Cuento corto
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maybe...

Quizá es normal que todo esté sintiéndose de la mierda.

Tal vez estar ahí no sería tan malo si no esperara a ese sujeto, pero una parte de Jungkook está cansada de escuchar qué hacer, quiere realizar cosas por sí mismo; a pesar de que esa rebelión y pérdida de dignidad se resuma a él metiéndose con uno de los socios directos de su padre.

Sabe que está mal, sin embargo, las cosas pueden ignorarse si lo intenta. También reconoce que por más incorrecto que sea, la gente siempre hablará, sea un chico bueno o se comporte de la mierda.

Por eso, lo único que hace es esperar. Está de lo más nervioso mientras siente el tacto del mullido colchón bajo las palmas de sus manos, es capaz de captar la calidez del grueso cobertor y la luz de la lámpara del techo solo consigue alertarlo sobre la puerta de la habitación del hotel. Eso aumenta su ansiedad.

Ha estado ahí antes, lo suficiente para conocer lo que hay, sin embargo, eso no elimina que se sienta nervioso. La cantidad de nervios suficientes para levantarse, caminar hacia la pared de enfrente y volver a la cama, pensando en qué tan buena idea es esperar a ese hombre que ha visto varias veces en las fiestas familiares.

Sabe que está mal, sin embargo, es un sentimiento que puede ignorarse mientras localiza una pequeña cubeta con una botella de vino y algunos cubos de hielo.

Visualiza un par de copas sobre la mesa de enfrente que alguien ha colocado ahí porque el doctor Hwang ha pagado por la habitación con su tarjeta de crédito, y al parecer incluyó más cosas de las necesarias para que se sintiera cómodo.

Solo puede descorchar la botella y rellenar una copa con más de lo necesario porque está muy nervioso, ya que quizá, mierda… esperar a un tipo de la edad de su padre para follar con él no es algo que le transmita paz, exactamente.

No le gusta el vino, hablando con sinceridad. A veces cree que lo único que le gusta es el sentimiento posterior, cuando su mente se vuelve un poco más dispersa y todo se convierte en algo más centrado; cuando puede pasar horas viendo algo y esas mismas horas se convierten en minutos que duran menos que un segundo.

Es confuso, y por eso se siente tan bien.

No puede hacer mucho cuando ha terminado la copa. Prácticamente no piensa en nada porque la puerta de la habitación doscientos cincuenta de un hotel de cinco estrellas se abre. Ve al doctor Hwang mirando hacia él.

Jungkook trata de actuar normal, a pesar de que todo sea confuso porque nunca ha entablado una conversación física que sobrepase diez palabras con ese tipo.

Supone que será más fácil si recuerda que pasaron cerca de dos semanas enviándose mensajes y él recibió costosos regalos que no necesitaba.

"¿Llegué tarde?" cuestiona el hombre. Jungkook solo puede negar.

Algo en él le gusta, no sabe si se debe a su porte, su aroma a roble o el hecho de que puede mensajearse con él. Tal vez influye un poco que sea tan amable, que parezca interesado y le repita sus cualidades en la cara. Todo influye.

"Lamento si te hice esperar demasiado, la junta se alargó mucho."

"Está bien" dice "casi acabo de llegar."

Solo puede seguirlo con la mirada cuando llega a él. Quizá no está pensando en nada y solo necesita un abrazo cuando el señor Hwang le coge con cuidado por la cintura.

Tienen la misma altura, y eso debería ser incómodo, pero no lo es. No cree que al hombre le importe, de la misma manera en que no le importa que apenas tenga dieciséis años, que sea el hijo de su jefe y sea tan tímido, pero a la misma vez solo quiera experimentar.

Quiere saber qué se siente que alguien lo quiera, porque debe ser lindo. En serio debe serlo, porque en ese momento es lindo su presente, esconder la nariz en el hueco de su cuello y abrazarlo.

Le gusta sentir los músculos de su espalda y que el alfa sepa que está olfateándolo. Quizá no puede tolerar mucho que le diga "bebé", pero todo se soporta porque la vida no es perfecta, las situaciones a veces son irreales y se aprende a sobrellevarlas.

Por eso, luego de algunos segundos, soportando lo imperfecto que es todo, Jungkook está sentado en el regazo del hombre, en la orilla de la cama, sus gruesos muslos le rodean la cintura y puede sentir sus manos tocando la piel por encima de sus jeans.

Puede sentirle y olerle mientras le coge por la nuca y se acerca a sus labios. Su aliento huele a vino tinto de una cosecha de hace treinta años y eso provoca que se sienta aún más embriagado por el aroma del alfa y su colonia.

Cuando las manos del hombre se mueven a su trasero, suspira contra su boca porque le gusta que sea así de rudo. No es tan suave como un omega sería. Tal vez debe considerar que es un alfa y eso está mal, pero no lo hace porque le agrada que el hombre se separe algunos centímetros para mirarlo.

Puede ver un reflejo rojo en sus ojos y eso le gusta porque se siente incorrecto. Solo se miran, antes de que el tipo diga:

"En verdad eres un chico precioso, Jungkookie."

Él sonríe, hay algo en esa mirada que se siente como aprobación.

"¿En serio?"

"Lo eres, mucho."

“¿Te gusto?”

“Me encantas.”

"¿Mucho?"

“Ajá…”

Ve al hombre sonriendo porque se ha sonrojado. Luego esa sonrisa, esos besos y esas manos apretando su trasero para atraerlo a su entrepierna le hacen sentir algo.

Suelta un ligero jadeo mientras siente los labios del hombre besando su cuello, casi como si quisiera comérselo.

Inclina la cabeza hacia atrás, apretando las manos en puños sobre sus piernas mientras evita gemir. No quiere que el señor Hwang recuerde que es menor de edad. No quiere que eso termine.

Luego, sus propias manos están desabotonando su camiseta para deshacerse de ella, dejando a la vista su pecho que poco a poco comienza a mostrarse rojizo a causa de los estímulos del alfa en su piel. Sabe que pronto estará lleno de hematomas que tendrá que esconder de su familia.

Solo le siente sacándole la camisa por completo y después separándose.

Quizá es inexperto cuando se trata de alfas, pero con una mirada es capaz de entender qué quiere. Por eso mismo, baja de su regazo y se arrodilla en el suelo, justo en medio de sus piernas. Sus manos se pasean a través de los pantalones del alfa, sintiendo la textura de la tela de ese costoso traje de Armani que está vistiendo.

Va al primer botón de los pantalones, y baja el cierre mientras el hombre acaricia su cabello con una mano, antes de levantar un poco las caderas para deshacerse hasta las rodillas de esa tela y su ropa interior.

Jungkook se hace espacio entre sus piernas. Podría decir que es la primera vez que lo hace, pero no es así, ha asistido a la cantidad de lugares a los que un adolescente puede asistir sin que nadie se dé cuenta, ha estado en la cantidad de eventos suficientes y ha tenido contacto con las personas adecuadas para saber cómo funciona, pero nunca lo ha hecho, por eso trata de dar su mayor esfuerzo. Quiere hacerlo bien, que ese hombre esté complacido con él.

Que le diga algo como un:

"O-oh... Mierda... Buen chico" funciona justo ahora, más cuando está dicho con una voz ronca que remueve un poco a su lobo.

Jungkook es un chico bueno, tan bueno como para aceptar que luego de algunos minutos de su lengua estimulándolo, el hombre se levante, empujándolo un poco para tener espacio.

Acepta que le coja por los costados de la cabeza con fuerza y le obligue a mirarlo mientras mantiene su boca abierta.

Trata de distraerse en su rostro, en la forma que sus ojos le miran, en lo que siente al verlo y en la manera tan salvaje que puede verse un hombre que está follándose su boca.

Intenta distraerse para alejarse de las ganas de vomitar; ve sus facciones, ese cabello que comienza a ser ligeramente canoso, sus ojos y su mandíbula cuadrada. Trata de pensar en algo más, sin embargo, todo se siente un poquito de la mierda cuando sus ojos se llenan de lágrimas porque ese pene no debería estar ahí, no está hecho para eso y el asco es una reacción humana, de la misma manera en que su cavidad bucal está llena de saliva y parte de ésta comienza a salir por las comisuras de su boca.

