llunanova-72-2491698409850 Nuria

A la joven Daril le ahoga la rutina de su vida; poco se imagina que su propia existencia es ya en si un misterio, hasta que conoce al hermoso y enigmático Heyrin que la transportará a un mundo de descubrimiento. Esta obra tiene Derechos de Autor © Registre propietat intelectual Generalitat de Catalunya.


#8 en Paranormal No para niños menores de 13. © Esta obra tiene Derechos de Autor © Registre propietat intelectual Generalitat de Catalunya

#romance #misterio #viajeeneltiempo
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Demasiada rutina



— Bueno Stefany, te dejo al cargo de tooodos mis clientes, espero que estos días sepas atender sus "amables" peticiones. —le dijo a su compañera con sarcasmo, mientras recogía su bolso y chaqueta. Le esperaban tres semanas de vacaciones que intentaría disfrutarlas al máximo. La verdad es que las necesitaba, Daril Taylor trabajaba desde hace tres años en el departamento de Atención al cliente de una empresa de distribución de productos y aparatología de belleza en Nueva York, concretamente en reclamaciones, y aquel trabajo a veces ponía a prueba su paciencia.

En realidad, a ella le hubiera gustado más el trabajo de administrativa, pero las plazas estaban cubiertas y tenía que conformarse con aquello si quería pagar sus deudas de cada mes. En tres años su sueldo apenas había variado, y al comentarlo con su superiora, ésta había alegado que la situación de la empresa era crítica. Incluso tenía que dar gracias porque había hablado favorablemente de ella con el gerente, halagando su excelente trabajo con los clientes. Hacía unos meses que la situación en la empresa era difícil, tenían pensado hacer recorte de personal y estaban pensando en ella, por ser la más joven y con menos obligaciones, al no tener hijos a su cargo.

Así que Daril, se marchó de su lugar de trabajo con la inquietante sensación de que cuando regresara de sus vacaciones merecidas, puede que ya no la necesitaran allí. Fue hacia el aparcamiento y arrancó su desvencijado coche de 3ª mano, de pintura roja descolorida, tenía ya más de quince años, pero por suerte nunca le había fallado.

Una vez llegó al barrio donde vivía, dio unas cuantas vueltas buscando aparcamiento. Allí no tenía la suerte de la empresa donde trabajaba, que disponía de aparcamiento privado, y cada día era una odisea, teniendo que dar un buen paseo por calles estrechas y solitarias, caminando desde el coche hasta su casa.

En la seguridad de su hogar, arrojó sus zapatos a un rincón y puso la tele. Era algo instintivo que hacía cada día, no por el interés que pudiera mostrar hacia la soporífera programación que emitían, sino por el simple hecho de oír algún sonido de fondo y tener la sensación de que no estaba tan sola.

La verdad es que el hecho de independizarse fue cabezonería más que otra cosa, ya que con sus padres vivía a gusto, pero quería vivir su propia vida y nadie se lo pudo sacar de la cabeza.

Pero la ilusión de los primeros días dio paso a la decepción, al ver que al transcurrir los días, aquellas cuatro paredes la oprimían. Era demasiado familiar y el hecho de llegar por la noche y verse allí sola, con el silencio como única compañía, la dejaba sumida en la tristeza. Si hubiera sabido que al cabo de pocos meses sus padres fallecerían en un accidente de tráfico, se hubiera quedado con ellos más tiempo, ya que a sus veintipocos años todavía tenía tiempo de planificarse la vida.

Sus dos hermanas, más mayores, vivían su vida bastante lejos de allí y las veía poco. De pequeñas estaban más unidas, pero con el tiempo se fueron distanciando y ni la muerte de sus padres hizo que cambiara esa situación, a pesar de los buenos propósitos.

El caso es que Daril se sentía sola, su trabajo no la llenaba y sus amigos eran pocos y estaban casados, por lo que no podía hacer los planes que hacía cuando todos eran solteros, y tenían ganas de salir por las noches y divertirse.

Conectó su portátil y revisó sus mensajes; como siempre tenía un montón de spam, fue borrando lo que no le interesaba y frunció el ceño al ver algunos mensajes de tipos con los que había estado chateando anteriormente. Hacía bastante que había dejado a su ex y en los últimos dos o tres años había probado de encontrar a alguien compatible en algunas páginas de contactos, pero hasta ahora el resultado no le satisfacía en absoluto.

