El lenguaje de la docencia Seguir historia

ayelen-palacio1531528779 Ayelen Palacio

Un cuento que habla sobre el lenguaje y la representación, las palabras y las etiquetas en los pequeños , los prejuicios y el aliento en todo ámbito de desarrollo social .


Cuento Todo público.

#amor #animales #etiquetas #docencia #responsabilidad #niños-y-niñas
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EL LENGUAJE DE LA DOCENCIA

                                                   

El lunes 28 de abril fue muy importante para la osita Esmeralda, era su primer día en la clase con los niños del colegio, como maestra, como docente, como emancipadora. Era un día brillante, el sol rasgaba la tierra con sus rayos blanquecinos y los pajaritos cantaban canciones mientras las mariposas bailaban alrededor. Todo era perfecto, hasta que entró al aula.

El director Búho, considerado un gran sabedor, la presentó en el aula y le dijo por lo bajo:

- Existen personas que aun aman lo que hacen, y hoy amarás ser docente más que nunca.

La osita no entendiendo mucho, le agradeció y extendiendo su mano saludó a los infantes :

-Hola niños y niñas mi nombre es Esmeralda y soy su nueva seño- dijo.

Mientras saludaba, observaba detenidamente a cada uno: había un gran conejo, con mirada provocativa y seria; una Liebre altanera y engreída, que se sentaba al frente de todos mostrando sus útiles nuevos y tildando de burro a todo el que le consultara sobre las tareas ; una Oruga pequeña y gentil, que se reía de todo y hacía chistes constantemente; por último, unos monos que la imitaban por detrás, mientras ella saludaba .

Los animalitos no paraban de pelearse, se tiraban papeles, se trepaban de las ventanas, gritaban y no la escuchaban. No podía detenerse ,pensó la osita. Tenía que lograr algo ese día. Se había propuesto un logro por día, así sea el más pequeño, quería cambiar poco a poco la vida de esos animalitos. Quería enseñarles, pero ¿qué hacer si nadie escucha? .

Se sentó al lado de la Liebre y le preguntó cómo estaba, la Liebre estupefacta por las agallas de la osita de osar hablarle con tal familiaridad, levantó las orejas y una ceja contestando:

- Yo estoy bien, como siempre , perfecta y hermosa.


La osita sorprendida y astuta le volvió a preguntar otra cosa, intentando conocerla más allá de eso que quería aparentar, sabía que no era así por naturaleza. Sabía que había algo más en sus ojos.

-¿Tenes hermanos?- pregunto la osita.

-Claro que sì - contesto desconcertada la Liebre y agregó - Tengo 4 hermanos: Pedrito , Juanito , Marito y Carlitos.

La osita observaba como poco a poco iba bajando la guardia la Liebre, entonces le dijo - Es un gusto enorme conocerte, espero que me ayudes con los demás, creo que tu perfección va a ser de gran ayuda . Seguro sos buena explicando a quienes no entienden las cosas, porque vos lo entendès todo. La Liebre lo tomó como un reto y aceptó con una sonrisa enorme.

La osita se levantó y se sentó con la Oruga, pidiéndole con una gran sonrisa que alegrara con ese gran humor a todos los que veía tristes. La oruga aceptó y le contó que él había derrotado a los animales más enormes que se imagine, que nada lo tumbaba y que jamás algo lo entristeció, que era muy fácil para el hacer reír a los demás . La osita sonrió y siguió sentándose con cada uno.

Al terminar, todos estaban calmados. La osita, les pidió que se pongan en una gran ronda , porque les contaría una historia mágica. Entonces empezó a contar :

“Hace mucho tiempo , hubo un día en que los objetos cobraron vida y pudieron hablar gracias a la magia de María , la oscuridad: un hada que lo oscurecía todo, para que en donde sea que se encuentre la luz, brille intensamente . Este es un cuento sobre lo que esperamos de las personas, y lo mucho que nos importan las palabras y lo que representan:

La cuchara que servía para mezclar, tomar él te, ponerle azúcar al café, despertó del eterno sueño gritando: -¡yo creo en mí, sirvo para algo más ! ¡No nací para ser cuchara!- el tenedor clavado en un pedazo de carne, la mirò perplejo y exclamó:

-¡Ja! los revolucionarios de hoy, se piensan que pueden ser algo más . Eres solo una cuchara, ¿para qué más podrías servir? ! deja de hablar tonterías y vuelve al cajón !

La cuchara enojadísima, le contestò:

- ¡Que triste que nuestra vida sea solo para vivir condenados con una única utilidad y no vivir por lo que queremos ser, por lo que creemos ser ! ¡Yo me voy ! -Gritò.

“Quería viajar, en busca de una cuchara enorme, que había visto en la televisión: era una cuchara que estaba en la tierra con las flores, cavaba hoyitos. Hacía casitas para las flores, para que enraícen y crezcan. Quería ser una pala.”

-Recuerdo que un día, mi amo me uso para cavar un pozo y fue la sensación más hermosa del mundo. Pensé que se había equivocado porque me devolvió al cajón y jamás me llevó a cavar hoyitos de nuevo. Hasta que la vi! ¡era la reina de las cucharas! Y pensé: ¡yo también puedo serlo! - dijo la cuchara y dando un salto por la ventana de la cocina, escapó.

El tenedor perplejo, continúo clavado en la carne, sin contestar más nada.

-Bueno niños, quizás se pregunten por que les cuento esto. ¿Pero, no es así la vida? muchas veces nos creemos lo que nos dicen. Creemos que no podemos aprender, que nunca vamos a entender, que somos burros, que no podemos entristecernos, que somos demasiado pequeños, demasiado grandes, que no servimos para otra cosa que para lo que nos dicen.

No olvidemos que solo nosotros podemos lograr que las cosas cambien para nos y para los demás.- dijo ,la osita Esmeralda . Los niños miraron perplejos y empezaron a abrirse con la maestra:

Pipo el conejo, pidió disculpas por molestar a sus compañeros y contó que cuando iba a otro colegio, a él también lo molestaban; Los monos contaron el porqué de sus imitaciones, les hicieron creer que para ser monos es esencial que hagan monerías; la coneja se puso a llorar y gritando dijo :

-¡Ya no quiero ser perfecta ! no quiero esforzarme tanto , tengo miedo a equivocarme . Todos esperan mucho de mí.

La osita Maestra la miró a los ojos y les dijo:

- Esto que ven acá , es lo que hizo la cuchara en el cuento: fue libre.

Al final del día la maestra se despidió y camino a casa reflexionó: - Es cierto mi día no fue perfecto, mi día fue real.    

9 de Agosto de 2018 a las 04:29 0 Reporte Insertar 0
Fin

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