El señor de la imaginación Seguir historia

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Fernando Lutla


Este cuento narra la travesía que tiene que pasar el hada de los vientos para recuperar la luz que le da vida, para ello requerirá la ayuda de alguien especial que le ayudará a encontrar su objetivo, pero la travesía no será nada fácil.


Cuento Todo público.

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Cuento corto
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El señor de la imaginación

Experto en imaginación, un término usado por todos aquellos que desean y crean el poder y aquellos seres fantásticos que traen la paz a los diferentes mundos existentes. El hada de los vientos, la encargada de crear huracanes y más fenómenos agradables hasta cierto punto para los seres vivientes, necesitaba llegar a un lugar, pero el camino era largo y peor aún, la neblina que cubre ese camino era tan poderosa que ni siquiera ella podía quitarla o alejarla. Se enojaba para tener mayor fuerza y expulsar mayor poder, tal vez lograría quitar ese obstáculo por un pequeño lapso de tiempo, la neblina regresaba y entonces todos sus esfuerzos resultaban en vano.


Ella debía que encontrar una luz poderosa que su ser requería, de lo contrario ella desaparecería y los aires de todo el mundo dejarían de existir: ya no habría el disfrute de los vientos para las personas. La luz le fue arrebatada por una de las entidades más temibles, El señor del mundo rojo, un ser tan poderoso que de una manera tan fácil haría desaparecer toda luz del mundo.


Él y el hada de los vientos han sido poco amigables desde tiempos remotos, lo característico de ellos es que se hacen travesuras el uno al otro, pero no han llegado a cosas más serias, esta vez él robo la luz que la mantiene viva y la arrojó en un camino que divide diferentes mundos, el camino de la neblina, que ella ya había intentado cruzar. Desde tiempos ancestrales nadie se ha atrevido cruzarlo debido a que es fácil perderse y el hecho de perderse significaba que nunca más había retorno.


Ella no podría ir sola y por ende necesitaba de alguien quien le ayudase a lograrlo, ella debía apresurarse porque el tiempo para recuperarla era corto y si se le agota las consecuencias para ella no serían del todo buenas. Cuando se dio cuenta de lo que hizo, el señor del mundo rojo ofreció disculpas, pero ella no las aceptó del todo, su broma fue exagerada y ahora quería ayudarla, él prometió tratar de encontrar a alguien quien fuese capaz de cruzar el camino. A pesar de estar furiosa ella aceptó su ofrecimiento debido a la desesperación por encontrar su luz.

Había un ser que tenía una mente muy poderosa, que era capaz de dominar diversos elementos de los mundos existentes, su mente era su principal arma y nunca nadie ha sido capaz de enfrentarlo. Era un ser muy pacifista, odiaba la violencia. Durante muchos siglos su reino ha estado en paz. su nombre es: El señor de la imaginación.

El señor de la imaginación siempre tenía ideas que lo ayudan a evitar problemas; por ejemplo, una ocasión una bestia del mundo purpura intento atacarlo y él con sólo pensarlo hizo aparecer ante sus manos una arma que fue capaz de derrotarla.

El hada de los vientos supo del él por medio del señor del mundo rojo y ella inmediatamente fue en su búsqueda. Ella supo que su mundo estaba muy lejos, pero no fue un obstáculo para detenerla. El mundo donde vivía tal señor se hacía llamar El mundo guardián, dicho lugar era custodiado por sus más fieles servidores tales como: los leones de sable y las aves de la paciencia. Él vivía en un gran castillo hecho de metales preciosos, siempre había allí un clima cálido y era lo que más le gustaba. El hada llegó allá, sin embargo, para llegar hasta él se encontraría con diversos guardianes que le impedirían verle.

▬ Sea usted bienvenida a este lejano lugar, debo preguntarle qué desea. Uno de los leones de sable preguntó.

▬ Vengo en paz y en busca del señor que tiene la mente más poderosa.

▬ Podrá usted ver al señor, antes me tiene que decir el motivo para verlo, de esa manera él se enterará y decidirá si aprueba verla o no.

▬ Necesito de su ayuda porque perdí mi luz y el lugar donde se encuentra está lejos, he intentado llegar, me ha sido imposible continuar, él es el único capaz de llegar y de regresar sin ningún problema

Por unos segundos el león de sable cerró los ojos, después de un pequeño lapso los abrió y le concedió entrar al reino ya que el señor de la imaginación se había enterado y se disponía a recibirla. El camino hacia su castillo estaba cubierto por arboles de todos colores, los que más abundaban eran los de color plateado. Los árboles se empezaron a mover y poco a poco un camino empezó mostrarse para que ella lo cruzara.

Llegó hasta la entrada de su castillo, otro león de sable le abrió el portón y le permitió entrar, no muy lejos de allí la esperaba el señor de la imaginación sentado en una silla de oro ▬ ¡Bienvenida a mi humilde hogar mi señora de los vientos! ¿Qué puedo hacer por usted?

▬ ¡Mi señor de la gran mente! Requiero de su ayuda para recuperar algo que fue alejado de mi por una mala broma, por desgracia está en un lugar en el que sólo usted es capaz de llegar

▬ Me imagino que ese lugar es el de las neblinas eternas; un lugar que divide varios mundos.

▬ ¡Así es su alteza! ¿Me ayudará?

▬ ¡Claro! Pero será difícil, nunca he traspasado ese lugar, algunas veces me ha dado curiosidad y por motivos y pretextos no lo he hecho; muchos dicen que es bastante peligroso y muchos se han perdido.

▬ ¡Si! Es lo que yo también he escuchado, debe ayudarme o de lo contrario yo desapareceré y los vientos dejaran de existir.

▬ ¡Esta bien! La ayudaré su majestad; deberá venir conmigo. Ya que es la única que puede reconocer lo que anda buscando, podrían aparecer cosas que sean confusas para mí y hay una gran posibilidad de que le traiga algo que no es.

▬ ¡De acuerdo! ¡Acepto acompañarle! ¿Cuándo partiremos?

▬ ¡Cuando el gran sol de la armonía se oculte partiremos, ¡prepárese por favor! Es necesario llevar bastante energía porque los peligros allá serán constantes y no será nada fácil.

El punto de encuentro fue el jardín de la sinceridad; un lugar donde se reunían a convivir los más grandes sabios y los guerreros sobrevivientes de batallas, era un lugar de armonía y tranquilidad. El hada de los vientos llegó muy puntual, pero el señor de la imaginación ya la estaba esperando. Ambos partieron hacia su destino. Ambos llevaba un báculo para su defensa, al verlo, el señor de la imaginación quedó sorprendido porque ella manejaba uno de los báculos más poderosos y legendarios.

Caminaron y volaron una distancia considerable hasta que llegaron a un lugar tan extraño que se sentía una fuerte tristeza y desolación ▬ ¡Es aquí! Aquí empieza el verdadero peligro. ¡Este alerta su majestad! Ambos prepararon sus ataques y conjuros, en un momento de necesidad los ejecutarían rápidamente.

Mientras más avanzaban más se oscurecía, eso no era bueno porque podrían ser atacados por sorpresa. Para crear luz, el hada de los vientos sacudió su esplendoroso vestido largo y este empezó a sacar chispas de diferentes colores que a su vez se convertían en luces. Esas luces caminaban al mismo ritmo que ellos para irles alumbrando su camino.

Por su parte su acompañante usó uno de sus poderes y la neblina que los estaba envolviendo se fue dispersando. Todo indicaba un libre camino, sin embargo, la neblina y la oscuridad regresaron nuevamente. Ellos no se quedaron atrás y emplearon sus poderes con más fuerza. Para su buena suerte se dieron cuenta que el camino terminaba, había un precipicio y más allá se podía observar que el camino seguía.

▬ ¿Cómo haremos para cruzar? El hada de los vientos preguntó.

▬ ¡Creo que es mi momento de actuar! Dijo el señor de la imaginación.

