monserratvallemorin Monserrat Vallemorin

—🔞Ella es mi tesoro. Si un hombre despierta su interés la compartiría, para su placer y el mío. — A mi me encantaría ser ese hombre. Tom, un cantante tailandés visita Latinoamérica traído por la agencia en la que Richard y Dana, un matrimonio maduro que materializa diversidad de fantasía sexuales, trabajan como gerentes. Richard es un fetichista empedernido y descubre que su esposa se siente atraída por el joven cantante y lejos de molestarlo, la situación despierta su morbo por lo que empieza a propiciar interacciones entre su esposa y el extranjero quien desde el primer encuentro le muestra sus inclinaciones bisexuales, Dana se encuentra absolutamente fascinada por estos encuentros mientras Richard aunque disfruta el momento trata de resistirse a los impulsos sexuales que este chico despierta en él. 🔞 Advertencia de contenido +18. Estimado lector en esta historia encontrarás escenas de sexo que pueden herir sensibilidades. Se recomienda discreción. ¿Quieres ver el Book trailer? Usa el botón amarillo más abajo. Si no funciona, ve a "detalles" y dale click al link que he dejado en "sitio web" No olvides dejarme tus comentarios. Nos vemos pronto. Monserrat Vallemorin



#16 en LGBT+ No para niños menores de 13.

#artistas #bisexualidad #poliamor #viajes
28
5.5mil VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los domingos
tiempo de lectura
AA Compartir

Prólogo

La vida no puede ser mejor, era algo que me repetía con frecuencia, es que siento que soy un hombre afortunado, sobre todo desde que Dana llegó a mi vida. No es que quiera ser romántico y decir que nací el día que la conocí, pero si mucho en mi vida tomo sentido en esos días, si bien hoy por hoy ella y mi hijo César son todo para mí, han sido los años y toda las experiencias que hemos compartido lo que me hacen sentir conforme conmigo y con mi vida ¿Saben? Esa sensación de que no nos hace falta nada más.
Nuestro matrimonio está arribando a los 17 años mas las cualidades de Dana y la complicidad que hay entre nosotros hace que siga siendo tan divertido y gratificante como una relación en los primeros años. Y no con esto quiero decir que todo es rosado y perfecto, por supuesto que vivimos caos como cualquier matrimonio pero no por las cosas básicas que suelen tener problemas las parejas que conocemos.


Nos conocimos cuando luchaba a diario con la carrera de ingeniería civil, la cual odie por los 6 semestres que conviví con ella, para el entonces trabajaba en un club nocturno de la capital llamado GG Club era bastante popular, por lo que entre el salario y las propinas me era suficiente para pagar mis gastos, lo que era muy conveniente ya que después de trabajar los tres primeros meses sin tocar un centavo de mi sueldo había tomado la ropa que cabía en un bolso, montado a mi moto y me había ido de la casa de mis padres, prometiendo volver con el título en la mano, me tomó más de un año pasar de la colchoneta a la cama, pasando por el colchón en el piso varios meses, comer mal, lavar la ropa en la ducha, y todas la facturas que la vida de adulto independiente no tardó en pasarme.


Era sábado por la noche en el club, el día más movido, me gustaba mucho porque iban mujeres de todo tipo, muy buenas en su mayoría, y con suerte alguna despechada pasada de tragos con la que terminaría pasando la madrugada, y en la mañana le daría algunos consejos para que volviera con su novio y se olvidara de mi, por supuesto prometiéndole que todo sería un secreto entre los dos.
Esa noche un tipo de saco y corbata, se acercó y me dio una tarjeta, diciendo que buscaban personal de seguridad con mi porte que le llamara si estaba interesado. Efectivamente el día siguiente le llamé y quedamos para el martes, a las 3:00p.m. Me arreglé bastante para ir la entrevista, Jeans negro, camiseta blanca de cuello “v” y saco negro, cabellos engominados y mi reloj réplica triple A casi original, como solía llamarlo a manera de chiste.


