yisha_alin Yisha Alin

En su primera visita al Clan Stonefire, el inspector del Departamento de Asia de Asuntos de Dragones, Kim Seokjin, tiene un motivo oculto: necesita seducir al líder del clan. Si no puede seducirlo y convertirse en su compañero, los cazadragones lo matarán. Por supuesto, él no sabe nada acerca de seducir a un alfa, mucho menos un cambia-formas dragón, pero con su vida en peligro, va a tener que convertirse en un aprendiz rápido o morir en el intento. Kim Namjoon tiene un historial en espantar inspectores del DAAD, pero cuando el último inspector aparece usando ropa ajustada y una sensual sonrisa, su dragón interior toma nota. Mientras combate su atracción por el humano, pronto se le da una opción imposible: puede violar la ley apareándose con él y arriesgarse a una reacción violenta tanto de los cazadragones como del gobierno, o lo puede rechazar y dejarlo morir en manos de los cazadores. Autora: JD Namjin +18


Fantasía Fantasía urbana Sólo para mayores de 21 (adultos).

#omega #mpreg #dragones #clanes #seokjin #namjoon #namjin
5
68 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 10 días
tiempo de lectura
AA Compartir

Capítulo 1

Kim Seokjin estacionó su auto en la zona de estacionamiento cerca al portón principal del Clan Stonefire y obligó a su estómago a tranquilizarse. Claro, estaba nervioso, pero no era por los cambia-formas dragones volando sobre su cabeza ni las miradas que sabía que enfrentaría una vez entrara en sus tierras. Había trabajado los últimos siete años en el Departamento de Asia de Asuntos de Dragones (DAAD) en Corea y visitar el terreno de un clan de dragones no era algo nuevo.

Sí, claro. ¿A quién estaba engañando? Hoy era diferente a sus otras visitas. Estaba aquí para seducir a un cambia-formas dragón, y no cualquier cambia-formas dragón, sino al líder del clan Stonefire, Kim Namjoon.

Ese era su objetivo, de todos modos. Sí tenía éxito o no, estaba por verse.

Su corazón se detuvo al pensar en el fracaso. Si no podía convencer a Namjoon de permitirle quedarse con los cambia-formas dragones, los cazadragones lo secuestrarían y, tal vez, lo matarían. Su advertencia la semana pasada había sido clara: dejar de trabajar para el DAAD y unirse a ellos, o sería cazado como si él mismo fuera un dragón.

Inhalando y exhalando repetidamente, intentó recomponerse y hacer a un lado su miedo. El gobierno coreano había ignorado la amenaza y no lo iba a ayudar, así que haría lo que fuera necesario para seducir a Namjoon y ganarse un lugar en su clan. Los rumores decían que era civilizado con los humanos, si podía hacer que se preocupara por él, el alfa lo protegería.

Concéntrate, Seokjin. Bien. Echando un vistazo al reloj en la consola, se dio cuenta que necesitaba moverse. De sus experiencias pasadas con el Clan Skyhunter, era consciente que si bien a los líderes de los clanes de cambia-formas dragón les gustaba tenerlo esperando, era jodidamente mejor que llegara a tiempo o enfrentar un regaño.

Después de darle a su cabello un último arreglo y colocar un poco más de bálsamo labial, Seokjin agarró su maletín y salió del auto. Mientras cerraba la distancia entre su automóvil y la puerta principal, le tomó todo lo que tenía no tropezar o torcer su tobillo en el irregular camino de grava. Había usado unas plataformas tal vez diez veces en su vida, y a pesar de las horas de práctica que había hecho durante la última semana, le dolía con cada paso.

Mierda. Las cosas no estaban empezando bien.

Cuidando caminar lentamente, se dirigió a la estructura de piedra a unos seis metros de distancia, la cual servía como punto de control para la seguridad del clan. Como a los empleados del DAAD no se les permitía conducir hasta la tierra de Stonefire, Seokjin fue a la entrada más pequeña y gritó:

—¿Hola?

