mrs_midnight1930 Mrs. Midnight

Tras siete años fuera, Jeon Jungkook, un chico de dieciocho años amante de la fotografía, regresa a su pueblo natal Suwon para estudiar fotografía en la prestigiosa universidad de Kyonggi. Este nuevo cambio le trae cierto sentimiento de nostalgia y culpa al recordar que había abandonado a Kim TaeHyung, su mejor amigo de la infancia, al irse sin avisar a Londres; ahora, su deseo de hacer las cosas bien lo envuelve y aunque teme ser rechazado por su mejor amigo, su objetivo es reencontrarse con él. Su vida da un giro de 360 cuando, sin reconocerlo, salva a su mejor amigo de ser asesinado por un disparo de una forma muy peculiar: Retrocediendo el tiempo, obteniendo involuntariamente la capacidad de manipular el tiempo a su antojo. Ahora, con TaeHyung nuevamente a su lado y con el tiempo a su favor, va a sumergirse en las profundidades de los secretos de la universidad de Kyonggi con un sólo objetivo: Encontrar a Park Jimin, el nuevo mejor amigo de TaeHyung que lleva desaparecido un mes. ═════════════════════════ Historia TaeKook (TaeHyung top! Jungkook Bottom!) Historia inspirada en el videojuego Life Is Strange, pero la historia es diferente en varios aspectos. Historia con contenido sexual, lenguaje vulgar. Mención de uso de drogas y alcohol. Historia de viajes en el tiempo. Esta historia no está hecha para ofender a BTS ni sus integrantes. Separa la ficción de la realidad. Portada hecha por: @MinEodum-2


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18.

#viajeseneltiempo #BL #romance #TaeKook #fanfic #bts
1
33 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todas las semanas
tiempo de lectura
AA Compartir

Prólogo

30 de diciembre, 2014


TaeHyung cumplía doce años ese día.


Era mayor que yo por un año, él había nacido el 30 de diciembre del 2002, mientras yo había nacido el 01 de septiembre del 2003. Nuestras almas, como nuestros cuerpos e incluso nuestros signos zodiacales eran distintos; éramos dos polos opuestos. TaeHyung, tan caótico y extrovertido que no veía la hora de crecer y comerse el mundo. Y yo, un simple chico que se refugiaba en su cámara polaroid, observando el mundo antes que participar en él. Los dos, un ying y yang tan armonioso, lográbamos complementar de forma sublime y éramos mejores amigos desde que comenzamos a tener el uso de la razón. Nos volvimos uno sólo, una sola alma en dos cuerpos.


Y puedo decir sin pelos en la lengua que me enamoré profundamente de él.


¿Qué sabría un niño sobre amor? Nada, como los seres humanos genéricamente. El concepto de amor siempre fue desconocido y los niños conocen la sensación del enamoramiento, esa sensación romántica que se siente por los padres y hermanos, siendo distinta cuando se está con esa persona que se ama ciegamente. Siempre supe que TaeHyung hacía a mi corazón latir de forma errática y que sacaba profundos suspiros de mis labios, siempre me sentí con el tangible deseo de besarlo inocentemente. Nunca me importó que fuese hombre, luego me di cuenta en la adolescencia que lo masculino era ese aspecto atrayente por el que mi corazón latía y que mi alma anhelaba. Lo masculino, los hombres como yo y los que me rodeaban. La feminidad nunca me conquistó, pero lo masculino sí; TaeHyung sí.


Lo observaba desde el lente de mi cámara retro sin que se diera cuenta. Él se preparaba para bajar y convivir con su familia y mis padres. Su sonrisa cuadrada era preciosa, sus ojos chiquitos cuando sonreía, su sola presencia era inefable y perfecta. Me sumergía tanto en su aura, que por accidente presionaba el botón de la cámara y el flash junto con el sonido de la foto siendo tomada me delataba. TaeHyung me miraba con una expresión sorpresiva y luego sonreía de forma dulce y preciosa.


-¿Ahora te dedicas a acosarme, Jeon? -Inquirió juguetonamente, abotonando los últimos botones de su camisa.


Odiaba cuando mis mejillas enrojecían, pero era algo inevitable cuando se trataba de él.


-Aw, ya te pusiste como un lindo tomatito. Basta, me matarás de tanta ternura.


TaeHyung se acercó a mí y desordenó mi cabello antes de dejarme un beso en la mejilla y salir de su habitación, saludando a todos sus familiares. Yo siempre me quedaba paralizado cuando lo hacía y sentía las mariposas volar en mi estómago. Me tomé mi tiempo para relajarme y salí, colándome entre la familia de TaeHyung.


Se veía muy feliz abriendo regalos, jugando con sus primos. Él sabía que yo sólo observaba y ya, y nunca pareció molestarle. Ese día fue sin dudas el mejor de su vida.


Al menos, lo hubiese sido sio fuese por aquella noticia.


Su papá había ido a la pastelería a reclamar su pastel de cumpleaños, un gigantesco pastel con temática de ciencia. TaeHyung amaba la ciencia, todo lo que tenía que ver con la química, la biología y la física lo apasionaba. Todos sus regalos eran cosas en relación a la ciencia y él se veía tan feliz. Sus notas eran perfectas, toda su vida era perfecta. Yo estuve allí cuando dejó de serlo.


No había llegado el pastel, ni su papá. Sólo su madre y la policía, la mujer lloraba a mares. La sonrisa de TaeHyung se apagó cuando la noticia fue susurrada:Un camionero ebrio, un choque y su padre muerto.


Aún en sueños podía escuchar lo desgarrador de su llanto y sus gritos y podía contemplar como la vida de TaeHyung se cayó aquel día. Luego de ello, fui yo el que le rompió el alma.Ese día, su cumpleaños, debía irme en la noche a Londres de forma indefinida por el trabajo de mi mamá. Nunca se lo dije, sólo me quedé con él hasta que debía irme. Lo abracé con fuerza y casi me rompo cuando me dijo con su voz rota:


-¿Vendrás la próxima semana? No creo poder jugar en estos días, pero para la próxima semana recuperaré la fuerza.


Y le mentí.


-Sí, Tae. Aquí estaré.


TaeHyung asintió y tuve el valor de dejar un beso en la comisura de sus labios, luego me fui de allí. Apenas llegamos a mi casa vacía, papá montó las maletas y entonces me fui de allí. Lo dejé y me sentí tan, tan desgraciado.


Fueron siete años de silencio, temía enfrentarme a la realidad y cuando regresé a Suwon supe que ya era momento de hacerlo. Pronto cumpliría dieciocho, los diecinueve de TaeHyung estaban aún lejanos así como la posibilidad de que me perdonara. Luego fue cuestión de tiempo para darme cuenta de que alguien más había tomado mi lugar.


Y TaeHyung, ya no era el mismo de antes.

24 de Octubre de 2021 a las 20:30 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Leer el siguiente capítulo Capítulo I: Bienvenido a casa, Jungkook

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 3 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión