UN MILLÓN DE AMIGOS Seguir historia

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Una idea loca. Un viaje. Un hermano con una paciencia infinita. Todo mezclado en una historia cargada de optimismo, amor, amistad y mil cosas más que descubrirás a través de los ojos de su protagonista. Una chica valiente, fantasiosa, divertida, torpe y sobre todo ansiosa por tener amigos, hasta el punto de hacerse pasar por chico para sentirse segura. Lo único que no entraba en su plan, era enamorarse.


Romance Romance adulto joven Todo público.

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EL DIARIO

¡¡Estoy harta!! Entro en casa y doy un portazo cabreada.

Mamá estará en el salón pero sé que no va a decirme nada; ni por el golpe de la puerta al llegar, ni por verme enfadada y Brian no habrá llegado todavía, así que me meto en mi habitación y me siento en la cama abrazando mi almohada con rabia.

Siento una tremenda frustración, todo por culpa de "mis amigas", creo que voy a dejar de llamarlas así, ya no lo intento más, paso de ellas y todas sus tonterías.

¿Reírse de mí porque les he propuesto ir a jugar a los bolos? Ni aunque les hubiese propuesto hacer Puenting. No han aceptado ni aun diciéndoles que eso está lleno de chicos. Ellas solo quieren estar sentadas en un rincón cerca de un bar donde frecuentan los chicos que les gustan, leyendo sus diarios y hablando de lo mucho que les gustaría una cita con su crush. Se pasan el rato poniendo verde a la más callada de clase, contándo sus espinillas o dándose recetas de comida baja en calorías... ¡Que muermos!

Escucho el timbre y se de inmediato que se trata de Marian, ella es la única que intenta comprenderme. Nos conocemos desde pequeñas porque nuestras madres eran amigas y se puede decir que es algo así como mi mejor amiga.

Supongo que mamá abrirá y después se enfadará por haber tenido que moverse del sofá. Me da igual, que se fastidie, pero yo no pienso salir a abrir.

Dan dos golpecitos en mi puerta, sé que es mi amiga y no respondo.

–¿No vas a dejarme entrar? –pregunta con voz serena, tan serena como es ella.

–No –respondo enfadada.

A pesar de que me he negado, abre la puerta y entra, entonces yo aprovecho para lanzarle la almohada y estampársela en la cara.

–Vale; estas enfadada –afirma devolviéndome mi "arma" con tranquilidad, despúes se sienta en la silla de mi escritorio sin pedir permiso.

–¿Acaso lo dudabas?

–Venga ya Jessy, no puedes ponerte así por esa tontería.

–¿Llamas tontería a que se rían de mí?

–Todo te lo tomas a la tremenda, solo se han reído de lo que has propuesto. Pero ¿de verdad tú te imaginas a Tina jugando a los bolos?

–Esta bien, para ser sincera no me la imagino, con esas uñas tan largas seguro que no puede ni coger la bola y tampoco creo que ninguna de ellas sea una buena contrincante, pero era por pura desesperación, estoy aburrida de hacer siempre lo mismo.

–No hacemos siempre lo mismo... a veces paseamos.

–O sí, perdona, gran diosa de la diversión, ese es un plan súper entretenido –contesto aplaudiendo, se nota a la legua mi enfado, normalmente no soy así, de hecho es muy difícil hacerme enfadar, pero hay temas que me tocan la fibra sensible o más bien; detonan la dinamita que llevo dentro.

–¡Basta Jessica! Deja todo ese sarcasmo para otra cosa, porque si las llamas muermo a ellas, me lo estas llamado a mí.

–No por favor, ¿cómo iba a osar yo llamarle eso a usted? Vosotras me llamáis infantil, inmadura, niña, bebe... Pues yo os llamo muermos, plastas, bloques de cemento –termino de decir muy seria. Tengo que dejar las cosas claras.

–¿Bloques de cemento? –pregunta extrañada sin darle mayor importancia a mis ironias.

–Eso he dicho. Porque me haría falta una grúa para moveros del sitio, que parece que os pesa el culo. –Marian me mira fijamente y de pronto estalla en carcajadas que me contagia al momento.

–De verdad Jessy, tienes un mundo interno digno de estudiar. No te enfades por esto por favor, es una tontería, ignora lo que han dicho y volvamos con ellas.
    –Ni hablar, mejor vamos a patinar –propongo animada.

–No me apetece en absoluto.

–Pues juguemos a la consola, te echo una partida al NBA.

–Sabes que odio el básquet.

Resoplo cansada y resignada, me giro hacia mi mesilla de noche y rebusco en el cajón.

–Está bien, lo que tú quieras. Toma –le digo alcanzando mi diario para lanzárselo. Lo atrapa cuando impacta justo contra su estómago, menos mal que no se lo he tirado a la cabeza, tiene menos reflejos que un vampiro en un espejo.

Lo mira y se pone a leerlo enseguida totalmente intrigada y yo me tiro hacia atrás en la cama, solo que me pego un coscorrón con el cabecero. Me ha rebotado el cerebro, pero me aguanto.

–¿Estas bien? –me pregunta asombrada por el golpe.

–Perfecta–miento aguantando con orguyo. 

Se conforma con la respuesta y no tarda en sumergirse de pleno en la lectura de mi cuaderno rosa con candado y yo cierro los ojos aburrida.

–¿Cuándo has salvado tú a una anciana de ser atropellada? –me cuestiona después de leer lo último que he escrito.
    –Pues ayer cuando venía a casa después de clase –contestó con tranquilidad.

–Venga ya, Jessy; ¿viste a una pobre mujer en medio de la carretera y el conductor de un deportivo rojo concentrado en la velocidad y no en mirar el semáforo y corriste lo más rápido que pudiste cogiendo a la mujer en brazos, para rescatarla de una muerte segura? –pregunta de carrerilla casi sin respirar.

–Eso fue lo que pasó.

–¿Y después echaste a volar diciendo, si me necesitáis mirad al cielo? –comenta divertida.

­–¡Marian! No te burles –le reprendo molesta porque no se esté tragando nada.

–Pues entonces sé sincera –exclama muy seria. Sus ojos marrones me miran inquisidores, no me da tregua, no deja escapar una.

–¡Vale! ¡Está bien! –cedo muy seria– a lo mejor no fue así exactamente, pero ayudé a la anciana. La salvé –puntúo convencida y orgullosa.

–La mujer te pidió ayuda para cruzar la calle ¿verdad? Y apuesto a que era la señora Harris.

–Vale sí, tienes toda la razón –confieso enfadada– era la señora Harris y solo la ayude a cruzar la calle como tantas otras veces–termino de decir dándome la vuelta para mirar la pared con los brazos cruzados.

–Jessy, no vale escribir mentiras. Un diario debe contener la verdad de tu vida, lo que haces y lo que te pasa por la mente.

–Pero es que entonces es soberanamente aburrido... –manifiesto girándome para mirarla.

–Pues si no te gusta escribir un diario ¿Por qué lo haces?

–Se supone que es lo que tengo que hacer. Todas escribís los vuestros.

–Pero lo hacemos porque nos gusta, no por obligación. Si no quieres escribirlo no lo hagas, lo que no puedes hacer es inventarte mil historias que no te han sucedido.

Claro como si hubiese una ley impuesta sobre eso. Si no se calla creo que voy a arder en ira. Hoy no es mi día. Por suerte no sigue leyendo, cierra el diario y lo deja sobre el escritorio.

–Bueno Jessica yo solo te digo que puedes venir con nosotras cuando quieras, no se van a reír de ti y no hace falta que escribas el diario para agradarnos.

–Eso de que no se van a reír de mi... deja que lo ponga en duda.

–Quizás si delante de ellas dejases de ser tan infantil... –me aconseja poniéndose el pelo detrás de las orejas. Tiene el pelo rizado, corto por encima del hombro. Siempre se le pone delante de la cara cosa que le molesta mucho asi que se pasa todo el rato apartandoselo y es ya como una mania suya–. Es hora de crecer –afirma con seriedad. 

–¿Tú también con lo del síndrome de Peter Pan? Ya tengo bastante con mi madre y mi hermano que no dejan de repetírmelo... Bueno quizás vosotros que me conoceis más y sabeis que me gustan los dibujos animados y que tengo mi habitación llena de peluches podéis pensarlo, pero las compañeras del colegio no sé dónde ven que soy infantil –replico enfadada.

–Igual es por culpa de las trastadas que se te ocurren, como la vez que nos pillaron ensayando el baile en el gimnasio del colegio sin permiso.

–Que exageradas... ¡Si no fue para tanto!

–Nos habías prometido que te habían dado el permiso para ensayar allí y nos llevamos todas una amonestación –me recuerda muy seria.

–Os pedí mil veces perdón. No sabía que se cabrearían tanto con nosotras por estar en el gimnasio sin permiso.

–¿Y la vez que se te ocurrió cambiar nuestra ropa limpia, por la ropa de los chicos...?

