C
Cia Rodríguez


Hace más de veinte años, descubrí a mi madre muerta en su habitación, en su cama yacía un hombre desnudo, también muerto. En la mano derecha de mi madre estaba una pequeña pistola, en su mano izquierda una nota que por aquel entonces no supe leer. La policía entró justo en el momento en el que mi padre y yo entrábamos en casa y se le llevaron esposado. Aquella noche se ahorcó en su celda. ¿Por qué mi madre decidió poner fin a la vida de ambos? ¿Quién era Ryan Greyson? ¿Era un simple amante de mi madre o había mucho más detrás de aquello? Estoy dispuesta a hacer todo lo posible para descubrir la verdad.


Crimen Sólo para mayores de 18.

#casos #amigos #verdad #enemiestolovers #deudas #enemigos # #adulto #pasado #venganza #Crimen #amantes #hot #asesinato #sexy
0
542 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los viernes
tiempo de lectura
AA Compartir

Mi desastrosa vida By Charlotte Violett Lightwood

Mi penosa y desastrosa vida comenzó hace 26 años en Nueva York.

Todo en mi vida era absolutamente perfecto. Mis padres me querían y yo era una niña a la que no le faltaba de nada, era la pequeña de sus ojos.

El día de mi quinto cumpleaños, mi padre abrió la puerta de nuestra casa conmigo aún en sus brazos, desde el final del pasillo vislumbramos los pies descalzos de mi madre que estaba tendida en el suelo de su habitación.

Mi padre me soltó en el suelo y fue corriendo a su auxilio.

Soltó un grito ahogado y yo, muerta de miedo, corrí a su lado, temiendo que algo malo le hubiera pasado a mi madre y a mi hermana que estaba aún en su vientre.

El cadaver de un hombre desnudo estaba en la cama de mis padres.

La mano derecha de mi madre sostenía un arma y la izquierda una nota que no conseguía leer, pues aún no leía con facilidad.

Mi padre cogió el arma con dos dedos y la alejó de mi vista.

La policía entró en nuestra casa derribando la puerta, yo comencé a llorar y se llevaron esposado a mi padre quien gritaba entre lágrimas que era inocente.

Yo le creía. Estaba claro que el resto del mundo, no.

Aquella noche dormí en casa de unos desconocidos y con los primeros rayos del sol, un par de señores uniformados esperaban en la puerta de mi casa de acogida explicando muy brevemente que mi padre se había suicidado en su celda.

Los tres habían muerto.

Mi vida fue un infierno. ¿Quién querría hacerse cargo de una niña de cinco años tan traumatizada?

Pasé por varias casas de acogida, aunque sabía que estaba sola en el mundo.

Con tan sólo dieciocho años, pude vivir por mi propia cuenta, pero no tenía nada, sólo una foto y un trozo de periódico con la noticia de la muerte de mi madre, Elisabeth Norrington y su amante, Ryan Greyson. Mi padre era el principal sospechoso y al suicidarse, el caso quedó cerrado.

Conseguí que la justicia me concediera la mitad del dinero de mis padres, ¿la otra mitad? Para indemnizar a la familia Greyson.

Aquella misma noche, la de mi dieciocho cumpleaños, cogí un autobús a Chicago. No quería saber nada de la gran cuidad de Nueva York. Todo era demasiado doloroso. Necesitaba pasar página de mi infierno de vida.

Caí en las drogas. Me metí en problemas.

Una noche de fiesta, decidí junto a mi mejor amigo, Charlie, pillar a un camello, sin ser consciente de que estaba metiéndome de lleno en una operación policial de estupefacientes.

Aquello fue el principio de mi entrada de lleno en el mundo policial. Me convertí en el topo, la informante de la jefa del departamento de inteligencia.

Le caí en gracia y me acogió en su seno, Linda había perdido a su hija tres años antes de conocerme y de alguna manera, ambas llenamos el vacío de nuestras pérdidas apoyándonos la una en la otra. Me cuidó como si fuera la hija que perdió y yo la quise como a la madre que me arrebataron.

Ella me ayudó a conocer la historia de mi madre: una gran mujer de negocios que se dejó llevar por su supuesto mejor amigo, un hombre que dejó embarazada a una mujer meses después de que mi madre viniera a Nueva York con mi padre, Evan Lightwood.

Tan sólo dos años después, curiosamente, pasé de ser informante a ser inspectora de policía en la unidad de inteligencia, a las órdenes de Linda Arrington, mi jefaza y segunda madre.

Por fin fui independiente.

Una mañana me levanté muy temprano, camine por el pasillo de mi apartamento, abrí la puerta del extremo del pasillo, la que hasta aquel momento usaba como trastero. Moví las cajas de cartón de la mudanza. Despejé una de las paredes de mi dormitorio, coloqué el trozo de periódico y la vieja foto de mis padres. Encendí el ordenador y busqué todas las fotos de los compañeros de trabajo de mi madre, los amigos de mi padre y todos los conocidos del amante de mi madre.

Resoplé remangando las mangas de mi pijama y comencé a enlazar todo con varias madejas de hilo rojo.

Estoy dispuesta a hacer todo lo que esté en mi poder para descubrir la verdad.

¿Cómo fue posible que una mujer con un buen trabajo y una feliz familia acabara de esa forma?

¿Quién fue Ryan Greyson?

Y lo más importante. ¿Por qué mi madre decidió acabar con la vida de ambos?

Una mañana llegó a mis oídos que su hijo, un tal Oliver Greyson, cuya reputación era igual o peor que la de su padre, rondaba la zona de copas de Soho, en Londres. Cogí un vuelo directo hacia la capital inglesa y me hospedé de sorpresa en el pequeño apartamento de Daphne, mi preciosa e inteligente novia, con la intención de vengarme pero no entraba en mis planes lo que ocurriría los siguientes meses.

Esta es mi historia. Una turbia historia de traiciones, mentiras, violencia, drogas, secretos, deudas y sexo.


28 de Abril de 2022 a las 13:22 0 Reporte Insertar Seguir historia
1
Leer el siguiente capítulo La caza

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 10 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión

Historias relacionadas