al menos eso es lo que intento aparentar. Por la mañana voy a clases y estudio como cualquier chica. Pero por la tarde, mis amigas y yo nos dedicamos a combatir el crimen. Tenemos poderes mágicos, al haber hecho un contrato con Kyubey, un ser alienígena que es capaz de conceder cualquier deseo. Gracias a la magia, mis amigas y yo formamos un grupo de chicas mágicas para proteger a la gente. ¡Somos las defensoras del bien y la justicia, las protectoras de la paz! Somos… ¡El Holy Quintet!


Kawashita yakusoku wasurenai yo

Me wo toji tashikameru

Oshiyoseta yami furiharatte susumu yo


MAHOU SHOUJO AKARI MAGICA

– REBELLION –

Itsu ni nattara nakushita mirai wo

Watashi koko de mata miru koto dekiru no?

Afuredashita fuan no kage wo

Nando demo saite kono sekai ayundekou

Tomedonaku kizamareta toki wa ima hajimari tsuge

Kawaranai omoi wo nose

Tozasareta tobira akeyou

Mezameta kokoro wa hashiridashita mirai wo egaku tame

Muzukashii michi de tachidomatte mo sora wa

Kirei na aosa de itsumo mattete kureru

Dakara kowakunai

Mou nani ga attemo kujikenai

CAPÍTULO 1: El Holy Quintet

Akari se levantó al escuchar el sonido del despertador, que paró enseguida. Muy animada, se vistió, desayunó y se dirigió a la escuela.

-Hasta luego, onee-chan. – Se despidió al salir.

-Hasta luego, Akari.

-Buenos días, chicas.

-¡Hi, Akarin!~

-¡Jo, no me llames así, Kyoko-chan!

-Vamos, no te enfades. – Dijo Kyoko riendo. – ¡Vamos, a ver quién llega antes a la escuela!

Dicho esto, Kyoko empezó a correr.

-¡Ey, Kyoko, espera! – Exclamó Yui yendo tras ella.

-¡Kyoko-senpai!

-¡Chicaaas! ¡Esperádmeeeee!

Hoy hace medio año que me uní al Holy Quartet y pasó a llamarse Holy Quintet. Y también hace medio año que me convertí en chica mágica…

-Deseo que ninguna de las chicas que haya firmado o vaya a firmar un contrato con algún incubator se convierta en bruja. En el pasado, presente y futuro, y en todos los universos. Es decir, que las brujas nunca hayan existido y nunca existan. Y por consiguiente, que todas las personas que hayan sido asesinadas por brujas nunca hayan muerto.

Esto impactó tanto a Yui como a Kyubey. Justo después, una luz brillante empezó a salir del pecho de Akari.

-A-Akari… ¿Te das cuenta de lo que significa este deseo? Si este deseo se hace realidad, destruirás el sistema que hemos creado los incubators para contrarrestar la entropía del universo. ¡Todo el trabajo que hemos hecho durante estos miles de años no habrá servido para nada!

-¿Te crees que eso me importa? Lo único que quiero es que ninguna de las chicas que se han convertido en chicas mágicas tengan que sufrir. Y volver a ver a mis amigas… ¡Ahora, concédemelo, Kyubey!

Me convertí en chica mágica para salvar a mis amigas. Al pedir mi deseo, se creó una nueva realidad, sin brujas, en la que la esperanza de las chicas mágicas no se convertía en desesperación, lo cual hace que la energía de nuestra Gema del Alma no disminuya, ya que mientras tengamos esperanza, esta seguirá brillando y proporcionándonos poder mágico. Sin embargo, que no haya brujas no significa que el mundo sea seguro. Los robos y atracos han aumentado considerablemente en esta realidad, y el deber de las chicas mágicas es detener a los malhechores. Yui-chan, Kyoko-chan, Sakurako-chan, Himawari-chan y yo formamos el Holy Quintet, pero existen muchos más grupos de chicas mágicas en el mundo.

El timbre del apartamento de Yui sonó. Al abrir se encontró a Kyoko cargando una bolsa llena de ron con pasas.

-¿¡Qué haces con todo esto!? – Exclamó Yui. – ¡Solo estaréis aquí como 10 minutos!

-Pero ya que ahora viviré contigo voy a guardar el ron con pasas en tu nevera.

-¡Tú no vivirás conmigo!

