A tu lado por siempre Seguir historia

N
Nadie Nada


La historia trata sobre un joven solitario, que cuando esta a punto de llegar a lo mas fondo de su oscuridad, una persona alumbra su camino. Se que he cometido algunos errores (Cosa que arreglare) pero estaba tan centrado en la obra, y no podía esperar para publicarla, espero que les guste :p


Romance Todo público.

#drama #romance
Cuento corto
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Te amare por siempre y para siempre


Siempre pensé que estaría solo hasta mi ultimo suspiro, es algo por lo que todos hemos pasado, esperamos con ansias el poder ser amado por una persona, muchos solo dejan desvanecer su vida esperando a morir debido a la depresión que la soledad provoca, pero un gran poeta que admiro dijo, "Y si la vida es un suspiro suspiremos" esa frase puede tener muchos sentidos dependiendo del punto de vista del que la escuche.


Mi nombre es Edwin, supongo que al terminar esto esto mi vida se halla desvanecido como el vapor del café al que consideraba una droga. Yo nací en una familia muy religiosa, algo que me ocasiono muchos problemas, debido a un pastor que malentendió un poco la enfermedad extraña que yo tenia, por lo cual después de tantas vueltas al asunto se llego a la conclusión de que yo estaba maldito, no entendía muy bien como fue que llegaron a esa conclusión o que factores tomaron en cuenta aparte de esa dolorosa enfermedad. Debido a esa "Maldición" mis familiares mas cercanos me culpaban de las cosas que les salían mal, por lo que toda mi infancia la pase aislado en contra de mi voluntad, recuerdo que cuando entre a tercer año de primaria un primo mio que asistía a la misma escuela que yo le contó a todos los del colegio que yo estaba maldito y por lo tanto si me hablaban morirían, por lo cual también estuve en una dolorosa soledad en la escuela, pasaban los días y lo único que recibía de las personas era odio y maltratos, tal vez fue por la inocencia de la niñez o porque era una persona muy amable que yo no les guardaba resentimientos, sino que al contrario me alejaba de la gente para no causarles molestias, me privaba a mi mismo de la felicidad para que los de mi alrededor pudieran sonreír, pero no estaba tan solo, las únicas personas que se preocupaban por mi en ese momento eran mi hermano Ángel y mi querido abuelo Hector, eran unas personas de muy buen corazón, todos mis cumpleaños los había celebrado con ellos y era muy feliz a su lado. Muchos dicen que las cosas están para perder el sentido por el paso del tiempo, y supongo que es verdad, cuando juegas todos los días con el mismo videojuego te aburres, es por eso que yo me consideraba una persona tan feliz, a falta de cariños y amor de la mayor parte de mi familia hacia que un poco de cariño sincero dirigido a mi provocaba que llorara de felicidad, por lo cual lloraba en todos mis cumpleaños cuando estaba cerca de mi hermano y abuelo.