El señor de la imaginación avanzó hasta quedar en la orilla, aplicó uno de sus poderes mágicos para poder flotar dio unos pasos en el aire, en ese momento apareció una garra gigantesca, parecía ser la garra de un dragón y al mismo tiempo se escuchó un fuerte rugido.

La garra intentó atacarlo pero hábilmente la evitó, el rugido cada vez se escuchaba cerca. La tensión del hada estaba llegando a sus límites, los enemigos ya harían su aparición ▬ ¡Sea paciente! Este es uno de mis obstáculos que debo superar.

La garra que atacó resulto ser de un dragón de color anaranjado, al verlos a ambos se decidió a atacarlos.

▬ Esa cosa salió del precipicio ¿Qué haremos? Dijo el hada

▬ No se preocupe es solo una ilusión, sólo necesito una idea para poder erradicarla, en ese momento imaginó que una gigantesca roca aparecía de la nada y aplastaría al dragón. Cuando logró que esta la cayera le encima, el dragón se fue al precipicio así como la roca. Hacía falta una especie de puente para cruzar ya que el tramo era largo.

▬ ¿Cómo le haremos para cruzar?

▬ No se angustie su majestad.

Con su poderosa concentración, el señor de la imaginación hizo aparecer un puente hecho de piedra, grandes trozos de rocas venían desde el cielo y lo formaron. La piedra resistiría siempre y cuando él permaneciera concentrado. Los detalles en los que pensó eran increíbles, unas pequeñas gárgolas también de piedra adornaban al puente dándole un aspecto asombroso

▬ ¡Camine detrás de mí majestad!

Dieron algunos pasos sobre el puente y se sentía un frio que les llegaba hasta sus almas.

▬ ¡No se preocupe y siga detrás de mí!

Todo indicaba que las cosas marcharían bien pero algo bloqueo el frente de su camino. A unos metros de ellos apareció un ser encapuchado con una gran espada, esta era casi de su tamaño. Un ser de unos dos metros de estatura tal vez.

▬ ¡No puedo dejarlos pasar! ¡Así que retírense de aquí o de los contrario tendré que obligarlos!

▬ No podemos hacer eso… Necesito recuperar mi luz y se encuentra más allá de aquí.

▬ ¡Ese no es mi problema!… entonces, si no se quieren marchar me veré en la necesidad de obligarlos.

▬ ¡Su majestad! No puedo distraerme o el puente desaparecería y caeríamos todos, nuestros poderes no servirían para salir de ese precipicio. Es más poderoso que nosotros.

▬ No tengo otra opción, luchare con él… Mientras tanto sostenga el puente y trate de no perder la concentración.

El hada los vientos dejo unos pasos atrás al señor de la imaginación, ella lucharía con todo lo que tenía en su repertorio, ya que su único objeto de vida la estaba esperando.

▬ Antes de luchar contigo quiero que me respondas quién eres y por qué estás aquí.

▬ Soy el guardián de este lugar y mi nombre es Lored. Estos dominios los protejo y no puedo permitir que nadie pase; nadie lo ha logrado, y ustedes no van a ser la excepción.

▬ ¡Te lo pido!, ¡permítenos continuar el camino!

▬ No puedo hacer eso que me pides, sin antes luchar.

▬ No te convenceré y no entenderás mis razones ¿Verdad? ▬ ¡Entonces luchemos!

▬ ¡No creas que por ser un hada te tendré compasión!

▬ No te preocupes por ese detalle, yo también peleare con toda mi fuerza.

Ambos se alistaron para la batalla, la espada de Lored se veía muy filosa. Ella empezó el ataque, lanzo un fuerte rayo de luz, sin embargo, Lored con su gran espada fue capaz de revertirlo y lanzarlo a otra dirección.

▬ Con eso tan simple no me harás nada.

Lored tenía el turno de atacar, preparo su espada, agitándola fuertemente lanzo una corriente de viento tan fuerte hacia ella. Esa corriente estuvo a punto de impactarla pero por ser el hada de los vientos pensaba sopórtalo y así fue pero le costó mucho desgaste de su energía y la excesiva resistencia obligo al hada a caer

▬ Esos vientos son más poderosos que los míos, sí que eres un ser de cuidado.

