Trayecto: El camino a casa. Seguir historia

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Angie Cordoba


Susan todos los días espera el tren a la misma hora. Siempre se ubica en la misma silla solitaria de la parte de atrás. Susan se aburría mucho en el trayecto, un viaje largo; entonces, descubrió que podía distraerse observando a las personas. Susan conoce a cada una de las personas que aborda habitualmente el A20, y el chico que está ubicado justo al lado de su silla, no es una de ellas. Susan concluye que el chico solo abordará el A20 por algún motivo especial, nada habitual ni permanente. Solo temporal. Susan realmente está equivocada...


Romance Chick-lit Todo público.

#Desconocidos #Pasajero #tren
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1.

   Susan todos los días espera el tren a las 3:40 pm.

   Después de una pesada jornada de clases Susan no piensa en nada más que llegar pronto a casa y dormir.

   Susan es muy precavida. Sabe que el tren llegara a las 4:00 pm, y aún así, llega 20 minutos antes para no tener inconvenientes. 3 años le han bastado para conocer los horarios exactos del A20; de hecho, en esos 3 años no solo memorizó los horarios del tren, sino también la ruta que tomaba y las personas que lo abordaban. Susan no conoce el nombre de todos, por que no es una persona que hablé mucho, pero si reconoce sus rostros y sus paradas. Susan incluso sabe mucho más que eso.

   Por ejemplo, esta John. Un hombre subido de peso, con una cabellera larga que siempre hace la fila con ella. En su espalda lleva siempre el estuche de lo que Susan creía, era una violín; sin embargo, su teoría se derrumbo cuando en cierta ocasión, mientras él se bajaba, se le escapo una pequeña tarjeta; disimuladamente, por que Susan no es una persona que disfrute del llamar la atención, la recogió y leyó: ''John McTom. ¿Quieres aprender a tocar el Ukelele? Contáctame.'' Entonces, Susan comprendió que lo que John llevaba no era un violín, sino un ukelele.

   Susan se aburre mucho durante el trayecto. Es un viaje largo. Su universidad queda a un lado de la ciudad; y su casa, al otro. Por eso, Susan descubrió que podía distraerse observando a las personas. Ella encontró un arte en aquel pequeño pasatiempo.

   Susan se sienta siempre en la misma silla solitaria por la parte de atrás. No en la que queda junto a la ventana, por que no puedes observar a nadie si estas junto a la ventana; se sienta en la otra, la que queda junto al pasillo, por que si quieres observar a las personas, debes hacerte en el pasillo.

   Nadie se sienta a su lado, y Susan disfruta esto. De hecho, ella tiene un pequeño cuaderno que consiguió en un mercado de pulgas. En él anota los datos de todos. Todo el que aborde ese tren a esa hora, tiene una pequeña sesión en el diario de Susan. Si alguien se sentara junto a Susan, lo descubriría y seguro que se espantaría.

   Para disimular, Susan siempre lleva audífonos puestos. Unos audífonos que permanecen sin uso la mayor parte del tiempo. Solo los usa mientras hace fila al esperar el tren. Justo ahora los esta usando. A todo volumen suena King; ''Stand by me''. Susan sabe que es música de los 60s, un curioso gusto musical que heredo por completo de su hermana. Las amigas de Susan se burlaron de ella después de que por fin accedió a mostrar su lista de reproducción. La llamaron anticuada, y abuelita. Susan se sintió muy mal, y prefirió no volver a presentar su música a nadie.

   4:00 pm. El joven que asiste a los usuarios de la estación hace sonar su silbato y les indica a todos que retrocedan un poco por que el tren ya viene. Susan comienza a bajar el volumen de su mp3.

   –Odio a la señorita Wendy.– Escuchó que le decía la chica de al frente a su novio, mientras apretaba su pecho contra el brazo del chico.

   –Solo lo dices por que me dejo salir temprano y a ti no.– Le contestó el chico.

   Susan conocía todo el proceso que había llevado la relación.

Roxane y Edward. Un par de adolescentes que ahora cursaban el último grado de preparatoria. Hace 3 años, cuando Susan comenzó a tomar el A20, solo eran amigos y vecinos. Se llevaban muy bien, y compartían mucho tiempo juntos, así que las mariposas no tardaron en despertar. Primero revoloteo una en el chico.

   Un día, de repente, Susan comenzó a notar que él era más amable con la chica. Trataba de estar más cerca de ella e incluso parecía que la apartaba disimuladamente de las personas del sexo masculino. La trataba con delicadeza e incluso algunas veces le invitaba a un helado mientras esperaban el tren. Aun así ella no parecía notar nada de lo que Edward hacia.

   Hasta que un día, el chico le entregó un pequeño sobre a Roxane justo antes de que el tren se detuviera en una estación. Solo espero a que ella lo recibiera y se bajo presuroso del tren. Sin entender lo que sucedía, Roxane se levantó de su asiento e intento seguirlo. Pero las puertas se cerraron antes de que pudiera salir del tren.

   Susan vio cada una de las expresiones de la chica. Susan estaba agradecida con el chico por el pequeño arco emocional que creó. Solo pensaba en el perfecto material que tenía para su libreta. Y mientras estaba en ello, observó a la chica sonrojarse al leer la carta.

   Los siguientes días el chico dejo de aparecer. Roxane se veía aburrida y no hacia más que mirar la hora en su celular. Susan obvió que todo eso era la consecuencia de un rechazo. Y quedo realmente sorprendida cuando un día al llegar a la fila, noto como ambos estaban esperando el tren tomados de la mano.

   Susan soltó un suspiró. Solo una vez se había enamorado. Una relación tóxica que tuvo en su último año de preparatoria. Todo un sueño al inicio. Como si fuera la protagonista de una novela cliché. Mucho después se dio cuenta de que era una relación que únicamente alimentaba a uno. Ella daba todo de si, pero no recibía nada. Se sintió usada, y decidió terminar a pesar de todas las promesas y excusas que recibió.

   El tren se detuvo frente a todos los que aguardaban por él y Susan apago la música. Se abrieron las puertas y Susan se dirigió a su asiento habitual.

   Al llegar, casi frenó en seco al notar que un muchacho ocupaba el puesto de la ventana. ¡El puesto que estaba junto a su asiento! Susan dudó un segundo antes de sentarse. Se preguntó si tal vez era mejor ubicarse en otro lugar, pero se arrepintió al segundo, no podía ceder tan fácilmente su lugar.

   Un poco decidida, un poco dudosa; Susan se acercó y se ubico en su asiento habitual. El chico la miró, estaba un poco sorprendido. Susan no le prestó atención.


2 de Septiembre de 2018 a las 05:09 0 Reporte Insertar 1
Continuará… Nuevo capítulo Todos los sábados.

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