Hoy toca reunión. Una vez por semana nos reunimos en casa de Yui-chan para planificar cómo actuaremos durante esa semana. Hablamos sobre los planes que tenemos cada una de nosotras y los intentamos cuadrar para que cada día haya al menos dos de nosotras preparadas para actuar. De hecho, muy pocas veces coincidimos las 5. Ayer fue de esas pocas veces. Nuestras obligaciones escolares y familiares no pueden hacer que descuidemos la seguridad de la ciudad. También aprovechamos para ponernos al día de las noticias sobre las otras chicas mágicas alrededor del mundo.

Nicola Sacchetti, perteneciente a las Defensoras de la Paz, de Italia, creó una red especial para las chicas mágicas, con la idea que de todos los grupos de chicas mágicas que hay en cada país, uno fuera el representante… ¡Y nosotras somos las representantes de Japón! Una miembro de su grupo se puso en contacto con nosotras para informarnos que estaban creando esta red y nos preguntó si queríamos ser las representantes de Japón. Al principio Yui-chan, Himawari-chan y yo teníamos dudas, pero Kyoko-chan y Sakurako-chan estaban encantadas. Además, nos dijeron que al ser el grupo más poderoso de Japón y de los más poderosos del mundo debíamos ser nosotras quiénes representáramos el país, así que al final acabamos aceptando, y nos entregaron la Llave. Es un pequeño aparato que se conecta al ordenador y que escanea las Gemas del Alma. Si una de nosotras pone nuestra Gema en la Llave, reconoce inmediatamente que pertenecemos al Holy Quintet y podemos acceder a esta red especial. Al retirar la Gema, la red se cierra automáticamente, para que nadie más que no sean las representantes de cada país puedan acceder. Ahí las chicas mágicas comparten información que puede ser de utilidad para las demás, como diferentes técnicas para detener a los delincuentes, tácticas de combate, si se sabe que va a haber algún ataque lejos de tu zona de actuación puedes avisar a otro grupo para que se encarguen de ello otras chicas mágicas… Y gracias a un programa creado por otra de las Defensoras de la Paz los textos se traducen automáticamente a todos los idiomas, con lo que todas las chicas mágicas pueden estar informadas de todo lo que ocurre.

También algunos grupos explican qué actos criminales han impedido últimamente. Yo me sorprendo bastante del trabajo que hacen algunas chicas mágicas. Algunas hasta logran impedir ataques terroristas que causarían cientos de muertos. Me resulta algo impactante. Nosotras nunca hemos tenido que hacer nada parecido. Lo más grande que hemos llegado a hacer ha sido detener el atraco de un banco, pero últimamente solo detenemos pequeños robos en pequeñas tiendas. Supongo que los ladrones piensan que solo nos enteramos si hacen grandes ataques en lugares con mucha gente, y que si roban en tiendas pequeñas, dónde haya poca gente y sin provocar alborotos no nos vamos a dar cuenta. No saben que Kyoko-chan puede saber cuándo van a actuar. Hemos descubierto que cada chica mágica tiene una habilidad única. Kyoko-chan puede percibir cosas que sean importantes para ella, por eso puede saber cuándo está a punto de cometerse un delito en nuestra zona de actuación. Y también por eso saca tan buenas notas en los exámenes sin estudiar, ya que sabe lo que va a entrar… Yui-chan puede parar el tiempo, y Himawari-chan tiene hipervelocidad. Sakurako-chan y yo aún no hemos descubierto las nuestras. A mí no me preocupa mucho, pero ella está muy empeñada en descubrirlo. Parece que le da rabia no saber cuál es la suya. Aunque yo también tengo curiosidad por saber cuál es la mía.

-Bueno, veamos qué dicen las representantes del resto del mundo. – Dijo Kyoko poniendo su Gema en la Llave, que ya estaba conectada al ordenador de Yui. – A ver, tenemos noticias de las Defensoras de la Paz, de Italia, de Las Revolucionarias, de Francia, de Las Caballeras Doradas, de Argentina, de Las Amazonas, de Grecia, de Las 7 Musas, de Mauritania, de Las Salvadoras, de El Salvador, de las Guardianas de la Luz, de Estados Unidos, de Las Justicieras, de México, de Las Liberadoras, de Siria, y del Dúo Milagroso, de Perú.

-Casi todas son informes sobre sus últimas actuaciones. – Apuntó Himawari mirando el tema de las notificaciones.

-Ah, mirad esto. – Se fijó Sakurako. – Las Revolucionarias y Las Liberadoras dicen que han contratado a un nuevo miembro.

-Vaya, es cierto. – Dijo Akari interesada en eso. – Mira esas, por favor, quiero conocerlas.

Kyoko entró en las notificaciones de Las Revolucionarias y Las Liberadoras, donde cada una presentaba a su nuevo miembro, y miraron por encima las de los demás grupos, ya que solo informaban de lo que habían hecho los últimos días. Luego las chicas aclararon su horario disponible para la semana siguiente. Después de eso, Yui se despidió de las demás cuando salieron de su apartamiento, y se dirigió a la sala, dispuesta a dormir en el futón, en el cual se encontraba estirada Kyoko, con una amplia sonrisa.

-¡Yey! ¡Yui, ven a dormir conmigo!

-Vete a tu casa.

Así pasaron varias semanas, siguiendo con nuestra rutina. Yendo a clase por la mañana y defendiendo la ciudad y alrededores por la tarde. Todo era perfecto. Parecía que íbamos a seguir así durante años sin ningún impedimento. Hasta que llegó ese día…

Todas las chicas del Holy Quintet estaban en clase, Akari, Himawari y Sakurako en primero, y Yui y Kyoko en segundo. Las de primero estaban en clase de historia, mientras que las de segundo estaban teniendo un examen de matemáticas. Kyoko estaba intentando responder una de las operaciones, cuando de pronto sitió algo.

-Oye, Yui.

Yui se sorprendió de que Kyoko se comunicará telepáticamente con ella, y miró a la rubia, que también le estaba mirando.

-¿Qué pasa?

-Para el tiempo y tócame para que no me afecte, tenemos un problema.

Yui lo hizo. Paró el tiempo y fue hasta dónde estaba Kyoko, a la que cogió el hombro, para que ella no se viera afectada.

-¿Qué pasa, Kyoko?

-Tenemos un problema… Está a punto de haber un robo.

-Está bien, dime dónde es. Me comunicaré con Akari, Furutani-san y Omuro-san y les diré donde es. Seguro que una de ellas puede fingir que se encuentra mal y debe ir a la enfermería y otra puede ofrecerse a acompañarla.

-Hay un problema, no conozco la calle.

-¿Qué?

-No sé qué calle es. Está a unos cuantos quilómetros, pero no conozco el nombre. Tendría que ir yo. A medida que me acercara notaría la sensación más fuerte y cuando estuviera allí lo sabría.

-Pero estamos en medio de un examen.

-Por eso he dicho que tenemos un problema.

-Ya veo… Tenemos que pensar algo rápido, no creo que pueda mantener el tiempo detenido mucho rato más.

Las dos chicas se pusieron a pensar, pero ninguna de ellas daba con ninguna solución. Kyoko empezó a dar golpecitos en la mesa con el lápiz, molestando algo a Yui.

-Para, Kyoko.

-Es que no se me ocurre nada.

-¿Y crees que así se te va a ocurrir algo?

-Quién sabe.

-Deja de decir tonterías. Así solo haces que me cueste concentrarme. Deja de hacer eso y ponte a pensar en algo.

-¿¡Te crees que no estoy haciendo eso!?

-No lo sé, pero así no me dejas pensar a mí, y en cualquier momento puede volverse a activar el tiempo, ¿y qué haremos la profesora ve que estoy aquí en vez de en mi sitio?

-¡Pues le cambias los recuerdos para que no se acuerde de esto y ya está!

De pronto, las dos chicas tuvieron la misma idea.

-¡Soy un genio! – Gritó entusiasmada Kyoko poniéndose de pie.

-Sí, sí… Vamos, ayúdame.

Yui y Kyoko recogieron los exámenes rápidamente y con una pequeña bola de energía los desintegraron. Después Yui volvió a activar el tiempo, causando en todas las demás la sensación que los exámenes habían desaparecido por arte de magia, sorprendiendo a todas.

-¿Eh, qué?

-¿Qué ha pasado?

-¿¡Qué demonios!?

Fueron algunos de los comentarios de las estudiantes.

-¡Chicas!

Todas las estudiantes y la profesora miraron a Kyoko al escucharla. En ese momento las dos chicas mágicas hicieron brillar su Gema del Alma delante de todas ellas, cambiándoles los recuerdos y haciéndoles creer que hoy no había examen de matemáticas, sino una clase normal, y que Kyoko había ido a la enfermería y Yui la había acompañado. Antes de que ninguna de ellas se diera cuenta, las dos chicas mágicas salieron de la clase y se dirigieron hacia donde Kyoko percibía que iba a haber el robo. Las de primero lo notaron, con lo cual se extrañaron. Iban a decir algo, pero Yui se les avanzó.

-Chicas.

-¿Funami-senpai?

-¿Yui-chan? ¿Qué pasa?

-Kyoko ha percibido que va a haber un robo pronto, así que vamos hacia allí. Hemos cambiado los recuerdos de las chicas y la profesora de nuestra clase para que crean que no tocaba examen y que Kyoko ha ido a la enfermería y yo la he acompañado. Nos encargamos nosotras. Vosotras no os preocupéis por nada y seguid con lo vuestro.

-Está bien.

Las dos chicas mágicas siguieron avanzando hacia donde Kyoko decía.

-Tengo un mal presentimiento, Yui… ¡Creo que no llegaremos a tiempo! – Gritó Kyoko mientras saltaban grandes distancias a toda velocidad.

-¿¡Se va a producir pronto el robo pronto!? ¿¡O ya se está produciendo!?

-No estoy segura, pero algo me da mal rollo…

Las dos chicas siguieron avanzando a toda prisa, intentando llegar allí antes de que el robo se produjera. A medida que iban avanzando, la sensación de Kyoko se iba haciendo más fuerte, sabiendo que estaban cerca de donde se iba a cometer el delito. Finalmente, llegaron al lugar.

-¡Es allí, Yui, estoy segura! – Dijo señalando una tienda.

La tienda era una joyería, y al estar más cerca pudieron ver que tenía los cristales rotos, con lo cual supieron que el robo ya se estaba produciendo.

-¡Mierda, llegamos tarde! ¡Kyoko, dame la mano! ¡Pararé el tiempo y miraremos cómo está la situación dentro de la tienda!

-¡De acuerdo!

Kyoko y Yui se tomaron de la mano y Yui paró el tiempo. Corriendo entraron dentro de la tienda con la idea de encontrar a los criminales llenando bolsas de joyas y apuntando a rehenes, sin embargo, lo que vieron las dejó tan sorprendidas que Yui dejó de estar concentrada en parar el tiempo, haciendo que volviera a correr.

Los tres criminales estaban atados de pies y manos y entre ellos. A su lado estaban tres metralletas con todas las balas fuera, y los clientes y los trabajadores, aunque algo asustados, felices de que los delincuentes hubieran sido detenidos. Yui y Kyoko no entendían nada, hasta que una de las mujeres que estaba allí se fijó en ellas.

-Ey, mirad, ¿esas no son dos del Holy Quintet?

-Es verdad. – Dijo otra. – Llegáis tarde, vuestras compañeras ya han hecho el resto.

-¿Có… ¿Cómo dice? – Preguntó Yui boquiabierta.

-Lo que oyes, vuestras amigas se os han avanzado.

Las dos chicas mágicas no entendían nada, así que simplemente decidieron borrarles la memoria a todos los allí presentes de que ellas habían venido allí. Ya lejos de allí, en la azotea de un edificio, se pararon a reflexionar.

-¿Akari, Hima-chan y Saku-chan… Se nos han avanzado? – Preguntó Kyoko aún atónita.

-Eso ha dicho aquella mujer, pero… Akari, Furutani-san, Omuro-san. ¿Me oís?

Las tres chicas se sorprendieron.

-Sí, Yui-chan. ¿Qué ocurre?

-¿Habéis ido a detener el robo antes que nosotras?

Las chicas se mostraron aún más sorprendidas.

-¿Qué dices? Claro que no. – Pensó Akari.

-Nos hemos quedado aquí como has dicho. – Añadió Himawari.

-¿A qué viene esa pregunta? – Preguntó Sakurako.

Kyoko y Yui se miraron confundidas. Finalmente, Yui se volvió a dirigir a las demás.

-Dentro de media hora es el descanso. Os espero en la azotea. Tenemos que hablar.

Las chicas de primero no entendían nada. Querían preguntar, pero la profesora se lo impidió.

-Omuro-san, sal a la pizarra.

-Ah, sí. – Esta se levantó y fue a la pizarra a solucionar el problema, impidiéndole preguntar.

Llegó el descanso y las cinco miembros del Holy Quintet se reunieron en la azotea de la escuela.

