J
July Camacho


Un gran peligro que asecha al clan Argan y una promesa inquebrantable dan inicio al viaje de Anaisa, una joven hechicera.


Cuento Todo público.

#hechicera #magia #aventura #romance #novelajuvenil #cuento
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La piedra de Akila

Su pelo castaño caía como una enredadera sobre el papel donde practicaba los sellos mágicos.

_Tienes talento_dijo un joven elfo de cabello negro recogido en una cola, y ojos verdes como las colinas donde nació.

_Sólo lo dices porque te agrado- respondió Anaisa, una chica delgada pero de espíritu indomable, como su cabello alborotado.

Ella no pudo evitar dejar escapar una sonrisa. Isaias le robaba todos sus suspiros, pero ellos eran sólo amigos; además ¿quién conocía el amor a tan corta edad?

_Anai_le dijo él_eres el mundo para mí. Lo único que deseo todas las mañanas al despertar es mirarte. Bueno no sólo mirarte...

Ella no debía enamorarse tan joven, pensó, aún así se levantó, le sujeto la cara y lo beso, y fue en ese instante que descubrió la verdadera magia. Todo le daba vueltas, en especial su estómago.

A la mañana siguiente Anaisa despertó impaciente pensando en ese beso, y se sorprendió al notar cuanto extrañaba los labios de su amigo de toda la vida.

Isaias apareció en su ventana, como si lo hubiese llamado con el pensamiento.

_Tus besos me causan insomnio, mi calabaza.

_No puedes llegar así nada más- le regaño.

_Pero disfrutas que lo haga.

_No se trata de eso- se sonrojo.

Ese mismo atardecer caminaron juntos hasta el malecón de Akila, sus manos inquietas jugueteaban una con la otra, atraídas como imanes. Isaias estaba decidido a decirle que la quería junto a él por siempre, así de fuerte era lo que sentía por ella.

_Te quiero, calabaza...

_No parezco una calabaza_ respondio nerviosa.

_Sí, una muy sexy.

Ella sonrió.

_Te quiero y lo haré por siempre- dijo finalmente.

En un instante algo terrible ocurrió, un malvado hechicero deseaba obtener los secretos del clan Argan, los cuales se ocultaban en el colgante de la joven.

Este conjuró un rayo que cortó el cielo y se dirigió a Anaisa, pero una cúpula le salvó la vida.

En ese momento ella vio desaparecer al amor de su vida ante sus ojos, y escuchó en un susurro su último aliento, "quizás nuestro amor no sea eterno, pero si verdadero".

Isaias se interpuso ante aquel hechizo, convirtiéndose en la piedra de Akila y ella lo llevó colgado junto a su corazón, con la promesa más grande que hizo alguna vez, recuperarlo.

16 de Mayo de 2022 a las 09:27 1 Reporte Insertar Seguir historia
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Continuará…

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lc luis camacho
Super recomendable y entretenido relato
May 16, 2022, 14:08
~

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