Desafiando una obsesión Seguir historia

n0tabus Samantha G

Una novela erótica de alto voltaje repleta de acción, intriga y en la que el mayor peligro es enamorarse. +18 ♦♦ ®Todos los derechos reservados.


Erótico Sólo para mayores de 18.

#romance #romantic #117 #drama #novela-erótica #sexo #amor #erotica
19
5724 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los martes
tiempo de lectura
AA Compartir

Introducción

Apenas puedo ni quiero articular palabra, intento dejarme llevar por esa espiral de sensaciones.
Atesorando cada caricia, cada escalofrío que me produce su roce, el calor húmedo que deja en mi piel con cada beso.

" El sexo es maravilloso, o eso dicen. Por que no lo sé.. lo más parecido a un orgasmo para mí son los preludios al acto sexual. Ya que ese momento culminante del placer y que acaba en un estallido eléctrico que sacude todo tu ser no lo he llegado a sentir nunca."

Su aliento quema mi cuello, y sus manos abrasan la piel de mis hombros. Siento su cuerpo apoyarse en mi espalda y su insinuante erección clavarse al final de ella con fuerza. Sus manos se deslizan por debajo de mi blusa y pellizca mis pezones. Adoro cuando me tocan de esa manera, despertando todos mis nervios, avivando cada una de mis células y deseando que recorra cada poro de mi cuerpo.

¿Deseas que te folle? —su voz ronca y apenas contenida por la excitación me devuelve a la realidad.

levanta mi falda hasta la cintura y posa con suavidad su mano sobre mi pubis, acariciándolo en movimientos circulares por encima de la fina tela de mi tanga.

No soy de piedra. Me excito, y mucho.
Cómo un volcán en ebullición siento arder todo mi bajo vientre, y la lava en forma de fluidos corporales resbalan por mis muslos. Pero eso es todo. Todo deseo se esfuma dejándome vacia y entumecida una vez me penetran, me masturban, o intentan satisfacerme mediante sexo oral.

—¡Sí! Por favor follame.. —Gimo con voz aterciopelada mientras muevo mis caderas sinuosa sobre el hinchado bulto de su pantalón.

Sin duda debería trabajar como dobladora de películas porno. No me iría nada mal.

Su respiración se acelera y le escucho rebuscar nervioso entre los bolsillos del pantalón y al momento rasga un envoltorio. Se coloca un preservativo, aparta mi tanga, juraría que le tiemblan las manos. Separa mis glúteos dando paso a su miembro hasta mi vagina, fricciona su glande de arriba abajo recorriendo mis labios interiores hasta llegar a mi vulva, la masajea lentamente, siento como inclina su cabeza hacia atrás disfrutando del roce de nuestros sexos mientras recorre mi espalda con suaves caricias. Su respiración se vuelve pesada y sin poder contenerse me penetra lentamente desde atrás dejando escapar un leve gruñido.

Apoyo las manos en la fría y seguramente sucia pared del estrecho cubículo y me mentalizo que no durará mucho. O eso espero. Sus embestidas al principio son lentas intentando encajar la totalidad de su miembro hasta lo más profundo de mis entrañas.
"Imposible, no es para tanto."

Me encuentro absorta en mis pensamientos. "El programa de cocina que estuve viendo por la tarde, la conversación telefónica con un cliente, me pregunto si los de marketing habrán terminado a tiempo el informe que les pedí con tanta urgencia."

Mientras él acelera sus embestidas me parece escuchar sus gemidos de placer. No sé cuánto tiempo ha pasado. Diez minutos tal vez.. Se convulsiona febrilmente y exhala sus jadeos en mi nuca, con una mano aprieta uno de mis pechos, mientras que la otra agarra con fuerza mi cadera dando una última embestida que acaba con una espiración lenta y profunda.

Sin salir de mi cuerpo deposita pequeños besos sobre mis hombros subiendo por mi cuello recorriendo la línea de mi mandíbula..
Pero qué coño. "estamos en el puto baño de un pub, ¿y pretende ser cariñoso?"

