soraluigi21 Luis Osmar Hernandez Navarrete

En medio de un peligroso bosque, un valiente hechicero corre desesperadamente para escapar de una horda de bestias malvadas que lo persiguen. Con determinación, lucha contra la maleza que obstruye su camino mientras se aferra a un mapa que lo guía hacia un poderoso cetro capaz de restaurar la paz en su atribulado pueblo. A medida que avanza, enfrenta desafíos en forma de criaturas acuáticas, un bosque encantado y un ardiente desierto. Finalmente, llega al santuario sagrado donde el cetro se encuentra protegido por feroces guardianes. Desatando su magia contra las bestias, el hechicero emerge victorioso pero herido. Tras superar el último desafío, obtiene el cetro y desata un antiguo poema para liberar la oscuridad que ha corrompido su tierra. Al hacerlo, las bestias se transforman en humanos y la vegetación renace. Convertido en el salvador de su pueblo, el hechicero regresa a casa con el cetro en mano, convirtiéndose en el guardián y protector de su reino, llevando luz, curación y esperanza a su gente. Su historia se convierte en una leyenda que perdura a través de las generaciones.


#29 en Cuento Todo público.

#labusquedamagica #fantasia #aventura #restauracion #341 #peligro #sacrificio #esperanza #magia
Cuento corto
13
5.9mil VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

El Resurgir de la Luz: La Batalla del Hechicero

El hechicero, con el corazón palpitante, corría a toda velocidad a través de un denso bosque, su aliento entrecortado y su mente llena de determinación. Detrás de él, una horda de bestias malvadas y enloquecidas le perseguían implacablemente, sus ojos brillaban con sed de sangre y destrucción. A medida que avanzaba, la maleza parecía crecer a su paso, enredándose en sus pies y obstaculizando su escape.

El hechicero luchaba contra la maleza, liberándose con rápidos movimientos de su varita mágica y utilizando su poder de la naturaleza para abrirse paso. La vegetación retorcida era como un laberinto viviente, desafiando su resistencia y determinación.

En un momento de respiro, el hechicero logró alejarse lo suficiente para detenerse y recuperar el aliento. Sacó con cuidado de entre sus túnicas un mapa envejecido y ligeramente quemado, su único guía en esta peligrosa búsqueda. El mapa revelaba una ruta intrincada hacia un poderoso cetro, un artefacto ancestral que se decía que tenía el poder de restaurar la paz y la armonía a su atribulado pueblo.

Con los ojos fijos en el mapa, el hechicero estudió los símbolos y las marcas, memorizando cada detalle. Sabía que no podía permitirse perder más tiempo, ya que el peligro se cernía sobre su hogar y sus seres queridos.

Mientras el hechicero se preparaba para iniciar su búsqueda, no pudo evitar mirar hacia atrás. Su amado pueblo, una vez vibrante y próspero, estaba siendo consumido por rayos que caían del cielo. La gente se transformaba en extrañas criaturas, sedientas de sangre y sedientas de violencia. Una mezcla de tristeza y determinación se reflejaba en sus ojos, mientras prometía a sí mismo que haría todo lo posible para poner fin a esa pesadilla y restaurar la paz que tanto ansiaban.

Con el mapa en sus manos y su magia como su guía, el hechicero emprendió su viaje hacia el cetro legendario. Atravesaría tierras peligrosas, enfrentaría obstáculos desafiantes y utilizaría su sabiduría para superar cada prueba en su camino. Su misión era clara: traer de vuelta la esperanza y la salvación a su pueblo, liberándolos de la oscuridad que los consumía.

El viaje del hechicero hacia el santuario donde se encontraba el valioso cetro lo llevó a través de un paisaje majestuoso y peligroso. Siguiendo el mapa antiguo, se aventuró por senderos empinados y oscuros bosques, rodeado de una exuberante vegetación y un aire denso con energías mágicas.

El hechicero caminó por un desfiladero estrecho y rocoso, donde las paredes altas se alzaban imponentes a ambos lados. Las sombras bailaban a su alrededor, pero con un gesto de su mano y una chispa de su magia de luz, iluminó el camino y disipó cualquier oscuridad que intentara rodearlo.

Continuó su viaje hacia una cascada rugiente que caía con fuerza desde una montaña cercana. A medida que se acercaba, el rocío fresco le acariciaba el rostro y el rugido ensordecedor de las aguas resonaba en sus oídos. Sin embargo, debía ser cauteloso, ya que en las profundidades del agua acechaban criaturas acuáticas feroces que esperaban el momento oportuno para atacar. Con un hechizo de protección, el hechicero evitó su emboscada y continuó su camino.

El siguiente desafío fue adentrarse en un espeso y oscuro bosque encantado. Los árboles retorcidos y las lianas colgantes parecían tener vida propia, buscando atrapar al intruso. Sin embargo, el hechicero utilizó su magia de luz para crear una barrera protectora a su alrededor y abrirse paso, desviando las emboscadas de las bestias feroces que escondían sus ojos brillantes entre la maleza.

Avanzando más allá de los bosques encantados, el hechicero llegó a un desierto ardiente. El sol abrasador amenazaba con agotar sus fuerzas, pero con una combinación de su magia de luz y un hechizo de enfriamiento, logró mantenerse fresco y protegido del calor implacable. Sin embargo, las arenas movedizas y las criaturas del desierto acechaban, esperando el momento adecuado para atraparlo. Una vez más, con sus habilidades mágicas y su ingenio, logró sortear los peligros y continuar su camino hacia el santuario.

Finalmente, el hechicero llegó al santuario sagrado, un edificio majestuoso de piedra antigua con intrincados grabados y símbolos místicos. Pero antes de que pudiera entrar, dos guardianes imponentes se interpusieron en su camino. Eran criaturas poderosas, con escamas brillantes y ojos penetrantes.

El hechicero se encontró cara a cara con las bestias, sus ojos llenos de determinación y su mente centrada en la batalla que se avecinaba. Las criaturas se alzaron sobre sus patas traseras, dejando al descubierto sus garras afiladas y lanzando rugidos amenazantes.

Hechicero: ¡Criaturas de las sombras, vengan a mí! ¡No permitiré que siembren más caos en estas tierras!

Bestia 1: (Gruñendo) ¡Tu magia no nos detendrá, débil hechicero! ¡Nos alimentaremos de tu carne y aplastaremos tus ilusiones!

El hechicero levantó su varita mágica, sus ojos brillando con una luz intensa mientras recitaba un antiguo hechizo en lengua rúnica.

Hechicero: "Draugar fjötra núna, ássinn fór af því!"

De repente, las bestias sintieron una fuerza invisible que las envolvía, debilitando sus movimientos y restringiendo su avance. Sin embargo, no se dieron por vencidas y atacaron con furia renovada.

Bestia 2: ¡Tus trucos no nos detendrán, hechicero! ¡Te desgarraremos y nos alimentaremos de tus restos!

El hechicero esquivó hábilmente los ataques de las bestias, pero no sin recibir heridas en el proceso. Sin embargo, se mantuvo firme y canalizó su energía en un nuevo hechizo.

Hechicero: "Vindraki, rista nú, sól í mætri dýrð!"

Un torbellino de viento envolvió al hechicero, aumentando su velocidad y agilidad. Con movimientos fluidos, evadió los embistes de las bestias mientras dirigía ráfagas de energía hacia ellas.

Bestia 1: ¡Imposible! ¡Cómo te atreves a desafiar nuestra supremacía!

Hechicero: (Con determinación) ¡Mi magia es más antigua que el tiempo mismo! ¡Y no permitiré que las sombras corrompan estas tierras!

El hechicero se alzó con valentía, su poder mágico alcanzando su punto máximo. Dirigió un último hechizo con una voz llena de poder y resolución.

Hechicero: "Hjartaðið ljómi, nú flæðið þið!"

Una luz brillante envolvió a las bestias, debilitándolas y drenando su fuerza. Finalmente, cayeron al suelo, derrotadas.

Hechicero: (Respirando agitadamente) Lo logré... pero a un gran costo.

Aunque herido y agotado, el hechicero había emergido como el vencedor de la épica batalla. Se acercó a las bestias caídas y las observó con tristeza, reconociendo que eran criaturas corrompidas por la oscuridad.

Hechicero: (Susurrando) Que encuentren la paz en la muerte y que sus almas sean liberadas de la oscuridad que las consumía.

El hechicero avanzó cautelosamente hacia la cámara que custodiaban las bestias, consciente de que aún podría haber peligros ocultos. El ambiente estaba impregnado de un aire denso y oscuro, pero su determinación no vaciló.

A medida que se acercaba, el brillo del cetro se intensificaba, guiándolo hacia su objetivo final. Finalmente, llegó a la entrada de la cámara, donde la visión lo dejó sin aliento. Un manto de membrana cubría el báculo, emanando una sustancia viscosa y repugnante.

