abbyprettyinpink Abby Nieva

En la noche, cuando el mundo se apaga, me desvelo escribiendo fantasías oníricas que no me dejan dormir. ¿Te atreves a desvelarte conmigo? Cuentos, relatos, microrrelatos y más... Entradas para concursos y retos, y relatos random. Algunos relatos pasaron a borrador a causa del próximo lanzamiento de una antología digital. *Puede contener escenas de violencia y lenguaje vulgar. **Algunos diálogos están conjugados al modo de hablar en Argentina, mi país natal. ***Registro cada relato a medida que los publico. Código de registro actual en SafeCreative: 1610309588988 y 1707192986585


Cuento Todo público.

#gatos #monarquía #fantasmas #terror #fantasía #antología #microrrelatos #relatos
4
164 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los miércoles
tiempo de lectura
AA Compartir

EL MARINERO Y LA SIRENA (publicado por Ed. Dunken)

---Relato seleccionado y publicado en la antología "Voces Cruzadas" de la Editorial Dunken, Argentina, 2018.---

📷


Se dice que en las costas vascas había un marinero con fama de Don Juan; su aspecto de Adonis hacía sonrojar a más de una mujer. Eran muchas las doncellas que le pretendían, pero pocas las que lo cautivaban; ninguna que recibiera de sus atenciones más de una noche. Este apuesto marinero abusaba de sus dotes para seducir a las jóvenes ingenuas; les prometía el cielo y la luna, el mar y las estrellas, y luego las dejaba con el corazón en la mano, deseando nunca haber conocido sus amores. Este joven no conocía de límites y no había autoridad en el cielo o en la tierra que lo detuviera.

Sucedió un buen día que, reunidas, las mujeres despechadas decidieron convocar a los monstruos marinos para vengarse de aquel malvado amante. Sabiendo el lugar y la hora en que las "Lamias del mar" (en otras regiones conocidas como sirenas) reposaban sobre las rocas de la playa, se escurrieron para robar el peine de oro de una de ellas. Estos artefactos no solo cuidaban de la estética de sus portadoras, sino que también guardaban de todos sus poderes: entre ellos seducir a los hombres, el cantar tan bellamente que priva a cualquier persona de sus cualidades racionales, y ser inmortales. Cualquiera que poseyera este peine de oro, sería capaz de controlar a dicha sirena, si así lo deseara. Tan distraídas estaban las sirenas observando a los pescadores que recogían sus redes, que ni cuenta se dieron de que les habían robado.

A la hora en que las Lamias debían volver a su hogar, la que fue víctima de robo descubrió el agravio. Sabiéndose incapaz de defenderse ante cualquier pescador que la quisiera matar sin su talismán, fue en busca del ladrón. Insultó e invocó a todos los poderes de la naturaleza, atrayendo a los vientos y las lluvias para que azoten las costas hasta que ella pudiera recuperar lo que le habían quitado. El miedo a la tempestad obligó a que las mujeres damnificadas por el marinero se presentaran ante de la "Itsaslaminak". Aquel malvado seductor fue acusado del hurto, mientras una de las mujeres iba a su casa a esconder el peine.

Llegado a casa, el marinero se encontró con el peine de oro. En principio creyó que le pertenecía a la amante de la noche anterior, pero al ver cómo la sirena entraba echando abajo la puerta, comprendió que lo que tenía en sus manos era mucho más valioso. La sirena comenzó a cantar tratando de seducirlo, pero éste, conociendo la leyenda, escondió el peine e intentó dominarla:

—Debes hacer todo lo que yo te ordeno —le dijo.

La sirena se enfureció ofendida, pero reconoció que él tenía razón, pues no poseía sus poderes sin su dichoso peine. Obstinada como era, se rehusó a ser su esclava y le rogó que se lo devolviera, pero él no accedió. Entonces ella, conociendo la ambición de su oponente, le propuso un trato: a cambio de su peine, ella le daría lo segundo más precioso que tenía: el don de seducción. Le explicó que si bien él ya tenía a las mujeres a sus pies, esto se debía a su belleza, pero la belleza, como todas las cosas, algún día acabaría. Lo que ella le ofrecía era eterno, podría ser el mayor seductor, lugar al que fuera las mujeres se le entregarían con facilidad y no tendría ningún oponente en los reinos de la tierra.

—Ningún otro mortal posee tal don —le replicó.

Y el codicioso marinero aceptó el trato con entusiasmo. Dicho don se traspasaría a él por medio de la unión carnal con la sirena. El marinero, dispuesto, se desvistió y se tumbó en la cama descuidando así el peine. Surtido efecto el engaño, la Lamia tomó lo que le pertenecía y se fue maldiciendo al marinero:

—Tu amor y deseo serán hacia mí solamente, no serás libre de mi encanto hasta que no satisfagas tu deseo. Pero eso jamás ocurrirá porque yo nunca volveré a la superficie y, si me buscas bajo el mar, morirás.

La sirena retornó al mar llevándose el mal clima con ella y cumplió su promesa de no emerger más. El marinero vaga por tierra y mar buscando a aquella que se robó su corazón y lo dejó desgraciado, infeliz y miserable.

6 de Diciembre de 2021 a las 05:34 3 Reporte Insertar Seguir historia
6
Leer el siguiente capítulo ABIGAÍL, LA PACIFICADORA (reto de Wattpad)

Comenta algo

Publica!
Ookami Ootoko Ookami Ootoko
Me gusta tu forma de narrar, muy buen relato, bien llevado e hilado a la perfección
Francisco Rivera Francisco Rivera
Interesante y fresco. En perspectiva de mujer, todo engaño, tarde o temprano, hace padecer al engañador, como ocurre con la apostura del marinero. No hay duda de que, evocar y atraer la lectura con recuentos tradicionales, aportan un plus a la historia. Me gusta la manera de narrar y la interesante trama que se revela en su justa parte final. Un cuento con los tres elementos que todo relato del género, requiere. En tu pluma y en la manera de escribir, el don hace gala y disfrute de lectura. ¡Felicidades sinceras!
December 22, 2021, 16:34

  • Abby Nieva Abby Nieva
    Hola. Muchas gracias por tus bellas palabras. Me alegro que te haya gustado 😊 December 22, 2021, 19:47
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 9 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión