DETRÁS DE UNA SONRISA Seguir historia

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las miserias de un pueblo se ven en sus creencias y las cosas no siempre son como parecen , por eso juan palero se los dijo y se lo dio a probar y todo detrás de una sonrisa


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Detrás de una sonrisa

 Juan Palero, el viejo que hizo probar a un pueblo la miseria y la pobreza.

El aroma inconfundible a fritanga fresca que se sentía los miércoles en la tarde en el puesto de venta ubicado en la esquina del parque principal justo al lado de la capilla de aquel pueblo de tierra caliente en donde el tiempo parece haberse detenido ese día don juan palero sacaba a vender la fritanga más espectacular y sabrosa conocida en los alrededores, su canasto lleno de las delicias culinarias como morcillas, chicharrón, hígado frito, chorizos y huesos nitrados acompañados con patacón y papa salada se vendía en par minutos a la cola de gente que siempre lo esperaba para poder saborear tan deliciosos platillos ,a pesar de las molestias provocadas por las moscas y uno que otro gallinazo que siempre se posaban en el campanario asistiendo como testigos mudos del evento semanal, esta fue una tradición de muchos años donde todo el pueblo probo tan deliciosos manjares que se rompió solo el día que las autoridades descubrieron la historia que tendría que ver con el sonriente y querido ancianito juan palero.

apodado así por su oficio que consistía en fabricar y vender palos de guayacán (pereros ) del tamaño de un bastón común estos eran unas varas delgadas hechas de esta madera que servían en aquella época a la gran mayoría de personas de bastón a los viejos , para arriar el ganado y demás animales y espantar a los perros callejeros ; el solitario pero siempre sonriente Juan palero repartía su tiempo en tres actividades, una era la de hacer los perreros ,la otra era cocinar y vender la fritanga los días miércoles y la ultima y quizás la más importante era la de colaborar con la iglesia en todas sus actividades de caridad y es que don juan no era un creyente común, Él era muy serio cuando se trataba de temas religiosos , empezando porque asistía a diario a misa de 5 de la mañana y practicaba al pie de la letra los mandamientos de la santa iglesia ,

el viejito Juan era un Mulato de pelo negro ,contextura gruesa de baja estatura de manos grandes y fuertes, siempre vestía de blanco impecable y andaba en alpargata de fique y sombreo aguadeño con un perrero en su mano que completaba su atuendo , era ya un venerable anciano de una salud muy fuerte y una sonrisa a flor de piel, vivía solo en una casita ubicada a la salida del pueblo en la curva del camellón que conducía al rio , dentro de sus muchas obras de caridad estaba la de alojar temporalmente a los pobres pordioseros y mendigos que llegaban de vez en cuando al pueblo en busca de techo y comida , este acto de extremada humildad y desprendimiento , era siempre resaltado por el padre Vicente en los sermones del domingo, donde lo ponía como ejemplo de bondad y desprendimiento quien según decía el sacerdote no solo les daba posada y comida a los desamparados mendigos sino que también los ayudaba a conseguir hogar en otros pueblos y por esa razon ellos siempre seguían su camino y no se quedaban en el pueblo como limosneros , cuando al viejo juan palero lo felicitaban por su obra de caridad con los mendigos siempre respondía con una sonrisa y con la misma frase “la gente debe probar la pobreza y la miseria para entenderla.”

El venerable y sonriente anciano durante muchos años coloco religiosamente todos los miércoles su puesto de comida a un lado de la puerta de la capilla. Juan era al único al que el padre Vicente catalán de recio carácter le permitía ocupar ese espacio, sin pedirle nada a cambio salvo el plato grande de fritanga que juan palero le entregaba al sacerdote religiosamente cada miércoles como donativo a la casa cural y que por supuesto harían parte de la cena del cura.

por casualidades de la vida, un miércoles en la tarde en una reunión en el palacio municipal el alcalde Zenón estaba celebrando su cumpleaños junto a un grupo de concejales y amigos dentro de los cuales se encontraba el medico Marco Felipe, también estaban invitados el comandante de policía sargento García, el Juez y demás autoridades municipales menos el cura quien no era santo de devoción del alcalde por un incidente anterior ocurrido por culpa de un gran tesoro , ese día como era costumbre en los eventos especiales le llevaron como plato principal una bandeja llena de fritanga preparada por el viejo Juan Palero, todo trascurría dentro de la mayor tranquilidad hasta que le pasaron al médico Marco Felipe un plato de comida con porciones finamente cortadas de de chorizo , morcilla y un buen pedazo de hígado frito, el medico reviso con atención el hígado y no solo no lo probo sino que lo guardo muy discretamente en una bolsa .

Días Despues llegarían desde la capital los análisis y pruebas solicitadas por el dr Marco Felipe donde corroboraban sus sospechas y le daban valides y soporte legal a una escalofriante teoría, la cual le expondría en una reunión urgente a su amigo el alcalde Zenon y las demás autoridades municipales reunidos en el despacho del alcalde; Ante la sorprendida audiencia el medico procedió a exponer su teoría la cual dejaba al descubierto un hecho macabro e irrefutable y era nada más y nada menos que el hígado que le habían servido de la bandeja de fritanga el día de la celebración y que había sido enviada por juan palero era de un ser humano y no de un cerdo como todos creían.

Despues del vomito colectivo que provocó en los presentes a la reunión tan sorprendente noticia se ordenó de inmediato una inspección judicial a la casa del viejo juan palero , para sorpresa de muchos sobre todo de los vecinos y el cura Vicente que por poco lo santificaba en el altar todos los domingos cuando lo ponía de ejemplo de bondad y humildad , las autoridades encontraron restos de varios cuerpos humanos ( al parecer eran los pordioseros que el recogía y les deba posada ) los cuales estaban mesclados junto a restos de carne de cerdo y eran utilizados para hacer las morcillas , chorizos y demás fritanga que el sonriente viejo vendía religiosamente todos los miércoles durante muchos años a un pueblo que le hacía fila para saborear sus ricos platos. Cuando las autoridades le preguntaron al viejo por qué había puesto a todo un pueblo a comer carne de humano solo respondió lo que siempre les dijo con una sonrisa en la cara “la gente debe probar la pobreza y la miseria para entenderla” el pueblo las probo de una manera literal.

Autor: Carlos Fabián Hernandez García 

















8 de Agosto de 2018 a las 13:44 0 Reporte Insertar 1
Continuará…

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