Quisiera que fuese un ángel Seguir historia

juan-sosa-sachez Juan Sosa Sachez

Un pasado que dista de terminar, y un futuro al cual un grupo desea legar, aun cuando esta lejos de lo que ellos desean, pero no lo que quieren cumplir a costa de ese pasado causado por deseos y decisiones lejanas y ajenas sin aparentemente terminar de cumplirse a pesar del tiempo que ha pasado


Aventura No para niños menores de 13.

#alas #Gamer #pasado #sueños #decisiones #misterio #frialdad
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El Gamper solitario y la Chica misteriosa

-¿Quién eres?- pregunta un joven, a una mujer pero un poco mayor de pelo castaño oscuro que le cubre el rostro, tenía un vestido de larga falda blanca que le llegaba hasta los pies, se movía con la brisa- ¿por qué estas así?- señalaba nervioso unas cadenas que la tenían de pies y manos tan fuerte que incluso se le puede ver la tonalidad morada en las muñecas y tobillos, el miro de donde podrían provenir, pero parecían no tener fin, pues solo se podía seguir esa línea hasta el cielo, es demasiado para el- ¡Como sea, te ayudare! – grito apresurado y ya desesperado por verla así 

Ella no responde, levanta un poco la cabeza y solo se ve la mitad de su rostro por su cabello, sus labios se mueven pero la voz no sale, súbitamente las cadenas presionan más, incluso se ve como la piel de aquella mujer se contrae a la fuerza de el amarre, a él lo bloquea una especie de muro invisible, es como si ella estuviera dentro de una cúpula de cristal demasiado transparente, como un trofeo o algo así. 

-¡Te ayudare!- grita empezando a golpear el vidrio tan fuerte como puede con las manos y da patadas con los pies y golpes desesperados con las rodillas, pero aquella barrera es dura y en cada golpe parece que se le clavaran espinas en los nudillos- ¡solo espera!-

La mujer pareciese mirar hacia abajo

-No… por favor… Te lo encargo mucho- Dijo aquella mujer, le nota una pequeña sonrisa apenas perceptible para él, su voz era sencilla y suave- Cuídala bien, no dejes que el los atrape…. por favor cuídala, no dejes que se pierda…-

Le sonríe mientras ve como el sigue golpeando como puede aquella prisión cristalina, baja nuevamente la cabeza y se relaja, aunque las cadenas la sostienen terriblemente de las extremidades, todo repentinamente se empieza a mover como un terremoto, seguido de una bruma muy negra que viene hacia él, era muy espesa, aun así el trata de atravesar eso, pero despierta con una gran inhalación, como si subiera a la superficie del agua, mira a su alrededor, eso no le tranquiliza completamente, ahora un televisor encendido, es visto por alguien que se come un plato de cereal de golpe sin cuchara, nombre, David Lusting Collins emancipado de su familia a los 16 

-Hoy por la mañana en la ciudad Arkaida tendremos un día entre lo soleado y húmedo- decía el tipo del clima en la televisión delante de una gran imagen de la cuidad con algunas nubes dibujadas- pero lo más importante es que no se pueden perder, es la lluvia de estrellas que va a ocurrir, se calcula que será de la noche a la madrugada, y lo interesante de esto, es que este acontecimiento solo ocurre cada 7 años, empezara a las 2:35am, no se lo pierdan… 

A él no le importa eso, camina entre la basura en el piso, toma un video juego portátil sale rumbo a la preparatoria, aunque él no quisiera ir, ya que es libre, pero el problema es que si no va, sus padres no le mandarían dinero, y aunque están lejos de él revisan, que no haga trampa, ya que fue parte del acuerdo entre ellos cuando accedieron a que él se emancipara. Su salón es 1º y los cursos son de 8 años (3 de preparatoria y 5 de universidad, según sea la carrera que elijan) los grados de la letra “A” hasta la letra “N”. 

-No me gusta la escuela, es solo un lugar donde los idiotas critican a los demás- piensa al seguir avanzando y renegando del día sin despegar la mirada de su portátil 

Se dirige como siempre lo hace a la parada de autobús, después de un gran camino y ser lastimado por el amanecer del día en los ojos, una gran entrada le da la bienvenida “Successores Praedecessorum”, [Idioma Latín] estaba escrito a un lado con grandes letras color plata y oro, nota una gran conmoción en el patio central de los caminos en que se conectan las instituciones, guarda su partida junto con el PGS en su bolsillo, después de algunos empujones, ve el problema, una figura del Yin y Yang, pintadas de gis color verde, alrededor habían palabras revueltas y desconocidas, como egipcias pero de forma retorcida, decide solo tomar una foto, pues le interesa el diseño, pero al hacerlo y mirar su PGS y queda algo atónito, solo por el lente de la cámara logra entender lo que dice, mueve el PGS para ver si en los demás filtros pasa lo mismo, pero únicamente cuando no tiene alguno, ve que algunas brillan de un color violeta fosforescente, las demás solo estaban grises y borrosas, le toman fotos de todas partes 

“22 YOU ARE RAIZZLVHGV 53 # 310” “22050792 53245032

Perplejo pasa una y otra vez cada una de las letras, escucha murmullos de todas partes, sabe que es el único que le entiende lo que está escrito, es algo raro, pero la segunda palabra es parte de un nombre que él conoce perfectamente a pesar de estar demasiado revuelta, pues escucha varias opiniones de los demás hacia eso, solo están impresionados por lo principal sin notar lo que realmente está escrito, de la nada el conserje se acerca por la izquierda y borra la imagen con dos baldes de agua, pero no se quita de la mente lo que vio, todos se empiezan a dispersar, él también lo hace pero con un poco de nerviosismo, sin saberlo alguien lo observa sonriente ente la multitud, entra a clases, pero en todas se la pasa con la misma pregunta una y otra vez mientras presiona como loco los botones de su portátil, tanto, que parecía romperlo con sus dedos 

-¿Qué está pasando?—piensa en cada oportunidad que tiene- no comprendo eso- dijo en voz alta 

-Tal vez porque no le pones atención a mi clase- respondió el maestro- en vez de estar jugando


David azoto sus manos en su lugar y se levantó enojado 

-¡La maldita respuesta es 1812!, el estúpido de Napoleón intento invadir Rusia, pero no sabía que el crudo invierno tan brutal lo joderia y así no poder ni siquiera acercarse haciendo una retirada de emergencia, y dos idiotas más lo intentaron, el rey Carlos XII y Hitler, uno en 1708, y el otro entre la segunda guerra mundial con la última batalla por Berlín, mejor conocida como el día “D”- respondió y se sentó secamente siguiendo en lo suyo pegando la cabeza en la paleta de su asiento, aunque sonó el golpe, no pareció dolerle en lo absoluto 

-Ssshss, eso debió doler- dijo una chica dos lugares a lado de él lo miro sorprendida 

El maestro no respondió porque había resuelto el problema, los demás estaban callados, es el receso, todos salen, da vueltas por todo el edificio, solo lo hace para perder el tiempo, coloco su portátil en sus bolsillos, estaba tan nervioso que se había olvidado de seguir jugando o comer su almuerzo 

-Necesito distraerme en algo diferente y olvidar eso

Mira los alrededores, las chicas están en un entrenamiento de atletismo, el solo las mira 

-Hola distracción- pensó con una sonrisa 

Se va a un lado de la universidad, por los bordes de ambas instituciones hay arbustos grandes, así que el tomo ventaja de ello escondiéndose entre las ramas, noto que algunas estaban calentando para poder entrar al juego, se acercó más, vio como algunas ayudaban a otras a flexionar desde sus espalda a sus piernas, el solo miraba todo ese espectáculo con entusiasmo, además de que la ropa se les remarcaba al pecho y bóxer que llevaban, entre otras cosas, pero no podía hacerlo notar por peligro a que lo descubrieran 

-He escuchado de que hay una muy fuerte, solo la he visto de espaldas, pero puedo percibir que sus medidas son 97 – 59- 84 –pensó al seguir observando- no puede ser eso, a menos que sea más alta que yo

Siguió mirando había una incluso que hizo un puente olímpico doblando su cuerpo hacia atrás, sosteniéndose con sus manos y pies pero parecía apenas empezar a hacerlo, sintió un aura asesina detrás de él, una demasiado grande como para no poder mirar atrás siquiera un poco, era tarde, el volteo, frente a él estaba una chica de cabello color castaño con mechas moradas, cabello largo que le alcanzaba hasta las caderas, mirada demasiado seria de “No me mires porque te mato”, se podría decir que hacia ejercicio, ya que en los brazos se notaba un poco, tenía un chaleco con dos bolsillos en el pecho, aunque no era el uniforme de deportes

-Es ella- pensó- sí, es más alta que yo [1.70 cm] 

Estaba perdido, la chica tenía un bate de béisbol en las manos, el solo quedo mudo de miedo, trato de alejarse un poco arrastrándose con ayuda de las pequeñas ramas, la chica lo toma del cuello de su camisa y lo arroja hacia afuera de los arbustos, las demás ven eso algunas se asustaron por la súbita presencia 

-Oye, ¿que no es el Gamper solitario?- pregunto una chica a otra que estaba a lado de el 

-Sí, si lo es- respondió- oí, que ha robado ropa interior de los vestidores de chicas, e incluso las camisas 

-Mejor revisamos nuestros casilleros

La chica que había arrojado a David le apunta con el bate 

-Este insecto repugnante- grito la chica a las demás pisándolo por la espalda- nos mostrara como hacer el puente olímpico rápidamente, y si no lo hace- miro a David – te sujetare de las manos y dejare que mis chicas se encarguen del resto 

Ellas sonrieron ansiosas, incluso algunas muy entusiasmadas, David estaba acorralado, trataba de encontrar la forma de escapar, pero era obvio que no había salida alguna, ella quito el pie de su espalda, él se levantó, suspiro, estiro las manos al cielo y se fue rápidamente hacia atrás, como si fuera una especie de resorte en menos de un segundo logro hacer ese movimiento 

-Bien- alego la chica sonriente- pero tienes que aguantar hasta 30 para que se cumpla 

4 segundos antes de terminar se deja caer al suelo de espaldas, las chicas se emocionan, sin pensar más, rápidamente se abalanzan a él, todas empiezan a sujetarlo de la camisa, y jalarlo fuertemente, la principal se va sonriente, escucha una risa de hombre detrás de ella, eso la detiene, sus chicas están gritando de pena, ella voltea, ve como unas manos le tocan los pechos y muslos a ellas, una por una rápidamente, solo las presiona un poco y la deja, su rostro es de emoción y sadismo 

-¡Gracias por la recompensa!- grita David emocionado entre la conmoción 

Una quiso vengarse, trata de darle un golpe, pero la esquiva tomándola de su brazo, se miran, la acerca rápidamente y respira en su cuello casi fuerte, ella se sonroja poniendo los ojos abiertos por la impresión

-Azucena, buena elección en este día-

La chica se queda pasmada, las demás la rescatan, la chica principal se acerca como bestia a David, preparando su bate, el solo la esquiva deslizándose por debajo de ella y tocando ambos muslos con las manos, ella esta roja de pena, le alcanza a dar una patada en el hombro, el avanza un poco más y voltea, parece dolerse en el lugar del golpe, aun así sigue sonriente 

-Te lo agradezco, nos vemos

Rápidamente corre hacia la entrada de la preparatoria 

¡-Me vengare!- grita la chica al correr hacia él 

Ella entra agitando su bate tan fuerte que provocaba ondas de aire, todos miran eso, David esquiva a los que caminaban por los pasillos, pero la chica solo grita ordenando apartarse de su camino 

-¿¡Cómo puedes correr con esas cosas en tu pecho!?- grito David mirando hacia atrás- ¿acaso no son pesadas? 

Eso la enfureció más, puso toda la energía que tenía en su cuerpo y corrió más rápido 

-¡Creo que me pase!- pensó David al mirar la ráfaga que la chica provocaba

Ambos corren tan rápido que al tomar curva hacia las escaleras chocan un poco en la pared para volverse a impulsar con las manos, ella lo hace haciendo una grieta con el bate, salta pasando los escalones hacia arriba, está a punto de alcanzar a David, él logra esquivarla, están en el intermedio de las escaleras, hay un barandal, ella se recarga en él, pero este tiembla y hace un ruido sonoro como si el metal se rompiera, el barandal se desprende, la chica siente como si el estómago se le vaciara por el vértigo, repentinamente está en una posición de 40 grados, entre caer y no caer, el barandal se sostuvo únicamente por los fierros retorcidos, el bate sonó fuertemente haciendo un eco en el suelo, ella era sostenida por David de la espalda de su chaleco, ella se sienta un poco descansando del susto y la persecución, David también lo hace, pero se levanta y corre dejando a la chica descansando 

-¡Corre idiota corre!- se dijo a si mismo por si la chica no quería terminar

Llega a la biblioteca en el 4to piso, respirando pesado y tratándose de calmar

-Vaya intermedio de día, ese golpe sí que me dolió- pensó- ¿dónde estoy?- mira un letrero que encuentra- “Biblioteca”… nunca he entrado ahí- descansa recargándose en el pasillo

Mira hacia adentro, ve a una chica haciendo algo extraño con un mazo de cartas, como si las revolviera como un juego de póker, no hay nadie ahí, ni siquiera el encargado, más bien, él no sabía quién era el encargado o bibliotecaria, se acerca a gatas silenciosamente, empezó a examinar a aquella chica 

-1.73 cm, puede que sea, 79, 55, 78 copa “H”… ¿Es mi día de suerte o que carajos pasa?- piensa emocionado

Ella súbitamente observa hacia la puerta y David se oculta 

-Sé que estás ahí- Dijo aquella chica

Su voz sonó como un pequeño eco en aquel espacio, un libro se escuchó caer algo cerca, su tono era algo serio y sencillo, tenía unos lentes de lectura, no vestía el uniforme, cabello negro con coletas y moños de listón negros en ellas, piel blanca natural, zapatos negros, calcetas hasta los muslos, y ojos color castaño, con una expresión en el rostro de seriedad, aunque solo la mirara de perfil

-Sal, no te puedes ocultar más -

Él se acerca poco a poco con intriga al verse descubierto tan rápido, no la pierde de vista, pero es ella quien rompe el hielo, arrojando unas 4 cartas al suelo, algo sumamente extraño para el

-Tienes siempre el mismo sueño cada noche, ¿no es así?-

Pregunto al ver sus cartas en el suelo  David le cambia la expresión un poco, pero trata de disimular lo que puede, aunque falla en hacerlo y ella lo nota 

-¿A qué te refieres?- respondió nervioso- ni recuerdo lo que sueño a veces, es mas no sé qué día es hoy

A leguas se le podía notar lo nervioso al decir cada palabra estúpida que él hablaba 

-Tú sabes perfectamente a lo que me refiero, y según lo que veo en ellas- señalo unas cartas en el piso- Es una mujer encadenada, pero lo más raro es que tú no estás conectado directamente con ella, y por alguna razón habla contigo, o ¿me equivoco?

Lo observa, nota en el rostro una gran señal de asombro en los ojos, él siente en todo su cuerpo un escalofrió terrible, incluso como si en ese momento le arrojaran agua helada por la espalda, centro un poco de atención en las cartas en el suelo, unas cadenas, la luna, una flama negra y algunas estrellas en constelación mas no sabía cuál era 

-¿Cómo sabes eso?- Pregunto intrigado mirándola nuevamente- es impresionante que lo sepa, pero… debe tener algún truco o algo así- pensó

-No lo sé- respondió pasando un poco de cabello de su cara a su cuello con la mano derecha- Yo solo me guio con estas cartas- seguía con la mano en el cabello- pero no te preocupes se guardar secretos- en esta última oración cambio su expresión con lo que a ella le parecía sonreír, aunque todavía se notaba en sus ojos la seriedad-¿podrías hacerlo? No soy de esas farsantes que hay por todos lados que creen saber lo que no es, pues lo acabo de comprobar contigo y sin conocerte

-Buen punto, pero… ¿solo por esos papeles?- pensó al volverla a mirar detenidamente las cartas, dudaba, sabía que era algo muy extraño, pero todo le parecía extremadamente raro como para que empezara a hacer un día normal- puede servir de algo lo que me diga y saber cómo parar todo esto - dio un pequeño suspiro- De acuerdo, pero dime tu nombre- alego decidido, sintiéndose raro al hablar con una chica, la primera a la que le habla medio normal sin decir nada pervertido o estúpido, pues antes todas lo golpeaban si se acercaba siquiera a 1 metro - me siento como un idiota al confiar rápidamente en alguien que no he visto en mi vida, aunque algo en ella me parece familiar…

Esa respuesta pareció satisfacer a la chica y sin perder la sonrisa respondió mientras guardaba sus lentes en un bolsillo de su suéter, extendió su mano para estrechar con la de él y así sellar lo que acordaron, pero la mano de Rei era fría

-Soy Zasaki Rei- Respondió – dime solo Rei, no soy de esta escuela pero me gusta la biblioteca 

-David Lusting Collins- respondió el 

-Un nombre extraño-dijo Rei 

-Hablo el diablo (El tuyo igual)- pensó David 

-Vine aquí ya que siento que tú me ayudarías a descubrir algo sobre un misterio de familia que ha estado entre la mayoría de mis generaciones pasadas- 

Le ayuda a levantar las cartas del suelo, levanta la de la flama y siente un pequeño choque en su cuerpo, ve un Flashback repentino, es el mismo lugar de su sueño, con la tonalidad rojo sangre, solo que es algo más definido y es el mismo prado verde con aquel color en el cielo, encima del hay una plataforma circular con tres pilares, como rascacielos, en los alrededores hay casas pequeñas parecidas a las del tiempo contemporáneo, echas de ladrillos color café, como muros, ventanas, el techo de lo que parece metal y madera, no había gente, las calles estaban empedradas de roca grises, al centro de esas pilares hay una fuente, pero lo perturbador es que no sale agua, si no sangre, algo empieza a brillar en ese lugar envolviéndolo, el solo cubre sus ojos pero volvió a la realidad, levanto rápidamente todas las cartas, se las dio a Rei, ella escucha lo ocurrido en la mañana y al entrar en la preparatoria, menos lo que en ese momento vio

-Ya veo- dijo Rei acomodándose las coletas con ambas manos y sentada en una mesa cercana

-Apenas y logre tomar una foto-dijo al darle el PGS 

-Es un sistema en cifrado, intentare algo, si es que quien te mando ese mensaje conoce de este mundo, de seguro también sabe cómo ocultarlo-dijo Rei al mirar la foto Hizo un gran cuadro cuadricular en una mesa cercana, lleno de letras en fila hacia arriba y abajo, tardo más en hacer el cuadro que en descifrar lo primero del mensaje

-Atbash y después Blasso, demasiado típico, pero aunque siento que no quería dar demasiada pelea-

David no entendió lo que ella hablaba, pero de algún modo se sentía algo superado en algo

-Me pregunto si ella habla ese idioma o solo lo hizo para despistar a otros- continuo Rei interesada en ello- pero… ¿dónde podría ser el inicio? 

-Puede que el punto sea mi casa ¿no?- alego David – ya que es a mí a quien busca- propuso sentado a un lado de ella en una silla junto a una computadora

-Buena propuesta- respondió- pero lo que verdaderamente no entiendo es la última fila de números- señala a “310” y “#”- y esa celda es algo confusa, no encuentro ninguna coincidencia 

-¿No sería obvio que se trate de una hora?- susurro una voz 

-¿De dónde vi…-

Rei hace silenciar a David, se aproxima poco apoco a lado del estante en cuclillas, ya cerca con un salto atrapa a quien estaba de mirón, pero era una chica, de pelo largo castaño y mirada inocente, con el mismo uniforme de la escuela de David, solo que tenía una gorra de poeta blanca con bordes azules, la estaba tomando con una mano y con la otra su falda, ya que Rei la tenía boca abajo y sujetándola con una mano, el solo miraba eso igual examinando a la intrusa 

-1.49 cm 63-49 -64, copa “A-B”, ¡Rei es fuerte!- pensó David- tengo que tener cuidado 

-Sabía que nos vigilaban- dijo Rei sin soltar a su presa mirándola enojada- ¿no es así? 

La chica se movía un poco para tratar de soltarse, pero por lo que se veía, era imposible, Rei la tenía bien sujeta del tobillo 

-¡N-no es lo que creen!- respondió nerviosa al rendirse- e-enserio no lo es -

-¿Así? y ¿que creemos nosotros?- dijo David en tono de interrogación

La chica ceso sus movimientos y quedó pensando un poco, los demás la observaron esperando su respuesta 

-No lo sé- respondió con cara inocente y dudosa

La soltó, la chica se levantó acomodándose el cabello y la gorra como si no hubiera pasado nada

-Mi nombre es Roseline Florence Danté, soy de la clase 1° D- se presentó la chica educadamente-es un gusto conocerlos en estas circunstancias tan inesperadas- estaba un poco sonriente, ojos color negro, con sombras en los parpados, y mirada de no saber nada, piel semi-blanca, expresión sonriente, un percing en la ceja de su ojo derecho 

Los dos también se presentaron diciendo sus nombres 

-¿Y por qué estás aquí?- pregunto David algo inquietante-solo tengo curiosidad, no lo tomes a mal 

Rei lo miro de lado con cara de “¡que te importa!” 

-Aquí es el único lugar en el que me siento segura en toda la escuela- parecía que no le importo la forma en la que el pregunto, su expresión cambio un poco a tristeza 

-¡Idiota!-pensó Rei y él 

-Si quieren me puedo ir, no diré nada de lo que hablaron hoy de eso del sueño y las cartas- 

-¡¿¿Escuchaste todo??!- preguntaron los dos apunto de gritar 

-¡Lo siento!- se disculpó casi gritando- Es que he estado aquí antes que ustedes llegaran, se lo aseguro no diré nada

Rei le iba a amenazar

-¿Y por qué no nos ayudas?- pregunto David pasivamente y tratando de enmendarse 

-Estoy de acuerdo – dijo Rei comprendiendo a David- pues ¿por qué dices que puede ser tiempo el ultimo indicio? 

-Pues –empezó a hablar Roseline- Han descubierto que es cada letra, obviamente unida por los números, ""22Suroeste05´ 07.92´ y 53Oeste24´ 50.32"" Si es así, en el punto de encuentro tendrían que esperar hasta las 3:10 de la mañana- sonrió nuevamente al ver el rostro de David de forma chistosa para ella- pues el # se puede tomar como una "H" mayor -

-!¿Por qué de la mañana? ¡- pregunto sorprendido y tratando de cambiar la conversación

-¿Acaso quieres que llame la atención en la tarde?- respondió Rei sarcástica 

-No iré tan tarde a un lugar desconocido a esas horas- reprocho David-se me hace demasiado aburrido y tedioso desvelarse (aunque casi siempre lo hago) 

-¡¿Ir ?! - dijo burlándose Rei –iré contigo, si no, no hubiera servido de nada mi ayuda -

-Y la mía- adió Roseline 

-No sé si agradecer que no me conocen bien- pensó David al escuchar eso

Usaron una computadora que Rei encendió desde dentro la PC, buscaron las coordenadas, David señalo la ubicación de su casa 

-Yo vivo cerca de ahí, podrías pasar por mí, pues… se me escapar de mi casa- dijo Roseline sin pena alguna 

El punto era una área pastosa de 650Mtrs. en una colina un poco alejado de esa parte de la ciudad, pero era posible llegara pie, Rei lo imprimió con ayuda de Roseline en copia para ella la ubicación del punto, se dirigió a la ventana, no sin antes pedir y dar su número de y teléfono celular, igual entre David y Roseline 

-Bien entonces, si vamos a hacer esto lo tomaremos como cooperación de investigación-dijo Rei 

-¿O simplemente amigos no?- dijo Roseline 

-Casi, no me gusta decir eso, pero si, nos veremos en ese lugar- dijo Rei despidiéndose con un pie fuera de la ventana

-¿Estas segura de bajar por ahí?- pregunto Roseline al verla así, señalando la ventana - 