Jungkook sabe que es un buen chico cuando el hombre se detiene y le suelta el cabello. Hay algunas lágrimas mojando sus mejillas. Ve al hombre dándole tiempo para respirar mientras comienza a masturbarse, deshaciéndose de sus pantalones para moverse. Le escucha decir un:

"¿Quieres estar sobre tu espalda o en cuatro?" mientras señala la cama tras él.

Se levanta, sintiendo las rodillas entumecidas y sube al alto colchón, sentándose en el centro, recargando la espalda contra las almohadas mientras sus propias manos van hacia sus pantalones para desnudarse por completo viendo al enorme alfa ante él.

Jamás ha hecho esto, nunca ha llegado tan lejos con un alfa porque… bueno... Él también es uno. Posiblemente su madre lo miraría con asco y su padre lo desollaría vivo si supieran de esto, pero nadie tiene por qué saberlo, por eso solo ve al hombre colocándose cerca de él.

Evita sentirse mal cuando no vuelve a besarlo, tal vez solo deja un beso en su frente porque está en medio de su camino para estirarse y alcanzar ese frasco de cristal con condones que está al lado de la cama.

Todo lo que Jungkook puede hacer es esperar, pero bueno, esperar podría ser un poco doloroso.

"Wook..." dice en voz bajita, porque estar ahí lo ha puesto un poco tímido.

"¿Sí, bebé?"

"...Esto va a... ¿doler? Yo... Nunca lo he hecho."

El hombre le sonríe, casi con ternura.

"No lo sé..."

Jungkook se muerde los labios, al menos está siendo sincero. Quizá si confía en su mirada no duela tanto. Quizá son los besos que el señor Hwang le da de nuevo lo que lo convence, a pesar de que todo lo que hace es acariciar su espalda, sintiendo el tacto de esa piel morena clara contra sus manos y abriendo más las piernas para él, como un buen chico haría.

Después lo siente. Estaría mintiendo si dice que no duele, porque lo hace. Está distrayéndose con el aliento del alfa en su oreja y ese gruñido que sale de sus labios cuando luego de algunos tortuosos quince segundos ha conseguido entrar a él por completo.

Trata de dejarse llevar, porque escuchar ese:

"En verdad eres un buen chico, aceptándome adentro de tu cuerpo tan bien" le hace sentir algo. El aroma del alfa le hace sentir algo y el tacto contra su cuerpo también.

"Podrías... ¿podrías esperar? Esto es... Extraño."

El desconocido asiente, pero está besándolo de nuevo mientras se encuentra sobre su cuerpo y Jungkook le rodea el cuello con los brazos, tratando de tenerlo más cerca, de distraerse en sus labios a pesar de que todo en él le diga que están dándole por el culo.

Quizá es un poco estimulante cuando se mueve por inercia, solo porque el abdomen de ese alfa acaricia su pene y una parte de él quiere sentir algo, porque Wook ha llevado una mano a su erección y está estimulando la glande con el pulgar para distraerlo.

Vuelve a esconder la nariz en su cuello, inhalando el aroma de su colonia y sintiendo esa ligera capa de sudor mientras comienza a embestirlo. Se centra en su propio placer a la vez que su cuerpo se hunde contra el colchón cada que lo embiste.

Sus piernas le rodean por la cadera para estar más cerca.

Ese hombre sabe cómo tocarlo. Está gimiendo luego de algunos segundos, está delirando ante los movimientos descuidados de su mano y la forma en que encontró algo adentro de su recto que le da una chispa de placer, algo que quema en medio del dolor y deja de otorgarle a todo un tono ácido y que dice que eso está mal.

Jungkook siente los estímulos de un orgasmo llegando a él y prácticamente gime en su oído cuando termina en el puño del sujeto. Sus ojos se cierran del placer cuando nota que la mano del señor Hwang es el lugar perfecto para que su nudo comience a hincharse.

Quizá su lobo está confundido, pero él está sumido en la euforia mientras hilos de esperma manchan su abdomen y el del hombre.

