Solo Desconocidos Seguir historia

zashy Zashy Tacajara

No nos conocíamos, pero sentía como si lo hiciéramos desde hace años. Casi no recuerdo su rostro, pero no dejo de pensarlo. #CuentosDeNavidad


Romance Romance adulto joven Todo público.

#desconocidos
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Solo Desconocidos

Solo lo vi una noche de finales de diciembre, no me impresionó, no era un chico tan apuesto ni tan inteligente, o eso parecía, era como los demás que ya conocía. El alcohol guío mis acciones esa noche mientras bailábamos, pero, aun así, no tuve valor de mirarlo a los ojos. Temía tener su rostro tan cerca, que no me gustara lo que veía, o de que me gustara demasiado y ya no pudiese parar de mirar. Temía tener sus labios tan cerca y ser víctima de un beso robado o la autora del delito. Dudas que asechaban mi mente alcoholizada y que me hacían mover al ritmo de la música, con los ojos cerrados, sintiendo solo el roce de nuestros cuerpos y su aliento en mi nuca que me hacía erizar cada centímetro de piel.

Dormimos juntos unas horas, vestidos y sin sexo, me abrazó para cubrir el frío que inundaba el lugar mientras la ventana deslumbraba por las luces en la nieve. Me dio cariño sin pedírselo, me ato a su pecho como si me amara y ni me conocía. Éramos dos perfectos extraños, compartiendo la noche como una pareja de años, nunca había vivido algo así. Al siguiente día, solo dos desconocidos de nuevo. Acabó ahí y mi resaca era el único asunto que parecía interesarme. Un frío saludo de despedida y un caramelo, fue todo lo que compartimos esa mañana.

Pero como puede ser que hoy, un año después, aún piense en él, si casi no recuerdo su cara y no sé si algún día lo vuelva a ver. Por qué fantaseo encontrarlo, por qué recreo en mi mente todos los posibles escenario y circunstancias, mientras conozco nuevos chicos más apuestos e inteligentes pero que no llenan ese vacío. Por qué sencillamente no lo dejé estar, como creen mis amigos. Por qué no olvidé ese momento dentro del pequeño cuarto que compartimos.

Todos celebran, en solo 3 días será navidad, pero yo solo hurgo en ese recuerdo de un año de antigüedad. Es hora de parar, me repetí cuando el chico de cabello rojo me invitó a bailar, no lo volveré a ver. Bailé tanto, como alguien que no se lo permitían hace años. Este chico sí que sabía moverse, y traerme copas de alcohol. No dormimos esa noche, pero era lo que necesitaba, o al menos eso pensé hasta toparme en vísperas de navidad a esa amiga en común que no veía hacia 12 meses.

Preguntaba por su salud y su vida, pero quería, quería saber de él, donde está, que está haciendo, lo podré ver. Mi mente carente de neuronas para procesar la charla sobre reproducción independiente, se detuvo cuando la voz familiar de un extraño saludaba. Era él, no podía ser otro, casi ni lo reconocía, pero ella aclaró las dudas presentándonos nuevamente. Estaba solo y más guapo que un año antes. Sonreí, este escenario no estuvo en mis fantasías, después de darme por vencida, aparece, como para recordarme que nunca es tarde.

Como es posible que estoy tan nerviosa, cuando solo nos sustenta un recuerdo. Habrá sido porque fue diferente, porque hubo cariño antes de besos, y sueño antes de sexo o porque no hubo besos y sexo en lo absoluto, no lo sé, pero quiero averiguarlo. Aunque la magia se acabe después y desparezcan las mariposas. No me importa, de eso se trata vivir. Los deseos causan felicidad desde que comenzamos a anhelarlos. No hay por qué rendirse, mientras haya vida, hay tiempo para intentar ser feliz.

10 de Diciembre de 2018 a las 19:09 0 Reporte Insertar 0
Fin

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Zashy Tacajara Ingeniera apasionada por las buenas historias.

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