¿Soy Yo o es Él? Seguir historia

monse-rojas47 Monse Rojas

Lilliana Castro, estudiante de secundaria, chica mediano-alta, pelo castaño corto, ojos castaños claros y cejas pobladas. Cabe agregar que es muy pálida; parece papel andante. Su personalidad suele ser diferente, dependiendo de la persona con quien esté. Es una chica muy enamoradiza, tal como diría la gente, y ella no puede defender tal dicho, ya que sabe que es cierto. Sin embargo, no significa que ande de uno en uno; para nada. Se deja llevar por un determinado tiempo y luego ella misma se aleja. Los problemas que tiene en general con los chicos y algunas personas son culpa de ellos, o ¿de ella misma? ¿Cómo se verá afectada su vida involucrando a las demás personas con cada paso que dé?


No-ficción Todo público.

#Aprendizaje #TDAH #Desamor #Rumores #Espiritual #Dios #Hipocrecía #Perdón
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El comienzo de todo

"¿Sabes qué? Creo que esto no funcionará más, lo lamento de corazón, pero me siento agotada." Alzó la voz Lilliana, deseosa de no llegar a gritar.


"No, yo soy el idiota, no sé qué me pasa.. Perdóname, pero por favor, no pienses que no funcionará." Dijo el muchacho. Lilliana ya estaba cansada de que al final su novio le pidiera disculpas tras haberle dicho todas las verdades en la cara.


Siempre era lo mismo. Su novio se veía afectado por las más mínimas cosas, y esto se puede tratar de sensibilidad o el hecho de que le importa la novia más que a cualquier otra persona; es la única que ha estado realmente con Él, y siente que con ella se puede desahogar de cualquier manera, pero estas hipótesis no eran suficientes como para que ella comprendiera y le diera una última oportunidad.


"Ya no más. Sólo problemas han habido, y ni entiendo por qué actúo como lo hago en estas situaciones. No puedo decirte más, no sé qué decir." Lilliana tenía una cara de desesperación y de ganas de huír ya a su casa.


"Yo desde un principio te prometí que te iba a comprender en todo momento, y quiero que me des la oportunidad, sólo dámela. Perdona todo lo que te dije." Dijo él.


"Es inútil, ya estoy desgastada y no puedo estar mortificándome por mi forma de ser aunque intente cambiarla. Creo que necesito tiempo para conocerme mejor." Lilliana terminó de decir, y Él la miró directamente a los ojos.


No supo qué decir, así que ella asintió levemente, tomó sus diversos libros que habían en la estantería del muchacho, tomó un cuadro que contenía una foto de ambos, y lo miró por última vez. Él no pudo enunciar ni una palabra porque parecía estar en shock, y lo último que pudo hacer ella era decir que lo lamentaba.


Desde ese momento, Lilliana Castro se sintió libre al caminar rápidamente lejos de la casa del muchacho. Ella ya sabía que no tenía que volver más. Se sentía feliz de ya no tener que estresarse por hacer un mayor esfuerzo para caerle bien a su familia y no tener que ocultar nada de sus padres. Ella volvió a sentirse viva, y lo que había muerto dentro de ella, aún tenía esperanza de resucitar y vivir.

Llegó a casa, ya que no tenía ganas de hacer nada más, ella sólo quería encerrarse en su cuarto, dormir y apagar su celular. Sintió que esa era la primera vez dentro de mucho tiempo que podía hacerlo tranquilamente.

Despertó, y observó detenidamente la pared, ya que en un momento se le había olvidado todo lo que pasó antes de la siesta. Pensó entonces en las razones por las cuales podía demostrar sus sentimientos un día, y luego después de una semana no tener ganas de hacerlo, o no del todo. Ella no lo pudo comprender nunca, y sin darse cuenta, lastimaba a una persona en especial por eso mismo.


¿Qué podría ser? Bipolaridad? Desinterés? Aburrimiento?


La respuesta es ninguna de esas. Más bien se trata sobre su crianza. Ella creció con mucho amor de parte de su familia, pero aprendía ciertas mañas que lograron influir más en ella.


Las únicas personas que han logrado comprenderla por completo son Dios y algunos familiares, pero de ahí en adelante, nadie más. Nadie externo. Ella necesitaba ese apoyo, y lo sigue haciendo.


Esta situación es únicamente el inicio porque Lilliana se ve enmarañada en otra situación que llega a ser un gran impacto en su vida; un enamoramiento inigualable, al igual que una recuperación excepcional.

19 de Enero de 2018 a las 00:01 2 Reporte Insertar 2
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Marvic  Alcala Marvic Alcala
Hola, veo que te apasiona escribir y eso me alegra, ademas agrdezco tu interes por mi obra un minuto con Dios y por tanto compartire esta pagina contigo, http://oficiodeescritor.com/bloqueo-al-escribir/, en ella podras mejorar apectos fundamentales de tus obras, yo lo estoy haciendo.
23 de Enero de 2018 a las 16:15
Omar Stampede Omar Stampede
Excelente ortografía, buen ritmo, comenzamos a conocer un poco la psicología del personaje.
19 de Enero de 2018 a las 16:53
~

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