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stanger23 Martín B.

Paul intenta vender una televisión vieja a su vecina desequilibrada y ya mayor Margareth. El joven está muy nervioso y ansioso por quitarse la tele de encima, debido a una experiencia completamente loca, increíble y aterradora que tuvo con esta. ¿Qué paso realmente?


Horror Historias de fantasmas Todo público. © Baychev

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Televisión

"9 de Junio del año 1996"

- Aquí está el botón para aumentar de volumen y este es para cambiar de canal. ¿Ahora sí?

- Si jovencito, ahora me he enterado. Ten en cuenta que ya soy mayor y estas tecnologías no existían en mi época. - contestó la señora sonriendo y dejó el vaso de té en la mesa.

- Perfecto señora Margareth, ahora le tengo que dej...

Al joven Paul se le veía muy nervioso y con muchas ganas de marcharse, por un momento, pareció que estaba en uno de los peores lugares del mundo, simplemente parecía aterrorizado.

- ¡Espera un segundo Paul! ¿Me la puedes enchufar? Es que tengo la cadera fatal, por lo tanto, no me permite agacharme.

Al escuchar a la señora mayor, sus pupilas aumentaron de tamaño, se volvió pálido y sus finas piernas temblaron.

- Ss-señora Margareth, se la enchufaré, pero no la encienda al momento o...

- O, ¿qué pasará? - preguntó sorprendida la mujer. Paul clavó su mirada por unos segundos en aquella vieja tele y después en la anciana, habló...

-Pues... se puede quemar, debido a que se deben esperar unos minutos antes de encenderla, después de haberla enchufado.

- ¡Ay! Por un momento me habías asustado. Ningún problema, igualmente tengo que alimentar a mis gatos.

Entonces Paul cogió el cable intentando disimular sus temblores y enchufó la tele. Antes de que Margareth le de las gracias y el dinero, el joven ya estaba en la puerta.

-¡Adiós señora Margareth! - alzó la voz Paul.

-¡Adiós jovencito, muchas gracias por esta maravillosa tele! ¿No vas a coger el dinero? - dijo la mujer. La mujer estaba medio chiflada, así que la tele le parecía perfecta.

- No señora, considérelo un regalo. - contestó el chico. Se trataba de unos 4 dollares, por lo tanto, era lo último que le preocupaba.

"Lo siento mucho señora Margareth" "Usted ya no tiene por que o quien vivir" "Yo soy joven", pensó Paul mientras bajaba las escaleras a toda prisa tropezándose un par de veces.

"7 de Junio (dos días antes)"

Paul, finalmente decidió colocar la tele en el suelo, más en concreto, en la esquina de su pequeña habitación, pues no había otro sitio, sus estanterías estaban llenas de casetes y revistas de grupos de rock. Era una tele de casi diez años, poco oxidada y con una pantalla gruesa y sobresalida,  el objeto sin duda no era de lo más bonito de mirar. Paul la encontró el día anterior cerca del descampado, dónde se juntaba con Georgie y Robert. Decidió cogerla, porque le gustó el diseño que esta tenía en su parte posterior, se trataba de símbolos de pentagramas, textos en latín y otras "figuras" que el joven no logró identificar. A Paul le iba mucho el rollo de cosas extrañas o más bien paranormales, recientemente había jugado a la ouija con Georgie, no pasó nada...

"8 de Junio - 9 de Junio"
Paul pasó la mañana del 8 de Junio en casa de Georgie jugando a la Nintendo, se había olvidado por completo del objeto que coleccionó ayer por la tarde. Todo esto cambió cuando volvió alrededor de las 17:35 a su casa y entró a su habitación. La tele se encontraba encima de su escritorio, mientras que las revistas de fútbol habían desaparecido. A todo esto, había un detalle que lo dejó perturbado, en la pantalla de la tele se había quedado una marca de una mano, pero no parecía una mano normal, presentaba unos dedos extremadamente largos y lo que parecían ser unas uñas de la misma longitud. El joven cogió un trapo e intentó limpiar la marca de la mano, pero no había manera, parecía haberse originado por dentro...

"Pero, ¿qué mierda es esta? ¿Por qué no se limpia por Dios?", pensó Paul mientras el trapo temblaba en sus manos. Tras unos minutos inútiles de limpiar la pantalla, el chico se rindió, lo pensó dos veces y con mucho cuidado y miedo cogió la tele para luego dejarla en la misma esquina de antes, pero esta vez con un trapo encima, tapando así la pantalla y su marca.