-¿Por qué?-

-Bueno, estamos en el 4to piso- respondió David 

-Solo no lleguen tarde- dijo al saltar- adiós 

No se habían dado cuenta de que tenía una cuerda que le permitía subir, David mira como casi se cae en el primer piso, corre hacia una de las esquinas de la preparatoria y desaparece, Roseline suspira aliviada, aunque el ríe un poco, él la observo y esta sonreía en todo momento, aunque parecía decir “Ya vete, quiero estar sola” se notaba claramente, estiro los bazos y se tallo los ojos como si apenas despertase

-Emanuel no me dejara entrar, así que… Me quedare un rato- dijo David dirigiéndose a ver los libros de la biblioteca- ¿que sería bueno para leer?, no creo que tengan alguna novela de algún videojuego aquí 

Roseline le observa y parece sentida por algo al escucharlo, quería correrlo enseguida, la vio venir, ella se detuvo en seco, el sostenía un libro, pero estaba al revés, ambos se miraron seriamente 

-Cualquiera puede venir aquí y decir que sabe mucho- dijo David al mirarla con el ceño fruncido

-¿Qué quieres decir con eso?- pregunto Roseline aun sin moverse- habla claro 

-Lo que digo, es que si estás aquí, pienso que al menos sabes leer bien, ¿no?- pregunto hojeando el libro sin verlo- supongo que vives tanto entre libros, aunque sería como de esas personas que creen saber del tema, cuando no tienen idea de lo que están hablando 

Claramente ella se enojó, le arrebato el libro y lo acomodo como tenía que ser, devolviéndoselo 

-C-claro que se de todos estos libros -se avergonzó en lo último- te lo mostrare tonto 

-¡Bingo!- sonrió cuando ella se dio vuelta 

Ella rápidamente toma un libro que estaba en el estante a un lado, es uno de poemas góticos de William Blake, John Donne, entre otros 

-Te mostrare lo que es la verdadera poesía- dijo Roseline con aires de grandeza- para personas como tu 

David se recarga en una mesa y escucha como lee Roseline, sus oraciones van con el tono de voz de ella, junto con algunos movimientos en las manos, es como si cada palabra que ella dictara sería un canto a pesar de ser de ese género, algunos eran tristes y oscuros, otro parecían dirigidos a alguien, unos trataban de la luna, noche, lagrimas, pocos de esos poemas eran normales, a David le sorprende que ella aguante tanto sin tomar un vaso de agua, incluso casi sin respiro, pasan las horas tan rápido que ni ellos se dan cuenta, solo hubo uno que le intereso, de Edgar Allan Poe: 

Era la medianoche, en junio, tibia, bruna. 

Yo estaba bajo un rayo de la mística luna, Que de su blanco disco como un encantamiento 

Vertía sobre el valle un vapor soñoliento. Dormitaba en las tumbas el romero fragante, 

Y al lago se inclinaba el lirio agonizante,

Y envueltas en la niebla en el ropaje acuoso, 

Las ruinas descansaban en vetusto reposo. ¡Mirad! También el lago semejante al Leteo, 

Dormita entre las sombras con lento cabeceo,

Y del sopor consciente despertarse no quiere

Para el mundo que en torno lánguidamente muere

Duerme toda belleza y ved dónde reposa Irene, dulcemente, en calma deleitosa.

Con la ventana abierta a los cielos serenos, De claros luminares y de misterios llenos. ¡Oh, mi gentil señora, ¿no te asalta el espanto?

¿Por qué está tu ventana, así, en la noche abierta?

Los aires juguetones desde el bosque frondoso,

Risueños y lascivos en tropel rumoroso Inundan tu aposento y agitan la cortina

Del lecho en que tu hermosa cabeza se reclina,

Sobre los bellos ojos de copiosas pestañas, Tras los que el alma duerme en regiones extrañas,

Como fantasmas tétricos, por el sueño y los muros

Se deslizan las sombras de perfiles oscuros…

P1 [Falta otra parte]

El timbre escolar interrumpe el último verso de la parte de ese poema, ya era hora de salir

-Que rápido pasa el tiempo- Dijo David estirando los brazos y bostezando con la boca tapada con una mano

-Cierto- respondió Roseline al cerrar el libro, tenía una pasta gruesa, aún faltaba un poco más de la mitad por leer, era de 420 páginas- ¡Espera!, ¿Me hiciste leerte un libro para quedarte?- hablo rápido y nerviosa al haber sido engañada de una forma realmente tonta

David bajo los brazos, saco su portátil de su bolsillo y empezó a jugar

-¿No es obvio?- dijo sonriente y dirigiéndose a la salida

-¡Malditoo!, si no pasa algo mañana, tú leerás desde la parte de hoy hasta el final

El trago saliva, ya que era de lo peor leyendo

-Es un trato justo… creo- pensó-Claro, así será- 

Se dirige a su salón, no sin antes cerrar la puerta, camina por los pasillos, mira a los demás irse de los salones, él se recarga en la ventana hasta que nadie está ahí 

-Lo que gano por ayudar a otros- suspiro, puso las manos detrás su cabeza pausando el juego mientras avanzaba

-No sé qué me dio o porque le hable a ella… de algún modo eso se siente bien - empezó nuevamente a jugar- 

Roseline aun en la biblioteca, guardo el libro en el estante pero solo lo sostuvo del lomo, sonrió como si estuviera feliz, pero lo suprimió en su mente volviéndose seria y coloco el libro en su lugar, después salió de ahí, a los demás en el salón les pareció extraña la ausencia de David, aunque no a la mayoría de ellos, muy seguro de si tomo sus cosas como si nada saliendo tranquilo, pero siente un jaloneo tremendo, era el mismo maestro de la clase, estaba muy enojado tanto que hasta se le veían las venas sobresaltar en su frente 

-¡Cómo te atreves a faltar a mi clase!- grito fuertemente que hasta los demás se asustaron- ¡¿tienes alguna excusa para ello?, ¿acaso saldrás con alguna estupidez?! David seguía jugando sin importarle que estuviera colgado, los demás parecían esperar la respuesta pues algunos se quedaron ahí 

-Si la tuviera no tendría tiempo para seguir discutiendo tonterías con usted, así que no, no la tengo- respondió como si nada- ¿podría dejarme en paz con mi juego?

Lo soltó, en los pasillos habían estudiantes en los salones, incluso algunos limpiaban los pizarrones o anotaban cosas en sus libretas, otros caminaban igual que él hacia la salida, en el bus, miro la tarde en cielo, la luz naranja del sol se acercaba entre los edificios

-Me peleo y salvo a la jefa del equipo de educación física, una extraña que junto con una tímida gótica saben sobre lo que tengo, aunque en parte yo les dije la otra mitad de las cosas- rio un poco- Esto es algo alegre, extraño o de otro mundo… aunque tengo la mala costumbre de confiar en las personas, eso no pasaba desde que era pequeño... 

Estaba pensando del porqué de esos sueños, señales, sobre lo de la mujer encadenada, y en todo eso, llego a un punto importante, “¿por qué dirigirse el?” siendo en sus propias palabras un chico algo patético en el modo de estilo de vida en su presente más que antes, le gustan los videojuegos como a cualquiera de su edad, algo pervertido (en cierto modo de ser, y de una manera muy extrema) demasiado tonto en lo que se expresa a otros y muy desordenado en lo que hace, intenta cambiar de pensamiento, baja en la parada que el utiliza siempre para después caminar 3 calles más. 

Una silueta medio escondida en un callejón le observa caminar 

-¿Y bien lo escuchaste todo?-pregunto una voz masculina, era un chico de cabello rubio corto, vestía unas ropas raras, como la edad Estuardo de Inglaterra, parecía ser el Príncipe de algún lugar, pues se podía ver por lo fino y colorido de sus ropajes, era de ojos y cabello corto negros etc.

Otra sombra sale del muro, solo la mitad del cuerpo, era algo indefinida, solo se notaba unas alas oscuras 

-Sí, pero no encuentro alguna conexión de ese plebeyo con ella y vi que le mando un mensaje de encuentro- hablo otra igual-

-Buen trabajo, pero hora no hay que perderlo de vista-alego ese sujeto a la sombra-

-Príncipe, discúlpeme por lo que le voy a decir pero, ¿no le parece que está mal que se aleje de su reino solo por esto?-pregunto esa mitad oscura parecía tomar forma poco apoco, era como una flama -

-¿Lo es?- retacho ese sujeto- bueno, sí, pero solo lo hago para encontrarme con ella-suspiro parecía enamorado –es muy hermosa, sus ojos, el cabello, exactamente todo de ella me encanta…- hizo una pausa algo larga e incómoda para aquella sombra que se limitaba a hacerlo- lo que no entiendo es ¿porque tuvo que pasar eso?, ¿porque se alejó de mí?, si hubiera sabido que pasaría esa desgracia, estaría dispuesto a huir con ella- empezó a adentrarse al callejón- pero sé que pronto la encontrare, pronto…-otro silencio incomodo-Vámonos Neo, hemos terminado por hoy 

-Si Príncipe- alego esa sombra, extiende sus alas en el al aire y esta se desvanece

-La encontrare- dijo antes de desaparecer completamente David llega a su hogar al entrar tira su mochila dejándola incluso en medio de la sala, abrió la puerta de su cuarto de una patada, que detuvo cuando esta regreso y se dejó caer en su cama, seguía jugando con el portátil encima su cabeza 

-¿Ir, o no ir?, he ahí la estupidez- pensó al presionar los botones sin ver

Sus ojos le pesaban, algo que nunca le había pasado antes, se quería resistir a dormirse, pero no pudo más, volvió a su sueño, miro a la mujer con una mirada de felicidad, parecía estarlo por algo, aunque de en cierto modo era una escena bastante dramática y tiste para él, se acerca poco a poco, pero una segunda persona aparece casi cerca de David, no logra diferenciarla, es como si fuera un holograma apunto de borrarse

-¿Eres tú?- sonó una voz distinta la que escuchaba siempre- ¿en verdad eres tú? 

Despierta con una gran exhalación que hasta lo hace encorvar la espalda hacia enfrente levantándose enseguida con sudor en el rostro

-¿Q-q-que fue eso?, nunca el sueño había cambiado… pero aun así-Ve el reloj en su mesita de noche 2:20 am -

-¿Qué hago? ¿Qué?, ¿qué?... -

Indeciso sigue mirándolo durante un rato, toma rápidamente su suéter de la escuela, e igual su PGS, abre la puerta de su casa igual de una patada, le pone llave a la puerta, pero esta tan nervioso que se le caen las llaves y se dirige a la planicie sin levantarlas siquiera

-Solo quiero saciar esta maldita curiosidad- pensó mientras salía rápidamente- ¡Solo eso!

Se dirigió a la casa de Roseline, era una casa parecida a la de David pero no tenía jardín solo un poco de pasto a los lados del camino hacia la entrada, la espero un poco oculto en la reja de la entrada, saco su PGS y mando un mensaje, un momento después vio que la luz tenue de una de ventana de una habitación se prendía, una silueta abrió la ventana y salió poco a poco, empezó a descender entre el muro como una especie de sombra flotante, parecía saber que lugares pisar pues no dejaba de mirar hacia arriba, al bajar y pisar el pasto, una alarma se encendió, al igual que una lámpara muy luminosa alumbro casi todo el espacio de enfrente, había sido descubierta, la escena parecía a una fallida fuga de un reformatorio aunque obviamente era un hogar, ella venia preparada con una mochila en su espalda y un suéter rayado gris con negro junto con su gorra de poeta, David está a un lado de la reja oculto y un poco cegado por esa luz 

-¡Lo siento no creo poder ir!- grito Roseline deteniéndose a medio camino- pero no te olvides de nuestra apuesta!- -

-¡Suerte para la próxima!-

La puerta de la casa se abrió y salieron sus padres en pijama de adulto, David corrió antes que fuera visto, incluso no se detenía ni para tomar un respiro, lograba escuchar algunos ladridos y aullidos de perros, algunos cerca y otro lejos, la luna llena lo ayudo en guiarse en su camino

-Solo falta Rei- hablo mientras daba una vuelta a una esquina con la farola encendida

Mando un mensaje mientras corría, pero no recibía respuesta, miro muchos autos en el camino, checo la hora en su reloj, 2:55, subió por un camino de tierra y se adentró entre una línea de árboles, frente a él estaba aquella planicie, veía algunas luces en los alrededores, eran personas que estaban ya acomodando sus cosas para irse de ahí

-Espero y la vergüenza que pasare valga la pena- se preguntó al sentir que se había equivocado de lugar

Camino hacia adentro, puso sus manos en los bolsillos miro hacia abajo y camino, algunas personas lo miraban 

-Pero si ya termino desde hace rato- escucho en un lado-

-Debe ser uno de esos locos que creen saber que hay algo más- alego otra- como eso de ovnis o algo así

David se detuvo, suspiro y saco su PGS, escucho como las personas se iban de ahí, el sonido de los autos se empezaba a alejar del mismo lugar, cada vez se hacía menos, avanzo más, el lugar era algo sencillo pero misterioso, trago saliva y camino tranquilo, sintió en aquel aire un poco de frio pero no solo en su piel, si no como si fuera un gran escalofrió que venía directo hacia el junto con el viento dándole en la medula de su vertebra

-Era mejor con las personas aquí- pensó- no, creo que realmente es mejor así

Estuvo así unos momentos, pero para el eran milenios, quería volver y mandar al carajo todo, pero el deseo de saber la razón de aquel sueño le dominaba más que el miedo que sentía en ese momento

-De todas maneras, al fin lo sabré- pensó sonriendo dentro de sí haciéndose el valiente- Y todo terminara… eso espero

Se colocó casi en el centro de la planicie, no vio señal alguna de Reí por todos lados, se recostó en el suelo, miro el cielo, empezó a mandar más mensajes a Rei, pero ella no respondía, para pasar el rato empezó a buscar las constelaciones que el recordaba, pero a la que quería encontrar era irónicamente la constelación de Andrómeda, pues encontraba un parecido a la mujer de sus sueños, sabía que no lograría verla, trataría de ver donde se ubicaba, busco los puntos referenciales en el internet de su PGS y en todo el cielo, todavía faltaba una parte de la lluvia de estrellas, dejaban un haz de luz que se borraba en segundos, el miro un poco, pero nuevamente cerró los ojos esperando dos cosas 1: la aparición del encargo de la mujer y 2: a Rei, sabía que ella también se quedaría aquí, pero la llamarían loca como a él, aunque lo del encargo, nunca se puso a pensar en lo que sería desde el primer momento en que lo soñó {empezó cuando tenía 14} no se había puesto a pensar en eso 

-Tal vez una cosa como, una nave, una especie de animal raro o incluso un mensaje para la humanidad… no, no lo creo, sería demasiado tonto incluso para ella-

Paso cerca de media hora, todo estaba tranquilo mientras cerraba los ojos, su PGS, junto a una luna y su conejo dibujado en ella, le hacían un poco de compañía, algunos grillos que se escuchaban cerca, pero un zumbido parecía le empezaba a molestar, siente un aire caliente detrás de él, da media vuelta intentando pegar la cara al pasto, pero no lo siente, abre los ojos sorpresivamente da unos pasos hacia adelante, pero eso es solo una parte, pues delante, esta una especie de capsula plateada, mira a su alrededor flota en ese espacio obscuro, debajo la capsula hay una base circular que pareciese estar separada por 15cm, flotando encima, enfrente, un panel holográfico de naranja fosforescente, tiene un montón de palabras y líneas entrecortadas

-¿¡Q-q-q-q-que demonios!?, ¿Qué es esto?, ¡¿Dónde estoy?!, ¿¡Que carajos pasa?!- estaba demasiado desconcertado como para calmarse un poco

Observa la capsula con nervios, sabe que es parte de algo, pero no sabe de qué, mira por todos lados, no hay salida

-¿Es un sueño?, se siente tan real-

No siente sus pies moverse ni un poco, como si solo estuviera paralizado de la cintura hacia abajo, mira detenidamente las palabras, hay algunas de las cuales no sabe su significado, y otras que sí 

-Por favor se necesita una contraseña para iniciar - dijo una voz distorsionada en el espacio

Mientras tanto, en otro lugar suena estruendosamente una alarma, rápidamente muchas personas se colocan en sillas y activan otros paneles, es una sala de inteligencia, hologramas por doquier moviéndose rápidamente al contacto de las personas que los manejaban, hay unas luces que iluminan el lugar, pero de una forma tenue, todos parecían hormigas trabajando sin descanso, era un caos, pero a la vez se coordinaban para no chocar con otros, tienen uniformes grises con líneas azules, al igual que cascos romanos antiguos en algunos, había un lugar en específico donde la iluminación no tocaba, era un lugar silencioso, los demás hacían su escándalo, menos ahí 

-¡General!, ¡hemos encontrado una señal proveniente del laboratorio de la profesora!- grito uno hacia la silla principal- y está aumentando cada vez mas 

-Sabía que ella haría algo así, necesitaba hacer una señal libre para poder completar su plan- dijo quien se sentaba ahí- aunque destruimos ese laboratorio sabía que aún faltaba una parte por buscar, y solo era tiempo de esperar a que hiciera su jugada- pensó mientras presionaba sus puños fuertemente-¡No pierdan el tiempo desactiven el campo de seguridad! 

-Lo hemos estado haciendo, ¡de una forma u otra no responde!- alego otro al otro lado de esa sala- ¡parece como si estuviera controlada remotamente y no de aquí! 

Presiono más fuerte sus manos 

-¡Incompetentes!- grito al levantarse e irse de ahí- ¡los del escuadrón uno vengan, los demás sigan intentándolo! – empezó a avanzar más rápidamente-¡¡no te dejare hacer eso!!

Volviendo a David, la voz le repetía lo mismo

-¡¡No se me la maldita contraseña carajo!!- grito desesperado – respira, no debe ser tan difícil… solo son 67 letras… si claro solo eso, qué clase de idiota seria si no puedo hacerlo-

Quedo en silencio un rato, quería golpear la capsula, pero se contuvo

-¡Maldición¡ de seguro si no lo hago me quedare aquí hasta el cansancio, o más- pensó sentándose en el suelo- ¿fue de algún modo bueno el venir aquí?... ¡ha que cansado! 

Se tapó la cara mientras suspiraba, de la nada un chispazo apareció iluminando todo el lugar, miro hacia todos lados, es una especie de laboratorio muy complejo, hay computadoras por todas partes, una mesa con planos de cuerpos de personas y animales todo esta desordenado, una luz tenue sale de unas ventanas cubiertas por cintas negras y tela

-¿Viejos recuerdos no?- dijo una voz detrás de el

Mira hacia donde proviene esa voz, es la misma mujer, pero ahora sin cadenas ni nada de eso, tiene un estilo diferente, una bata blanca, su pelo recogido enmarañado, lentes pequeños y una sonrisa sencilla, zapatos de tacón y manos atrás la espalda

-¡Eres tú!- dijo David, pero ni un sonido salió de su boca

El general desciende de un gran vehículo-bestia, era un gran tigre negro de 1.30metros de alto 2 de largo tenía una montura de metal en la espada y líneas eléctricas en el cuello a la montura, rápidamente corre hacia la entrada del laboratorio, era un lugar de escombros, se veía una línea holográfica que parecía ser cinta policiaca, trata de atravesarla, pero es detenido súbitamente por una barrera

-¡Maldición!, ¿Aún no la han desactivado?- pregunto uno de los que lo acompañaban, estaba desesperado, tenía un uniforme militar negro con un casco y una especie de rifle KSG-12 pero más grande y mejorado

-¡Esta ya no es la barrera de seguridad!- alego otro- pero creo que eso no detendrá al General- pensó al alejarse como los demás

Este le empieza a dar golpes a la barrera, los demás solo esperan mientras ven eso, apresurándose para entrar al laboratorio

-¿Recuerdas cuando nos conocimos?- pregunto la mujer caminando lentamente hacia él-pero sé que eso es para después -

-¿¡Que es lo que quieres!?-pregunto nervioso-¿porque me buscas?, ¿quién eres? ¡RESPONDE! 

Avanzo hacia él, David trato de moverse, pero algo se o impedía, la mujer se le quedo mirando

-Qué envidia tengo de ti, eres aun tan joven como te recuerdo- suspiro- si tan solo hubiera tenido… como sea, esto de aquí es lo que te envió, el collar que tienes me sirve como rastreador, pero ahora con el contrato que harás, puedes completar lo que me prometiste-una lagrima rodo de su ojo derecho a la mejilla - sabia… sabía que me harías caso, que me perdonarías por lo que les hice, que me comprenderías, lástima que no pueda escucharte, ya que… esto… esto es solo una grabación, y te he de decir que tendré que borrar lo que te estoy diciendo… lo… lo siento, pero, no quiero volver a hacerlo, realmente lo siento… pronto lo entenderás 

-¡Eso es estúpido!, ¡¿lo entiendes?, ¡e-s-t-u-p-i-d-o!- grito desesperado igual queriendo llorar- ¿eres una idiota!, ¿por qué haces esto?, ¡dime!, ¡te he dicho que quiero ayudarte!... ¿por qué? ¿Por qué no me dejas?, ¡eres una gran estúpida!

El General logra debilitar la barrera 

-¡¡ Disparen ya!!- ordeno en tono furioso 

Todos dispararon sin dudar las armas que tenían, el polvo se alzaba y chispas saltaban de enfrente hacia todos lados, el sonido inundaba el área, el general alzo la mano y se detuvieron, una brisa abre el campo de visión alejando el polvo, frente a ellos hay todo tipo de robots en el suelo, tenían agujeros por las balas en todo su cuerpo, uno avanzo con sus manos, el General solo se enfurece más y le aplasta la cabeza, un líquido plateado salpica su uniforme 

-¡ME SUBESTIMASTE IDIOTA!- exclamaron dos voces distantes de si sonrientes, él y la mujer encadenada

Avanzaron nuevamente, pero el suelo colapso, unos lograron saltar a tiempo, pero los demás haciéndolos caer secamente más abajo, el General con una mano se sostiene del piso en el que estaban y con la otra a dos de los suyos, en total eran 10 y solo sobraban 3 entre ellos, el líder, los levanta arrojándolos hacia un lado a de lo que se podría decir a salvo, el general se levanta y corre dejando a los demás, en un espacio está la capsula, la misma que David estaba viendo, corre tan rápido como puede mientras prepara una espada muy grande que en el mando tiene la cabeza de un león que de la boca sale la espada 

-¡¡ No te dejare!!- grita desesperado al acercarse a la capsula

-Lo siento, pero solo esto será lo que recuerdes, esta chica misteriosa, será feliz lejos de aquí- dijo la mujer- pero si es posible, nunca vengas, pero sé que eres demasiado terco como para quedarte sin hacer nada, te amo, solo recuerda eso

La imagen nuevamente se empieza a desaparecer como en sus sueños, solo que es diferente, esta vez, él estaba alejándose, trata de alcanzarla al correr gritándole que no se alejara, pero le es imposible, la misma una luz aparece y va extendiéndose como un incendio, es tan intenso que lo ciega ni siquiera cerrar los ojos sirve, todo se apaga y él despierta, y mira el cielo estrellado con los ojos borrosos por lágrimas en ellos 

-Realmente fue un sueño- suspira aliviado- pero todo es tan… confuso… fue tan rápido que… no sé qué hice y ese destello… 

Intenta tallarse los ojos, pero siente una presión en el pecho, es una especie de bulto, lo alza con las manos, aun no logra enfocar con la mirada lo que es

-59 Kg, 1.60 cm, copa “G” y 83-60-85...- se sacudió la cabeza y toco algo blando, lo reviso presionándolo, se puso nervioso al saber que era lo que tocaba- es una chica… ¡¡una chica!! 

En otro lado, el General se lamenta, los demás notan eso, pero no se atreven a acercarse, empieza a golpear el suelo desesperado y gritando hacia los cuatro vientos mientras la espada estaba clavada en un muro, había un gran cuadro con algunas palabras, “No volverá a ocurrir”, mientras tanto, David por su parte mira donde estaba tocando, eran sus pechos, quiere arrojarla, pero se controla y la baja lentamente colocándola a un lado

-¡P-P-Perdóname!, ¡no fue mi intención!- se hacia atrás arrastrándose con las manos aun hablando nerviosamente- enserio no sabía que eras tú, ¡no me gusta cuando me agarran desprevenido!

La chica tenía un especie de vestido negro con rayas rojas, una falda corta, cabello violeta y largo, se podía notar que hasta la cadera, una especie de botas militares pero color blanco de una y rojo de la otra, tenía el vestido con mangas carmesí, unido con unos guantes hasta las nudillos, había una joya que estaba en su cuello, era color rubí, alrededor tenía fino hilos metálicos unidos a su ropa, mira a David y este está más rojo que un tomate, la cara de ella es jodidamente adorable, como una pequeña niña inocente casi recién nacida, pero cercana a la edad de él, ella solo lo mira, parecía no comprender del porqué de la disculpa, ni lo que había pasado, el seguía disculpándose

-Así que es el- dijo una voz robótica medio chillona- espero y mi ama no se equivoque… no, ella nunca lo hace 

-¿Qué? ¿Quién es?- dijo David al escuchar esa voz- ¿¿quién está ahí??-pregunto al mirar a otro lado 

-Aquí abajo tarado

David miro, estaba la hoja enfrente de él 

-Qu-qu—le apunto-- ¡¿qué es eso?!, oye, ¿!!Lo vez tú?!!

Ella solo miro abajo tratando de ver donde apuntaba, aun así seguía sin decir nada 

-Miedoso- dijo la hoja 

-¿Q-q-que eres tú?- David trataba de alejarse- ¿quién es ella? 

-Tranquilo loco- respondió la hoja - soy Lenkari el mensajero de mi maestra y ella es Viollete tu encargo

Nadie hablo eso fue demasiado cortante y directo, David tardo un poco en procesar eso en su mente, aunque le parecía algo extraño y tonto, aparte de que la chica parecía más controlada que él, trato de calmarse lo más que podía, aunque no dejaba de temblar 

-¿Ósea que ustedes son quienes me van a dar el encargo de la mujer?- pregunto tratándolo de asimilar 

-¡¿¿Es demasiado estúpido como para que no se diera cuenta de lo que pasa?!- pensó la hoja en sus adentros- No idiota no, solo soy su mensajero y traje a ella conmigo

El volvió a mirar a la chica, pero inconscientemente toma a Lenkari a un lado y empezar a estrujarlo fuertemente queriéndolo romper 

-¡Idiota!, ¡¿Por qué la haces caer sobre mí?!- pregunto enojado- y lo peor es que me agarro desprevenido cuando toque eso y se siente bien… ¡¿qué acaso es normal hacer eso a alguien que apenas conoces?! 

-¡! Y-yo no tuve la culpa!!-

David se detuvo, miro de lado a la chica ella los seguía observando aun sentada, con una mirada tranquila y a la vez fría, los observaba desde lejos, parpadeaba lentamente, su mirada era tierna y pura

David lo soltó, Lenkari volvió a caer como una pluma, miro hacia arriba, parecía tranquilo, pero exploto 

-¡¡Oye!! ¡¿Este es tu maldito encargo?, ¿por el cual estuviste cada noche repite y repite?!- Grito al cielo- ¡¡Pero ni creas que lo hare!!… no, no, definitivamente no, ella se puede cuidar sola-Dio media vuelta- más bien me siento culpable por lo que le hice… pero no lo quiero decir- pensó- ya tengo demasiado conmigo mismo que ocuparme de alguien mas

Súbitamente la chica esta cara a cara con él, eso lo asusta a tal grado de caer hacia atrás 

-Realmente es normal en ustedes- dijo al levantarse por sí solo David trata de hacerla a un lado pero ella lo toma la mano derecha, al contacto estas brillaron de un color verde metálico

-Unión en proceso- Dijo con voz neutra y fría- confirmación detectada

David solo observaba ya que era sorprendente en ese momento, ni siquiera reacciono, vio como una bruma color negro recorría su brazo y se transformaba en una especie de tatuaje color negro con borde amarillos en forma como la del dibujo del yin y yang, esa imagen le rodeaba la muñeca con una línea triangular rellena de otras líneas curvas y ondulantes, para después formar un triángulo estrecho con la punta hasta el centro de la mano derecha, un momento después todo volvió a la normalidad, pero el nerviosismo no lograba desaparecer de la cabeza de David, al igual que un dolor insoportable en aquel brazo, ellos estaban como si nada, más la chica que seguía tranquila

-Unión Terminada, Nombre del nuevo usuario David Lusting Collins- dijo ella alejando un poco sus manos, se inclinó formalmente- soy Viollete, Nightmore tipo Servant 

-¿Q-qué si-signi-fica est-o?- pregunto enseñándole el tatuaje a ella y a Lenkari, estaba en casi el limite de gritar como para hablar tranquilamente 

-Desde ahora eres mi Master, el primero que he tenido Mi nombre es Viollete- respondió ella-estoy aquí para cumplir sus órdenes Máster, desde ahora es mi obligación ser su Nightmore o Servant, como usted más desee 

-¿Master? ¿Servant? ¿Y qué carajos es eso?-

-Eres el dueño total de ella- respondio Lenkari

David se sintió incomodo al escuchar la palabra “Dueño” le dieron un poco de escalofríos 

-He hecho un sello especial para reconocer que lo eres, así supe su nombre, estaré dispuesta a cumplir cualquier orden que usted quiera- respondió sin perder su expresión de neutralidad ante la rápida y desesperada pregunta - y no se quitara hasta que usted esté satisfecho… 

El hizo señas que se callara 

-No sé por qué razón tu madre o quién te envió conmigo en esa basura que está ahí… aunque fue algo sorprendente- bajo un poco el tono en eso ultimo-pero eso ni me interesa, así que ¡Adiós¡-

Viollete lo seguía observando, él se alejó renegando cosas sin sentido, pero a cada paso que daba sentía pequeños toques eléctricos en el cuerpo, era su orgullo que le impedía avanzar más, dio media vuelta, y le tendió la mano

-Vamos, solo los dejare en el camino y ya no nos veremos más-

-No importa lo que hagas- dijo Lenkari en el hombro derecho de ella- ya hiciste la parte pesada de todas- dijo Lenkari- y yo tampoco se la razón de este envió, pero sé que ha de tener alguna oculta…-

Lenkari se puso a pensar o lo que para él era pensar, pues se empezó a doblar nuevamente a sí mismo- y venimos de Vectoriade por si lo preguntas

-No pregunte- -Por si lo hacías- 

-No me interesa-

David solo mira a Viollete con indiferencia, vio que tenía alas color gris, lo extraño es que no las había visto por primera vez, lo impresionante era que tenía tres de cada lado, parecía tener plumas de una ave, solo que al final de la hilera, eran muy puntiagudas y de color rojo, Lenkari se colocó en el bolsillo de su camisa, algo que extraño a David, pues lo quería sacar de ahí a la fuerza

-Bien, pero te advierto que tengo gusto y costumbres raras-dijo ignorando a Lenkari y mirando a la Nightmore, quería seguirles el juego a ella y a la hoja en blanco, como si tratara de alejarlos- y serán algo incomodas para una mujer como tu u otra que se acerque -

-Me puedo adaptar a lo que sea, incluso aprender de sus costumbres-respondió ella enseguida- y a cualquiera al que yo sirva 

 Sorpresivamente es de mañana, despierta tranquilamente, ya no tiene el sueño de siempre, aunque durmió un pequeño rato se sintió como si lo hubiese disfrutado, se levanta del piso, se mueve demasiado cuando duerme, unas veces despierta  debajo de su cama u otras encima de su armario, talla sus ojos, y bosteza un poco, nota unos cabellos que bajan uno tras otro enfrente, ve a la chica de cabello violeta, sentada en el suelo, con su expresión fría, demasiado tranquila, con ojos entrecerrados y la mirada perdida hacia enfrente

-Buenos Días, Máster- dijo Viollete saludando sin expresión alguna y parecía encender sus pupilas del color de sus ojos como cuando una luz es encendida poco a poco

No logra procesar quien es, después de un rato lo recuerda, pero su expresión no cambia

-Ahh, cierto, tu eres el “encargo”, había pensado que solo era otro sueño-

Tomo su juego portátil que estaba a un lado de una mesita de noche junto a su puerta

-¿Ya te levantaste flojo?-grito Lenkari mientras jugaba en la consola de juegos, parecía que estaba así desde la noche y solo para pasar el rato

-Perdóneme, no lo pude detener- se disculpó Viollete 

-Solo con que no borre mi partida, la destruya o descomponga, puede usarla- dijo David- 

-Confirmado-

Sabía que le había dado una orden, aunque eso realmente le incomodaba, no sabía por qué, al salir ella está de nuevo pegada a esa puerta, debajo de ella las frituras rancias y envolturas de plásticos de comida rápida

-Perdón por todo el desorden- dijo David al tomar una escoba que estaba entre toda esa basura- solo que no tengo visitas tan frecuentemente- rio un poco- que estúpido chiste, si “ella” me mirara ahora me golpearía sin parar- pensó

Empezó a barrer el piso, la Servant lo mira detenidamente, después de un rato el deja lo reunido en un bote verde con una bolsa abierta, parecía no usarlo mucho pues hasta la bolsa tenía polvo 

-Adaptación confirmada- hablo la Servant ante lo que él hacia

El solo decide no hacerle caso, se dirige a su cocina y empieza a buscar algo en un estante mientras empieza juega su portátil con la otra mano -Parece que tiene cara de hipnotizada-piensa mientras la ve de lado

-¿Qué? ¿Vas a prepararte algo para desayunar?, aunque “Hojita” no creo que tenga hambre alguna- se estaba preparando un plato de cereal sin ver

-¡Oye!, ¡te estoy escuchando!-dijo Lenkari enojado

-Lo sé - respondió David sin mirarlo

-Es una especie de forma sintética que igual necesita alimento como yo Master-respondió Viollete- y me vuelvo a disculpar no está en mis funciones el autoalimentarme

Él se detiene, ella mira hacia abajo como apenada, ella ve como el plato se acerca hasta tocar su ropa, ella mira a David, él está mirando a otro lado, se trata de hacer otro plato de cereal, solo que parecía ignorar a la Servant

-Yo tampoco se cocinar y solo me conformo con algo como esto- dijo el- espero que aprendas siquiera un poco, tonta –dijo en voz baja lo último- creo que por lo de ayer tienes hambre ¿no? – pregunto ya normal 

-Gracias Máster - respondió ella con su singular mirada- espero aprender y serle útil

David le mira comer con las manos, le acerca la cuchara aunque ella lo usa al revés, le enseña cómo usarlo, aunque piensa que ella no tiene ni idea de lo que él le explica, Lenkari entra deslizándose en el refrigerador de David, sigue jugando a ciegas mientras mira a Viollete comer, desde la madrugada todo es totalmente extraño, se recargo en la estufa y empezaba a dormitar nuevamente, pero resistió

-Realmente esto no es otro sueño raro- Ella termino, no le dejaba de observar, David tomo de la alacena unos billetes para comprar cosas en la escuela, miro su reloj, empezaba a hacerse tarde

-Nos vemos en la tarde, V—v-v-v-Viollete, y tu papel barato- tartamudeo David 

-Hasta luego Tarado- respondió Lenkari- tonto, aun no entendió lo que es tener una Nightmore- pensó

Ella solo lo observo desde la puerta mientras el caminaba hacia la calle, estaba jugando mientras seguía pensando en lo ya ocurrido solo para ignorar el tatuaje, las alas, y todo lo demás, no quería voltear hacia atrás, pero sintió un pequeño aire en su espalda, al detenerse David el aire también lo hizo, siguió mirando hacia enfrente, volvió a avanzar, pero cada vez que hacia una u otra cosa, el aire tanto soplaba como paraba, al fin tuvo que aceptarlo, trato de ocultarse en donde pudo, solo que ella le encontraba fácilmente, se escondió en un contenedor y ella solo se quedaba parada afuera, se adentró a unas tiendas, pero ella entraba volando, algo que espanto a David al ver acercársele unas personas, tuvo que salir corriendo jalándola del brazo demasiado rápido y fuerte para esconderse en otro callejón, aunque obviamente hiciera lo que hiciera, era imposible lograr despistarla, incluso entro en el baño de hombres, él estaba en un W.C y ella pegada a la puerta, las personas estaban ahí ni se atrevieron a entrar, salió corriendo y se subió en la parte trasera de un camión que paso casi rápidamente, pero Viollete igualaba la velocidad del automóvil, se dejó caer amortiguando el golpe con su mochila, protegiendo su portátil a toda costa, se adentró en un edificio, pues estaba cerca de la ciudad y era el primer edificio que se veía, ella solo casi le igualaba el paso, se dirigió hacia la salida trasera del edificio, logro salir y sentarse en el suelo con cansancio, de la nada una explosión apareció frente a él, ella atravesó la pared como si fuera papel, incluso unas partes de ladrillos le caen en la cabeza, ella ni se inmuta en nada, ya frustrado la toma del brazo y la lleva lejos de ahí, ya era tarde para ir a la preparatoria, estaba sentado tomando un refresco que apenas pudo comprar sin que se acercasen las demás personas a ella o de por si la miraran sorprendidos, estaba resignado a seguir haciendo eso

-¿Por qué me sigues?- pregunto poco harto, con respiración cansada y volteándola a ver -Tu eres mi Máster- respondió- tengo que ir a donde valla 

-Me he metido en algo bastante extraño con ella- pensó mientras la observaba cara a cara

-Y todo por su madre y más por esa hoja patética, como sea le recriminare a Reí por no llegar y lo de la apuesta con Roseline… diré que no pasó nada, aunque tendré que cumplir la apuesta, eso tendrá que ser mañana -rio un poco- No soy muy bueno en oratoria- dijo mientras caminaba e ideaba algo para que ella se quedase en su casa- aunque por otro lado- voltea con cara de serio mirando a la Nightmore y el mira de arriba abajo- ¿puede que no sea tan malo?-

Parecía escanearla con los ojos Viollete solo tiene su cara de inocencia combinada con una tranquilidad aplastante, era algo jodidamente inocente y noble, se le queda mirando un rato, están así hasta que David se sacude la cabeza algo enérgico, golpeándose un poco en las cienes

-! Cielos ¡en que estoy pensando- grita arrepentido - Que mente enferma tengo… aunque en cierto modo, es algo normal en mí 

-¿Qué pasa Máster? - pregunta Viollete algo curiosa-

-Nada, nada cosas mías- responde con una sonrisa nerviosa- ¿no sabes de dónde vienes?—pregunto a lo tonto para satisfacer un poco más su curiosidad y ya no pensar cosas pervertidas por ese momento- digo, sé que se llama Vectoriade, pero ¿y ese lugar que es? ¿Una ciudad o un pueblo de otro mundo? 

-Casi no tengo información sobre el lugar, solo sé que hay una jerarquía encabezada por la realeza, solo eso- responde mirándolo-

-Y ¿qué puedes hacer? además de seguirme y no saber nada- volvió a tomar su camino hacia casa-

-Tengo la mayoría de mis funciones, para lo que fui programada es que puedo cumplir lo que usted ordene- respondió enseguida- sin importar que sea de este u otro lugar 

David detuvo su andar y volteo, estaba ya más interesado que antes

-¿Enserio lo que sea?- dijo mientras se acercaba a ella- creo que antes lo había escuchado, no lo creía… y puedo preguntar… ¿cómo lo haces?, digo, nada más 

Viollete hizo aparecer en el aire, un teléfono transparente rectangular con los bordes color azul cromo, era una especie de los que se deslizan, la pantalla era de las normales, aunque al cerrarlo solo parecía un cristal transparente, con la imagen borrosa 

-Es un Dragnes, este dispositivo puede transformar y transportar cualquier cosa- explico mostrándolo- pida lo que sea en su mente, o dígalo y presione en el centro y este lo traerá hacia usted, además de otras funciones, pero no están registradas en mi sistema 

David lo tomo y le miro de todos ángulos, su expresión cambio a una muy pensadora, lo estrecho con las manos frotándolo de manera lenta, está mirándolo con una sonrisa malvada y exaltada, en otro lado una espada se cierne blandiendo furiosamente en el aire tan rápido que es casi imposible de ver, es el General, está deshaciendo su frustración al hacer sombra en lo que parece una gran arena, del suelo salen muñecos de metal y paja, el los corta como cuchillo a la mantequilla, incluso dejando un poco de chispa al suelo, repentinamente da una vuelta extendiendo su espada, el filo de la punta está a 5 cm de un uniformado, este está sudoroso, tiene un holograma flotando en una pantalla que tenía en las manos

-G-general!- dijo demasiado nervioso y apunto de desmayarse – descubrimos un gran rastro de magia en uno de los escombros del laboratorio, puede que eso sea que también se haya llevado el Dragnes que estaba en proceso de creación

El general toma el holograma, el soldado no aguanta más y se desmaya

-Principiante- dijo el al verlo caer-debe tener algún motivo para hacer eso, o solo quiere esconderlo de nosotros, pero aun así- cerro el holograma doblándolo- quien lo tenga tiene que estar demasiado desquiciado para usarlo en algo destructivo 

David aun ríe pensando en lo que desea mirando hacia el cielo

-¿Lo que sea que quiera?- repitió con una sonrisa malvada, para luego concentrarse- bien lo tengo, todos los videojuegos que estarán en 2 años y la habilidad de súper velocidad, y poder detenerme con un solo pisotón al suelo

Viollete asintió, dio un corte en el aire con ese teléfono y se abrió una especie de línea negra, ella presiono el botón del centro, el teléfono empezó a brillar, de la línea negra le cae un portafolios en la cabeza a David, estaba tan emocionado que ni siquiera sintió el golpe, la abrió rápidamente y frente a él estaban fajos muy angostos de cajas de imágenes y discos, Viollete observo como un poco de saliva salía de la boca de su Máster, él se la seco con la manga de su uniforme, en otro lado Lenkari pausa un juego

-Así que ya está con eso- dijo al seguir jugando- vemos cómo termina

David estaba abrazando el portafolio con fuerza lo agitaba fuertemente y gritaba emocionado

-¡No puede ser tan malo!- pensó nuevamente ya emocionado- tengo algo en mente

Cerro el portafolios de golpe, le pidió a Viollete llevarlo, volvió esa mirada pervertida y malvada, fue al centro comercial lo más rápido posible, estaba en super velocidad, Viollete no fue afectada por ello y le siguió a él, yendo directamente al área de probador de mujeres, se quitó el suéter de la escuela y la camisa, se puso dos bragas azules como collar en el cuello, luego abrió todas las cortinas y puertas de los probadores, todas las mujeres tenían su ropa interior, algunas usaban bikinis otras solo sus camisas o playeras dejando ver la mitad de sus pechos o bragas, algunas apenas se retiraban el pantalón o la camisa, se les arrojo a ellas junto con toda la ropa interior de los mostradores, al igual que tocaba los pechos de ellas, andaba como si estuviera nadando, quedando todo regado dentro y fuera de los probadores, Viollete observaba inocentemente, él se entretenía en lo suyo mientras la Nightmore tocaba con curiosidad unas ropas amontonadas a un lado, él salió demasiado exaltado y sonriente, de aun pisotón al suelo con sus pies volvía todo a andar normalmente, las chicas de los probadores miraron hacia afuera y el desconcierto no se pudo evitar, unas gritaron, otras volvieron a poner las cortinas apresuradas, él quería reírse pero se aguantaba como podía, camino rápidamente a la salida y corrió hacia el siguiente destino -¡¡Al fin!!, ¡¡al fin!!, ¡¡al fin!!- grito excitado – Algunas chicas de ese lugar son de la universidad, que está enfrente a la preparatoria, siempre las veo y les tomo fotos a todas, y siempre están probándose ropa nueva, siempre he querido hacer eso y me encanto el castigo- pensó

-¿Un?… ¿Castigo?- repitió Viollete mirándose su ropa y no haciéndole caso en lo último

Entro a un segundo centro comercial que estaba casi llegando a la ciudad, corría y hacia cosas demasiado rápido como para ver a las demás personas, se detuvo a leer revistas de lo que sea, pero más las de traje de baño, deslizaba con sus rodillas al suelo mientras pasaba por debajo los pies de las mujeres y les tomaba fotos con su portátil a las que tenían falda, o las alzaba con su manos, jugaba con las sillas de rueda que estaban en la oficina, aun con las personas que estaban sentadas en ellas, incluso se montaba en el regazo de las chicas que estaban sentadas, hacia chocar a los hombres como efecto domino, luego entraba a comer en tiendas de dulces y comida rápida, haciendo un verdadero destrozo en esos lugares, incluso entro a un sauna que estaba en la parte final del centro comercial, cambio la temperatura del agua a fría a las de los hombres y activo los aspersores en ese mismo lugar, entro después al de las mujeres y se llevó su ropa, dejando solo las toallas que tenían puestas en ellas o estaban colgadas, Viollete caminaba tranquila atrás de él, mirando lo que hacía, David dio otro pisotón y rápidamente se subió a una palmera plantada en medio de todo, con una toalla que le cubría el rostro, Viollete estaba volando a un lado de él, mirando a todos lados como un vigía de algún barco que miraba el horizonte, aunque solo fuera ese espacio, todos y todas las personas salieron despavoridos, corriendo y derribando todo a su alrededor, se escuchaba el griterío de las mujeres que salían con sus toallas en su cuerpo, aun con el agua escurriendo en el mismo, las cosas caían solas o las mesas volaban a los muros fuertemente, etc., etc, una hora después todo termino vacío, pero él no parecía terminar, tomo una bicicleta de una tienda de reparaciones, siguió con lo suyo en aquel lugar, afuera estaban policías rodeando el lugar y las personas aún estaban ahí, inamovibles, en un área para niños había uno de esos inflables que se movían de publicidad, a Viollete le llamo la atención y de una forma se empezó a moverse como esas cosas, David le tomo una foto normal, la dejo en ese inflable, toda la manzana y el lugar había quedado como un pueblo fantasma, él estaba demasiado excitado y emocionado, corre entre un pasillo al cual dejo encendida la enceradora para que anduviera libre e hiciera  resbaloso el piso lo suficiente como para que una lija no lograra raspar el suelo, se deslizo de rodillas ya sin la súper velocidad, lo hizo como cuando un jugador anota un gol, pero era tanto la cera que se deslizo más de lo debido y choco con Viollete que estaba al otro lado distraída en las bolsas de comida que estaban en ese estante, ambos quedaron en una posición algo comprometedora, ella debajo de él, la mano de el en la espalda de la Nightmore, sintiendo lo suave de su piel, la otra mano en el piso sosteniendo el cuerpo, y con las rodillas a los lados de las rodillas de ella, junto con el olor de su cabello, la maquina paso a un lado alejándose, como diciendo “me voy para dejarlos solos”

-Qué bien huele- pensó al oler un poco- y que suave es 

-¿Master, está bien?- pregunto Viollete muy cerca- ¿lo está? 

-Pesos, sí, eso es, ve a buscarlos- dijo demasiado rojo de pena y reaccionando mirándola nuevamente a la cara -busca pesos para…. Para lo que sea pero búscalos- se hizo a un lado 

-Si Master- respondió la Servant levantándose con sus alas-

-No puedo sentirme atraído por esa ginioide eso se veria demasiado fetichista, ademas, esa cara...  no quiero manchar eso-

Viollete se fue casi a la final del pasillo, pero no sabía que era esa cosa que ordeno, así que regreso, pero lo encontró haciendo algo muy arriesgado, se estaba dando de topes en un cristal donde se ponen a muestra los teléfonos, mientras se auto decía de groserías él solo.

-No-lo- vuelvas a- -ha-cer—repetía pausado para si 

Volteo y vio como Viollete miraba lo que él hacía

-Autocontrol- dijo el sabiendo que ella no comprendería

Ella no hablo, para olvidar eso el ideo unas carreras de la entrada, hasta los instrumentos musicales, tomaron las sillas con ruedas, iban tirando o tomando todo de los estantes de cereales, dulces, etc. Ella con sus alas le ganaba con el impulso, en el camino por el tamaño de las alas, tiraba todas las cosas al extenderlas, David se acercó a una batería nueva, la tocaba como podía, Viollete lo hacía con un triángulo de metal mediano, solo que en vez de la varilla de metal, lo hacía sonar con un palito de paleta que estaba en el suelo, aunque no emitía sonido alguno, pero ella seguía en eso, de tanta emoción David rompió los palillos e hizo unas abolladuras a los tambores, respiraba un poco rápido, miro su desastre y empezó a acomodar nuevamente la batería, escucho a lo lejos a más policías, empezó nuevamente a estar en súper velocidad, busco las llaves de una motocicleta, abrió la caja donde estaban a golpes con una silla, después se dirigió a la primera motocicleta que vio, una deportiva azul claro con llantas nuevas, todo nuevo, pero antes deseo que el tanque de gasolina estuviera lleno, y ensayar un poco, Viollete solo le miraba, pero tenía ansias de llevarse el triángulo ya que no dejaba de ver a donde había lo había dejado, deseo que fuese afectado con la súper velocidad 

-Oye Vio-lle-te- la miro, fijándose que esta observaba hacia adentro- ¿qué pasa?, ¿Quieres llevarte algo?-

La Servant lo miro, parecía decir que sí, pero después bajo la cabeza 

-Pero usted de seguro no va a querer- dijo con el mismo tono de tranquilidad 

-¿Qué dices tonta?- dijo en tono de burla- Anda ve a traer lo que quieres

Sin perder tiempo entro tan rápidamente que hizo una ráfaga tan fuerte que derribo todos los estantes, y agrietando los muros, trajo el triángulo de metal, pero al parecer no encontró algo con que hacerlo sonar 

-Hay un último lugar al que quiero ir, y espero aprovecharlo al máximo, vamos

Volvieron a hacer otra carrera, solo que el pidió un poco de ventaja, ya a 30 metros, ella se preparó, extendió sus alas

-Iniciando… punto de llegada completada- dijo con voz robótica

Empezó a andar primero, tomo velocidad y de un salto empezó a volar Su velocidad aumentaba escalofriantemente, lo alcanzo en menos de 5 segundos sobrepasándolo y llevándose entre el aire, papeles, buzones incluso rompiendo los vidrios de las tiendas y coches, pero todo eso parecía estar en cámara lenta, David resistió el golpe del viento, era muy fuerte que hasta casi lo hace ir de frente, incluso un buzón paso igual a un lado de el en cámara lenta yendo a estrellarse contra un carro de manera directa

-Si ellas miraran esto...-pensó emocionado mientras veía la destrucción alrededor

-¿Dónde estará David?- se preguntó Roseline sentada en la biblioteca leyendo el libro de poemas- debió ser una broma lo de Rei y el, aunque… 

En otro salón Rei estaba recargada en su silla, miraba el pizarrón, aunque no le importaba lo que la profesora escribiera

-Aburrida, aburrida, estoy aburrida- entrelazo sus manos y dio unos golpes a la paleta de la silla- y ese que no viene, si paso algo, de seguro es tan idiota como para no demostrarlo viniendo aquí… debí ir ayer 

Viollete ya había llegado, solo que al frenar arrastro los pies haciendo un gran corte de 70 metros y casi derribando la entrada, el llego 2min después con un último salto de una parte rasgada del pavimento, miro entre el polvo que se había creado el lugar, la escuela, abrió la reja, caminaba serio, pero en su sonrisa se notaba una locura y venganza encerradas durante algún tiempo 

-Esto será divertido- se dijo a sí mismo- vi-vio-llete, aunque sé que se puede detener el tiempo, pero alguien podría verte volar al desactivarlo

Antes de entrar deseo el arreglo de la calle que Viollete había destruido, entro a cada salón, todos estaban ya tomando clases, tomo el gis del profesor y pinto una especie de grafiti raro, haciendo burla a todos o dibujando monstruos con el nombre de quien se le ocurría, Viollete estaba tocando las mejillas de los alumnos, como diciendo “¿Quién es?” al profesor de su clase le pinto la cara como si fuera un payaso, salió y se ocultó un poco debajo la ventana, dejo pasar normalmente el tiempo, al dar la vuelta el profesor, todos se empezaron a reír, él no lo entendía, le tomaron fotos, David volvió a moverse rápido, y tomaba lo que estaba en sus pupitres, los lápices, gomas, incluso los otros teléfonos de ellos, tiraba de su lugar a casi todos, o arrojaba los gises y mochilas a todos lados, pero al hacerlo estas se detenían en el aire, hizo en todos los salones lo mismo, incluso desabrocho todos los sostenes de las chicas de esos salones desde fuera de la ropa, salieron al pasillo recargándose en la ventana como si nada, desactivo la súper velocidad nuevamente, todas las cosas empezaban a volar a cualquier lado, las niñas empezaron a gritar del susto, todos salieron corriendo de los salones, el no resistía reírse de eso, incluso de ver a su profesor correr aun con la cara pintada entre ellos, miro como las chicas se corrían por vergüenza al no sentir sus sostenes, algunas incluso se les cayó a medio camino, otras trataban de meterlo a su playera por pena, a todos parecía no importarle que él estuviera ahí, pues solo corrían por la impresión, David suspiro, camino tranquilo tomando a los sostenes olvidados del suelo y levantándolos, al igual que trayendo consigo detrás suyo una larga cadena de bragas amarradas entre sí, en la biblioteca vio a Roseline con un libro, rápidamente le escribió una nota diciendo que no podría ir ese día, y que le avisara a Rei

-Sé muy bien lo que se siente- dijo sonriendo y dándole un pequeño golpe en el hombro-

-Master ¿qué son estas inscripciones? se parecen a Lenkari- dijo la Servant al mirar las hojas de los libros

-Son en mi idioma, escritos importantes para ella, así que no los maltrates

Viollete tenía un interés profundo en ellos, pero nuevamente David sale hacia afuera y ella lo sigue, de salón en salón, haciendo y deshaciendo todo lo que el encontraba a su paso,  y claro vengándose de muchos como colocándolos con ayuda de su Servant en una fuga de agua o colgándolos de los tenis en los barandales, incluso fue a la Universidad, se detuvo, en un salón estaba Rei, aun con las manos en la cabeza aburrida y al parecer queriendo dormir, entro y sonrió, le dibujo en la cara con un plumón unos lentes y una carita feliz en el ombligo

-Eso te pasa por no llegar, y por qué quise- le alzo la falda y miro su bragas- ho, te gustan los gatos

Se fue rápidamente de ese salón para después estar preparado para algo “especial” según para él, Viollete le seguía sin perder cada detalle, se preparó y respiro profundamente antes de abrir una puerta, el sol le goleo un poco los ojos por el gran reflejo del agua, era la piscina, se impresiono, acerco sus manos a su cara empuñando sus manos conteniendo un poco la emoción pues había chicas en traje de baño en ese lugar algunas atrevidas, otras formales, etc.

-¡PARAISO!- grito con todas sus fuerzas al extender hacia el cielo las manos abiertas de palmas

En rápidamente con un clavado entro al agua, Viollete igual se metió, quedando a un lado, David fue hasta el fondo y se quedó ahí, el tiempo camino nuevamente tranquilo, las chicas empezaron a moverse, el solo veía a cada una que pasaba nadando, mirando sus cuerpos mojados en el agua, era tanta su emoción que ideo una forma nueva, saco nuevamente el Dragnes sin importarle que estuviera en el agua, y deseo ser invisible, lo había deseado inconscientemente, otro brillo apareció, subió tan rápido que incluso saco todo el aire que traía en los pulmones antes de salir del agua, a la primera chica que paso le empezó a tocar los pechos, la chica solo se detiene y trata de mirar que es lo que le había tocado, las demás se alarman al ver el alboroto del agua, e incluso se meten a la piscina para auxiliarla, el las ve, con una expresión realmente pervertida y nadando lo más rápido posible, una por una les empieza a tocar su cuerpo, el solo traga agua pero no sale siquiera para respirar, todas empiezan a huir de ahí, gritando de miedo, David solo mas mira irse, aunque a otras solo las mantiene un poco en el agua, tomándolas de sus trajes de baño, entre ellas estaba una de su salón, él se había dado cuenta de eso, Viollete dio el golpe final, ya que al querer salir, aleteo las alas demasiado fuerte que provoco 2 remolinos pequeños, ya todas fuera del lugar, el solo saco las manos al borde de la piscina y empezó a salir lentamente, como un monstruo marino saliendo a destruir alguna ciudad, un momento después, Viollete salió, ve como del cuerpo de su Master el vapor de su propio cuerpo condesaba el agua que tenía escurriendo en su piel y pelo, aunque obviamente de la ropa no, siguió en lo suyo a tal grado de meter la motocicleta a ese edificio, claro con ayuda de Viollete y bajar con el vehículo todos los pisos de la azotea hasta la cafetería, dejando las marcas de la motocicleta en las escaleras y pasillos, llevaba una especie de espada de madera, pintada y con unas bragas que estaban enredadas en la base eran de diferentes colores, las otras que tenía estaban amarradas en la parte trasera de la motocicleta, en la cara tenía su playera como un ladrón rebelde, y estaba conduciendo sin manos con unas bragas en la boca sosteniéndolas con los dientes, Viollete le ayudaba en las esquinas para que no chocara, siguió así toda la tarde en todos lados, hasta caer la noche, en su casa descansa  en un sofá marrón recostado boca arriba, aun sin su camisa, un poco sudado, con las cajas de video juegos, sostenes y bragas encima de él, Lenkari estaba aún jugando sin descanso alguno, incluso la consola parecía estar a punto de explotar al igual que la televisión

-Esta cosa es increíble- dijo David sumamente emocionado

Viollete miro el Dragnes, al igual que a su Master que lo abrazaba emocionado

-Master- hablo Viollete mientras tocaba con una cuchara el triángulo de metal

-Dime- dijo respirando pausadamente

-Yo… quiero serle útil en lo que usted quiera- dijo rápidamente sin perder la tranquilidad-Es mi propósito de creación- dejo a un lado el triángulo- absolutamente en todo - lo último parecía un tono muy serio en ella

David entendió escucho el típico sonido de pausa de un juego, Lenkari quería oír alguna disculpa, (movía el mando horizontalmente, pues casi no alcanzaba con sus esquinas superiores) David se había interesado tanto en el Dragnes que había casi olvidado a Viollete, aunque le seguía, pero no hablaba casi nada, se sintió mal por ello, aunque seguía pensando que no podría hacer lo que sea, por la dignidad u orgullo, así que la puso a prueba

-Perdóname por no ponerte atención, es solo que me emociono con lo que hago, y como te dije, tengo costumbres raras- volteo y le sonrió- de ahora en adelante tratare de no dejarme llevar, pero no creo controlarme-rio un poco y luego suspiro- es enserio

-No se preocupe- respondió- es mi obligación servirle sin importar que, ¿Hay otra cosa que puedo hacer?- pregunto sosteniendo su botella-

-Quita la gravedad- rio al decir esto sin pensar

La Nightmore se quedó callada un momento

-Sabía que no se podía- pensó 

-Entiendo- respondió decidida

Ella tomo el Dragnes y apretó unos cuantos botones, un momento después el empezó a girar contrariamente y flotar

-Oye detente, detente- dijo nervioso y tratándose de agarrar de la mesa-

-No puedo parar el deseo- respondió manteniéndose en el piso- La condición es pedir un deseo que contrarreste al primero- dijo Viollete al volar erguida como si aun se mantuviera en el suelo- o añadirle algo mas 

Lenkari flotaba al igual que la pantalla y la consola de videojuegos, todo desde el sofá hasta algunas basuras volaban en el aire sin gravedad, David se mantuvo sujeto a la estufa, ya que estaba adherida al piso 

-Ok, ok, entonces…. Vamos piensa… ¡lo tengo, que esa sea por solo 10 segundos!- grito desesperado 

-Entendido-

Pasaron esos diez segundos y todo volvió a ser normal, aunque las cosas cayeron precipitadamente, dentro y fuera de la casa

-¿Algo más?- pregunto Viollete con su singular tono 

-No, no- dijo apresurado- estoy exhausto con lo de hoy- se levantó- Eres algo rara y medio tontita- dijo sonriente- 

La llevo a acomodar un cuarto para ella, mientras retiraba más basura vieja y algunas cajas 

-Por cierto Vill-ete, ¿puedes eliminar todos los deseos?- 

-Si… ¿disculpe?, creí que dijo que…- 

-Sí, sé que es raro, pero… te diré la verdad, digamos que te estaba probando, si es estúpido, cruel, y que no puedo confiar en ti, no sé si deba, así que hice todo eso, mis cosas, mis costumbres… así que, si quieres odiarme, tienes derecho a hacerlo… perdóname, pero si te quedas aquí… solo que, tal ves , no estes del todo bien, lo digo por cosas que oculto, no digo que sea muy normal del todo... y no podria soportar el que te lastime algun dia... sea yo un tonto por hacerte eso y me arrepiente por no hacerlo, perdóname en serio

Cerro la puerta, no escucho más ruido, todo está en silencio mientras el sueño y el nerviosismo se juntan en la mente de él, es otra vez de día, despierta, da una vuelta a sí mismo y cae al suelo, sale y aun no escucha ruido, no hay nadie alrededor, se siente terrible

-¡Maldito idiota!- piensa así mismo al cerrar sus ojos- Maldito, maldito, mal… 

-…dito cerbero!- grita una voz conocida detrás su espalda 

-¿Qué es un cerbero?- pregunto otra voz en ese mismo lado 

David mira de donde provenían esas voces, estaba de espaldas a ellos, ve que esta la Nightmore sentada a un lado de la hoja, parecía que estaba interesada en lo que Lenkari hacía, David sonrió, quería abrazar a ambos, pero sabía que lo que había pasado era por su culpa, se acercó 

-Buenos Días, Máster- dijo Viollete mirándolo 

-Buenas, V-v-llete- respondió 

Su estómago gruño, se sirvió nuevamente el cereal que sobraba en la alacena, solo que fue primero a la Servant 

-El programa de desmaterialización fue completado…- interrumpió la Servant, volviendo en si a David, ella pauso un poco mostrando el teléfono- el Dragnes volvió real todo lo que hizo y lo que estaba anotado en esos registros suyos, pero se ha sobrecargado en el sistema interno - dijo Viollete, ya con la cuchara en la mano- además de que parte de la desmaterialización también daño los materiales usados en los deseos, así mismo los que se usaron antes del mismo, como el vehículo de dos ruedas, las revistas, ropa, fotos, la transferencia de los discos, incluso la aplicación para la velocidad e invisibilidad, junto con todo el espacio que abarcaron los demás humanos, objetos y el daño colateral, en pocas palabras, todo volvió a reiniciarse como si todo lo de ese día no hubiera pasado, empezando nuevamente ahora y…- hizo una pequeña pausa bajando el utensilio- el triángulo metálico-respondió mientras hacía parecer tocarlo-el Dragnes solo se utilizara cada 3horas de ahora en adelante, Lenkari no logro hacer nada más…

Viollete lo miro, parecía decaída, debajo de la mesa abrió el Dragnes, él se acercó a Lenkari a jugar junto con el 

-Master, solo quería avisarle de lo ocurrido, pero ¿Tengo que volverme irreal como las cosas que se borraron? - hablo ella un poco dudosa- ¿usted qué me ordena? No me importa lo que haya dicho antes, pues aun así serviría el Dragnes para usted, y Lenkari se iría a Vectoriade, donde fui creada

David empezó a jugar junto con Lenkari como si nada, puso a un lado una manzana, aunque un momento después desapareció 

-Hay cosas de las cuales yo no tendré que elegir por ti- dijo serio y buscando la manzana-así que solo será tu decisión si lo haces o no, como ayer, tienes que decidir por ti misma, no siempre estaré ahí, y tienes que diferencia entre lo que está bien y mal, además de no tomar mi ejemplo, pero... muchas gracias por no irte- susurro lo último sonriendo- a-además, pronto iremos a comprar algo como lo que pediste- sonrió apaciguándola - aunque no creo que me alcance para la motocicleta, pero eso no importa-dejo a un lado el mando, empezó a comprender la naturaleza de la Nightmore- por favor si notas que digo estupideces o pido deseos tontos, no me hagas caso en lo absoluto… no me hagas caso cuando no me dirija a ti “d-i-r-e-c-t-a-m-e-n-t-e”, ¿entiendes?

Ella lo escucho al asentir delicadamente, David reflexionaba todo lo ocurrido desde el principio mientras jugaba, aunque él y Lenkari se maldecían, de la nada rápidamente suelta su control, hace grumos a Lenkari y lo arroja a la ventana para después volver a tomar su mando, Lenkari arremetió con el dándole un empujón fuerte David lo resistió, casi le saca el aire, aun así siguieron jugando enérgicamente, entre el juego y ellos, Viollete se quedó pensativa un momento, cerro el Dragnes, se acercó a él, le pidió ir a la pradera, algo que le pareció raro a David, pero accedió, llegaron en ½hora, el brillo del sol resplandecía el roció de agua de los árboles y el pasto, la vista hacia la ciudad era como un gran espejo naranja, pues los edificios reflejaban la claridad del día, Lenkari se quedó a un lado de David, la Nightmore extendió sus alas a la luz del sol, resplandecientes, las plumas empezaban a erguirse un poco, como si recibieran cada rayo con una gran bienvenida, el color gris parecía realmente contrastar muy bien con la luz que le atravesaba, incluso se podía ver un poco unas líneas en las plumas, parecía que era lo que las unía o algo así

-Sé que con ella aprenderé varias cosas de las cuales no he sabido aprovechar, y que a ella le pasa lo mismo- empezó a jugar nuevamente respirando el aire fresco, Lenkari se puso en su hombro mirando como él jugaba 

Ve a Viollete ir hacia él, con las alas ya un poco dobladas descansándolas, con el pelo a un lado por el aire, las hebras vuelan como veletas de barco, y la mirada fijada en el 

-La recarga de mis alas esta completada Máster- dijo Viollete mirándolo con una tranquilidad inquebrantable – ahora puedo volar aún más rápido, alto, también el rastrear lo que necesite y así más eficaz para usted 

-¿Solo para eso?- pensó David- no importa... valió la pena venir aquí

Su perfil era hermoso, la expresión fría, tranquila, y sin sentimientos, que helaría y sorprendería a cualquiera que la diera un solo vistazo, era hermosa, repentinamente los cantos de aves empiezan a inundar el lugar, para que después un ave cardenal, se posara en el cabello de ella, luego una pareja de canarios le imitan al cardenal, pero se posan en sus alas, empezaron a aparecer petirrojos, coquitas, golondrinas, ruiseñores, entre otros de diferentes tipos de coloridas aves que tomaron a Viollete como árbol, Lenkari trato de alejarlas, pero era picoteado por algunas, David solo se tapó la boca y se recostó en el pasto, empezó a reírse, aun sosteniendo el juego, algo que le era totalmente extraño a Viollete, que estaba aún inmóvil, las aves ni se inmutaron en espantarse, a Lenkari ya lo habían dejado en paz, pues se escondió en la manga izquierda de Viollete, una de esa aves se acerca un poco la mano derecha de David dejando ver la marca del sello, Viollete se mueve un poco pero las aves no se quitan de su cuerpo, los tres siguieron toda la mañana en aquel lugar, las aves revoloteaban juguetonas alrededor , David solo la veía notaba un raro pero apenas visible asombro en el rostro de Viollete, era algo raro, ya que se empezaba a acostumbrar a la típica mirada, fría y perdida en el espacio, pero ella noto uno junto a su mano, se le quedo mirando y hubo un impulso queriéndole romper el cuello, pero solo lo imagino liberándolo 

-… error desconocido…-dijo ella-

-Paz y tranquilidad… una forma de olvidar cosas o mantenerlas a raya… ¡tú cállate!- pensó David

Mientras tanto alguien seguía observándolos desde el borde de la línea de árboles, era ese tal príncipe

-Vamos, hazlo, hazlo-dijo esperando algo- tiene tantos blanco y no dispara 

Neo estaba en una sombra de un árbol, al parecer estaba aburrido, su cuerpo ya formaba la de un humano, pero aun así, salía humo de él, pues estaba acariciando a una pequeña ardilla que había caído del árbol, empezó a hablar con esa ardilla, tenía algunas nueces en la boca

-Hemos estado aquí desde la mañana- dijo Neo a la Ardilla-creo que te has caído de aquel agujero ¿no?... – acerco a la ardilla a su oído como susurrándole- Si, yo pienso lo mismo…. No a mí no me gustan las nueces, pero han de saber deliciosas… o vaya, no tenías que decírmelo, pero si quieres puedes venir con nosotros a nuestra vigilancia… claro que no es ninguna molestia- rio un poco- ¿porque te avergüenzas?... si también pienso que él está obsesionado Eso frustro al príncipe 

-¿Te puedes silenciar Neo?-pregunto susurrando fuertemente el príncipe 

-¿Pero qué quiere que haga?- pregunto Neo- liberamos de unas tiendas de animales y zoológicos esas aves y ¿para qué? ella no se mueve, solo las mira como idiotizada-reprocho- creo que seguirlos y esperar más de 2 horas aquí ya seria para irnos ¿no lo crees Ray?- pregunto a la ardilla, esta solo se lavaba la cara con saliva en su pata delantera distraída- Ve, dice que si- añadió Neo 

Al príncipe no le importó, siguió mirando a Viollete, pero ya se habían ido, al igual que las aves a su alrededor, David está revisando las fotos en la calle junto Viollete por aquel camino, Lenkari está en su hombro, parecía recuperado de los picotazos de las aves, pero salta a una barda, empieza a brillar un poco, en otro lado alguien sonreía complacida y alegre 

-Hoy realmente no quiero hacer nada… casi ni dormí- 

-Aproximadamente su suspensión natural fue de 4horas- dijo Viollete respondiéndole

de camino decidio desvíarse a un parque cercano, Viollete se queda recargada en un barandal, él se sienta y mira hacia la nada, perdido en pensamientos, se recuesta en el suelo con las manos detrás de la cabeza, cierra los ojos, Viollete se acerca y se sienta a un lado de él mirándolo, David le da unas palmadas en las mejillas sonriente con el portátil en su pecho, empieza a dormitar

-Eres una loca muy tierna- dijo David sonriente– y tengo miedo de hacerte daño

Vuelve a cerrar los ojos, ella se toca el pecho, mira hacia arriba, una brisa de aire débil trae consigo una hoja de algún árbol, cae en la mano derecha de Viollete, ella la mira, la presiona y rompe tirándola al suelo, un zumbido fuerte resuena en unos auriculares, quien los trae logra quitarlos de sus orejas con un pequeño dolor en ello 

-¡Rayos!, acabamos de perder el rastreador número 15- dijo otro al entender ese zumbido-debió desviarse con el viento, aunque realmente sirvió 

-General- alego otro- por los rastreadores aun activos se ha informado que se ha usado el Dragnes en gran cantidad, una nunca antes vista 

-¿Hay algún daño o algo así?- pregunto con una mano en la barbilla 

-No, según el propio informe la magia fue usada para restaurar algo, mas no dice que

El General entrelaza las manos frente a su boca mientras se apoya en ellas con los codos en las rodillas, para solo después levantarse e irse de ahí 

-¿A qué clase de idiota debió mandar ella a esa Nightmore?- pensó mientras salía- para eso debo preguntarle a ella 

Lenkari estaba deslizándose en la resbaladilla del parque, los mira, pero sigue en lo suyo, el juego había quedado junto al Dragnes, apareciendo en uno el apodo Raizzer y en el otro en estado de apagado, súbitamente ambas se iluminan, en el PGS tiene letras grandes “Round 2” y en el Dragnes el conteo regresivo para el siguiente deseo

-Buenas noches Master- susurro Viollete al mirar hacia arriba

16 de Julio de 2017 a las 00:39 0 Reporte Insertar 0
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