julieokamoto Julie Okamoto

Este es un reto de 25 drabbles, todos pertenecientes a una misma historia. Un drabble/día es igual a un año en el fic.


Fanfiction Todo público.

#Yaoi #kpop #infinite #woogyu #MyungJong
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Día 1: Nieve.

Habíamos construido aquel fuerte entre Sung Yeol, Sung Jong y yo, más que decididos a ganar, por una vez, la legendaria y típica guerra de bolas de nieve. Estábamos decididos a vencer a Myung Soo, Ho Won y Dong Woo, los niños de la otra calle, ese trío de cretinos que siempre nos hacían volver a casa corriendo, empapados y temblando de frío, con Sung Jongie llorando, colgado del cuello de su hermano mayor. Pero ese año todo sería diferente. Sung Yeol y yo habíamos pasado horas y horas hablando del fuerte, de lo que haríamos al ganar aquella batalla, de lo que pasaría si lográbamos hacer llorar a alguno, quizás a Myung Soo. Todo eso valdría la pena. Nuestra victoria. Sólo que… pasé por alto algo muy importante de mí mismo, el hecho de que aquel año los juegos habían dejado de atraerme mucho, había cumplido diez años y había comenzado a mirar a los niños de mi escuela más de lo que debería. Ki Bum, me compañero de pupitre, decía que a eso se le llamaba ser gay… y cuándo se lo pregunté a mamá, ella aseguró que era mentira, que yo era un chico perfectamente normal que gustaba de las niñas, como todos. Pero a mí no me gustaban las niñas, eran feas y lloronas. En cambio los niños… ellos decían chistes, rara vez lloraban y siempre compartían los cigarrillos robados de sus padres. Los niños eran tíos fabulosos, ellos me gustaban mucho. Pero ninguno como aquel… ninguno como el niño nuevo, Kim Sung Kyu… el primo de Myung Soo.

Desde la tarde en que nuestros rivales se habían acercado para acordar las condiciones de la guerra de ese año, presentando a Sung Kyu y sugiriendo que buscáramos otro miembro para estar en igualdad, con Sung Yeol sonriendo lleno de seguridad y Sung Jong haciendo ángeles de nieve, ante la atenta mirada de Myung Soo, el único que era suave cuándo se trataba de arrojar bolas de nieve contra el menor de nuestro equipo, supe que las cosas habían cambiado definitivamente.

—¿Hoya y tú van a la misma clase?

Me había preguntado Sung Kyu tras terminar con la charla de cortesía entre rivales, mostrando interés en mí, dada mi condición de líder. Asentí, pero siendo incapaz de pronunciar palabra alguna, mirando sus diminutos ojos. ¿Realmente era capaz de ver?

—¿Y llevan mucho jugando juntos?

Desde el preescolar, pero me sentía demasiado tímido como para responder, no sólo por mi reciente gusto, sino además… por el hecho de que Sung Kyu tenía doce años, debía ser maduro, debía ser tan fuerte, debía… Una bola de nieve golpeó directamente su coronilla, haciéndole caer de bruces frente a mí. Escuché la risa de Dong Woo, junto a Sung Yeol.

—Les dije que a Sung Kyu no le gustaban estás cosas.

Se quejó Myung Soo, intentando llegar hasta nosotros. Abrí la boca para decir que no era la gran cosa, que todos habíamos recibido ese tipo de ataques sorpresas, cuándo Sung Kyu levantó el rostro, mirándome con ojos llorosos. Y entonces otra frase surgió:

—¡Este juego es estúpido! Dejémoslo ya —vi la sorpresa en el rostro de todos, pero los ignoré, dándome prisa en ayudar a levantar a Sung Kyu—. ¿Te dolió mucho?—. El mayor negó, dándose prisa en limpiar su rostro. Solté un bufido antes de volverme hacia los demás—. ¡Fuera todos de mi patio ahora!

Ho Won se mostró ofendido, pero se dio la vuelta, seguido por Sung Yeol y Dong Woo, mientras los dos menores se tomaban de las manos y echaban a correr detrás de los otros.

—Una disculpa.

Susurró Sung Kyu entonces, con la intención de ir con ellos, pero lo detuve, tomándolo del brazo.

—Tú no… no te vayas. Quédate a jugar otro rato.

—¿A… jugar?

Asentí, tirando de él para llevarlo hasta el fuerte que tanto nos había costado hacer, aquel que iba a llevarnos a la victoria. Sung Kyu lo miró con curiosidad, mientras le indicaba dónde podía sentarse.

—No me gustan las peleas de bolas de nieve —dijo —siempre sale alguien herido.

—No vamos a jugar a eso.

—¿Entonces a qué?

—Será algo completamente nuevo —Sung Kyu levantó una ceja, mientras yo tomaba una de sus manos, arrodillándome sobre la fría y dura nieve frente a él—. Jugaremos a que tú eres el Rey de la Fortaleza de Hielo y yo, tu más fiel sirviente.

—Pero…

No lo dejé, terminar, incorporándome y haciendo algo que había visto a papá hacer millones de veces con mamá: lo besé en la boca. Aunque debía admitir que fue sólo un roce, siendo mi inexperiencia bastante obvia. Las mejillas de Sung Kyu enrojecieron ante aquella acción, mientras bajaba el rostro.

—Me gustas.

Declaré, sin dejar de mirarle, pensando en lo poco que me importaba ganar o perder la guerra contra Hoya y compañía, pensando en que Sung Kyu era el niño más bonito del mundo, aún si no abría bien los ojos.

—Woo Hyun —susurró el mayor, temblando ligeramente, pero sin mirarme —mejor juguemos a que —y sus ojos se clavaron en mí, mientras su mano enguantada buscaba hacerse con la mía —los dos somos Reyes.

Y la tímida sonrisa que me dedicó fue suficiente para convencerme y era que esa idea era infinitamente mejor.


2 de Diciembre de 2021 a las 10:58 0 Reporte Insertar Seguir historia
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