El dia que descubri el Cielo. Seguir historia

kaatvicious Kaat Vicious

En la vida escolar, todo parece ir con una monotonia, que raya mas alla de lo conocido, cuando un dia inesperado, aparece un personaje que pone todo de cabeza y de pronto todo cambia para bien. Con este relato, doy inicio a una saga que aunque un poco oscura, marco definitivamente un antes y un despues en mi vida, impregnandola de una nueva forma de ver las cosas.


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Prólogo - un misterioso viento




Para situar en contexto, el mundo de donde proviene este primer relato. son los inicios de un nuevo ciclo escolar, donde todos los alumnos que eran y que solían ser de secundaria ahora pasaban por primera vez a la preparatoria, CCH en este caso. un programa distinto, más enfocado hacia a las humanidades pero no por ello, distinto a la preparatoria técnica o a la normal. Ya que la "NO" diferencia radicaba en el mundo interno de, sino todos, sí de la gran mayoría de los alumnos, quienes aún parecían y se comportan como pequeños y salvajes primates y a quienes metafóricamente, pareciese que les habían obligado a usar por primer vez en su vida un traje y uno quizá bastante ajustado lo que dió como resultado una actitud en la cual, ya se encontraban gravemente irritados por dicho detalle. Algunos otros asustados por algun razon la cual desconozco y unos mas allá entrando finalmente en la dichosa época del apareamiento juvenil descarreado, ligando por aquí, por allá y quizá por aculla… al parecer lo que le caiga a uno, parecía ser bueno, logrando así, aumentar sus tablas de puntaje que les permitía fuesen siendo reconocidos como los supuestos "Machos Alfa" entre sus compañeritos.


Que no se malentienda, solo describo el contexto inicial, pues claro estaba que para entonces yo también era parte del gran cúmulo de simios juveniles.

Era quizá, sin embargo, de esos simios que solían yacer aburridos en un rincón, solamente esperando la triste hora de comer y de lanzar objetos a otros simios, cuando se prestaba el tiempo entre una que otra clase. Lo claro era que, hacía años que no ocurría nada grande o de extraño interés en esa escuela, todo era la misma historia monótona, de la cual ya se podía adivinar de antemano todas las actividades que estaban por venir.

Quizá lo más divertido era bajar al patio en compañía de otros simios aburridos a romper algunas lámparas de tubo y botellas de refresco, contra la pared, con la adrenalina de no ser atrapados cuando los despistados prefectos escuchasen los múltiples y fuertes tronidos del vidrio contra la pared y llegasen corriendo para así atrapar y someter solamente al pobre simio que resultase más despistado y lento.

Recuerdo que lo más extraño era ese supuesto “nuevo” entorno, pues dado a que ya éramos chicos más “Grandes”, ahora estábamos supuestamente sujetos a este nuevo comportamiento ético, que era distinto. y digo supuestamente porque bueno, solo hacía falta mirar un poco para ver lo que acontecía. Pizarras fuera de funcionamiento por vandalismo, pupitres incompletos víctimas del desmantelamiento organizado, bombillas fundidas y/o tronadas misteriosamente y la lista seguía y seguía, sin un aparente final. Lo bueno de crecer y madurar no?.

Entre algunas suspensiones y en el caso más grave algunas expulsiones, una que otra demanda por parte de los vecinos y fabricas aledañas por daño material y traspaso de propiedad, como ya era costumbre, nuevamente todo el año parecía transcurrir sin ninguna novedad aparente.


Hasta que, lo que trajo finalmente un nuevo y misterioso viento, fueron los finales de ese mismo año, estando ya próximos a entrar al siguiente año, cuando, me encontraba vagando como de costumbre, cerca de las jardineras del patio principal, donde solía sentarme debajo de un pasillo que se formaba en la parte baja del edificio principal de preparatoria.  ahi viendo al vacío, llamo a mi atención, el vacilante caminar de dos figuras inusuales, un padre de familia desconocido, con lo que parecía ser su hijo, a quien de mala gana parecía jalar para que entrase a la escuela en contra de su voluntad, un poco a regañadientes y zarandeados ambos, note que se dirigieron a las oficinas principales, con el objetivo de solicitar informes y pedir que se le brindara la visita guiada por las instalaciones. Sin embargo, aunque pareciese algo común sobre todo por la época, en donde ya casi cercanos al final del año escolar, llegaban los visitantes que con afán de ver y evaluar su cambio, tenían acceso a una clase muestra y una que otra actividad, sin embargo lo curioso aquí fue un detalle que muchos pasaron o diría pasamos un poco desapercibido.

Nadie noto al nuevo “Alumno”, bueno la verdad es que yo era el único ahí fuera (ilegítimamente descansando), mas aun asi despues de contarles lo sucedido, todos aseguraron, que se trataba de un chico ya conocido en la escuela, el cual tenía su fama, por ser inconstante de algún modo, pues como tenía preferencia por ser hijo de uno de los maestros, era muy inconstante en su forma de asistir y para entonces llevaba ya más de un mes sin haber aparecido a ninguna de las clases. El detalle estaba pues en que el padre de dicho alumno por obviedad debía ser el susodicho maestro; situación la cual ya no encajaba. Habría cambiado de papa? o tenía dos papás?o de plano le habrían contratado ya su capataz personal?.


Quizá fui solamente yo quien se dio cuenta y ahora me hacía a mí mismo, esas raras preguntas.


Lo cierto es que le recordaba más alto también, pero la ropa era prácticamente la misma, aquella desgastada playera negra con serigrafías blancas, shorts de mezclilla negra, aquellos tenis gravemente desgastados color negro y su característica boina negra también. Sus cabellos largos y desalineados, con ese fleco que le cubría los ojos y claro ese paliacate en el cuello color naranja. Era salto y seña inequívoca de que era el. Mas sinembargo era más bajo de estatura, más delgado y fino… y… a juzgar por mi engañosa vista nisiquiera parecia realmente ser un “EL”. Fue sin lugar a dudas, una de las más bizarras sensaciones que he sentido en toda mi vida escolar y uno de los episodios más extraños que presencie ese año antes de salir de vacaciones y regresar para iniciar un año, el cual sin saberlo aún, traería un viento nuevo y misterioso que cambiaría mi estancia, tal cual le conocía hasta ese momento.

14 de Mayo de 2018 a las 14:17 0 Reporte Insertar 1
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