–¡¡Fue una broma!! –me defiendo sin saber que más decir. Vale fue una broma un poco pesada porque tuvieron que ponerse algunas prendas de los chicos para poder salir del vestuario. Como siempre hablan de moda, pensé enseñarles que no pasa nada por no vestir a la última y de paso que se den cuenta de que la ropa de chico es super comoda.

–A eso es a lo que se refieren ellas, siempre estas inventando cosas raras y no les gustan ni tus bromas, ni tus travesuras.

–¡Suficiente! Deja ya de martirizarme. No vemos mañana –le digo echándola de manera suave, pero lo que merece es que la eche a patadas. Con amigas como ella ¿Quién quiere enemigos?

Se marcha sin replicar y lo agradezco.

Tan solo unos minutos después de que se marche, escucho un portazo. Sé que es mamá que se ha ido a trabajar. Ni se despide, ni espero que lo haga.

Como echo de menos a papá.

Todavía no sé porque se marchó. Bueno si lo sé, por las discusiones tan fuertes que tenía con mamá, pero se fue a su país, volvió a España y nunca nos ha llamado, ni nos ha visitado y yo sigo echandole de menos. Quizas es porque en el fondo no le culpo, yo tampoco volvería con tal de no tratar con el demonio que vive en esta casa. 

Tardé mucho en superar su marcha llegando a no sentir absolutamente nada al pensar en él, pero en momentos como hoy, no puedo evitar pensar en que todo sería diferente si no se hubiese marchado.

Me siento frustrada, cansada de todo, ya puedo decir que he perdido a las pocas "amigas" que tenía.

No recuerdo muy bien cuando se fastidió todo. Cuando iba a preescolar tenía muchísimos amigos, jugaba con ellos en el patio, antes de entrar al colegio, en el parque... pero un día me di cuenta de que los niños no querían que jugase con ellos y con las niñas... bueno, con ellas no encajo muy bien y ahora que tenemos 17 años, es como si todas fuesen de otro planeta, quizás unos marcianos les han reconfigurado el cerebro o algo así, porque si no, no me explico porque son tan extrañas o tan diferentes a mí. Yo soy la de siempre, pero ellas...

Hace tiempo que me viene rondando una idea por la cabeza y creo que ha llegado el momento.

Sí; estoy convencida, tengo que hacerlo, necesito liberarme.

Toda esta rabia, todo este dolor tiene que terminar y solo sé un modo de hacerlo.
    Se han salido con la suya, lo han conseguido. Mi madre con su indiferencia, su mala leche y su odio hacia mí. Mi padre con su abandono. Mis supuestas amigas con sus reproches, sus burlas y sus críticas. Marian, la que se supone que es mi mejor amiga, con sus reprimendas siempre en favor de las demás... el único que se salva aquí es mi hermano, de él no puedo quejarme, pero no esta, pasa mucho tiempo en el trabajo y yo no puedo más. Salgo de mi habitación convencida de lo que voy a hacer, cierro la puerta tras de mí dando un portazo a pesar de que sé que nadie va a escucharlo. Corro por el pasillo hasta llegar al salón. Centro mi atención en el ventanal que da al balcón, esta abierto.

Corro hacia mi objetivo con grandes zancadas y salgo fuera, el aire fresco es como un respiro, pero no es suficiente. Quiero llorar, explotar en mil pedazos, quiero a esos amigos con los que siempre fantaseo, quiero recuperar a mi padre, quiero vivir y comportarme como soy yo, no como esperan los demás, quiero volar, sentirme libre, vivir cada segundo como si fuese el último, disfrutar de la vida a tope.

Me subo a la barra de debajo de la barandilla más segura que nunca y:

–¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!


*****************************

Bueno aquí estoy con esta historia que escribi hace años luz... La encontré haciendo limpieza en mis cosas del colegio y me ha parecido buena idea darle una oportunidad.

Yo debia tener unos 13 años cuando la empecé a escribir y 16 cuando la terminé. Como hace mucho de eso, la estoy actualizando y reestructurando ya que no tenia ni capítulos, esta toda escrita en un cuaderno de matemáticas. ( los números nunca han sido lo mio... Intentaré subir capítulo cada lunes, la historia esta terminada, tiene su principio y su final por lo que la subiré entera!

Espero que os guste, que os decidais a pasar del primer capitulo porque es una historia bonita, escrita con mucho cariño.

Se acepta cualquier critica constructiva, siempre será bienvenida y estudiada, tanto en los comentarios como por privado. Gracias por leer!!!!


8 de Febrero de 2019 a las 18:51 0 Reporte Insertar 0
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