Se consideraba bastante romántica para los tiempos que corrían, le encantaba repantigarse en el sofá con una bolsa de palomitas y ver películas romanticonas. Se sorprendía a sí misma cuando se emocionaba, llorando como una madalena al ver cómo, tras innumerables desventuras, la protagonista lograba conseguir el amor de su vida y acababan besándose apasionados bajo la lluvia, o en la terminal de un aeropuerto, o cuando el chico venía semejando un príncipe azul, con el uniforme militar, a buscarla a su trabajo... Y ella siempre deseaba que aquello pudiera pasarle también a ella. Pero ningún hombre de los que había conocido a través de la web la había hecho estremecer, todos resultaban ser unos caraduras que pensaban más con las partes bajas que con el corazón. Al principio, todos parecían simpáticos, agradables y atentos tras los primeros mensajes, pero en seguida le pedían una foto ligera de ropa y si les parecía lo suficientemente atractiva, le pedían el teléfono o querían quedar cara a cara y después de la cena o la copa, de inmediato se insinuaban, diciendo bromas picantes, teniendo las manos muy largas y la cita siempre acababa en su casa o en el coche. Ella, si la ocasión o el tipo lo merecían, accedía a seguirles el juego, pero ya sabía lo que vendría después, interminables noches de esperas inútiles, llamadas no respondidas y la foto o el Nick del tipo en cuestión en la pantalla del chat, bromeando con alguien y prometiendo amor eterno a alguna otra incauta que, como ella, tenía la esperanza de que aquel fuera el hombre "definitivo".

Eso lo había comentado con alguna amiga o compañera del trabajo y todas le decían lo mismo, que de esta manera jamás encontraría algo serio. Aquellas páginas solamente servían para facilitar la relación entre hombres y mujeres para rollos esporádicos, que difícilmente aquellos encuentros terminaban en boda, que se dejara de soñar despierta y que bajara a la tierra de los mortales.

—Lo mejor es que algún conocido te presente a un amigo de confianza, apúntate a algo, un deporte donde puedas encontrar personas sanas con las que salir y ya verás que el amor te saldrá solo, no te obsesiones.

Daril no necesitaba practicar ejercicio para mantenerse en forma, la verdad es que, aunque no era demasiado alta, (1,67cm más o menos), era de complexión delgada, largas y torneadas piernas y podía presumir de no tener todavía la barriga de sus amigas y compañeras. Pero, aun así, obediente se apuntó a un gimnasio, fue a la piscina municipal de su ciudad, pero allí, o solamente había familias con niños, o en la sala de pesas siempre la esperaba algún musculito engreído que la miraba de arriba a abajo, y que solamente le faltaba relamerse. Se sentía como el imán que atraía solamente a los tipos con ganas de ligar y presumir delante de sus amigos.

A veces, sola ante la pantalla de su televisor, veía películas antiguas en blanco y negro o films ambientados en épocas antiguas y se quedaba fascinada ante tal encanto. Aquellos apuestos y corteses hombres que trataban con tanta delicadeza a las damas, levantándose inmediatamente del asiento como movidos por un resorte oculto, cuando la chica iba a empolvarse la nariz al tocador del restaurante, o cediéndole el paso mientras le hacía una ligera reverencia.

A veces salía al pequeño balcón y miraba por la noche las calles de su barrio. Oía gritar a los vecinos, veía niñatos haciendo jaleo con sus motos y alguna pareja discutiendo en un portal, maltratándose oralmente y a las jovencitas de trece o catorce años gritándose cosas que harían sonrojar a un camionero.

¿Aquel era el tiempo que le había tocado vivir? ¿Por quė razón las cosas habían cambiado tanto en el trato entre las personas? Ahora no se respetaba a los ancianos, cuando ya no eran útiles se les metía en asilos que eran como prisiones con la excusa de un trato mejor. Los niños chillaban y pegaban a sus padres, constantemente daban noticias de maridos que mataban a sus mujeres... La gente vivía esclava de sus móviles, las amas de casa compraban a través de Internet, los vecinos casi ni se saludaban por la calle, la polución se estaba cargando el planeta... Sí, era cierto que todo no era malo, la tecnología y la medicina habían evolucionado excepcionalmente y se habían conseguido cosas muy buenas, pero a veces era muy caro el precio a pagar. ¿Es que todo el mundo se había vuelto loco?