Eran las 1:47 cuando una melodía muy extraña se apoderó de la habitación del chico, la melodía sonaba a ligeras campanas golpeándose creando una melodía muy incómoda y algo terrorífica de escuchar. A los pocos segundos del inicio de la melodía, vinieron las voces, motivo del despertar de Paul. Eran unas voces que parecían susurrar algo, a estas se incorporaron otras, pero de llanto desgarrado, otras cantaban en voz baja, una mezcla de voces sacadas del mismísimo infierno. 

Paul abrió los ojos asustado y lo que vio le hizo pegar el grito más alto de su vida. El trapo se había caído, la pantalla de la tele estaba encendida iluminando así el trapo ensangrentado. En la pantalla de la tele se veía una cara completamente roja acompañada de unos ocho ojos, todos fijados en Paul, una boca seca muy ancha de la que se asomaba una lengua blanca con frecuencia y una cabeza medio podrida y abierta. La cosa se tomó su tiempo para sonreírle dando paso a una serie de insectos entre los que predominaban las cucarachas. Los insectos salieron de la pantalla y se dirigieron hacia la cama de Paul, este hizo intentos de abrir la ventana de al lado para salir de aquel infierno mientras se orinaba encima. Finalmente consiguió salir y acto seguido se tiró, tuvo la suerte de que vivía en un bajo, así que pudo aterrizar sin hacerse daño. Cuando ya estaba a una distancia segura, giró su cabeza con miedo para ver si algo le perseguía. No le perseguía nada, pero si que le esperaba... De la ventana se había asomado una cabeza, que no tardó mucho en irse, debido a que el padre de Paul entró en su habitación para averiguar la causa del desgarrador grito de su hijo.

- ¡Hijo! ¿Qué haces ahí? - preguntó preocupado el padre.

Paul tuvo que mentir, porque su padre era de los que no se creían estas "gilipolleces" según el.

-Nn-nada papá, simplemente tuve una pesadilla muy fuerte y salí a dar un paseo para despejarme. - contestó con voz tenebrosa Paul.

- ¡Cagado! - gritó su padre medio riendo y salió de su habitación dejando la luz encendida por si su querido hijo vuelva a su habitación. Paul pasó la noche fuera, sentado en un banco, temblando y pensando en lo que le acaba de ocurrir.

Eran las 7:32 AM  y Paul recobró fuerzas para volver a casa. Nada más entrar en la casa, se encontró con algo que estaba a punto de echarlo de esta a no ser por el llamamiento de su padre. Su papá estaba examinando la vieja tele centrándose sobre todo en la simbología escrita detrás.

- Hijo, ¿dónde encontrarse esta tele?

El joven aún estaba en shock, tardó unos segundos, pero finalmente contestó medio tartamudeando.

- Aa-al lado de un descampado p-papá. Ll-la podemos tirar ahora mismo si quieres, no sé ni para que la cogí.

-¿Funciona? - preguntó el padre.

- Si, la probé. -contestó con miedo en los ojos Paul. Sabía que si decía que no, su padre se iba a poner a arreglarla.

- Igualmente, esta basura no me servirá para nada.

- Ee-entonces la tiraré papá, ningún problema.

-No, no, no... Oí que la vieja Margareth del tercer piso buscaba una tele, intenta vendérsela hijo, aunque sea por cuatro dollares, así te compras la nueva revista de "¡GOL!". - dijo el padre riendo y pasando la maldita tele en manos de su hijo.

La palabra de su padre era ley para él.

Paul cogió la tele con el temblor apoderándose poco a poco de su cuerpo y se dirigió al apartamento de Margareth...



11 de Junio de 2018 a las 00:12 2 Reporte Insertar 2
Fin

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Martín B. Si el ser humano se considera un animal... ¿Por qué está mal visto comérselo?

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Capitán  Pensante Capitán Pensante
Curiosa historia que hiciste Martín. Bastante entretenida e interesante, felicitaciones. También te quería felicitar por ganar el premio de Versos para ella, estás en racha ;). Te animo a visitar mi obra Cynereus si tienes interés en la ciencia ficción :).
11 de Junio de 2018 a las 18:10

  • Martín B. Martín B.
    ¡Muchas gracias Samuel! Gracias también por felicitarme por el concurso, la verdad es que estoy bastante contento de ganarlo, tengo otro lado diferente al del oscuro que también va saliendo jajaja ¡Un saludo y me pasaré a leer tu obra! 11 de Junio de 2018 a las 18:19
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