Pronto, un alfa alto de cabello rubio claro y el, siempre impresionante tatuaje de cambia-formas dragón en su musculoso brazo, se acercó. Podría haber trabajado con los cambia-formas dragones por años, pero su ritmo cardíaco siempre se aceleraba cuando veía uno. Debían tener algún gen especial que los hacían a todos hermosos. Este hombre no era diferente. La forma en que sus pantalones se aferraban a su atlético cuerpo lo hacía excitarse un poco.

Sí tenía suerte, Namjoon sería un poco menos atractivo. Lo último que necesitaba era excitarse instantáneamente en su presencia y comenzar a pensar con sus partes íntimas en lugar de su cerebro.

La voz del rubio hombre dragón interrumpió sus pensamientos.

—¿Sr. Kim Seokjin del Departamento de Asia de Asuntos de Dragones?

Con cuidado de mantener su rostro calmado y sereno, a pesar de las mariposas golpeando alrededor de su estómago, asintió y entregó sus documentos de identificación.

—Sí. Estoy aquí para hacer la entrevista posparto con Park Jimin e investigar más a fondo la muerte de Son Chaeyoung. Mi oficina debería haber hecho todos los arreglos para la visita de tres días.

El cambia-formas dragón le dio una mirada ilegible antes de hojear sus documentos. Sin duda, él podía escuchar el latido de su corazón retumbando en su pecho, o inclusive peor, oler el hecho de que lo encontraba atractivo. Aunque probablemente estaba acostumbrado a lo último, esperaba que la primera no despertara sospechas sobre sus razones para estar aquí.

Solo cuando asintió y le tendió los papeles, dejó escapar un suspiro mental de alivio. Él tenía que creer que estaba aquí solo para una inspección.

Recuperó sus papeles, y luego el alfa giró y le hizo un gesto a otro guardia a unos pocos metros de distancia.

—Kihyun, quien está allí, será el guardia asignado durante el tiempo de su visita y lo llevará a ver a Namjoon.

A Namjoon, el nombre del líder del clan, su corazón dio unos fuertes latidos extras dentro de su pecho. En menos de media hora, conocería finalmente al hombre que determinaría su futuro.

—Gracias —dijo, y sonrió al alfa llamado Kihyun.

Y maldita sea, los definidos músculos que sobresalían de su camiseta combinado con las llamativas líneas de su rostro solo confirmaban su teoría sobre el gen atractivo de los cambia-formas dragones. Sus posibilidades de que Namjoon fuera menos atractivo para que se pudiera concentrar parecían disminuir a cada minuto.

A pesar de su mejor sonrisa, el rostro del guardia se mantenía precavido mientras hacía señas con la cabeza para que comenzaran a caminar. Sin siquiera una palabra, se dio medio vuelta y se dirigió hacia el camino desgastado de tierra.

Puff. La reputación de Stonefire de ser más amigable con los humanos que Skyhunter no se veía bien hasta ahora. Realmente esperaba que Namjoon fuera más amable que el líder de Skyhunter, Jirayu, o definitivamente tendría mucho trabajo por delante.

Dado que Kihyun ya estaba varios metros delante de él, Seokjin hizo su mejor esfuerzo para caminar rápido y mover su trasero en lo que esperaba fuera un modo seductor. Sus plataformas eran lo menos ideal para la larga caminata hasta la sala principal, pero las primeras impresiones eran importantes. Gustosamente se arriesgaría a lastimarse si eso significaba que el líder de Stonefire se fijaría en él.

Claro que, sus pies eran el menor de sus problemas. Seokjin había sacrificado su vida social, pasatiempos e incluso al amor para ganarse un lugar en la DAAD, pero esos sacrificios palidecían en comparación con la tarea que tenía por delante. Para mantenerse con vida, no solo tenía que renunciar a su cuerpo, sino también a su libertad y futuro.

( . . . )

Kim Namjoon intentó firmar la última hoja de los documentos para la inspección del DAAD cuando escuchó un “silbido” seguido de una pequeña mano de bebé golpeando su escritorio. Con un suspiro, dejó su pluma a un lado y movió al pequeño Soobin de su regazo antes de levantarlo a la altura de sus ojos.

—¿Qué dijimos acerca de tirar los papeles del escritorio? —Soobin lo miró con los ojos muy abiertos y babeó.

