mrabraxas02 Mr Abraxas

En el siglo XXI de un mundo como el nuestro, una chica llamada "Lucy Evans" termina por adquirir un poder misterioso que le permite hacer extrañas cosas además de tener la capacidad de adentrarse en una dimensión oscura compuesta por todo lo percibido como malo y lo que las masas ignoran. Su aventura la llevara a hacer nuevas amistades, reafirmar viejas y a su vez, a presenciar la errática perspectiva sobre la vida que tiene la humanidad, y que sin querer hace que el inconsciente colectivo siga reproduciendo estas distorsiones.


Fantasía Fantasía urbana No para niños menores de 13. © Reservados al usuario que publico la historia

#magia #estudiantes #psicologia
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Sueños Raros

Era una nueva mañana en la ciudad de Aquapool, en el pais de Luxterra , el clima estaba nublado de momento, haciendo que todo el cielo se viera de un color gris claro y el frio que el viento traía produjo algún que otro escalofrió a a la gente de afuera.

Por mientras, había una chica de cabellos blancos como la nieve y corto pero liso ,aun durmiendo. Su cuerpo empezaba a retorcerse y moverse de un lado a otro, como si estuviese intentando hacer algo con sus ojos cerrados, nuevamente, estaría teniendo otra pesadilla.

—N-No... —dijo débilmente ella, mientras cerraba con mas fuerza sus ojos, su subconsciente la llevaría de vuelta a esa misma escena.

En una casa de madera, todo ardía, habían muros de llamas y fuego por todos los lugares, la chica, estaba en medio de todas ellas, intentando correr por su vida, intentando salvarse desesperadamente del agarre fulminante del fuego. De pronto, ella avistaría una puerta abierta, de la cual se vería una luz cegadora, no se lo pensaría dos veces, ella correría con todas sus fuerza hacia la puerta, hasta que de pronto, sintió una voz, una voz que la hizo frenar y mirar hacia atrás, entre todas esas llamas había una mujer , que había quedado atrapada bajo unos escombros que le cayeron encima, débilmente podía estirar su mano para que le ayuden, lo único que esa mujer podía hacer era pedir auxilio y eso es lo que hacia, pedía repetidamente que la ayudaran. Lucy, miro la puerta, la cual parecía estar cerrándose y nuevamente volteo a ver a la mujer que pedía ayuda.

Nuevamente, actuó sin pensar, corrió hacia aquella mujer en espera de auxilio, pero aunque estuviera corriendo, no podía alcanzarla, por alguna razón, la mujer parecía alejarse mas y mas. Ella intentaba correr con mas fuerza pero aun así ,parecía que se alejaba conforme ella avanzaba ,mientras que el fuego se intensificaba y la casa poco a poco se convertía en un conjunto de cenizas.

No es hasta, que el cansancio y la falta de oxigeno pudieran contra la voluntad de la joven, forzándola a quedar de rodillas mientras que el fuego devora a la mujer y luego la devora a ella. Sin embargo, como por un instante, las llamas dejaron de doler, dejaron de quemar, para después, dejar de existir, el escenario de la casa cedió su existencia a un nuevo ambiente sin la presencia de objetos como muebles o pisos, parecía el fondo de la nada, sin embargo, una voz femenina muy seria y pero cálida se escucha, de donde provenía se veía a una figura femenina pero cuyo aura dorada y colores brillantes daban la impresión de estar ante un espectro, la voz le dijo a Lucy que le extendiera la mano, que la ayudaría a salir de ese calvario, Lucy, por una extraña razón, decide hacerle caso y la figura la toma y de sus palmas ya apretadas, surge una nueva fuente de luz enceguecedora, poco después, la figura se va desvaneciendo si poder decir su nombre. Lucy volvería en ese instante a la casa en llamas, volviendo a sufrir las sensaciones exclusivas de esa situación horrorosa

No es hasta que la sensación junto con la imagen de una muerte espantosa, que la pesadilla termina y ella volvió a la realidad, pegando un grito fuerte de puro terror, había experimentado la muerte, sin haber muerto en la realidad. La mayoría de esas imágenes de pesadilla quedaron guardadas en lo más profundo de su subconsciente.

Ella quedo medio levantada de la cama, aun agitada por la sensación real de una muerte falsa.

—Otra vez...esa pesadilla...— Lucy trato de inhalar profundamente, para hacer desaparecer ese sentimiento de intranquilidad mientras cerro sus ojos y exhalo, al abrirlos, vio que no le quedo ninguna sabana encima, sus movimientos bruscos y repetidos las habían tirado de a poco de la cama.

Cuando se levanto, procedió con su rutina, se acerco a su armario y de ahí saco un conjunto de ropa, se vistió como para ir al colegio, luego se acerco a el cajón uno de sus muebles y saco un bello collar, el cual tenia un hermoso diamante, luego fue al baño, se lavo la cara con agua fría para poder quitarse el sueño y luego en un rincón de su habitación, busco y encontró un pequeño morral, donde guardaba todas sus cosas .Al encontrarlo, se lo pone y finalmente se dirigió a la cocina de su casa.

Ahí seencontró una mujer adulta y de pelo opaco, vestida como maestra ,la cual estaba preparándose dos cafés con una cafetera de color negra y también estaba cocinando un par de huevos fritos con un tocino, todos colocados en una sarten negra sobre una hornalla encendida.

— Buenos días Ma...— dijo la joven con su tono ligeramente somnoliento. A pesar de sus acciones para poder deshacerse del sueño, aun tenia un poco del mismo presente en ella.

— Buenos días, Lucy, ya en un momento estará el desayuno —contestó la mujer al voltear y mirar directamente a su hija, dándole una sonrisa alegre.

—De acuerdo— Lucy, le devolvió esa sonrisa alegre a su madre, antes de acercarse a la heladera y abrirla con la intención de sacar una caja de jugo de naranja, luego, busco dos vasos para llenarlos con el jugo y los coloco sobre la mesa, que estaba al medio de todo.

Ya una vez el desayuno estaba listo ,las dos comieron juntas, ambas estuvieron bastante calladas, la madre estuvo muy concentrada en sus pensamientos al igual que Lucy, pero por diferentes motivos ,ellas solían desayunar siempre temprano, después de que el padre de Lucy saliera para ir a su trabajo. Una vez ya acabado el desayuno, ambas salieron de su hogar para tomar caminos distintos. Lucy, se dirigió a su respectiva escuela, de la cual era una estudiante de segundo año, mientras que su madre fue a la escuela en donde ella trabajaba.

A mitad de camino, Lucy se topo con otra muchacha de su edad, esta poseía cabellos rubios como el rayo y seria mas largo; iba vestida con el mismo uniforme que ella, aunque también llevaba puesta una chaqueta de cuero negra y en su mano ,llevaba un estuche de guitarra negro además de una mochila negra con guitarras dibujadas con color carmesí en su espalda. La chica se le acerco saludando alegremente como cuando uno saluda a un buen amigo cuando lo ves caminando por la calle.

— Hey Lu ¿Cómo andas amiga?— dijo amistosamente ella cuando ya estaba lo suficientemente cerca de Lucy para unirse en su caminata.

—Hey Eli...estoy bien por cierto— Respondió con buen humor.

Las dos chicas se conocían de niñas; por ende se solían llamar mediante apodos y diminutivos de sus nombres, las dos solían ir a la escuela juntas ya que viven cerca la una de la otra, por ende iban a la misma estación de tren subterráneo juntas y de ahí solo caminaban unas calles hasta su escuela.

Durante el trayecto, las chicas estuvieron hablando entre ellas. Lucy contó sobre aquella pesadilla que tuvo de la cual apenas podía recordar algo en realidad, solo pudo retener en su memoria el momento en donde supuestamente "moría".

— Wow...eso suena aterrador...como sacado de una novela de terror..me pone un poco los pelos de punta.—comentó Elina, la cual parecía un poco inquieta por lo que relataba Lucy.

— Si...y apenas recuerdo algo, pero no es la primera vez que tengo esa pesadilla, voy recordando cada vez mas partes– Respondió Lucy con una expresión seria en su rostro— En fin...no hablemos mas de eso...¿Qué tal están las cosas contigo? – Pregunto Lucy luego de cambiar su expresión a una mas alegre, dejando de la lado su preocupación.

— Bueno...no muy bien...pero esas son cosas de las parejas....supongo yo —Elina desvió un poco la mirada, pareciendo algo insegura.

—¿Qué fue lo que paso?— Pregunto nuevamente Lucy con preocupación, sintió que su amiga ocultaba algo importante.

—So-solo...solo fue una discusión tonta, seguro que ya se le pasara, no es nada grave— respondió Elina con la misma inseguridad sospechosa, trataba de disimularla sonriendo y sobándose la cabeza, pero al mismo tiempo, evitaba hacer contacto visual.– Y bueno...con respecto a lo que dijiste ¿No crees que deberías ir a ver a alguien? Sobre todo, si has tenido varias veces la misma pesadilla... –dijo Elina, intentando desesperadamente cambiar de tema.

—Si, pero ¿A quien podría consultar?— Miro Lucy a su amiga esperando por una respuesta.

—Pues con el psicólogo de la escuela, mi mama siempre dice que es mejor aprovechar que la escuela tiene uno, así no hay que pagar por consultas en clínicas... —Respondió Elina. Era normal que citara las palabras de su madre, la cual siempre decía buenos consejos.

— Pues...creo que si podría ser útil, siento que necesito ver que significa— Dijo Lucy, pensando que quizás aquel consejero podría brindar la solución que necesitaba.

Las dos hablaron sobre otros asuntos durante todo el trayecto a la escuela, incluso después de bajarse del tren subterráneo, siguieron hablando sobre sus asuntos excepto de aquello que Elina quería evitar. Las dos llegaron a horario, entraron a la escuela juntas como casi siempre solían hacer.

Los días actuales están de locos, por una extraña razón habían un aumento del caos, últimamente, la sociedad estaba siendo azotada por lo que se bautizo como "El Síndrome de la Explosión", donde la persona afectada sufre una fuerte nublada en su juicio y reacciona de maneras muy violentas y extremas, llegando a resultados trágicos para los demás y también para el afectado generando daños físico y psicológicos. Nadie pensó que la verdadera causa del síndrome podría llegar a ser de origen extraordinario.

24 de Octubre de 2021 a las 02:15 0 Reporte Insertar Seguir historia
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