Noche de verano Seguir historia

egfregeac E Fregeac

Cuento corto inspirado por las veces que he esperado el tren para volver de la facultad a casa.


Suspenso/Misterio Todo público.

#surreal #sueño #cuentocorto #verano
Cuento corto
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Noche de verano

En una noche fresca de verano un joven se encuentra solo esperando el tren para volver a su hogar. Lamentablemente su última clase terminó más tarde del horario establecido y perdió su tren de siempre. El joven revisa los horarios de la planilla para ver cuándo vendrá el próximo y para su cansancio nota que no será hasta dentro de unos cuarenta minutos. No le queda otra cosa que esperar sentado y rezar que el tiempo pase rápido.

Debido al agotamiento o al aburrimiento, el joven se queda dormido. No demasiado tiempo; pero si el necesario como para notar ,al despertarse, que ya no está solo. En el asiento pegado al suyo hay una mujer sentada con la vista hacia delante. No parece pasar de los veintitantos y porta una actitud tranquila y relajada.

El joven se sorprende un poco por la súbita compañía y no puede evitar sentir que hay algo que no encaja al notar que la chica no lleva nada consigo más allá de una remera y pantalón de pijama. Tratando de no pensar mucho en ello el joven decide agarrar uno de sus cuadernos y ponerse a repasar la lección de ese día. Está por llegar a la mitad de sus apuntes cuando la muchacha le habla.

-- Es una linda noche, ¿Verdad?

El joven se queda en silencio por unos segundos para determinar si la chica se dirigió a él o si hablo para ella misma, pero al girar la cabeza y ver que la ella lo está mirando directamente decide responderle de manera neutral y desviando la mirada.

--Si. No hace mucho calor.

A su pesar la chica toma su respuesta como una indicación para seguir con la conversación.

--Asi es. Casi da placer esperar el tren con este tipo de clima-- dice ella con tranquilidad, y de manera críptica agrega -- Si que elegí una buena noche.

-- ¿Para que?-- le escapan las palabras al chico antes de que puede detenerlas.

La joven que se había distraído mirando las luces sobre sus cabezas lo vuelve a mirar y le dice como si fuera la cosa más normal del mundo:

--Ir al mar.

El joven no puede evitar una pequeña risa incrédula y apuesta internamente si la chica dijo eso para tomarle el pelo o a causa de haber consumido algo. Al ver que la chica frunce el ceño se da cuenta que lo que hizo fue un poco rudo, se disculpa.

-- Perdón, no me esperaba eso-- dice con sinceridad y como si estuviera explicándole algo a un niño pequeño, comenta -- Un poco complicado que este tren te deje en el mar.

La chica ignorando el tono de las palabras del joven, le explica con tranquilidad que no es así.

-- Ya lo he tomado en otras ocasiones, no son muchas paradas y el recorrido es muy bonito.

El joven medita un momento sobre si debería seguirle la broma pero al pensar en la posibilidad de que la chica no estuviera muy bien de la cabeza decide hablarle en serio.

-- Eso no es posible. El único tren que va hasta el mar no pasa por acá, dudo mucho que pase en este horario. Además, ¿Cómo pensas viajar sin ningun equipaje?

La chica se ríe ante la repentina seriedad con la que se le está hablando y el chico no puede evitar mirar a su alrededor para buscar a algún empleado de la línea. Es interrumpido cuando le vuelven a hablar.

-- Vos sabés que el equipaje no es necesario en este caso, ¿No?

Completamente confundido el joven piensa un poco en las palabras de la chica y al no encontrar sentido decide seguirle la corriente.

-- La verdad que no. No sé que caso sería este.

-- Un sueño tonto -- ríe la chica como si fuera algo obvio -- ¿Que más crees que podría ser sino?

El joven se comienza a sentir irritado por no ser tomado en serio. La chica lo nota y para de reírse. Lo mira con curiosidad y le pregunta si no sabía que eso era un sueño. El chico le asegura gravemente que el sabe la diferencia entre la realidad y un sueño, y que está bien seguro que dónde están ahora es en la primera categoría.

-- ¿En serio? -- le pregunta la chica cruzándose de brazos y con aire confiado-- ¿Estás seguro de que ahora no estás dormido?

-- Cien por ciento -- le responde él con la misma confianza.

El silencio reina por unos momentos hasta que la joven se para repentinamente y anuncia que su tren ha llegado. El chico está a punto de discutirle cuando nota, que en efecto, hay un tren en las vías. Mira hacia el final de estas tratando de encontrar una respuesta sobre cómo fue posible que no lo escuchará o sintiera venir. Estupefacto se queda mirando el vagón frente a él y casi se pone a recoger sus cosas para abordarlo cuando nota que no es su tren exactamente. Este es todo lo opuesto a su tren diario: lujoso, con puertas decoradas, ventanas amplias y asientos recubiertos de terciopelo en lugar de los duros de plástico. El joven admira lo que hay delante boquiabierto cuando la joven lo llama. Está sacando la cabeza por una de las ventanas y saludándolo con la mano le grita al tiempo que el tren departe:

-- Si estuvieras despierto no hubieras vuelto a perder el tren.

Como si fuera una señal, el joven pega un salto en el asiento de la parada despertándose por completo, para notar que en efecto su tren estaba arrancando para irse de la estación. Con rapidez agarra su mochila y lo empieza a correr.

24 de Noviembre de 2017 a las 16:25 0 Reporte Insertar 2
Fin

Conoce al autor

E Fregeac Subo cuentos o lo que salga cuando hay inspiración. Mucho de lo que escribo esta inspirado en pensamientos ,sueños o cosas que viví. Actualmente estoy estudiando, así que con suerte algún día edite las cosas que publique para estén un poco mejor escritas. Gracias por leer!!

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