-¿Qué ha pasado, Funami-senpai? ¿Por qué nos has reunido? ¿Y por qué nos has preguntado antes?

-Chicas. – Empezó Yui. – Cuando nosotras hemos llegado al lugar del robo, los criminales ya habían sido detenidos, y una mujer nos dijo que llegábamos tarde, que las otras tres miembros del Holy Quintet habían llegado antes que nosotras.

Las chicas de primero se quedaron impactadas.

-¿Qué? Pero… Eso es imposible. – Dijo Himawari. – Nosotras estábamos en clase.

-Exacto.

Sakurako: ¿Quieres decir que… Hay alguien que se está haciendo pasar por nosotras?

-O eso o las han confundido con vosotras. Lo que es claro es que hay un nuevo grupo de chicas mágicas en la ciudad.

-¿Pero por qué? – Intervino Kyoko. – No es necesario. Con nosotras es suficiente. ¿¡Es que acaso quieren robarnos el protagonismo!? ¡Ni hablar! ¡No lo consentiré! – Dijo exagerando una pose de determinación.

Yui: Tranquilízate.

-A lo mejor quieren unirse a nosotras. – Dijo Akari. – Hace unas semanas Las Revolucionarias y Las Liberadoras contrataron a un nuevo miembro, a lo mejor quieren hacer lo mismo.

-¿Pero por qué? Nosotras somos suficientes. – Volvió a decir Kyoko.

-Pero si te fijas, ellas llegaron antes que nosotras. – Dijo Yui. – A lo mejor son estudiantes que tienen clase por la tarde. Si es así no nos vendría mal su ayuda para que se encargaran de los crímenes que se cometen por la mañana. Así podríamos dedicarnos a estudiar.

-¿Y cómo nos llamaríamos? ¿Holy Octet? Suena ridículo.

-El nombre es lo de menos. – Dijo Himawari. – Tal como dice Funami-senpai, si pueden actuar por la mañana nos iría muy bien su ayuda. Hasta ahora hemos tenido la suerte que todos los crímenes se han cometido por la tarde o la noche, cuando estamos libres, pero nada nos garantiza que siga siendo así. Si un criminal decide atacar por la mañana y ve que no lo detienen, sabrá que nosotras solo actuamos por la tarde y la noche, por lo que empezarán a atacar por la mañana. En esta ocasión nos ha venido muy bien su ayuda.

-De todas formas, para ello tendríamos que contactar con ellas. No podemos asumir que nosotras vamos a actuar por la tarde y ellas por la mañana sin haberlo acordado. No sabemos nada de ellas, ni quiénes son, ni de dónde vienen, ni por qué han decidido actuar por primera vez aquí y ahora. Y obviamente tampoco sabemos si lo volverán a hacer. Que hayan actuado una vez no nos garantiza que lo vayan a hacer otra, ni mucho menos que se conviertan en un grupo fijo. Hasta que no contacten con nosotras, el Holy Quintet sigue siendo el único grupo de chicas mágicas que protege esta ciudad y sus alrededores, por lo que si se vuelve a cometer un acto delictivo por la mañana, debemos ser nosotras las que actuemos.

-Estoy de acuerdo. – Dijo Himawari.

-Una cosa. – Preguntó Sakurako. – ¿No creíais que deberíamos informar de esto en la Red Mágica?

-Creo que tienes razón. Esta noche, después de mi turno de vigilancia de hoy informaré de ello. Por ahora creo que eso es todo. Hasta aquí la reunión.

Durante los dos días siguientes no pasó nada fuera de lugar, pero al tercer día, otra vez Kyoko volvió a percibir en medio de clase que en breve se produciría un delito. Ésta se lo comunicó a Yui, que otra vez volvió a cambiar la memoria de las allí presentes para hacerlas creer que otra vez las dos chicas habían ido a la enfermería. Volvieron a ir hacia dónde Kyoko presentía que iba a pasar, informando otra vez de esto a las chicas de primero. Pero al igual que la otra vez, cuando llegaron al lugar del delito, los criminales, esta vez 4, estaban atados y en este caso también inconscientes.

Yui y Kyoko volvieron a comprobar atónitas como esas tres chicas mágicas se les avanzaron una vez más. Y a diferencia de la otra vez, pudieron comprobar cómo la gente ya no las confundía con tres del Holy Quintet, sino que ya tenían nombre propio, y la gente de allí lo estaba vitoreando.

