El compañero de madera Seguir historia

stanger23 Martín Baichev

Finales de los años 20, el crack del 29 se ha apoderado del mundo dejando a miles de personas en la miseria. Sam un amante de las muñecas de madera es obligado a vender las suyas para poder conseguir de comer. Más tarde ve una muñeca que le da mil vueltas a la suyas, para él es muy diferente a todas las demás. No se puede hacer ni la más mínima idea de lo diferente que es...


Horror Todo público. © Baychev

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El compañero de madera

Era el año 1929, un año muy desagradable y malo para la raza humana, se trataba del año que hundió la esperanza y la moral del ser humano. El crack del 29 había hecho su trabajo hundiendo en la miseria a un amplio número de personas, personas que pasaron de preocuparse si su nuevo perfume olía bien a si consiguen algo de comida para poder sobrevivir. Entre una de estas personas al borde de la miseria estaba Sam, un joven que se solía ganar la vida haciendo espectáculos con muñecas de madera, un trabajo que el disfrutaba y le daba algo de dinero. La crisis del 29 le obligó vender todos sus amigos de madera a niños de padres ricos e influyentes, quienes no se vieron afectados por esta desgracia. Después de gastarse las monedas miserables recibidas a cambio de sus muñecas, Sam desesperado y sin nada que perder, salió en la calle activando su modo de sobrevivencia, es decir, dispuesto incluso a robar para poder sobrevivir. Llevaba unos 45 minutos y ya le había quitado la comida a unas tres personas (incluidas ancianas) sin ningún tipo de moral. A la vuelta para casa, se topó con un pequeño mercadillo frente una casa, de vendedor ejercía un hombre de unos 70 años. Hubo un objeto que le llamó tanto la atención, que decidió cogerlo y salir corriendo, aunque no le iba a servir para nada. Así hizo. Lo extraño de esta situación fue que el vendedor ni se molestó en gritar e incriminar al ladrón, pareció incluso que Sam le hizo un favor robando el objeto, seguramente fue por la desesperación de su situación o quizás por otra cosa.


Cuando finalmente llegó a su casa, Sam por fin pudo examinar tranquilamente el objeto que forzó de su dueño. Se trataba como no de una muñeca de madera, pero no cualquiera, sino una muñeca muy bien hecha y sumamente realista. Presentaba unos pelos blancos y rizados en la cabeza, una frente muy grande y salida, una boca ancha que mostraba una pequeña sonrisa, una nariz fina con unos dos agujeros como fosas nasales de las que salían pelos y unos ojos completamente blancos. En cuanto al cuerpo, le faltaba un brazo, pero que estaba reemplazado por un hueso que Sam no pudo identificar si era de un ser humano o animal. Otra cosa que llamó mucho la atención de Sam era que en los pies se veían talladas letras en cada dedo.

"S A R A       T E         

Las últimas letras no se leían debido a que la madera ya estaba podrida.

Después de contemplar la muñeca por una media hora, Sam cansado decidió dejarla en la silla de enfrente y echar una siesta. La siesta se le fue de las manos por completo.

" 00:11"

Se despertó al escuchar un sonido que identificó como una risita cachonda muy cerca suya. Al principio no le hizo caso, pero posteriormente la risita se transformó en un llanto muy fuerte y agudo. Sam saltó de golpe sin levantarse por completo apoyando su espalda en la fría y húmeda pared restregándose los ojos con las manos para poder ver mejor. En la oscuridad pudo identificar una silueta de algo que se estaba moviendo como la varilla del metrónomo. Encendió la luz y se percató con algo que era peor que cualquier pesadilla que uno podía tener... la bombilla iluminó aquella criatura de madera viva. Le estaba saludando con el hueso del brazo ausente mientras que con la otra hacía gestos que parecían de masturbación. Sus ojos habían cobrado vida con la aparición de unas pupilas amarillentas que se clavaron en la silueta de Sam, quien miraba horrorizado sin creer lo que estaba viendo. De la pequeña habitación se apoderó un olor a cadáveres descompuestos. La muñeca le guiñó el ojo y le sacó la lengua... Las bombilla se fundió y Sam sintió algo debajo de las sábanas...

Pasaron semanas hasta que su cuerpo fue encontrado por una familia que buscaba dónde alojarse. Sam estaba descuartizado con los dedos de los pies metidos en la boca y ojos, la piel arrancada y medio podrido...

La familia salió de la habitación a gritos, una de las hijas pequeñas se paró, sonrió y cogió algo que le llamó mucho la atención, la querida muñeca...




















































16 de Marzo de 2018 a las 00:49 2 Reporte Insertar 5
Fin

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Martín Baichev Si el ser humano se considera un animal... ¿Por qué está mal visto comérselo?

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Francisco Martínez Francisco Martínez
Megusto mucho la historiay me gustaria que continuaras escribiendo muchas mas te felicito icistes un buen trabajo .
3 de Abril de 2018 a las 20:47
AGUSTIN QUINTEROS AGUSTIN QUINTEROS
Por un lado, me gusto mucho la parte de terror, muy bien descripta y ese final abierto muy bueno. Por el otro lado, no me cierra es el tema del crack del 29, entiendo que le quieras dar una epoca que es sumamente interesante pero no me termina de cerrar porque queres ambientar esta historia de terror en esa época en particular. Me llamó mas la atencion la crisis que el hecho en si de terror. Es solo una opinion personal, no te lo tomes a mal! :) Abrazoo
3 de Abril de 2018 a las 00:25
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