Hechicero: (Susurrando) Este es el último desafío, la prueba final.

Con valentía, el hechicero extendió su mano y agarró el báculo a través de la membrana, sintiendo una extraña conexión entre ellos. Entonces, comenzó a recitar un antiguo poema, una melodía llena de poder y resonancia.

Hechicero:

" Del abismo sombrío, regresa a tu morada,

Oscuridad, eclipsada por la luz dorada.

Trae consigo la paz, brinda serenidad,

Que la armonía reine en toda la eternidad. "

A medida que las palabras fluían de los labios del hechicero, una energía brillante comenzó a emanar del báculo y se extendió por toda la cámara. La membrana que lo envolvía se disolvió lentamente, liberando el báculo de su prisión pegajosa.

Con el báculo en sus amnos, el hechicero sintió una ola de energia mágica recorrer su cuerpo. Sabía que había llegado el momento de regresar a su hogar y poner fin a la oscuridad que acechaba a su pueblo.

Al recitar el poema una vez más, pero esta vez con una voz más fuerte y clara, el hechicero desató todo su poder y comenzó a absorber la oscuridad que lo rodeaba. La energía negativa fluyó hacia el portal por donde había llegado, cerrándolo lentamente.

A medida que la oscuridad retrocedía, las bestias se transformaron de nuevo en seres humanos, libres de la maldición que los había atormentado. La vegetación que había sido marchitada y retorcida comenzó a renacer y florecer, devolviendo el esplendor y la vida a la tierra.

El hechicero, ahora convertido en el salvador de su pueblo, regresó a casa con el báculo en su mano. La luz y la paz se extendieron a su paso, y la alegría llenó los corazones de aquellos que lo veían regresar victorioso.

Desde ese día en adelante, el hechicero se convirtió en el guardián y protector de su tierra, usando el poder del báculo para mantener la oscuridad a raya y sembrar la curación y la esperanza en cada rincón del reino. Su nombre se convirtió en una leyenda, recordado por generaciones como aquel que restauró la luz y la vida a su pueblo.

25 de Junio de 2023 a las 18:31 4 Reporte Insertar Seguir historia
11
Fin

Conoce al autor

Luis Osmar Hernandez Navarrete Hola, soy un escritor amateur mexicano de 24 años y un entusiasta de las historias de fantasía, terror y ciencia ficción. Me emociona comenzar mi viaje literario y quiero compartir mis creaciones con ustedes. Si tienen un momento libre, les agradecería mucho que leyeran mis historias, me dieran críticas constructivas y, si les gustan, las votaran y las agregaran a su lista de lectura. ¡Gracias por su apoyo y por unirse a mí en esta aventura literaria!

Comenta algo

Publica!
Francisco Rivera Francisco Rivera
Luis Osmar Hernández Navarrete: Bien logrado el contexto del mago y su derrotero para alcanzar su objetivo. Procura emplear el guion largo y en el empleo del lenguaje, incluir su traducción, que han de agradecer lectores, seguidores y visitantes. Adelante con más historias. Me ha gustado.
February 21, 2024, 13:47
Carolina P. Carolina P.
Me encantó! 😀
December 09, 2023, 17:00
Eve Wellkept Eve Wellkept
Voy a empezar con lo más importante: Me ha gustado mucho la historia y, sobre todo, todas las descripciones que he visto. Están muy bien hechas y puedes imaginarte fácilmente el mundo. También me ha gustado que hayas usado el método de teatro para los diálogos; hacía mucho que no lo veía en una obra y la hace ciertamente única. No he encontrado nada malo en la historia (excepto creo que un typo de mano que se te habrá escapado), aunque sí que es cierto que la sinopsis me ha parecido más un resumen y quizás demasiado larga. Por lo demás, todo increíble, con lo que te doy la enhorabuena :) P.D.: Creo que es un idioma el que has usado para los hechizos y me encantaría saber cuál, por curiosidad ^^
August 08, 2023, 14:21

  • Luis Osmar Hernandez Navarrete Luis Osmar Hernandez Navarrete
    Muchísimas gracias si seguro se me escapo no lo vi pero ahora lo corrijo y el idioma que utilice fue gemanico antiguo o vikingo que genuinamente queria que fuera una lengua runica y ellos eran quienes usaban este tipo de lenguaje August 08, 2023, 14:31
~