-¡Trío Mágico! ¡Trío Mágico! ¡Trío Mágico!

Yui y Kyoko decidieron irse de allí sin dar señales de qué en algún momento habían estado allí.

-¿Trío Mágico? ¿Qué clase de nombre es ese? – Protestó Sakurako.

-Te recuerdo que nosotras nos llamamos Holy Quintet. – Le recordó Himawari. – No estamos en condiciones de retraer nada.

-¡Como sea, – empezó Kyoko. – lo importante es que esas desgraciadas quieren quitarnos nuestro lugar!

-Tranquilízate. – La intentó calmar Yui. – No tenemos ni idea de lo que quieren. Al menos ahora sabemos que son un grupo propio. Debemos contactar con ellas y saber qué pretenden hacer.

-¡Chicas, mirad esto!

Akari llamó a las demás. Tenía la tele puesta en volumen bajo para ver si hablaban del nuevo grupo de chicas mágicas, y eso es lo que hicieron en ese momento. Inmediatamente subió el volumen y todas miraron atentamente la noticia. Sin embargo, lo que vieron las dejó completamente de piedra.

-…Hoy han vuelto a aparecer en esta tienda del centro comercial, sin embargo, la gran noticia es que no se trata de chicas mágicas, sino de CHICOS mágicos, ¿verdad, Kimura?

La corresponsal habló.

-Así es, Yoshida, el Trío Mágico, como se han autodenominado, son los primeros chicos mágicos de los que tenemos constancia en todo el mundo. Uno de ellos nos ha dejado un mensaje, eso sí, nos ha pedido que no se muestre su cara y se distorsione su voz.

En ese momento se muestra en pantalla el vídeo que habían grabado con el chico, con la cara pixelada y una voz grave, claramente retocada.

-Hola, somos el Trío Mágico. Aprovechamos nuestra segunda actuación, la primera fue hace tres días, para presentarnos ante Japón y ante el mundo entero como el primer grupo de chicos mágicos del mundo. Nuestro deber y nuestra obligación es proteger la ciudad de Takaoka y sus habitantes las 24 horas del día, 7 días a la semana, 365 días al año. Vamos a actuar para detener a los criminales y delincuentes que intentan atentar contra la seguridad de nuestros vecinos, y vamos a trabajar para garantizar la paz y la seguridad en nuestra bonita ciudad y sus alrededores.

-Ya lo han visto, esta es la presentación que ha hecho el Trío Mágico, un nombre al cual ya podemos irnos acostumbrando, porque lo vamos a oír a menudo.

-Gracias Kimura. Muchas voces se han pronunciado ya sobre el Trío Mágico, incluso un conocido mangaka ha publicado esta imagen donde se ve a tres chicos, el Trío Mágico, quitándoles el trabajo al Holy Quintet…

El presentador siguió hablando, pero las chicas no lo escuchaban. Aún estaban intentando procesar lo que acababan de ver. La primera en romper el silencio fue Yui.

-Chicas, creo que tenemos competencia.

Itsumo mirakuru… (Yey)

Itsumo mirakuru… (Wow)

Itsumo mirakuru… (Yey)

Itsumo mirakuru… (Yey)

Itsumo mirakuru mirakuru

Mira-mira-mi-mi-mi-mi-

Mousouchuu

Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Uh yey!

Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Yoisho!

Asa kara girigiri asameshi morimori

Kamigata nante ki ni shinai (nai)

Tanabota botamochi mochi tsuki mochi tsuke

Kuishinbou de ikimasu yo (yo)

Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Uh yey!

Ikinari muchaburi chakkari netafuri

Ukenai kurai ja kujikenai (nai)

Choppiri tsuyogari nande mo ariari!?

Konkyo wa nai kedo daijoubu

Sabishii toki wa sugu ai ni iku kara

Kakushigoto wa nashi da yo

Hitori ja yappari tsumannai minna de ikou yo Let’s go!

Itsumo mirakuru shinjite mirakuru kokoro wa harebare mankai

Kyou mo ashita mo goyururi yuru yuri

Itsudemo mai peesu de ikimashou (Hai)

Ima mirakuru mayowazu mirakuru ai shite sakasete mankai

Kimi to mainichi aeru kono kiseki daisuki omoikiri tsutaeru yo (Hai)

Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Hai! Uh… Yey!

9 de Marzo de 2019 a las 16:42 0 Reporte Insertar 1
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