El pibe Seguir historia

merodeador Francisco Cacciolatto

Esta es la historia de como surgió lo que conmunmente llamamos "un pibe". relato crudo de como se abandonan vidas sin mirar dos veces atrás. Van a recorrer la vida de este pibe, como llega para alegrar tapar de alegría una vida, al menos por un momento.


Cuento Todo público. © Francisco Cacciolatto
Cuento corto
1
278 VISITAS
Completado
Tiempo de lectura
AA Compartir

El pibe

El pibe

Desde el lugar más recóndito de la ciudad de santa fe si nos elevamos un par de metros podemos ver todo a nuestro alrededor, desde el lugar más recóndito de la cabeza de Clara aunque nos elevemos hasta la máxima altura no podremos ver nada, en ella todo es negro, triste y sin sentido. Todo esto tiene su respuesta, en verdad, no siempre fue así.
Esta historia como todas las demás tiene un principio, corría el invierno de 1978 en la fría ciudad de santa fe, una joven pareja con un bulto entre los brazos recorren la zona norte de la ciudad, cualquiera que los viera sospecharía que en algo andaban, caminaban como perseguidos, los seguía una intranquilidad psicológica, en ella se podía ver una media sonrisa, mezcla de dolor y alegría, al llegar a la intersección de Cogorno y Carrasco dejan tirado detrás de un árbol el bulto que traían, salen nuevamente medio caminando casi corriendo, ella se da vuelta suelta un “chau piba”, lentamente se perdieron entre risas hacia sus vidas.
Esa “piba” como se puede deducir sin tanto esfuerzo es clara, aquella fría noche nadie sabe cómo, pero sobrevivió. A las siete de la mañana pasaba el recogedor de basura, cuando estaban por tirar el bulto lo escuchan llorar, en seguida se dan cuenta, tenían entre manos a una niña viva, sin pensarlo dejaron el laburo, la llevaron al hospital. Un médico desvelado, con mal humor los recibe automáticamente, al ver lo que traían se la lleva a revisar. Un par de horas después sale a dar la mejor noticia, estaba vivita y coleando, solamente bastaron dos meses para que una de las enfermeras se enamorara locamente de la pequeña y pudiera adoptarla, esta enfermera era una treintañera que vivía cerca del centro, soltera pero no le faltaba uno que otro amante, tenía una absurda debilidad por los casados, todo esto cambio dos años después de la adopción. Julia, la enfermera conoció a Juan, un pibe que la volvió loca, después de un par de idas y vueltas se casaron, justa casualidad fue el mismo día en que habían encontrado a Clara. Con el poco sueldo de la enfermera, sumado a lo que aportaba el, alquilaron un pequeño departamento en el centro, en este preciso momento es donde comienza la segunda parte de toda esta historia.
Habían pasado tres años desde que vivían juntos, era el aniversario de los cinco años de clara, se hacían las nueve de la noche y se iba terminando la fiesta, además del alcohol, cuando todos se van llevan a la pequeña a la cama, ellos con botella de cerveza en mano se van para su cuarto. Ya desvestidos los dos empiezan su propia fiesta, hasta que en un momento entra clara al dormitorio, ella se iba de a poco acercando a la cama hasta que se para a un lado, le pega al padre en la espalda y empieza a llorar, él se da vuelta sin mediar palabra la golpea, en ese instante julia intenta decir algo pero antes de que pueda abrir la boca se encontró tirada toda ensangrentada. Paso de ser un padre ejemplar a ser la peor mierda del mundo. Cuando cumplió quince años no hubo fiesta ni siquiera en su interior, para esa altura de la vida entendía y sufría más que cualquiera, tenía que salir a trabajar para poder ganar algo de plata. Cuando cumplió dieciocho festejo en uno de esos bares que solía visitar diariamente, ahí mismo esa noche conoció a tal vez el único hombre al que le daría el alma y la vida por ella, Rodo. Corría el verano de 1996 cuando estas dos personas tristes, mal de amores, solos y jóvenes se conocieron, ya para principios de 1997 estaban juntos disfrutando, al menos por un rato la vida. Para su cumpleaños número veinte organizo una pequeña fiesta en su departamento con los que en verdad ahora podía llamar amigos, sin darse cuenta se encontraba llorando, pero de felicidad esta vez, estaba festejando su primer cumpleaños como debía, podía decir que era feliz, olvidando noches sola o con mala compañía, golpes, moretones. Sin embargo después de la fiesta se encontraba ahí, en la cama con el primer y único amor, sonriendo sin pensar en futuros o el pasado, Rodo debería sentirse afortunado, y así lo sentía, es la única persona que logro sacarle una sonrisa, una autentica. Esa noche embriagados de felicidad, desnudos mirando las estrellas clara por única vez se entregó a un hombre que en verdad quería. Nueve meses después una hermosa tarde de otoño, el cinco de abril de 1998 nace el primer y único hijo. Con sus veinte años era la persona más feliz del mundo, él es Walter, o como lo conoceremos de ahora en más, “El Pibe”. 

12 de Junio de 2018 a las 00:32 0 Reporte Insertar 1
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~