Daril suspiró y fue a dormir sintiéndo una opresión en el estómago, a veces quería encogerse, volverse diminuta y desaparecer, o quedarse profundamente dormida como aquella princesa del cuento y que alguien la despertara cuando todo hubiese cambiado, una vez los tiempos fueran mejores.

Quizás era demasiado exigente con lo que la rodeaba, pero, ¿ya que se le había permitido vivir aquella vida, no tenía derecho a pedir algo mejor para ella? Había muchas personas que se limitaban a asentir con la cabeza, suspirar y decir que las cosas eran así, se conformaban en vivir su rutina diaria: el trabajo, la injusticia de sus superiores, levantar la familia a duras penas sin atreverse a soñar con algo un poco mejor, por temor a perder lo poco que les quedaba. Con esos negros pensamientos acabó por dormirse, agotada de todo un día recibiendo quejas, fingiendo ser la persona que no era, aplacando a los airados clientes que no recibían lo que ellos esperaban, hablándoles con dulces palabras, disculpando siempre a sus superiores, intentando ser amable, cuando lo que en realidad deseaba era colgar el teléfono y huir, escapar corriendo a algún lugar seguro.

Por la mañana se despertó de mejor humor. Era un fin de semana cualquiera, seguramente aprovecharía para hacer limpieza general, dar un paseo, visitar a alguna amiga y desahogar sus penas con ella, a pesar de que su amiga ya tendría sus propios problemas, distintos a los suyos.

Seguramente la escucharía paciente despotricar de los hombres. Le daría consejos sobre cómo afrontar la dura relación con los compañeros de trabajo, mientras en su interior repasaba lo que le diría a la tutora de sus hijos en la reunión escolar del lunes, de qué manera podría ahorrar un poco de dinero cada mes para los uniformes y libros de los chicos en el próximo curso, en la enorme pila de ropa por planchar que la esperaba en la habitación de al lado y en cómo podría eliminar definitivamente aquellas manchas de los cuellos de la camisa de su marido... si es que algunas cosas nunca cambiaban.

Mientras se ponía con las tareas diarias, con la música de su cantante favorita como acompañamiento, tuvo la corazonada de que alguna cosa buena le pasaría esos días de vacaciones.

— “Algo ha de pasar, algo de emoción en mi insulsa vida. Solamente tengo que estar receptiva”.

Y las notas alegres invadieron aquel reducido apartamento, mientras su inquilina seguía el ritmo de la música, bailando con la escoba, sin imaginarse que en realidad su vida no tenía nada de aburrida, al contrario, llegaría a descubrir que el simple hecho de su existencia era en sí un hecho extraordinario.

27 de Octubre de 2023 a las 12:41 5 Reporte Insertar Seguir historia
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Ana Kayzen Ana Kayzen
Me encanta esa película. Voy a seguir a ver dónde me llevas 😉
December 10, 2023, 16:16

  • Nuria Nuria
    Pelicula??? Bueno, la verdad es que cuando escribo me imagino cada escena como si fuera una pelicula, por eso me gusta poner imagenes de los personajes December 10, 2023, 17:16
  • Ana Kayzen Ana Kayzen
    Lo digo por lo de Shutter Island jajaja, que me gusta mucho y has comentado antes acerca de la película December 10, 2023, 17:41
Nuria Nuria
Pues solamente es el inicio, comienza suave con las aventuras de Daril conociendo a su familia en el pasado, pero el final es un bombazo... una pista: has visto la película "Shutter Island"??
December 08, 2023, 13:31
Alexia Moya Velázquez Alexia Moya Velázquez
Lo que no entiendo es por qué esta historia no tiene más likes. Atrapa en cada pensamiento que desarrollas con soltura y dinamismo. Está todo muy ligado. Muy profesional 🥇 Veamos qué le depara a Daril
December 08, 2023, 12:48
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