Estuve 90 minutos en la entrevista, se trataba de una empresa de conciertos y eventos grandes, que venía de una ciudad del interior a expandirse en la capital, me sentía muy entusiasmado sinceramente. Los requisitos eran específicos, está empresa aunque apenas estaba estableciéndose en la cuidad tenía unos estándares bastante exigentes, edad entre 20 -30 años, profesionales o estudiantes universitarios, buena presencia, buena dicción, buen físico, estatura mínima: 1.75 m. Peso mínimo: 85 kl. Peso máximo 110kl, manejo del idioma ingles nivel medio.


Yo para el entonces tenía 23 años y toda la confianza en mi prominente estatura de 1.82 m. Mi piel morena y cuerpo de gimnasio que me hacía tener tanta suerte con las chicas. Me fotografiaron de cuerpo entero, hicieron varias preguntas, todo iba bien hasta que llegó la parte de la entrevista en inglés, quedé en blanco absoluto y no por los nervios debo decir, sino por mis pésimas habilidades con el idioma. Con cara de decepción Roberto Fernández, quién estaba a cargo, concluyó la entrevista, salí de allí derrotado, me fui directo al gimnasio y entrené hasta gastar todas mis energías, me sentía frustrado. Al llegar a la habitación miré el techo pensado en el sentido de mi vida, si acaso nunca conseguiría plenitud, estabilidad, realización personal y profesional, alrededor de la media noche por fin me venció el cansancio.


Una semana más había transcurrido en mis rutinas cuando recibí un mensaje al llegar a la residencia, me habían llamado de la empresa Kronos al teléfono de la dueña de la que fue el número que coloque en la planilla, citándome a una reunión esa tarde, por supuesto llegué puntual a la cita. Me hacen pasar con Roberto Fernández, me explica que mi entrevista fue sobresaliente en todos los ítems, mas aún así deficiente en inglés, por lo que me preguntó si estaba dispuesto a hacer un curso de inglés intensivo además de la inducción que recibiríamos todos los preseleccionados en el área de manejo de masas. Acepté sin titubear, mas me advirtió que ambos programas eran demandantes y que debía aprobarlos para ser contratado finalmente.


Sin temor y muy concentrado empecé la inducción todos los días de 1 a 4 p.m. en manejo y control de masas y de 4 a 6 intensivo de inglés. Del seminario sobre seguridad y manejo de masas, imaginada algo bastante sencillo y choque con una pared desde el primer módulo. Ese mismo día me di cuenta de que esto era algo a lo que podría dedicar mi vida sin sentir el peso de estar haciendo algo por deber, por complacencia a otros, y que podría además en un futuro dar frutos suficientes para que mis padres no lamentaran el fracaso profesional de su hijo.


En la primera clase de inglés, me enamoré a primera vista, y no precisamente del idioma. Creí ver un espejismo cuando vi a Dana por primera vez, una mujer pequeña como de 1.60 m quizá menos, tenía 19 años en ese entonces, cuerpo de reloj de arena, ojos almendrados de color café, cejas pobladas, cabello negro y lacio recogido en una cola de caballo que caía a la mitad de su espalda destellando con cada movimiento que hacía, vestía un pantalón negro con una blusa de seda azul cielo, y una pequeña perla colgando en su cuello. Al verla entrar al pequeño salón donde habíamos 7 personas asumí que era otro prospecto que habían enviado a las clases de inglés, pero resultó ser la profesora, literalmente quería que la tierra me tragara, yo era tan malo en inglés, lo soy aún, y quedaría expuesto ante aquella mujer tan bella.
Pero fue justo cuando empezó la clase y la oí hablar que decidí que era la mujer de vida, con la que iba a casarme y hacer mi futuro, sólo tenía que convencerla. Dana se presentó, preguntó nuestros nombres e inició de inmediato, me hipnotizaba con su manera de hablar, pero necesitaba prestarle atención, no quería quedar como un idiota delante de ella. La situación se volvió más desafiante cuando la visita al aula de una de las mujeres de protocolo me hizo saber que Dana era nada más y nada menos que la hija menor de Ronald Fernández, el dueño de Kronos. Lejos de retractarme de mis intenciones de conquistarla supe que debía sobresalir mucho más si realmente quería tener alguna oportunidad con ella.