Y bueno, de esto iba mi vida, la rutina que cumplía en mi día a día era un bucle que se repetía, como si de regresar en el tiempo se tratara, me la pasaba solo la mayor parte del tiempo, incluso yo mismo me preparaba mi propia comida. Un día, cuando estaba en la escuela, la conocí, yo estaba comiendo en una banca del patio de la escuela cuando era el recreo viendo como todos jugaban, cuando de repente una niña muy bonita se me acerco y me saludo con una sonrisa en el rostro, algo que yo malinterprete, (ya que las sonrisas eran mi peor pesadilla porque solo las veía cuando recibía burlas de los demás), en ese momento me levante muy rápido y le dije que por favor no me molestara para después irme a mi salón, pensaba que me había hablado por una apuesta o algo así para burlarse de mi. El tiempo pasaba y esa niña se sentaba al lado mio en la misma banca a comer en silencio todos los días a la hora del recreo, me estaba desesperando, yo era una persona muy tranquila pero en un día que estaba de mal humor me pare y le grite que me dejara de molestar, pero no hizo caso, pasaron mas y mas días y se había vuelto una costumbre verla al lado mio sentada, de echo me hacia feliz verla cuando llegaba a sentarme cada recreo, pero no tenia el valor de hablarle, mas aparte sabia que solo se estaba burlando de mi, hasta que un día, cuando yo me dirigía a la banca en donde era costumbre que comiéramos juntos no la vi, no se porque, pero como si mi cuerpo se moviera solo la empece a buscar por toda a escuela, hasta que la encontré, estaba rodeada por los niños que me molestaban, la estaban jalando del cabello mientras que a la vez ellos gritaban "Ella se junta con el raro, ahora la molestaremos también a ella", también la empezaron a patear, veía como sus amigos también se burlaban de ella, justo como me había pasado a mi, fue cuando me di cuenta que sus intenciones no eran malas, que en realidad quería ser mi amiga sin importarle lo que los demás le dijeran, me arme de valor y corrí hacia los chicos que la rodeaban y le di un buen golpe a uno tirándolo al piso, me sentí como un superheroe, bueno, eso hasta que los demás me agarraron a golpes. Después de pasar un buen rato en la dirección, me lleve un reporte, estaba orgulloso!!, bueno no, pero de alguna manera estaba muy feliz de ver que ella quisiera ser mi amiga, después de eso me disculpe con ella tímidamente y le pregunte que si quería ser mi amiga, vi una sonrisa en su rostro y acepto, yo también estaba sonriendo, le dije mi nombre, Edwin, y ella me dijo el suyo, Mishelle, ahora las burlas hacia mi aumentaron, pero ella estaba ahí, ahora eramos dos raros que se sentaban solos en el mismo lugar en el patio de la escuela.


Nos hicimos muy amigos, tanto que casi diaro iba a jugar a mi casa, nos la pasábamos jugando con mi abuelo, pronto Mishelle le empezó a tomar cariño y lo veía como su propio abuelo, el siempre nos veía jugar con los legos mientras que escuchaba música en su tocadiscos, la música que mi abuelo escuchaba nos empezó a gustar mucho a Mishelle y a mi, en especial  una canción que interpretaba "Louis Armstrong", no sabíamos en ese momento de que hablaba "La vie en rose", pero siempre hacíamos el intento de cantarla, mi abuelo se percato de que la música nos gustaba muchísimo por lo que nos enseño a tocar la guitarra, no era fácil y dolían los dedos, pero nada nos detenía. Como un fuego cálido que evaporaba mi soledad, Mishelle se llevaba todo el dolor albergado en mi corazón, cada vez que la veía me sentía muy feliz, fue en Sexto de primaria, el día en que nos graduábamos decidí declarar a mi amor hacia ella, ya que se mudaría a otra ciudad y por lo tanto no la vería mas porque iba a estudiar en una escuela de esa ciudad, cuando salimos de la escuela ese mismo día fuimos a mi casa, ya sabíamos el significado de nuestra canción favorita, por lo que se la dedique, esa hermosa canción "La vie en rose" y le declare mis sentimientos, ella dijo con una mirada triste que ya no nos veríamos, pero que también le gustaba, cuando sus padres le dijeron que era hora de partir, ella me abrazo y empezó a llorar, me dio un beso en la mejilla y me dijo "Cuando nos reencontremos seré la mejor novia", me sentí muy triste ya que sabia que era muy poco probable que nos reencontráramos, y si lo hacíamos, por el paso del tiempo este sentimiento de amor ya no seria mutuo.


Entre a secundaria en la misma escuela en la cual pase la primaria, todo parecía ser como antes de que conociera a Mishelle, los días coloridos por las flores y la luz del sol perdían su color, todo volvía a ser gris, lo único que podía hacerme sentir bien era tocar la guitarra que tanto me recordaba a Mishelle, era tan bueno que entraba a concursos de liga infantil y siempre lograba quedar en los primeros lugares, aparte de eso, nada había cambiado, seguí recibiendo burla y odio por parte de mis compañeros, no por ese supuesto rumor de la "Maldicion" Ahora porque según ellos era un presumido, pero no entendía el porque de sus acusaciones.


Parecía que todo seguía como antes, pero nada es para siempre, Mi hermano murió en un accidente automovilístico, y al poco tiempo mi abuelo también partió de este mundo, todas las personas a las que amaba se fueron una por una, la muerte de mi hermano y mi abuelo (muy queridos por mi familia) fueron por causas de la maldición que poseo, o eso decían todos, pronto yo  también empece a creerme eso de la maldición y me fui por el camino del alcoholismo y los estupefacientes que solo empeoraban mi enfermedad, los intensos dolores causados por esta aumentaban, así como las burlas hacia mi, ahora no solo eran estas, si no que también recibía golpes de mis compañeros de escuela y no eran ocasionales, era diario, por lo cual fui desarrollando una fobia social que se apoderaba de mi, consumía mas y mas alcohol y estupefacientes que me daba uno de los representantes de los concursos que organizaba de guitarra y yo a cambio componía música y le daba el crédito a el, Lo se, aun era menor para consumir todas esas cosas, pero eran necesarias para calmar mi ansiedad constante y el dolor que albergaba en mi corazón, intente suicidarme tres veces, pero no tenia el valor necesario para terminar, entonces deje la escuela debido a la fobia social, me acostaba todos los días esperando a que mi enfermedad llegara a su etapa final y pronto me matara, cada vez mas enfermo por el abuso de las drogas, mi vida estaba perdiendo la luz que la distinguía, la bondad que alguna vez pertenecía a una inocencia que cada vez se alejaba mas de mi se convirtió en odio, los primos que me molestaban ahora eran victimas de mis ataques de ira, la persona bondadosa se les había acabado. Después de una discusión con mis padres, cegado por la ira, tome un arma de las que mi abuelo tenia escondidas antes de morir y decidido a acabar con mi vida escuche que tocaban la puerta de mi cuarto, escondí rápidamente el arma debajo del colchón, me acerque a la puerta, quite el seguro y abrí, era el representante que me otorgaba alcohol y sustancias, en sus manos vi un paquete, después se disculpo conmigo por no habérmelo entregado antes, también dijo que ya no me proporcionaría mas alcohol ni cosas de esas en voz baja, yo agresivo lo tome del cuello y le pregunte el porque, el con una mirada triste me dijo que cuando abriera el paquete me daría cuenta, se lo quite con fuerza y le dije que se fuera, cuando escuche a mis padres despedirse de el y cerrar la puerta principal me quede viendo el paquete, parecía una guitarra acústica por la forma de este, al abrirlo había un estuche dentro, lo abrí y en su interior había una guitarra color negro y una carta, la desdoble y la leí, había dos párrafos, uno tenia una letra cursiva y el de abajo tenia una letra que parecían garabatos, y el primero decía.


"Mi querido nieto, en el momento en el que leas esta carta ya no estaremos contigo, bueno, solo Mishelle y yo, este es un regalo de parte de tu hermano, Mishelle y yo, tu hermano no pudo escribirte nada debido a que como sabes, se convirtió en una persona muy ocupada, pero el ya te lo dará en persona el día de tu cumpleaños y te felicitara, como mencione antes, al parecer pronto partiré de este mundo, y es por eso que te escribo esto como una manera en la que no tomes decisiones equivocadas, se que es difícil para ti cargar con el odio que todos sienten hacia ti, pero no dejes que eso sea un obstáculo, recuerda que hay personas que te quieren incluyéndome, eres muy bueno con la guitarra, conviértete en el músico que siempre quisiste ser y demuéstrales que no necesitas de ellos para triunfar, con cariño tu abuelo Hector."


Las lagrimas empezaron a brotar de mis ojos, al parecer el otro párrafo lo había escrito Mishelle así que comencé a leerlo.


"Hola Edwin, bueno la que esta escribiendo esto soy yo, Mishelle, y solo quería darte las gracias por ser mi amigo, al principio pensaba que solo me odiabas, pero me equivoque, ya había escuchado de los demás que no me juntara contigo porque moriría, pero me parecías una buena persona así que hablarte fue lo mejor que me ha pasado en mi vida, también quería darte las gracias por protegerme cuando esos niños me estaban molestando, como se que te gusta mucho tocar la guitarra empece a ahorrar para regalarte una el día de tu cumpleaños no creo que me alcance así que el abuelo Hector y tu hermano dijeron que me iban a ayudar, aun falta un año para tu cumpleaños y también para que terminemos la primaria ¿pero sabes? mis padres me dijeron que terminando la primaria nos mudaríamos, estoy muy triste, por eso quiero darte un regalo, aunque aun no sabes eso jaja, tu hermano te lo dará, ensaya mucho para que cuando nos volvamos a ver juntos cantemos nuestra canción favorita, te quiero, cuídate."


Al terminar de leer eso sentí un gran dolor en mi pecho, no podía dejar de llorar, me tire en mi cama y empece a gritar usando una almohada para ahogar mi grito, ¿Que he estado haciendo hasta ahora? Ellos confiaron en mi y los había defraudado, esa tarde me la pase llorando hasta quedar dormido, los días pasaron, decidí que dejaría el alcohol y los estupefacientes, fui al cementerio y busque las tumbas de mi hermano y mi abuelo, me costo mucho encontrarlas ya que mi familia no me dejo ir cuando los sepultaron y por lo tanto solo sabia la dirección del panteón en el que descansaban, fue debajo de un roble en donde estaban sus lapidas, me hinque  y les empece a contar todo por lo que había pasado desde su partida para después agradecerles y disculparme, cuando cambie las flores por unas nuevas, note que ya estaba empezando a llorar, bueno, después de todo siempre fui un llorón, había decidido cambiar por fin, cumplir mis sueños apoyados por ellos a los que quise y quiero. 


Mi nueva vida me estaba yendo bien, a pesar de que no estudiaba era un prodigio con la guitarra, o eso decían los demás, trabajaba en un estudio y prestándome a bandas que necesitaban a algún guitarrista para darme algo de fama, también en conciertos sinfónicos ya que aprendí a tocar el violín también, y comencé a vivir con un compañero de cuarto del trabajo, que se llama Oscar, también hice muchos amigos en el trabajo, todos eran muy buenas personas conmigo, me sentía feliz, al parecer todo mi pasado oscuro se desvanecía poco a poco, dicen que después de la tormenta viene la calma, y lo comprobé cuando, después de cuatro años largos, a un año de ser mayor de edad la vi, yo estaba como juez encargado de una audición para una obra, querían músicos y actores para interpretar una obra, estaba seguro de que era ella, tenia un vestido amarillo, el azul de sus ojos me recordó a mi antaña felicidad y su cabello castaño a la calidez que se siente al recibir un abrazo, la melodía que emanaba de su violín me hizo sentir algo nostálgico, a pesar de que jamas la había escuchado tocar el violín tuve ese sentimiento combinado de tristeza y felicidad, al terminar de tocar, ella abrió los ojos y miro hacia donde yo estaba, sonrió y sus ojos se humedecieron, después de una evaluación ella se retiro, al acabar las audiciones me despedí de mis compañeros de trabajo, salí del teatro y ahí estaba otra vez, sentada en la fuente del exterior, me quede paralizado, ella se levando y corrió hacia mi, me abrazo y empezó a llorar, justo como cuando nos despedimos, "Te extrañe" Dijo, yo también la abrace y le conteste "Yo también", pasaron muchas cosas, nos pusimos al día, contando anecdodas de todo tipo, ella estaba a punto de terminar la preparatoria.


Después de que ella me contó que se había mudado a esta ciudad yo me alegre, me senté en la fuente con ella, me tomo de la mano y me dijo que si aun sentía algo por ella, le pregunte lo mismo y ella me dijo que si, después de eso y de un tiempo comenzamos a salir, ahora estaba volviendo a ser feliz, el poco color gis que quedaba en mi perspectiva se tiño de muchos colores, salimos juntos, ensayamos juntos, íbamos a muchos lugares, me presento a sus padres y al parecer les caía bien.


Ocho años de relación eran los suficientes para pedirle matrimonio, después de comprar el anillo me dirigí a casa, al llegar me sentía algo mareado, y los dolores de mi enfermedad se estaban presentando de nuevo pero esta vez eran mas intensos, empece a toser sangre, y caí al piso, vi a mi vecino entrar por la puerta, creo que mi caída hizo mucho ruido ya que al caer me intente apoyar sobre el librero y este se vino abajo conmigo. Al despertar estaba en una camilla del hospital, me dijeron que uno de mis pulmones tenia un sangrado interno y que mas de mis órganos estaban muy dañados, así que me llevaron a urgencias, después de una larga operación, al despertar estaba en un cuarto del hospital, era de madrugada, la mayoría de mis compañeros y amigos de trabajo estaban ahí, al verme abrir los ojos me preguntaron como me sentía, al parecer estaba muy grave ya que varios estaban llorando, cuando se tranquilizaron tuvimos una charla, se despidieron y se fueron, al día siguiente fue cuando entro un doctor, dijo que no me quedaba mucho tiempo de vida, por mucho una semana si un milagro lo permitía, mas tarde me visito Mishelle, estaba muy feliz de que me visitara, ella estaba consciente de el tiempo estimado que me quedaba, comenzamos a hablar mucho, le solicite a los doctores que cancelaran todas las visitas y que me dejaran todo el día con ella, al parecer cuando una persona esta a poco de morir le dan esos beneficios, así que me escucharon. Eran alrededor de las 5:00 pm, habíamos platicado mucho, le dije que le iba a pedir matrimonio, y le enseñe el anillo y un collar que le había comprado y se los di, Mishelle me miro sonriendo, no era una sonrisa como las que siempre había recibido, era una sonrisa de felicidad, saco  un ukulele de su funda y empezó a tocar, Al oír la canción, me quede paralizado, era "La vie en rose" hacia mucho desde que la había escuchado, tal vez desde que ella se mudo, la voltee a ver y estaba con los ojos cerrados tocando y cantando, quería hacerse la fuerte pero de sus ojos empezaron a brotar lagrimas, y fue en ese momento, me estaba dando mucho sueño, debido a los sedantes no sentía dolor pero sabia que mi hora estaba llegando, no me quería ir, quería estar mas tiempo con ella, cantar con ella, quería deshacerme de esta enfermedad y tener una familia junto a ella, vi su mirada perdida, la calidez de sus azules ojos me atrapaba, le dije "Me tengo que ir Mishelle, pero recuerda que siempre te ame y aunque ya no este mas siempre lo haré, cuando necesites contarme algo, siempre te escuchare después de que toques esa canción" Con las fuerzas que me quedaban levante mi mano y acaricie su mejilla mientras que ella seguía cantando con una voz temblorosa, mi visión se opacaba, perdí la fuerza de mi mano y esta cayo, y ahí me fui.


https://www.youtube.com/watch?v=Q1TnDLkjUZw     "La vie en rose" Por si quieren agregarle un poco mas de emocio.


¿Así es como termine eh? Mi vida no fue la mejor pero tu estuviste en ella, eso es mas que suficiente, y pensar que todo empezó con una pequeña traviesa sonriéndome con las mejillas rosadas y unos ojos que desprendían una bondad y pureza inigualables, espero algún día podamos reencontrarnos, en donde sea que me encuentre en estos momentos, te amo y siempre te amare mi querida Mishelle. 

2 de Enero de 2019 a las 02:44 1 Reporte Insertar 1
Fin

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EH Emilio Hermandez
Noma, a pesar de ser una historia corta, es como si la hubiera estado leyendo desde semanas atrás, me hiciste llorar mucho, más porque en la parte final escuché un cover de la canción y llore como niña, esperaba un final un poco más feliz, pero ese estuvo perfecto
1 de Enero de 2019 a las 21:21
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