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Por azahar

- Lo vi- decía Daniela a sus amigas mientras iban camino a la cafetería del instituto- les estoy diciendo que era él.

- Vamos Daniela eso es imposible- dijo Maria que estaba tratando de que su amiga entrara en razón, llevaba dos noches así.

- Ese muchacho murió hace 10 años y nunca antes había aparecido- le dijo Carla, las tres eran las mejores amigas desde hacia 2 años, el tiempo que llevaban albergadas en el instituto, nunca habían visto a Daniela así, pero unas noches atrás había despertado gritando.

- Les juro que era él, ayer fui a la oficina de la directora y vi sobe su buró la foto del grupo y era él.

- Vamos eso fue porque la directora nos ha estado asustando para que no juguemos a la güija, por eso nos contó esa historia de que ese muchacho había muerto asesinado por un fantasma- dijo Carla tratando de hacerla entrar en razón- sabes que es mentira, no los dijo para sacarnos la idea de la cabeza.

- Claro que es mentira, sino como explicas que ella esté viva, ella formaba parte del grupo y por que crees que la güija no la mató solo a ella.

- Les juro que no lo se pero la directora no nos mentiría con una cosa así, dicen que no se ha casado ni nada, que se dedicó a quedarse en el instituto de maestra y luego de directora y ella nos dijo que lo hizo para evitar que nadie más muriera aquí por ese dichoso juego.

- Daniela por favor- dijo Maria que ya estaba cansada de tratar con su amiga en ese estado durante dos días- si fuese cierto dime que razón tendría Carlos para hablar contigo precisamente en sueños.

- Me advirtió que no jugáramos a la güija.

- Bueno empieza por ahí- dijo Carla que creía en fantasmas pero no entendía por qué Carlos se le aparecería a Daniela- tu lo que tienes es miedo al juego, pero ellos son de lo más agradables a veces.

- Pase lo que pase esta noche no iré al cuarto a nada, me quedaré con mi prima en su cuarto y ustedes deberían hacer lo mismo. Les estoy diciendo que Carlos me pidió que no hiciéramos la güija.

- Bueno para que te quedes más tranquila nos quedaremos con tu prima- dijo Maria, en realidad ninguna de ellas quería contrariar a la directora y la idea del juego no les llamaba la atención para nada.

Pasaron la noche conversando y atentas a si escuchaban gritos desde algún lugar del instituto pero terminaron quedándose dormidas. Al otro día cuando fueron a entrar al cuarto estaban asustadas pero todo parecía normal. Las demás chicas les dijeron que se divirtieron mucho con el juego y que la directora estaba media loca, que no existía el tal fantasma asesino o al menos si existía no había ido a molestar. Daniela dejó de tener pesadillas y todo volvió a la normalidad ya que como había exámenes no tenían tiempo. Pero pasado 3 meses las chicas de nuevo quisieron jugar a la güija y ya que Daniela no tuvo pesadillas pensaron en quedarse las tres y ver que pasaba.

- ¿Güija estás ahí?

- SI

- ¿Güija eres hombre o mujer?

- Hombre

- ¿Cómo te llamas?

- Carlos

- ¿Quién de nosotras no terminará el curso?

- Ustedes no han aprendido que la curiosidad es mala… mañana va a morirse la que está preguntando y esta misma noche la que esta calladita y solo aguanta el vaso.

- Que payasas son- dijo Daniela viendo como las chicas se reían al ver lo blanca que se había puesto, eran dos bromistas por naturaleza con las cuales no se llevaba mal pero tampoco bien. Maria y Carla trataban de aguantar la risa ya que era una broma un tanto pesada y al final, alumbradas por las velas todas comenzaron a reír a carcajadas. Las dos muchachas soltaron el vaso y hasta Daniela tubo que reconocer que era una gran broma pero de pronto las risas se apagaron al ver como el vaso se comenzó a mover solo y las llamas de las velas comenzaron a temblar.

- El pobre Carlos siempre me ha parecido muy blando tanto así que no les quería hacer nada por esta falta de ética. Pero yo no soy él, ustedes ponen los augurios yo me encargo de cumplirlos…Adiós.

Las velas se apagaron y todas comenzaron a gritar, Daniela no atinaba a nada pero para su suerte sus amigas estaban cerca y a fuerza la llevaron hasta la puerta de salida. Ya que muchachas veces habían caminado a oscuras encontraron la manilla de la puerta y salieron a la claridad del living. Y se apartaron de la entrada para que las demás pudiesen salir.

Las chicas estaban llorando y abrazadas cuando la directora y un grupo de profesores fueron llegando. No se habían puesto a contar quienes estaban y quienes no, pero cuando al fin las luces de la habitación se encendieron encontraron a Sofía, la que no hablaba y solo aguantaba el vaso, muerta en el suelo.

El miedo según los médicos a veces puede matar, no había otra explicación para lo que pasó esa noche pero tampoco hubo otra explicación para la muerte misteriosa de la otra muchacha. Decían que estaba muy angustiada y que no paraba de decir que le tocaba a ella, la pusieron en un cuarto con sus amigas y casi todas se les separaban por miedo a morir ellas también. Solo Daniela, Maria y Carla estaban con ella pero antes de la media noche simplemente dejó de vivir, sin nada que la perturbase, solo dejó de estar viva.

11 de Enero de 2022 a las 18:15 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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Yanamaris Ravelo Me gusta escribir pero ahora que trabajo y tengo un pequeño de 2 años mis historias se han quedado inconclusas en mi mente. Triste

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