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El canje

Metamorfosis… el eterno proceso de cambio sobre todo lo que nos compone como seres. Aun nivel celular, cada crecimiento tiene su momento álgido cuando esa parte de nosotros es usada, se desgasta y muere, brindando el paso a un nuevo incremento en base a lo que las células viejas dejaron como aprendizaje. Si nos vamos a un nivel más espiritual y mental, la metamorfosis se mantiene y moldea en una constante percepción de la existencia del ser en el hoy.

Nacemos y crecemos sobre las ideas y sensaciones que dan razón de uno mismo, pero sin llegar a percatarlo, al experimentar y seguir progresando, partes de nosotros envejecen y sucumben para ceder terreno a eso que se llama cambio, y evolucionamos en algo nuevo y más grande. El miedo a esas permutaciones, a ese avance del ser, nos vuelven consientes de las infinitas posibilidades en nuestra vida, pero ese miedo muchas veces nos impide aceptar todo ello… Cada parte de nosotros, por muy nuevos que sean, es algo fundamental de la existencia, que a la final conforman un todo.

La metamorfosis es en los seres humanos algo que jamás llega a su punto culminante, y quienes son capaces de sentir el frio de la muerte en los días y sus noches, respiran la aceptación de la siguiente fase de su progresión, y este proceso los librea de esa crisálida que al final causa un efecto en cadena en todo su entorno, abrazando con gusto ese cambio en sus vidas… permitiendo esa conversión hacia esa nueva etapa de uno mismo.

Metamorfosis… la eterna precursora del perfeccionamiento del cuerpo, la mente, de las emociones, de las ideas, de los sueños y del alma. Quienes no hayan aprendido y aceptado sus errores y entiendan que la paciencia forma parte del avance, aun siguen siendo larvas atrapadas en su propia seda. Eso es lo que existe, una lucha con uno mismo por ser mejor y si hemos escalado todas las montañas existentes; si hemos peleado con cada enemigo; si hemos superado retos; si hemos vivido; si hemos amado; si hemos disfrutado desde lo más pequeño e insignificante a lo más grande y colosal; si hemos dado y recibido sin medidas… ¿acaso podremos seguir pasando de un extremo a otro pese a las arrugas? ¿Acaso ese es el final? ¿Acaso no podremos ser más enormes de lo que somos ahora? ¿Acaso tendremos la capacidad de ver el declive de lo que dejamos legado? Las respuestas a esas preguntas quizás no se revelen de inmediato, o que con el pasar de los años lleguemos a develar sus misterios, pero en esos instantes de últimos respiros… miremos el vació con una sonrisa al descubrir todo aquello que se nos negó el saber cuando quisimos, y partamos con esa satisfacción de haber cumplido con las aspiraciones y anhelos que nunca creímos… que existieran.

2 de Enero de 2022 a las 16:32 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Iraín F. Lobo Solo quiero escribir... y si les gusta lo que escribo, bienvenidos sean. Pero antes de juzgar lo que hago, son libres de leerme y dejar un comentario.

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