Sin embargo, todo desaparece y se vuelve algo preocupante cuando los movimientos se detienen, cuando abre los ojos para verlo en su propio placer y cuando sabe lo que vendrá después.

"Wook..." murmura de nuevo, soltando su cuello para alejarse, pero el hombre le coge de las caderas para mantenerlo quieto y le gruñe, intimidándolo un poco... "no quiero que..."

Cuando otro gruñido llega, no puede hacer más que bajar la mirada, incapaz de mirar esos tonos rojizos en los ojos del mayor.

Se queda callado y cierra los ojos con fuerza, mordiéndose los labios mientras siente el comienzo de un nudo hincharse en el interior de su cuerpo.

Sus piernas tratan de cerrarse porque es doloroso, esto es demasiado. Para ser una primera vez, el hombre está cruzando todos los limites. Sin embargo, nada en esta vida es perfecto, la vida es una mierda y debe aprender a aceptarlo.

Por eso, se traga las lágrimas y abre los ojos al escuchar otro gruñido, cuando esa polla ha dejado de estirarlo y ha salido de su cuerpo.

Luego de algunos segundos, ve al señor Hwang quitándose el condón.

Todo duele demasiado y no quiere descubrir que está sangrando, así que lo único que hace es moverse lo necesario para coger la esquina de la frazada de la cama y cubrir su cuerpo desnudo, limpiándose las lágrimas con esta misma porque no quiere ser débil, porque los alfas no lloran.

Quizá no despega la mirada del candelabro de la habitación y tal vez está pensando en que es una mierda. La mayor parte del tiempo se siente así, casi siempre, y tal vez sentir algo diferente es mejor, pero no puede deducirlo porque de un segundo a otro el hombre ya no está a su lado. Ha ido al baño y ahora se siente más solo que nunca.

Minutos después regresa, siente el colchón hundirse bajo su peso en su lado izquierdo y no puede hacer más que bajar la mirada para verlo.

Hwang Wook le sonríe, casi con amor.

"Lo has hecho muy bien, bebé. Excelente".

Le acaricia el cabello y seca el resto de sus lágrimas, también le escucha añadiendo:

"Eres un buen chico" mientras presiona un beso en su frente. "La he pasado muy bien hoy, gracias."

No le dice nada, no sabe qué decirle. No quiere llorar porque no cree que eso sea prudente, a pesar de que todo duela, se sienta pegajoso y la forma en que ese hombre lo deja le haga sentir cosificado.

Cree que es su culpa por estar ahí. Quizá a eso estaba accediendo desde que le pasó su número en uno de los elegantes eventos sociales que organizaba su madre.

Jungkook trata de soportar todo y decirse que quizá así es esto. Quizá así debe ser. Ve al hombre vistiéndose, luego sacando su cartera y contando entre los billetes de cincuenta mil wons que tiene ahí adentro.

Solo puede mirarlo cuando saca varios y los coloca encima de la mesa de noche, dejándolo ahí para él porque es un buen chico.

Sinceramente, Jungkook no sabe cómo decirle que no los necesita. Tampoco sabe qué más hacer cuando el hombre se va de la habitación luego de algunos minutos. Lo único que sabe es que está sangrando. Y quizá no sabe que eso no es ser un buen chico. Los chicos buenos no se meten con los socios directos de su padre solo para llamar la atención.

Y… los chicos buenos tampoco deberían llorar cuando acaban de ser usados, pero eso es lo que está haciendo justo ahora.


21 de Octubre de 2021 a las 02:47 5 Reporte Insertar Seguir historia
9
Fin

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lilith 🔹 Encuéntrame en wattpad como @weirdtae- y en ao3 como @bluesick

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Naid Sanguino Naid Sanguino
Dolió :((
October 23, 2021, 20:52
winter lake winter lake
shit, me dolió mucho todo, sentí cada palabra con mucha intensidad, escribes precioso😭💜
October 22, 2021, 05:20

  • lilith 🔹 lilith 🔹
    aaaaaaa gracias 💖💖💖 October 22, 2021, 13:12
Ana Nogueira Ana Nogueira
🥺🥺🥺
October 21, 2021, 15:19

~