Clibheriot: Puertas al Vacío Seguir historia

beatblack17 Rebeca Piña V.

Desperté con un dolor punzante en mi pecho, no sentía mis rodillas hasta que las agité fuertemente, me encontraba en un bosque muy tenebroso y estaba tumbada en la alfombra de hojas que producían los árboles, pero… ¿cómo he llegado hasta acá? Y lo más frustrante que no logro recordar ¿en dónde está mi hogar?


Fantasía Épico Todo público.

#256 #301 #402 #32816
Cuento corto
1
3651 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Escapar de una Realidad

Me levanté con mucha precaución y entonces me di cuenta de que el bosque estaba envuelto en penumbras, una densa neblina me cubría los pies y no fui capaz de pensar ni por un minuto las consecuencias de quedarme callada, porque normalmente una persona que se encuentra perdida busca ayuda pero por alguna extraña razón esa idea me pasó por alto en aquel momento.

Oí atentamente los sonidos de los animales y todos parecieron callar cuando me vieron venir, me sentía incómoda, demasiado silencio no significada nada bueno, así que, me di la vuelta y caminé muy rápido sin saber a dónde me dirigía.


Vislumbré a lo lejos un umbral, uno muy grande así que corrí en su dirección. Al traspasar el otro lado no sucedió absolutamente nada, pero entonces escuché que me llamaban.


— ¡Oye!

— ¿Qué? —Voltee rápidamente con el corazón en la garganta —, ¿Quién eres?

—Calma, no voy a hacerte daño… ¿Cómo te llamas?

Traté de sonar indiferente pero mi propia voz me traicionó haciéndome hablar agudo — ¿Y por qué debería decirte?


La voz pareció callar por largos segundos, incluso imaginé que estaba ladeando la cabeza y pensando en cómo responderle a una adolescente tan tonta como yo.


— ¿Acaso tienes a alguien más para decírselo?

—No, pero eso no significa que deba confiar en usted—, me crucé de brazos.

La voz rió a carcajadas, no sabía diferenciar a quién pertenecía, pues sonaba muy delicada como la de una mujer pero muy fuerte como la de un hombre, tal vez era un hombre con voz muy delicada.


—Quiero mostrarte una cosa —dijo la voz—. Lo único que debes hacer es jugar conmigo.

— ¿Jugar a qué? Y ¿cómo? Ni siquiera puedo verte.


De pronto, vi entre el espesor de la noche, a una silueta aparecer en medio de la oscuridad, tomaba el aspecto de un hombre y seguidamente empezó a brillar, como fuego mas no lo era. El ambiente cambió repentinamente al iluminarse la silueta, las hojas de los árboles brillaban en un color azul cielo, el césped se volvía escarchado y aparecían por doquier flores doradas con cristales en las puntas de sus pétalos metalizados.


— ¿Qué es este lugar? —pregunté sin palabras.

— ¿Cómo te llamas? —preguntó acercándose a mí.

—Clibheriot— respondí tratando de ver su rostro pero sólo logré ver su sonrisa porque brillaba mucho.

—Entonces éste lugar se llama Clibheriot.

—Y ¿en dónde está mi hogar?

—Al otro lado de la puerta, Clibheriot.

—¿Cuál puerta? Sólo hay un umbral

—Así es, ahora sólo existe un viejo umbral. Pero antes había una puerta, pero fue quemada por una gran monstruo.

—¿Monstruo?

—Si, ella vino y destruyó la única salida que existía, entonces tú entraste y ahora ambos nos encontramos encerrados.

—Pero debo salir de aquí.

—Ya no puedes, no existe una puerta.

—¡Pero debemos salir de aquí!

—¡YA NO PUEDES! —gritó fuertemente. —Encontrar una puerta es imposible, es como buscarla en el vacío.

—¿Qué es este lugar? es hermoso pero sólo quiero ir a casa —dije respirando agitadamente.

—Todo esto es tu mente.

—¿Y la puerta?


La silueta suspiró tranquilamente y dijo en voz baja.

—Tú destruiste la puerta.

1 de Febrero de 2019 a las 19:38 0 Reporte Insertar 4
Fin

Conoce al autor

Rebeca Piña V. Les contaría una breve historia pero... hay mucho que contar sobre mí, y además mi viejo amigo Oscar Wilde solía decir que: "Definirse es limitarse"

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~