Cuento corto
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Caballo sin cabeza

Esta historia me la contó mi tío, según él le paso cuando era joven.

Como todos los días se levantó antes de que saliera el sol, tenía que ir a regar las plantaciones. Se arregló, comió algo ligero y partió en su bicicleta fiel. Cuando salió de la casa noto una niebla muy densa, así que se fue más despacio de lo normal.

Cuando iba más o menos a mitad del trayecto comenzó a escuchar un ruido extraño a lo lejos, a medida que avanzaba se dio cuenta que el sonido era similar al de un caballo, entonces se acercó al lugar de donde venía el quejido, pero no encontró al animal, extrañado pensó que tal vez estaba soñando despierto, así que tomo su bicicleta, y cuando empezaba a pedalear volvió a escuchar al caballo, ya no pensó que fuera un sueño, ahora era susto lo que sentía, pero de todas formas se volvió a acercar al lugar del cual venia el ruido, y otra vez cuando llego no había animal alguno.

Extrañado ante la situación pensó que lo mejor era ignorarla, tomo su bicicleta y empezó a pedalear lo más rápido que pudo. Cuando ya había avanzado unos cuantos metros, volvió a escuchar al caballo quejándose, pero también escuchó un galope que lo acompañaba, en ese momento su cuerpo se paralizo y no pudo avanzar más, entonces unas espuelas chocando al ritmo del galope se sumaron a la situación, eso lo calmo, al pensar que solo era un hombre y su caballo, ahora que estaba tranquilo miro hacia atrás y a lo lejos divisó una borrosa figura, la neblina no permitía ver con claridad, pero el intenso color negro de la figura hacía notar su presencia, se hizo a un costado del camino y espero a que la figura se acercara para poder saber de quién se trataba.

A medida que la figura se acercaba, también aumentaba la velocidad a la que se movía, y cuando al fin la figura se hizo clara, lo que vio lo dejo helado, un jinete completamente cubierto y un caballo que no tenía cabeza, pero aun así se podía sentir su respiración tan fuerte como la niebla.

Presenciar tal suceso dejo a mi tío sin respiración, solo pudo contemplar la figura frente a él, de pronto escucho al caballo relinchar tan fuerte, que lo hizo caer, el caballo entonces desapareció volviéndose uno con la niebla.

Tras varios minutos tirado al lado del camino, pudo al fin recuperar el aliento, se puso de pie, monto una vez más su bicicleta y partió a realizar su labor como si nada hubiera pasado, después de todo, un hombre debe trabajar para vivir.

24 de Marzo de 2018 a las 03:33 4 Reporte Insertar 0
Fin

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Luis Ignacio Muñoz Luis Ignacio Muñoz
me gusta como està contada la historia, faltan algunas tildes y comas pero en si la narraciòn fluye de una forma muy tranquila y motivadora. Un saludo
24 de Marzo de 2018 a las 21:13

  • Madera Moya Madera Moya
    Gracias por el comentario, trataré de mejorar la redacción en los próximos trabajos, saludos 26 de Marzo de 2018 a las 13:15
J Andr�s J Andr�s
Esa es historia se parece mucho a la del jinete sin cabeza. ¿De donde es la historia? (país). Greeting!
24 de Marzo de 2018 a las 02:11

  • Madera Moya Madera Moya
    Esta inspirada en los cuentos del campo de Chile, saludos 26 de Marzo de 2018 a las 13:11
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