Me separo de la pared y de un leve empujón le aparto de mi. Coloco mi tanga de nuevo en su sitio y me bajo la falda. Me atuso el pelo mientras le miro de reojo como se quita el preservativo y lo tira a la papelera.
Tengo que esperar a que termine de vestirse para poder salir, no es por educación ni mucho menos, es que la puerta del baño se encuentra tras de él.

¿Quieres que sigamos en mi casa?. —sonrie con cierta vergüenza, se habrá dado cuenta de lo penoso que ha sido esto..

Qué puedo decir. No es su culpa, y que por más empeño que ponga el resultado va a ser el mismo.

No gracias. —respondo forzando una encantadora sonrisa, siento lastima por él. Para un tío que se ve que es dulce y que quiere intentar satisfacerme, sin pasar por alto que es un ligue de una noche y que no suelen tomarse tantas molestias. Este chico es toda una excepción.

Se aparta a un lado para que pueda salir. Espera. —Sujeta mi mano con delicadeza antes de que llegue a tocar la cerradura de la puerta.

Le miro impaciente por salir de una vez de allí y darle un buen trago a mi copa de vino. —¿Podemos quedar alguna vez?. —y ahí está. La tan odiada pregunta.. —Si.. ya nos veremos por ahí..

Evito mirarle a la cara rogando que haya captado la indirecta. Escucho un leve suspiro de resignación a la vez que suelto mi mano de la suya sutilmente y abro la puerta. Necesito lavarme las manos antes de desaparecer de su vista y mezclarme entre la multitud del local. Sé que me está mirando, puedo notar como clava su mirada en mi nuca.

Cierro el grifo —Adios.. —murmuro entre dientes secándome las manos en la falda, cabizbaja mientras salgo de los baños..

Al fondo del local diviso a mis amigas riendo y charlando entre ellas. Acelero mis pasos evitando chocar con la gente y con el único objetivo de tener la copa entre mis dedos de una vez.

Que rápido has vuelto. —resoplo resignada y doy un buen trago.
A mi me ha parecido una eternidad créeme. —Arquea una ceja y me mira con sorpresa. —¿Tan malo ha sido?. —Río sarcástica y doy otro sorbo..-Ni te lo imaginas..
La próxima será mejor. —Dice tranquilamente brindando por ello.

—voy a por otra ronda. —Canturrea Emelly pasando por nuestro lado dirrección a la barra con pasos insinuantes captando la atención de los chicos a su alrededor.

Después de la cuarta copa me siento algo mareada. Y los tacones no es que ayuden precisamente, decido que va siendo hora de irme a casa. Me despido de las chicas que siguen bailando animadamente y salgo del local.

joder, donde.. —No soy capaz de encontrar las llaves en el "diminuto bolso". No debería costarme tanto encontrarlas. De pronto algo frena mi búsqueda abruptamente.. -¿Qué..? —No soy capaz de terminar la frase, alguien me agarra dándome la vuelta. Me sujeta con fuerza de los brazos, sus ojos parecen dos pozos negros a punto de engullirme.. parpadeo un par de veces sorprendida al ver de quién se trata, es.. "el chico del baño"
¡Sueltame! —Forcejeo algo nerviosa. —¿Qué te crees..? —Y de un tirón me arranca el bolso. —No. ¿¡Qué coño te crees que haces!?. —Tira ligeramente de mi saliendo del parking. —No vas a conducir así de borracha. —Tengo la visión algo borrosa pero distingo el característico color amarillo de un taxi. Me cuesta mucho mantener un paso decente y tan pronto abre la puerta y me mete en el taxi apoyo la cabeza en el respaldo quedando súbitamente dormida al instante.

29 de Mayo de 2018 a las 19:18 3 Reporte Insertar 7
Leer el siguiente capítulo Sábado

Comenta algo

Publica!
H Hamlett
Hola, me gustaría saber tu opinión sobre mi historia "la fantasía de mis sueños", te lo agradecería mucho!
9 de Abril de 2019 a las 05:00
Gin Les Gin Les
Anda... me ha encantado (inserte cara de corazónes) buen inicio :D
27 de Julio de 2018 a las 20:09
Mary Luna Mary Luna
6 de Junio de 2018 a las 11:01
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 7 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión