mavi-govoy Mavi Govoy

A veces las apariencias engañan, a veces quien parece más inocente e inofensivo es, en realidad, el ser más perverso que te puedas imaginar...


Humor Sátira Todo público.

#heroína #sobrevivientedeisla
Cuento corto
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Verdad silenciada


Hoy condecoran a Cuqui.

Cuando Rosauro me contó que le daban una medalla por su heroísmo, pensé que se burlaba, debería haber sabido que era la vida quien se reía a mi costa.

Todo empezó cuando mi primo Rosauro me invitó a un crucero. Rosauro es el último eslabón de la rama linajuda y próspera de la familia, le gusta organizar grandes planes con sus amigos y tira de mí, que soy de su edad pero pertenezco a la rama proletaria familiar, por mi experiencia de mecánico. Él presume de pilotar un yate casi tan grande como la carabela de Colón, y quien se remanga y pringa de grasa cuando el motor hace ruidos raros soy yo. No me quejo, viajo gratis cual polizón porque soy el mecánico de a bordo.

El crucero iba de maravilla, el tiempo era estupendo, la compañía agradable, la comida fabulosa, el paisaje pintoresco y el motor y los componentes electrónicos hacían música cuando se produjo el incidente con Cuqui, la villana de esta historia, aunque engañe a todos y la consideren una heroína.

Porque fue Cuquita quien me zancadilleó a traición y... Sucedió así: era de noche, flotábamos en un mar calmo y observábamos las estrellas desde el solárium del yate, yo me levanté para buscar más cervezas y entonces, lejos de miradas indiscretas, la puñetera perra del demonio se metió entre mis piernas y provocó que me precipitase al agua.

No había comentado que Cuquita es una perra, ¿verdad? No se trata de una metáfora, es una carlina jadeante, regordeta, paticorta e hiperactiva. Y bajo su apariencia inofensiva y sociable oculta un magín malvado.


Total, me di el gran chapuzón en la tiniebla absoluta de la noche sin luna, lo que impresiona lo suyo, y tras unos instantes de puro pánico en los que no sabía si me impulsaba hacia arriba o hacia abajo, saqué la cabeza fuera del agua helada y fui atacado por unas pezuñas infernales. De nuevo se trataba de Cuquita, a quien sin querer (yo soy el bueno de esta historia, ya sabes) arrastré en mi caída, aunque la narración oficial inventa que ella saltó valerosamente para rescatarme.

Ya te diré yo quién rescató a quién. Para cuando conseguí quitarme a la perra del demonio de encima de la cabeza, no había ni rastro del yate y el cuerpo se me entumecía de frío, me tumbé en el agua y Cuqui aprovechó para escalar sobre mí, sacudirse el agua (varias veces), pasear, llorar y gimotear… Yo confiaba en que mis amigos notasen mi desaparición en seguida, pero los únicos acontecimientos reseñables de las siguientes horas fueron que la perra vomitó encima de mí y que chocamos con un palo a la deriva, lo que nos ayudó a mantenernos a flote.

Divisé el islote al amanecer. Pequeño, pedregoso y deshabitado, pero me sentí feliz al pisarlo, si bien mi entusiasmo inicial se esfumó según trascurría el día sin avistar ningún navío. El hambre y la sed nos llevaron a la arpía perruna y a mí a explorar la isla, que estaba cubierta de matorral espinoso y cañas, un paraíso para aves, grillos y caracoles, por suerte también había palmeras datileras, y tras una discusión a cara de perro convencí a Cuquita de que se centrase en los caracoles, porque el dulce le sentaría fatal.

La primera noche en la isla fue la peor. No teníamos agua dulce ni fuego y la actitud de Cuqui no ayudaba. Por lo menos yo intenté hacer fuego con un par de piedras, aunque todo lo que conseguí fue lastimarme las manos, ella se limitó a quejarse y deambular en busca de florecillas, que devoraba con fruición.

Cuando deseché las piedras porque me dolían todos los dedos, probé con un par de palitos y unas briznas de hierbas secas. Me llevó un rato, pero tuve la satisfacción de ver como la paja empezaba a humear y brotaba una tímida llamita anaranjada… que la perra del demonio apagó con un resoplido cargado de babas. Tuve que volver a empezar.

Al día siguiente amontoné piedras en la playa rocosa para formar el consabido mensaje S.O.S. También en esa tarea Cuquita fue un incordio, intenté mantenerla alejada lanzándole un palo para que fuese a buscarlo, pero tras los primeros pasos perdía el interés y regresaba para desbaratar mi trabajo. Ese día ya tuvimos un fuego decente, aunque no había alimento que calentar en él, nuestra dieta seguía enfocada en los caracoles y los dátiles.

Con espíritu emprendedor, intenté fabricar cuencos de barro cocido; no salió bien, pero digo en mi descargo que el material disponible era pésimo, tampoco disponía de herramientas para ahuecar piedras, pero con el sombrajo me esmeré; no diré que fuese una cabañita, se parecía más a una caseta de perro pues había que entrar en ella a gatas, pero con hojas de palmera y paja construí un refugio del que Cuqui se adueñó en cuanto lo vio. En serio, yo tenía que dormir encogido y aún así recibía patadas de la perra del demonio, que pese a lo pequeña que es se las apañaba para ocupar todo el espacio.

Pasamos cinco días en el islote y no conseguí pescar ni cazar ni hallar un solo nido, pero dejamos el lugar más pelado que antes de nuestra llegada, provocamos la extinción de la colonia de caracoles, la aniquilación de las florecillas y la eliminación de cualquier ramita verde, que mascábamos cual rumiantes para extraer líquido. El sexto día apareció un helicóptero de salvamento.

La perra del demonio y yo dimos brincos y gritamos aunque era obvio que no necesitábamos llamar su atención, porque nos habían visto y venían a por nosotros. La primera persona que salió del helicóptero fue Bryan, el dueño de Cuqui, y la segunda, mi primo Rosauro; los dos corrieron hacia mí con los brazos abiertos… Bueno, eso pensé, pero ambos me esquivaron con agilidad y se arrodillaron ante Cuquita, que los cubrió de lengüetazos. Me quedé como un pasmarote, mudo y con cara de lelo, consciente de mi ropa sucia y mi desaseo, hasta que la piloto se compadeció de mí y me ofreció una botella de agua.

Luego supe que la noche que Cuqui trató de ahogarme nadie se percató de mi ausencia, solo echaron en falta a la perra y hubo escenas de histeria cuando se convencieron de que no estaba a bordo. Y fue peor cuando el motor del yate decidió averiarse (yo sospecho que Cuquita tuvo algo que ver, pero nadie me cree). Entonces sí advirtieron que también yo había desaparecido, y lo celebraron con hurras y algazara. Como suena. No son mala gente, pero no se organiza una misión de salvamento por una perra, así que hasta que no comunicaron a las autoridades mi desaparición no se puso en marcha la operación de rescate.

Les llevó un tiempo porque también la radio del yate se había grillado (apuesto que las babas de Cuquita fueron el motivo) y estaban sin cobertura, pero tras varios días los rescataron a ellos y a continuación, gracias a que en el collar de la perra del demonio hay un chip de posición, vinieron a por nosotros.

Esto es lo que pasó, no lo que cuentan los medios de comunicación.

Hoy Cuqui hace historia por ser la primera perra de raza carlina premiada por su heroicidad; en cuanto a mí, voy a ver si pillo una copa de vino espumoso y brindo a la salud de la villana canina, que me sonríe de lejos, como desafiándome a contar la verdad que solo ella y yo conocemos.



10 de Junio de 2023 a las 11:03 6 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Mavi Govoy Estudiante universitaria (el TFG no podrá conmigo), defensora a ultranza de los animales, líder indiscutible de “Las germanas” (sociedad supersecreta sin ánimo de lucro formada por Mavi y sus inimitables hermanas), dicharachera, optimista y algo cuentista.

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Susan Susan
hermosos los dibujos
February 04, 2024, 20:24
Susan Susan
excelente escrito de comedia. muy divertido y la Cuqui toda una tremenda villana. esta muy bien redactado
February 04, 2024, 20:24
Amaro Auquilla Amaro Auquilla
Esto es lo mejor que he visto en toda la noche
September 09, 2023, 02:01

  • Mavi Govoy Mavi Govoy
    Me alegro de que te haya gustado. Cuquita existe de verdad, es la hermana de mi perro Gunter. Y es una loca hiperactiva además de la carlina más sociable del universo. September 09, 2023, 08:03
Axel Stonehearth Axel Stonehearth
good history
September 06, 2023, 15:40
Kenia De La Torre Kenia De La Torre
Pinshe Cuqui 😹😹😹
July 12, 2023, 11:37
~

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