Cuento corto
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Observando desde las alturas.

Un pequeño gorrión posa sus pequeñas patas en un faro del tendido luminoso, y desde las alturas observa el movimiento dé la ciudad, gigantes edificios a su alrededor lo acompañan y el sonido incansable le compone una canción, aquel pequeño pajarito día a día como un reloj siempre a tiempo estaba en ese mismo faro, deseando saber porque todos iban tan rápido, cuál era la prisa que tenían o a donde iban vestidos tan formales y con aparatos pegados a sus oídos, acaso eran máquinas que tenían una sola rutina y cuando envejecían, su trabajo era estar en el parque y darles de comer a sus amigas palomas, su curiosidad iba en aumento hasta que ya no pudo más y voló hasta una banca donde estaba un humano hablando por su aparato pegado al oído, el ave se percató que el humano al igual que muchos otros tenía un maletín quizás al igual que sus alas los humanos tenían esas cosas como parte de su cuerpo, aún más intrigado da un salto hacia el humano y en un piar le dice

-para que es esa parte de tú cuerpo humano (refiriéndose al maletín)

A lo que el hombre responde - Se llama maletín y lo uso para trabajar.

Rápidamente el hombre entra en razón y sin entenderlo muy bien le pregunta al pajarito

-cómo es que puedo entenderte

El ave responde - porque no habría de hacerlo.

El alado amigo sigue con curiosidad y le dice entonces para que usas ese aparato pegado a tú oído.

- es un teléfono, pero no está pegado a mí, lo uso para comunicarme con las demás personas.

En el medio del parque un hombre y un gorrión tenían una conversación algo impensable.

Después de varias preguntas por parte y parte el pajarito le dice: porque siempre estas apurado andando de aquí para allá, por mucho tiempo he observado a los humanos y son muy difíciles de entender, cuando son jóvenes no son conscientes, cuando son adultos no tienen tiempo dé hacer lo que quieren, pero sí las energías, pero cuando ya están viejos desearían tener la energía alguna vez poseída.

-el hombre con la cabeza gacha piensa un poco para dar su respuesta, y dice:

- somos seres increíbles capaces de resolver problemas para llevarnos fuera de nuestro propio planeta, pero somos tan estúpidos para entendernos a nosotros mismos, diría que hay ventajas en nuestras falencias y falencias en nuestras ventajas, tratamos de conseguir lo que queremos mientras nos descubrimos a nosotros mismos, conscientes de hacerlo lo más rápido porque el tiempo es lo más esencial, quizás no lo veas así porque en tú mundo todo es diferente, todo parece más simple y sin tantas complicaciones, pero aun sabiendo Que quizás no logremos lo que queremos somos felices de al menos intentarlo.

El gorrión entendiendo un poco más la complejidad y belleza que posee el ser humano abre sus alas y vuelve al faro para volver a observar al humano, pero ahora con una perspectiva diferente.

5 de Marzo de 2019 a las 04:16 0 Reporte Insertar 0
Fin

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