Cuatro de la mañana Seguir historia

alberto-meneses1532749393 Alberto Meneses

Alma tiene acceso al celular desbloqueado de Ángel y a todos sus secretos, ¿Qué ocultará?, tal vez es algo tan terrible que ni siquiera lo imagina.


Cuento Sólo para mayores de 18.

#intriga #drama
Cuento corto
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Cuatro de la mañana

Como siempre ya pasaban de las dos de la madrugada y él no llegaba. El problema no era su ausencia, sino que dejó el teléfono sin ningún patrón de bloqueo. Ella podría ver qué le decían si quisiera, podría saber quién o quiénes le escribían tanto y tan seguido, podría hacerse de una razón para preguntarle si todo estaba bien, si la amaba de verdad, si aún la quería o si todos aquellos planes seguían en pie. Saber todo eso era su derecho de esposa, pero renunciar a ese derecho era su deber.

Su amiga Lizbeth le dijo muchas veces que debía confiar en su esposo, que era una buena persona y que lo único que pasaba era que tenía mucho trabajo, pero, aunque Alma creía en esas palabras, todavía quería saber. Lo amaba y aunque sabía que no la lastimaría jamás, quería saber si aquellas ausencias eran por otra mujer, si ella podría reavivar aquellos deseos que ahora parecían un espejismo enterrado en el rincón más doloroso de su insomnio. Si era porque había conocido a alguien, Alma trataría de conquistarlo de nuevo, se vestiría como sabía que le gustaba, le haría el amor una y otra vez, lo acariciaría, lo besaría, lo montaría, dejaría que hiciera lo que quisiera, sería su ama, su esclava o su mascota con tal de mostrarle que ella era la mujer de su vida.

Lo malo de los hombres, según Alma, era que la mayoría se confundían muy fácil, no sabían distinguir amistad de amor, compasión de lujuria o una conquista exitosa de un acostón de rutina, por eso ella tenía que educar al suyo, mostrarle lo que era el amor y enseñarle que solo podía vivir el amor de ella, con ella y por ella. Alma se había sacrificado mucho por él, había dejado su carrera en psicología y lo siguió a todos los lados. Nunca sufrió ninguna carencia, pero tuvo que acostumbrarse a pedir comida a domicilio en muchos lados diferentes para no hartarse del sabor del sushi, del pollo con salsa teriyaki, de las hamburguesas o de la pizza a la mantequilla. Algunos amigos cercanos decían que era una idiota, que con su cuerpo, inteligencia, carisma y sensualidad podría tener a cualquier otro hombre a sus pies, a uno menos extraño, uno que no la dejara siempre sola y tal vez, solo tal vez, tenían razón.

Esa noche en particular, Alma estaba desganada, molesta, quería que todo alrededor se callara, que nadie la molestara, que nadie opinara, si ella estaba con Ángel era porque así lo había decidido y punto, no tenía que justificarle nada a nadie. Entonces, de repente llegaron siete notificaciones de golpe, el sonido del teléfono le molestó los oídos, como si cada mensaje le dijera algo horrible sobre él. Cinco minutos después sonaron más notificaciones, una tras otra. Alma ya no sabía qué hacer; se empinó una botella de vino y luego se cayó sobre el sofá. Eran las tres y media de la mañana, él llegó.

Esa noche había algo extraño en Ángel, no fue directo al teléfono, solo dejó caer su maleta que hizo un ruido tremendo de metales golpeándose unos con otros, se quitó la corbata, se sacó los choclos y se bajó los pantalones. Alma se quedó mirándolo fijamente, como si fuera una película o una alucinación, él se acercaba a ella eufórico, dando grandes zancadas, como si fuera un puma. Alma sonrió y lo recibió subiéndose la falda y separando sus piernas. Ángel se echó sobre ella frotando su miembro contra su ropa interior, besándola de una forma torpe y salvaje. Cada vez que Ángel se apretaba contra su cuerpo caliente, Alma soltaba un gemido; estaba feliz, él se había dado cuenta, había vuelto a ella a cobijarse con su cuerpo y a llenarla de su amor, porque estaban hechos el uno para el otro, solo se había confundido un poco y Alma lo entendía, era su deber entenderlo.

Mientras Ángel le sacaba las ropas y se prendía de su cuerpo con las uñas Alma sonreía, no podía evitar hacerlo. Hacía algo de frio, pero ella iba a hacer que la noche ardiera. Ella arqueó su espalda y él entró de lleno en su vagina, empujando, dejando su ser entero dentro de Alma, la única mujer que de verdad lo amo.

—Fue en vano mi amor, perdóname

Alma pareció no escucharlo, lo abrazó con sus piernas y lo hizo entrar más duro, no tenía caso que se lamentara, así era siempre con los hombres, ella lo sabía. Los pezones de Alma se pusieron duros, los vidrios estaban empañados, un viento fuerte soplaba afuera como el murmullo de un fantasma, solo se escuchaban los chasquidos de sus cuerpos chocando. Un grito de Ángel puso fin a aquella melodía del amor, terminó dentro de ella, llenándola de semen que le escurría de las piernas, luego, después de limpiarse, él se echó sobre sus muslos.

—Les he fallado a todos— le volvió a decir Ángel.

—¿Qué quieres decir amor?

Una notificación más llegó al celular de Ángel, quien cogió el aparato y desbloqueó la pantalla enfrente de Alma. Ella estaba feliz, al fin iba a saber aquello que pasaba con su marido, no tendría que inventarle ninguna excusa, ni que llevarlo con alguna Lizbeth para que le aconsejara no tener secretos. Cuando la pantalla se despejó Alma leyó lo siguiente:

Doctor:

Lamento informarle que el proyecto de energía inteligente ha fallado, nos ha sido imposible mantenerlo operativo, usted tenía razón, no éramos capaces de manejar eso. El sol perderá su energía como usted predijo. Hoy a las tres y media de la mañana comenzaremos una nueva era glacial. Lo esperamos en la nave Esperanza en la base hoy a las dos de la mañana. Llegue a tiempo, no queremos partir sin usted ni sin su esposa.

Sonaron las cuatro Alma y Ángel voltearon a ver el reloj.

7 de Agosto de 2018 a las 04:05 4 Reporte Insertar 3
Fin

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Alberto Meneses Alberto Meneses
Comprendo que sí es un poco erótica, pero a la vez no encuentro escenas demasiado lascivas. Digo, hablar de miembros, pumas, embestidas, no me parece que sea demasiado gráfica, incluso al leerla siento que es un poco simple en la descripción de lo sexual. Igual para no generar controversia, le haré las modificaciones y del mismo modo. Gracias por sus comentarios. El final, creo que eso es la esencia de la historia.
9 de Agosto de 2018 a las 01:34
JC Joel Carmona
Yo estoy de acuerdo con Samuel M. C creo que esta historia no es para todo publico guey.
8 de Agosto de 2018 a las 17:01
Samuel  M. C Samuel M. C
Has de marcar el género correcto de la obra, que también sería "erótico" y también marcarla como contenido para mayores de 18. Habiendo dicho esto; este tipo de historias no me atraen mucho, pero ver este tipo de desenlace ha sido interesante.
8 de Agosto de 2018 a las 04:59

  • J C Joel Carmona
    Lo gracioso es que yo iba a escribir lo mismo pero al pareces te adelantaste, también me gusto el desenlace que tubo al final. August 08, 2018. 09:53PM
~