Eso pensaba yo, más mi pésima dicción del inglés tenía planes más entretenidos, terminé recibiendo clases personales con Dana para corregir mi pronunciación, esas interacciones crearon entre ella y yo cierta cercanía que me permitió una vez que terminaron las inducciones invitarla a salir, ella se hacía rogar, me hizo insistir sin éxito hasta que un día llegó al GG Club casi a la hora de cerrar y para mí suerte unos clientes impertinentes iniciaron una pelea dándome la oportunidad intentar ser un héroe cuando la riña iba justo en su dirección y pude protegerla con mi espalda, me costó unos puñetazos pero bien valieron la pena. Dana se compadeció de mi queriendo llevarme a mi habitación, sin pensarlo acepté y dejé mi moto en el estacionamiento del club.


Ella se ofreció a llevarme hasta la puerta por supuesto acepté exagerando mi malestar, al llegar a la puerta tuve que contener la respiración y tomar el valor para besarla, la delicia de sus labios, la suavidad de su lengua, la dulzura de su sabor corroboró lo que tanto me imaginaba desde que la vi por primera vez era ella. La rodeé con mis brazos, y ella se abrazó a mi cuello, la levanté como a una pluma y ella pasó sus piernas alrededor de mi cintura, abrí la puerta y la llevé directo a mi cama, verla desnuda fue el cuadro más fascinante que jamás había contemplado, sentada sobre mi, calzada en mi cuerpo, con sus cabellos destellando y sus manos clavadas en mi pecho me dejó descubrir que es una mujer de puro fuego.


Pensó que vistiéndose de prisa y yéndose sin decir una palabra se libraría de mi, esa parecía su intención, puesto que tuve que perseguirla casi dos meses para que aceptará ser mi novia. Para mí buena suerte y gracias a que estudié como nunca en mi vida, aprobé las inducciones y me contrataron en Kronos, lo que me permitía verla casi a diario. Teníamos casi dos años de novios y planes de boda a futuro, pero el avistamiento de César nos hizo apresurar los planes y terminamos casándonos.


Dana trabajó casi hasta tener a nuestro hijo, pero luego tardó poco más de dos años en volver a la empresa, Roberto su hermano mayor, fue delegando cada vez más funciones en mi, en cada a evento que hacía la empresa me esmeraba por demás y fui escalando posiciones laborales, Dana por su parte al reincorporarse al trabajo extendió las funciones de la empresa, anteriormente Kronos subcontrataba una empresa de protocolo para asistir a los artistas que traía, pero mientras Dana estaba en casa había hecho dos diplomados en el área y estaba lista para ocupar estas labores en la empresa.


29 de Enero de 2024 a las 02:01 8 Reporte Insertar Seguir historia
6
Leer el siguiente capítulo Triolismo

Comenta algo

Publica!
Marylú _1411 Marylú _1411
Quiero más de esta historia. 🙏 Que no soy muy dada a leer historias en proceso, pero el título y este prólogo con tan buena narrativa que inserta personajes que me dan para querer averiguar cada vez mas _el que pasó después_ me gusta, me gusta mucho. Así que he de seguir la historia y esperar noticias de la misma.
February 19, 2024, 14:32

  • Monserrat Vallemorin Monserrat Vallemorin
    Jajaja pues que bueno que llegaste por aquí, mira que tengo una sorpresa por allí . ☺️☺️ February 19, 2024, 16:19
  • Marylú _1411 Marylú _1411
    También andaba tratando de ver el booktrailer de la historia, pero la app no me lo reproduce :( tienes otro lugar donde lo pueda ver ??? February 19, 2024, 17:16
  • Monserrat Vallemorin Monserrat Vallemorin
    Si, no se porqué no está funcionando, intenta en dónde dice "sitio web". Búscame en Instagram en último caso ☺️ February 19, 2024, 18:02
  • Marylú _1411 Marylú _1411
    El booktrailer es fantástico ❤️‍🔥❤️‍🔥 ✨👏✨👏✨👏✨👏✨👏✨👏✨👏 February 20, 2024, 01:40
MO Marieglee Ojeda
Me gusta quiero saber más
February 19, 2024, 05:13
Charlie Yong Charlie Yong
Interesante comienzo.
January 29, 2024, 04:52

  • Monserrat Vallemorin Monserrat Vallemorin
    Que bueno que te gustó, me da mucho ánimo estos comentarios, gracias. January 29, 2024, 09:51
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 1 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión