A Demon In A Fedora Seguir historia

nyxully Zoe Flores Padilla

¿Nunca te has preguntado cómo sería un día viviendo con un demonio? ¿Cómo son realmente estos seres? ¿Hay que temerles tanto como se nos ha sido enseñado? Ya no te preguntes más ya que en esta historia corta podremos ver lo que es vivir un día con un demonio, o al menos esperamos que el chico lo sea ya que con su carácter dulce y cuidadoso que en algunas ocasiones llega a ser cómico el chico nos demuestra que no todos los demonios son de temer y que algunas veces nosotros los humanos somos más amargados que ellos


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Cuento corto
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Parte Única

¿Nunca se han preguntado cómo sería vivir con un demonio? ¿O qué haría éste en su ausencia cuando te encuentras en el trabajo? Pues yo tengo la fortuna o desgracia de vivir con uno y muy especial por cierto, todos los días me iba a trabajar y en mi casi inexistente tiempo libre me preguntaba que hacía mi querido inquilino del mal cuando yo lo dejaba a su suerte durante ocho horas diarias a solas en mi departamento, esta es la historia del día en que mi pregunta fue contestada de una manera algo inusual pero vamos, vivo con un demonio, ¿qué es más inusual que eso?

Todo comenzó un día normal, ya saben la historia que leen una y otra vez, me levanté, me preparé para el trabajo y me dirigí a la cocina donde me encontré con mi inusual inquilino que resulta ser un demonio todavía en pijamas tomando un vaso de leche con chocolate mientras leía el periódico tranquilamente.

  • - Buenos días - saludó

  • - Buenos días, ¿algo interesante? - pregunté inclinado la cabeza hacia el periódico

  • - No realmente, la gente aquí exagera muchas cosas

  • - Pensé que sabías eso

La historia de cómo terminé con un demonio como inquilino en mi departamento no la sé con exactitud pero aquí estaba hablando con él como si de un amigo de la infancia se tratara mientras me preparaba mi usual licuado y él ponía un par de panes en el tostador para hacer un sándwich; era una rutina muy tranquila que a decir verdad me era agradable. Una vez todo estuvo listo para mi partida me giré al chico que se encontraba todavía en el desayunador.

  • - No hagas ningún desastre por favor y tampoco molestes a la pobre vecina, ya se quejó dos veces esta semana con el dueño porque no dejas de hacer rituales.

  • - No es mi culpa que ella sea toda una amargada y religiosa hasta la médula - me respondió encogiéndose de hombros, lo miré con una ceja levantada - okay, okay, ahora vete que llegas tarde.

Definitivamente nunca entendería porque lo dejo tanto tiempo solo en casa sin supervisión alguna, se supone que debería asustar a la gente y poseerla pero parece más un niño pequeño al cual hay que cuidar y contarle historias antes de dormir lo cual me ha llevado a preguntarme varias veces como rayos es un demonio. Pasé a cargar gasolina y me fui directo al trabajo que como mi querido compañero de vivienda había dicho iba algo tarde, dejé mis cosas en el escritorio listo para ponerme a trabajar con la aburrida rutina que todos los escritores describen como si fueran Neruda cuando en realidad solo te sientas detrás de un escritorio con un ordenador frente tuyo y te cargas de completo estrés durante al menos ocho horas diarias, he de admitir que algunas veces me entra la curiosidad de lo que hará aquel chico de cabellos rojizos mientras estoy ausente aparte de molestar a nuestra religiosa vecina que no tiene ni la menor idea de que el chico que de vez en cuando le compra huevos es un demonio que mágicamente terminó en mi departamento. Hago unos cuantos mandados, mando uno que otro documento, apruebo transacciones, llamó a varias compañías, redactó documentos y repito todo hasta la hora de comida en donde sacó el sándwich hecho con todo el amor demoníaco del mundo y voy por una bebida al local frente a la oficina, cierto pude ir a la máquina dispensadora frente a mi escritorio pero se me antojaba algo más y no está mal consentirte de vez en cuando.

Ordenó un smoothie de fresa con mango, crema de coco y plátano para llevar, pago y me dispongo a esperar mi pedido cuando veo a alguien portando una fedora, antes de que pueda preguntarme quien rayos usa uno de esos hoy en día me percato que es ni más ni menos la persona con la que comparto morada, y sonará muy cliché pero debemos admitir que una vez sientes una mirada sobre ti definitivamente volteas buscando a la persona que te está observando y siempre terminas haciendo contacto visual con ella y bueno eso fue exactamente lo que pasó, ese ser inmortal se giró buscando al dueño de su incomodidad y topamos miradas, era muy tarde para decirle que no lo había visto por lo que cuando se encontró frente a mí con una sonrisa y yo pude apreciar más su look dejé escapar una risa.

  • - ¿Qué es tan gracioso? - preguntó ladeando la cabeza confundido

  • - Tú - traté de recomponerme pero fallé épicamente

  • - ¿Yo?

  • - Sí - tosí para recobrar la compostura - ¿has estado viendo Goblin[1] otra vez?

  • - Es la primera vez que lo veo, nunca lo terminé ya que tu preferiste ver Boys Over Flowers[2] otra vez - me recriminó

  • - ¿Así que te dejo solo en casa y lo único que haces es ver dramas coreanos como si fueras una adolescente?

  • - Hey, tu también los ves -contraatacó

  • - Si pero es diferente ya que yo soy mujer

  • - ¿Y? Yo no veo que haya algún problema con que un hombre los vea

  • - No lo hay - dije rodando los ojos - volviendo al tema, ¿sabes que pareces una Parca?

  • - ¿Sabes que soy un demonio verdad?

  • - Demonio o no, no puedo tomarte en serio con esa fedora

  • - Oh vamos no me veo tan mal

Y así descubrí que era lo que realmente hacía mi amigo demoníaco mientras yo me encontraba en el trabajo, no solo se encargaba de asustar a nuestros vecinos y desperdiciar el día viendo dramas coreanos sino también se dedicaba a hacer creer a la gente en la calle que era una Parca y que estaba por llevarlos, muchos, incluida yo no creería que eso funcionaba pero olvidaba que él es un demonio y puede ocultarse de la vista de la gente, no solo eso sino que también es buen actor por lo que la mayor parte de las ocasiones funcionaba y terminaba dándole un buen susto a muchos.  


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[1]  es una serie de televisión surcoreana de drama romántico y fantasía, 

[2] también conocida en Latinoamérica como Los chicos son mejores que las flores y en Chile como Casi el paraíso, es una serie de televisión surcoreana de romance. 


14 de Marzo de 2018 a las 13:34 0 Reporte Insertar 0
Fin

Conoce al autor

Zoe Flores Padilla Un gusto, me llamo Zoe Flores pero mi seudónimo de escritora es Nyx Ully por lo cual me pueden llamar de cualquiera de las dos formas, soy una escritora joven con aspiraciones a llegar a publicar un libro, me gusta mucho interactuar con las personas así que si quieren hablar conmigo no hay ningún problema, espero nos llevemos bien y lean todas mis novelas dándoles mucho amor y si tienen alguna sugerencia para que pueda mejorar la aceptare siempre y cuando la planteen con respeto,

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