▬ Les daré una oportunidad más, retírense y no vuelvan… No tengo deseos de luchar y ni siquiera de matarlos.

▬ No podemos hacer eso, déjanos pasar a buscar mi luz, no es necesaria esta batalla.

▬ Las reglas son las reglas, no puedo hacer eso, la única manera de pasar es que me derroten.

La batalla seguía, el hada hizo aparecer una espada de luz en sus manos, el duelo de espadas era muy sonoro y retumbante. Cuando estas chocaban brotaban chispas de colores y rayos disparados a todas las direcciones. La fuerza de ambos era increíble, sin embargo, todo parecía indicar que el ganador seria Lored. Por otra parte, el señor de la imaginación estaba tan concentrado para mantener el puente. Ambos mostraron lo mejor de su repertorio en sus ataques. Los rayos que lanzaban sus espadas eran tan deslumbrantes que el señor de la imaginación cerraba los ojos para evitar que lo cegasen. La batalla duro más tiempo del que Lored calculó, pensó que la derrotaría rápidamente. Resulto ser un hada fuerte, debido a sus pensamientos victorioso Lored perdió la concentración en la batalla. La batalla termino cuando El hada de los vientos lanzo el más poderoso de sus rayos y obligo a Lored a despojarse de su espada porque no resistió el ataque.

▬ Me has despojado de mi espada…. Me has ganado la batalla…No esperaba este resultado. Pueden continuar su camino.

▬ ¿De verdad? ¡Me alegra que lo hayas decidido así! ¡Eres un buen perdedor!

▬ Las reglas a mí me dicen que aquel que me despoje de mi espada me ha vencido.

El hada tomo su gran espada y se la regreso, el mostro agradecimiento. ▬ Pueden pasar pero les advierto que tengan cuidado, hay criaturas muy poderosas, no se pueden tardar mucho aquí los estaré esperando. En ese momento él desapareció. El señor de la imaginación avanzó hacia ella y le recordó que su poder era temporal y faltaba poco para que el puente desapareciera. Corrieron un poco más hasta que llegaron al otro extremo. Llegaron y pocos segundos tarde el puente colapso y cayó en pedazos.

▬ ¡Debemos continuar nuestro camino su alteza! Cuando regresemos volveré a formar otro puente pero necesito recuperar concentración.

Ellos seguían a su destino y estaban conscientes de que nuevos enemigos se presentarían en el trayecto. El lugar seguía repleto de neblinas de color blanco y que no les permitía ver a lo lejos.

Un nuevo ser les bloqueo su camino, esta vez era una mujer muy bonita de cabellos dorado y ojos azules, ella también era un hada, por estar en ese lugar era seguro que no era un hada del todo amigable. Se hacía llamar la mujer de la maldad pura. Su reino yacía en las profundidades de ese lugar, solo vino hasta la superficie para detenerlos y llevarse sus almas al abismo.

En esta ocasión el enemigo a vencer era más poderoso, ambos lucharían, era necesario que los dos se ayuden. Los rayos de color negro que el enemigo emitía les hacían flotar cuya intención era arrogarlos. El señor de la imaginación pudo revertir ese ataque con una barrera transparente. Ello evitó que los dos flotaran y saliesen arrogados. La enemiga se llevó una sorpresa porque no espero esa respuesta.

Ahora era el turno de ambos para realizar un ataque, el hada de los vientos lanzó un rayo rojo de la naturaleza y él hizo a parecer un león gigante de colmillos largos, el señor de la imaginación juntó su barrera con ese león, ambos ataques se mezclaron y formaron una gigantesca luz roja circular que se iba dirigiendo a su enemiga.

▬ ¡Eso no lo esperaba! Exclamo el hada de la maldad. ¡Malditos!

Con un gran esfuerzo el enemigo pudo resistir el ataque pero gasto mucha energía que la debilito, entonces ellos se percataron de esa debilidad y aprovecharon para repetir el ataque. Ambos se prepararon, reunieron nuevamente sus poderes . El ataque ya estaba listo para después arrojárselo. Antes de recibir el impacto el hada de la maldad se transformó en un huracán y gracias a la velocidad que adquirió pudo evadir los ataques. Ella gasto casi toda su energía de manera definitiva. La batalla había terminado, se quedó sin ninguna oportunidad para seguir la batalla.

Después de ver la realidad en la batalla, el hada de la maldad desapareció. Ellos pensaron que ella estaba planeando algo para tomarlos por sorpresa. Aunque ellos también gastaron bastante energía no bajaban la guardia y esperaban a que ella aparezca o realice un ataque. Ese momento se aprovecharía para recuperar algo de poder y poder seguir adelante. La neblina se iba dispersando a tal grado de hacerles claros los caminos.

▬ Estamos cerca de llegar a donde está su luz porque siento la presencia de algún objeto que transmite tranquilidad.

▬ ¡Gracias mi señor!

El señor de la imaginación se dio cuenta de que faltaba un lugar por cruzar y llegarían a donde estaba lo que buscaban. Dicho lugar era llamado el Bosque Negro de la perdición; y era el lugar en donde habitaban todas aquellas criaturas que nunca encajaban en ningún mundo, debido a su maldad y crueldad eran arrojados allá. Eran los seres más peligrosos de todos los mundos existentes. Probablemente aquí perderían las batallas pero lucharían con todos sus recursos. No existía otro camino por donde atravesar, ese era el único. Antes de adentrarse en ese camino tomaron descanso para recuperarse, ese lugar les exigiría una alerta total y sus sentidos necesitaban estar en toda su capacidad.

Llegaron a la entrada, estaban a pocos pasos donde empezaba el bosque, sentían demasiadas sensaciones negativas, esas sensaciones les decían que mejor huyeran, que huyeran lo más que puedan, sin embargo, no había marcha atrás. Dieron los primero pasos y la pesadez en sus cuerpos les obligaba a caminar lentamente. Observaron que el cielo se volvió de color negro, una naturaleza muerta era el adorno. Cuando el hada escucho que era un bosque se imaginó otras cosas, excepto lo que estaban viendo sus ojos. A lo lejos se escuchaban gritos de miedo y de pánico; así como el chocar de espadas y la explosión de conjuros. Todo indicaba que batallas a muerte se llevaban a cabo.

Los arboles de color negro profundo bloqueaban el camino y muchas veces parecía indicar que ellos estaban perdidos o el camino los hacia que se perdieran o que caminaban en círculos porque las escenas parecían repetirse. El señor de la imaginación sabía cómo cruzar ese lugar porque en algunas ocasiones su mente se adentraba, y descubrió que era un laberinto y la salida ya estaba ubicada pero antes debían derrotar a ciertos enemigos.

Una manada de centauros de la maldad apareció frente a ellos, portaban grandes hachas y martillos, eran unos seres que se dedicaban a castigar y asesinar a todo aquel que llegaba a ese lugar por primera vez.

▬ Ustedes que recién llegaron deben ser castigados. Dijo el líder de ellos.

▬ Solo eres un simple soldado, y no amenaces al enemigo que no conoces. El hada de los vientos recalcó.

▬ ¡Te atreves a desafiarme! Una Hada como tú no tiene posibilidades de vencerme. ▬ ¡Mátenlos!

Sus acompañantes rodearon a ambos y se prepararon para aniquilarlos. Todos prepararon sus grandes armas. Eran seres con fuerza pero no tenían alguna clase de poder mágico. El Hada decidió iniciar su ataque y lanzo su relámpago de la esperanza. Ese ataque lo recibieron algunos centauros los demás pudieron evitarlo. Cesó el ataque y algunos lanzaron sus hachas como si fueran flechas de arco hacia ella. El señor de la imaginación puso su barrera la cual las evitó. El señor de la imaginación creo ilusiones para los enemigos, esas ilusiones eran centauros idénticos y los hizo pelear entre ellos. El señor de la imaginación creo muchos más de lo que ellos eran y por ende estaban perdiendo la batalla, los pocos que quedaron huyeron, incluido el líder.

▬ Tengo entendido su majestad que esos eran los más débiles y que únicamente atacan en grupo, puede ser que esté equivocado y los demás enemigos no serán fáciles de vencer.

▬ Estaré preparada para recibirlos, sigamos el camino. Estaba de rodillas y se levantó.

Ambos iban cuidándose las espaldas y viendo a sus alrededores por si un enemigo los quisiera tomar por sorpresa. Por un momento se escuchó un silencio total, después de ese silencio se escucharon cantos de una mujer, sus melodías transmitían tranquilidad, esa melodía los orillaba a algún lugar. La astucia de El señor de la imaginación determino que se trataba de una trampa, esa voz los orillaría a su muerte. El hada de la luz estaba cayendo en la trampa pero inmediatamente él la hizo reaccionar.

Tal como era esperada la voz era trasmitida por uno de los famosos Demonios de los engaños, que son seres que pueden fingir otra voz para después atraer a una víctima y asesinarla. Su estrategia de pelea no resulto y el demonio los encaró, la lucha comenzó sin que el siquiera dijese unas palabras, los ataco con uno de sus hechizos de la desaparición pero el señor de la imaginación lo evadió que dio oportunidad a la hada para atacarlo, pero sus habilidades bastaron para enfrentar a ambos y revertir sus ataques, resplandores chocaban provocando ruidos esplendorosos.

▬ Puedo decirle que los enemigos de este lugar no son poderosos, las anécdotas que he escuchado no son del todo ciertas en su totalidad, lo que aterra y lo que intimida es este lugar, pero saldremos de esta, se lo aseguro su majestad.

El camino continuaba y pequeños enemigos como los duendes de las trampas y las hadas de la confusión que eran los que más se podría temer, pero fueron derrotados por los dos seres más poderosos de todos los tiempos. Algunas otras criaturas sentían las energías poderosas y no tenían remedio que huir. El señor de la imaginación visualizo que ya faltaba poco para salir de ese lugar temeroso.

Faltaba muy poco para salir de ese bosque. Estaban seguros que faltaba un enemigo más por vencer, y este no sería del todo fácil ya que se encontraría justamente en la salida del lugar. Unos cuantos pasos para salir faltaban y el último enemigo a vencer era el Demonio de los caidos. Este demonio era uno de los seres que devoraba almas, cada vez que lo hacia sus poderes incrementaban. Lo más preocupante era que él se adueñó de la luz del hada y la unió a su cuerpo para ser aún más poderoso. Llego el momento de enfrentarlo, su apariencia era como la de un centauro, no tenía cuernos pero su cabeza era adornada con muchos picos

▬ lograron pasar a todos los que viven aquí, a todas esas criaturas repugnantes e inútiles, a aquellos olvidados sin la más mínima esperanza; ahora les toca luchar conmigo ¡Así que prepárense!

▬ Es el último enemigo su alteza, tenemos que vencerlo para recuperar su luz.

El hada y el señor de la imaginación prepararon lo mejor de su repertorio de ataques, sentían una fuerte energía negativa cuando se acercaban a esa entidad. No existía otro remedio el que luchar. Ellos debían de tener cuidado porque el enemigo estaba completo en cuestión de sus energías, ellos han luchado con diversos enemigos que les han hecho gastar fuerzas, esta sería la más peligrosa de sus batallas.

▬ Al menos ya no tendremos que buscar su luz, majestad, tenemos que derrotar a este enemigo y la recuperaremos.

La dura batalla empezó, uno de los ataques del demonio de los caídos fue tan fatal que derribo diversos arboles oscuros varias aves de la oscuridad salieron volando tan rápido por el miedo y las reacciones. La maldad del demonio era tan poderosa que ellos al atacarlo les costaba acercarse.

El señor de la imaginación hizo aparecer un dragón azul, este empezó a luchar contra el demonio, mientras el hada preparaba uno de sus ataques más poderosos y probablemente sea el último que realice, después de ello su energía quedaría agotada. El dragón seguía enfrentando al demonio, este demonio con su espada le provoco un daño al dragón pero no se dio por vencido y continuo luchando con el hasta que la mente del señor de la imaginación no resistió la batalla. Hasta que su resistencia se terminó y el dragón azul desapareció.

El hada reunió toda la energía y le pidió al señor de la imaginación que le cuidara su espalda porque el impacto del golpe la arrojaría y saldría disparada, él debía sostenerla para evitarle un mayor daño. Cuando comenzó a realizar su ataque, apareció una enorme esfera encerrándolos a ambos pero la esfera iba creciendo más y más hasta que se volvió totalmente blanca, entonces fue arrojada por ella e iba directo al demonio pero tal fue el impacto que los dos salieron disparados por la gran fuerza del ataque.

Para su suerte la distancia a la que fueron arrojados no fue considerable y ambos cayeron en un lugar no tan doloroso. El ataque lo recibió el demonio, infortunadamente aun no desaparecía pero el daño que recibió fue severo. El hada se encontraba en un terrible estado, la lucha para ella había terminado ya no estaba en disposición de continuar. El señor de la imaginación dispuesto a protegerla se encontraba idealizando lo que también sería el último ataque. El enemigo venia hacia ellos, el ataque también lo alejo a una distancia considerable. El señor de la imaginación pudo percibir que se encontraba débil y solo era cuestión de darle el golpe final. El hada estaba cada vez peor, las probabilidades de que desapareciera y dejara de existir eran altas, ella le pidió a El señor de la imaginación que le recuperara su luz, era la única forma de que ella volviese a recuperar sus energías.

El demonio tomo por sorpresa al señor de la imaginación obligándolo a perder su concentración en su ataque. La situación se puso en peligro porque a pesar de que llevaba las de perder, había tomado ventaja ahora. Un fuerte ataque recibió el señor de la imaginación pero su energía aún no estaba del todo terminada. El hada de los vientos realizo su último esfuerzo. Hizo aparecer su báculo y lo arrojo a las manos del señor imaginación. Este al tenerlo en sus manos lo fusionó con el suyo, el resultado fue asombroso y lo lanzo con toda su fuerza hacia el demonio. El recibió el impacto en su pecho atravesándolo completamente.

Después de recibir dicho impacto el demonio murió y se convirtió en polvo, la luz del hada quedo postrada en un árbol, El señor de la imaginación logro alcanzarla y se la puso en sus manos, ella al recibirla recobro toda sus energías. Ya todo había terminado.

▬ ¡Gracias mi señor! Todo fue posible gracia a usted, sin su ayuda estaría muerta. ▬ ¿Cómo podre recompensarlo?

▬ No tiene que agradecer su majestad, fue un placer haberle ayudado.

▬ Es momento de regresar.

Durante el camino de regreso observaban las grandes secuelas que habían dejado las batallas, llegaron a encontrar algunos cadáveres de enemigos derrotados. Llegaron a donde terminaba el camino y era necesario que apareciese otro puente. El señor de la imaginación hizo aparecer el mismo puente pero le advirtió al hada que lo cruzaran de una manera rápida porque sus energías aún no estaban recuperadas.

Ellos corrieron con toda su velocidad posible, finalmente lo cruzaron y llegaron al otro lado. Se encontraron con Lored, él los felicito por ser los primeros en regresar de esos lugares por lo cual les mostró sus respetos y les juro lealtad.

Regresaron ambos a sus respectivos reinos, El señor del mundo rojo los felicito por sus actos, además muchos reinos vinieron a felicitar al señor de la imaginación y al hada de los vientos por ser los primeros en atravesar los mundos más peligrosos, todos les ofrecieron lealtad y Las palabras del señor de la imaginación fueron:

▬ No queremos ser catalogados como grandes héroes por las grandes hazañas que hicimos, lo que más temen todos los seres fantásticos y los humanos son las palabras. Ese no es un lugar para perderse y cualquiera que tenga confianza con los demás, tenga confianza en sí mismo, y pueda trabajar en equipo puede atravesarlo y derrota a los enemigos.           

25 de Mayo de 2018 a las 16:03 0 Reporte Insertar 0
Continuará…

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