Namjoon soltó una risa.

—Bien, sé que estás aburrido, pero el inspector debería estar aquí en cualquier momento y necesita ver que lo estás haciendo bien.

El bebé agitó sus manos y comenzó a retorcerse, claramente sin ninguna preocupación por alguna inspección del DAAD. Namjoon levantó al bebé sobre su cabeza y dijo.

—Solo más o menos media hora más jovencito, y te dejaré en la casa de mi hermano para que puedas jugar con mi sobrina. Te gusta Ryujin, ¿recuerdas?

Soobin hizo algunos incompresibles sonidos de bebé y él lo tomó como un sí. Bajó a Soobin y lo acunó contra su pecho. Su dragón interior se puso al frente de su mente y dijo:

«Deberíamos quedarnos con la cría, él es nuestro».

Quería estar de acuerdo con su dragón, sobre todo porque las posibilidades de que él tuviera hijos eran menos del uno por ciento por problemas de infertilidad, pero eso no era lo mejor para el bebé.

~Merece a alguien con tiempo para cuidarlo, estamos muy ocupados~.

Su dragón resopló y Namjoon resistió un suspiro. Había estado teniendo esta discusión interna desde hace meses. Cuidar a un clan con casi trescientos cambia-formas dragones era suficiente desafío, pero se volvía infinitamente más difícil de manejar cuando su dragón se volvía gruñón y poco cooperativo.

Demasiado para él siendo tan jodidamente bueno controlando su bestia.

Llamaron a la puerta y bajó la mirada a Soobin.

—Listo, jovencito, apuesto que es el inspector. Compórtate de la mejor manera, ¿está bien?

A pesar de que todo lo que hacía el pequeño era pestañear mientras mordisqueaba su puño, Namjoon esperaba que el tono dominante en su voz hiciera que el bebé le hiciera caso. Como la mayoría de los jóvenes, Soobin tenía días buenos y malos.

Él esperaba que hoy fuera uno de los buenos o sin duda el inspector haría de su vida un infierno. Odio era una palabra demasiado pequeña para lo que Namjoon sentía sobre estar en deuda con el gobierno coreano por la supervivencia de su clan.

Llegó a la puerta y la abrió para encontrar a uno de sus guardias, Kihyun, llenando su puerta principal. Namjoon asintió para indicar que todo estaba bien y Kihyun dio un paso al costado. Su acción revelo a un humano castaño que vestía una camisa celeste que abrazaba su delgado torso, y sus largas piernas estaban envueltas en un pantalón negro ajustado. Sus ojos mieles le recordaron el atardecer en la playa.

Mientras el humano miraba entre él y el bebé con un destello de sorpresa, Namjoon contuvo una sonrisa. De acuerdo a sus contactos, este omega había estado tratando con Jirayu, el líder bastardo de Skyhunter, durante años y nunca esperaría que el líder de un clan respondiera a la puerta con un bebé en sus brazos.

Sin embargo, la sorpresa en sus ojos desapareció en un instante, reemplazada por una sonrisa y una mirada caliente que tomó al hombre y al dragón por sorpresa. Incluso su polla se sacudió ante la ardiente mirada.

El hombre castaño le echó un lento vistazo y Namjoon entró en razón. Claro, era lindo y atractivo con impresionantes ojos mieles, pero no necesitaba esto ahora. Entre elegir a un alfa de su clan para procrear con el siguiente sacrificio humano y redoblar los esfuerzos del clan contra la reciente avalancha de ataques de los cazadragones, no tenía tiempo para lidiar con las atenciones de un omega. Cuando Namjoon quería tener sexo, lo encontraba. No necesitaba una pareja.

Su bestia interior gruñó.

«Mentiroso».

Ignorando a su dragón, Namjoon ocultó sus emociones, abrazó más estrechamente a Soobin contra su pecho e hizo un gesto con la cabeza. Su voz estaba llena de dominación cuando dijo:

—Tengo el papeleo necesario dentro. Sígueme.

Se dio la vuelta sin decir otra cosa. Cuando más pronto terminase la entrevista, más pronto el inspector del DAAD se marcharía y se volvería el problema de otro alfa.

( . . . )

Cuando el líder de Stonefire giró su deliciosa espalda ancha y se alejó, Seokjin sintió su temperamento aumentar gradualmente. El alfa ni siquiera había dicho hola, mucho menos preguntado su nombre.

Si eso no fuese suficiente, estaba sacando su tono dominante de cambia-formas dragón sobre él.

Apretó el puño a su costado e intentó contar desde diez para abajo. Si no podía calmarse a sí mismo, tendría cero probabilidades de meterse en la cama del cambia-formas dragón, mucho menos convencerlo de permitirle vivir con el Clan Stonefire.

Respirando hondo, lo siguió al interior de la cabaña hasta el escritorio en el extremo alejado del cuarto. Recogió un sobre manila y se lo tendió al mismo tiempo que el bebé en su otro brazo comenzaba a palmear el pecho del hombre dragón. Le dio empujoncitos al niño mientras decía:

—Encontrarás que todo en el interior está en orden.

Incluso con un bebé en sus brazos, el líder era todo formal. Seokjin se preguntó si su vistazo de más temprano lo había afectado en algo. Namjoon iba a ser un bastardo duro de romper.

Él se obligó a sonreír y tuvo cuidado de balancear su trasero mientras cruzaba los pocos pasos que los separaban. Se sintió un poco tonto ya que nunca caminaba de esta manera normalmente, pero cuando los ojos del alfa bajaron a su trasero y regresaron a su rostro, contuvo una sonrisa triunfante. Tal vez no era tan indiferente como había pretendido ser.

La pequeña victoria enfrió su temperamento. Cuando alargó la mano para tomar el archivo, tuvo cuidado de rozar su mano contra la de Namjoon. Supo bien que esto era solo un acto, pero la mano de él fue áspera y cálida al toque y se preguntó lo que sus fuertes manos podrían hacerle a un omega humano si estuviera desnudo y debajo de él.

Espera, ¿de dónde demonios había venido eso? Nunca había tenido tales pensamientos alrededor del líder de Skyhunter y se habían estrechado las manos unas cuantas veces. Seokjin solo necesitaría tener más cuidado. No estaba aquí para fantasear con el hombre dragón. Estaba aquí para asegurarse su futuro y su seguridad.

Con cuidado de mantener su máscara seductora puesta, ronroneó:

—Gracias.

La mandíbula del líder se apretó y apartó de él para sentarse detrás del escritorio.

De acuerdo, a pesar de todos los artículos online diciendo que a los alfas les encantaba ese tipo de voz ronca y baja, a Namjoon, claramente, no le gustaba. Lo tacharé de mi lista de cosas que intentar, nada de preocuparse. Tengo un montón de tips.

Mientras daba vuelta al bebé en su regazo, le indicó que tomara asiento. Una vez que se sentó, él abrió el archivo e hizo un repaso rápido, pero todo parecía rellenado correctamente. Cerrando el archivo, miró al bebé rebotando en la pierna de Namjoon por un segundo antes de preguntar en su voz usual:

—¿Es el hijo de Son Chaeyoung?

—Sí, este es el pequeño Soobin.

La manera en que el cambia-formas dragón miró al pequeño, lleno de amor e incluso esperanza, su corazón. De alguna manera, de algún modo, tenía que encontrar una manera de conseguir que Namjoon se relajara con él así. Solo entonces tendría una oportunidad de seducirlo.

Dándose cuenta que había estado mirando fijamente por unos segundos, Seokjin se cruzó de piernas y se inclinó hacia delante. Aunque su vestimenta no era tan exhibicionista, se había desabotonado unos botones de la camisa para permitir un pequeño vistazo de piel. Los ojos del líder bajaron por un segundo, pero luego su expresión regresó a la dura de su saludo en la puerta.

Este hombre dragón era más resistente a su representación de lo que a él le gustaba. Por sus miradas a varias partes de su cuerpo, tenía la sensación de que estaba atraído por él, pero sus técnicas actuales no estaban funcionando.

Dado que Namjoon respondía mejor a su tono formal, continuó con ello.

—Tu último reporte al DAAD dice que el bebé sigue siendo acogido entre varios miembros del clan. ¿Cuándo tendrás un hogar permanente para él?

Los ojos del alfa se pusieron duros.

—Como puedes ver, el niño está feliz. Cuando encuentre a la familia indicada para él, tendrá un hogar permanente, no antes.

A Seokjin no le gustó su tono dominante, pero era lo bastante experimentado como para mantener su voz serena.

—Los contratos firmados entre la difunta Son Chaeyoung y tú claramente estipulan que en el caso de su muerte, tendrás seis meses para ubicar al bebé en un hogar permanente o nosotros le asignaremos uno. Ya han pasado cinco meses, así que el tiempo se está acabando.

Namjoon abrazó al bebé más cerca y Soobin dejó de moverse para alzar su mirada hacia el líder. Su voz fue más dominante que nunca cuando respondió:

—Tal vez deberías recordar que somos seres vivos con sentimientos también. ¿Querrías a tu hijo siendo criado por cualquier persona o ubicado con alguien que lo amará?

Seokjin contuvo un ceño fruncido.

—Claro que tienen sentimientos. Nunca declaré lo contrario. Ahora, ¿quién está siendo prejuicioso?

En cuanto sus palabras abandonaron su boca, se lamentó de ellas. En algún momento entre la puerta y ahora, había caído en su entrenamiento del DAAD en vez de su supuesta persona seductora.

Mierda. Puedo haber arruinado esto.

Namjoon lo miró fijamente en silencio hasta que el pequeño Soobin comenzó a llorar. Apartó su mirada para mirar al bebé a la vez que decía en un tono amable:

—Shhh, pequeño. Nada está mal —el llanto del niño se incrementó en volumen y el cambia-formas dragón volvió a mirarlo, su expresión una vez más neutral—. Tengo que ocuparme del cuidado de Soobin. Continuaremos esta discusión en la noche durante la cena. Kihyun te acompañará de regreso aquí alrededor de las siete y puedes reportarme lo que encuentres hoy.

Una respuesta brusca se encontraba en la punta de su lengua, pero consiguió contenerla. Las cosas se habían desarrollado rápidamente y algo de tiempo separados no solo le permitiría calmarse y reagruparse, sino también descubrir un poco más del líder por medio del sacrificio humano que estaba aquí por visitar: Park Jimin.

—Bien, vendré alrededor de las siete —se puso de pie y sostuvo el sobre manila contra su pecho. Quiso marcharse sin decir palabra, pero tras trabajar con Jirayu, el líder de Skyhunter, decidió regresar al protocolo del otro clan para evitar enojar más a Namjoon—. ¿Puedo irme?

Algo que Seokjin podría llamar como diversión brillo en sus ojos. Apretó su mandíbula y se preguntó por qué seguir el protocolo sería gracioso.

Entonces, a pesar de su temperamento hirviendo lentamente, se olvidó de todo lo demás cuando Namjoon se puso de pie, llenando su visión con un torso ancho y brazos fuertes y musculosos acunando a un bebé llorando.

Finalmente se obligó a alzar la mirada para encontrar los ojos azules del cambia-formas dragón, pero su expresión había regresado a ser ilegible. Asintió.

—Puedes irte, Kim Seokjin.

Él parpadeó. Después de todo, conocía su nombre y, de alguna manera, le gustó cómo sonaba este con su ronca voz.

Concéntrate, Seokjin. No estaba aquí para saber del hombre dragón; al menos, no hasta que hubiera asegurado su seguridad.

Él asintió.

—De acuerdo, hasta esta noche entonces.

Se dio la vuelta antes de que el alfa pudiera decir algo más y decidió que debía dejar una impresión. Con cuidado meneó su trasero mientras atravesaba el suelo. Era ridículo, pero juró que pudo sentir los ojos del líder sobre su retaguardia de considerable tamaño.

Tal vez, a pesar de su brusco comienzo, tenía una oportunidad después de todo.


Yisha

23 de Octubre de 2021 a las 00:32 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Continuará… Nuevo capítulo Cada 10 días.

Conoce al autor

Yisha Alin Perderte es el único modo de encontrar otro camino 🍀

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~